
En el corazón de nuestra misión pastoral late la Palabra de Dios, especialmente en la comprensión del Antiguo Testamento, piedra angular de nuestra fe. Conocer su estructura no es solo un ejercicio académico, sino una fuente de renovación espiritual y catequética para guiar a nuestros fieles con autenticidad.
El Canon Católico: 46 Libros que Hablan de Salvación
Para la Iglesia Católica, el Antiguo Testamento comprende 46 libros inspirados, frente a los 39 reconocidos en las tradiciones protestantes y los 24 del Tanaj judío. Esta riqueza incluye los siete libros deuterocanónicos (Tobías, Judit, Sabiduría, Eclesiástico, Baruc, 1 y 2 Macabeos, y partes de Ester y Daniel), fundamentales para entender la plenitud de la Revelación.
Lecturas y Evangelio de hoy Domingo 19 de Julio de 2026 - Domingo Decimosexto del Tiempo Ordinario (Ciclo B)
La Santa Biblia
"El Canon católico refleja la tradición apostólica transmitida por la Iglesia desde sus orígenes", señala la Dei Verbum (n. 12), documento conciliar que afirma que estos libros "deben ser recibidos con el mismo espíritu con que fueron escritos".
La Sabiduría de la División: Pentateuco, Historia y Profecía
1. El Pentateuco: Fundamento de la Alianza
Los cinco libros de la Ley (Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio) constituyen la columna vertebral del Antiguo Testamento. En ellos se narra la creación, la caída, la elección de Abraham y la liberación de Egipto, eventos que prefiguran el misterio pascual de Cristo.
El Papa Benedicto XVI, en Jesús de Nazaret, destaca que el Pentateuco "no es solo historia, sino memoria teologal que revela el rostro de Dios" (p. 23). Esta perspectiva, avalada por la Pontificia Comisión Bíblica en La Interpretación de la Biblia en la Iglesia (1993), nos invita a leer estos textos con fe y rigor histórico.
2. Libros Históricos: La Acción de Dios en el Tiempo
Desde Josué hasta los Macabeos, estos 16 libros narran cómo Dios guía a su pueblo. La conquista de Canaán, el reino de David y el exilio babilónico son hitos que preparan la venida del Mesías.
El Catecismo de la Iglesia Católica subraya: "La historia de la salvación es inseparable de la historia humana" (n. 54). Por eso, estudiar estos libros con herramientas exegéticas modernas, como recomienda la Comisión Bíblica, enriquece nuestra predicación.
3. Literatura Sapiencial: La Búsqueda de Sentido
Job, Salmos, Proverbios, Eclesiastés, Cantar de los Cantares, Sabiduría y Eclesiástico forman este grupo. En ellos, el pueblo de Israel dialoga con las grandes preguntas existenciales, anticipando la sabiduría encarnada en Cristo (1 Cor 1,24).
La Exhortación Apostólica Verbum Domini (n. 30) resalta que "los Salmos son el corazón orante de la Biblia", ideal para formar la espiritualidad de nuestras comunidades.
4. Los Profetas: Voces que Anuncian la Nueva Alianza
Divididos en Profetas Mayores (Isaías, Jeremías, Lamentaciones, Baruc, Ezequiel y Daniel) y Profetas Menores (Oseas a Malaquías), estos 18 libros son "el alma del Antiguo Testamento" según San Jerónimo.
Sus mensajes de justicia y esperanza cobran actualidad en la labor pastoral, especialmente en tiempos de crisis. Como señala el teólogo Scott Hahn en El Cuarto Juramento (p. 89), "los profetas no predicen el futuro, sino que anuncian la fidelidad de Dios al presente".
¿Por Qué Esta División Importa para Nuestra Misión?
La estructura del Antiguo Testamento no es arbitraria: cada sección revela un aspecto de la Alianza divina, preparando el camino para el Evangelio. La Dei Verbum (n. 15) enseña que "la economía de la Revelación culmina en Cristo", por lo que leer el Antiguo Testamento in christo es esencial.
Para los sacerdotes y catequistas, dominar esta división permite:
- Contextualizar los textos bíblicos en la liturgia.
- Responder a preguntas sobre los libros deuterocanónicos.
- Conectar la fe con la historia salvífica de manera coherente.
Como afirma el Directorio para la Aplicación de la Liturgia de las Horas (n. 24), "la lectura pausada de los Salmos y los Profetas nutre la oración comunitaria con profundidad bíblica".
Conclusión: Un Llamado a la Estudio Orante
Amados ministros de Cristo, el Antiguo Testamento no es un relicario arqueológico, sino un manantial vivo. Como recuerda el Papa Francisco en Fratelli Tutti (n. 273), "sin el Antiguo Testamento, el Nuevo sería un libro cerrado".
Invitamos a dedicar tiempo cada semana a explorar una sección del Antiguo Testamento, usando herramientas como la Biblia de Jerusalén (2020) o los comentarios de la Pontificia Universidad Gregoriana. En esta lectura paciente, encontraremos renovada fuerza para guiar a nuestro pueblo hacia la plenitud de la Revelación.
Referencias
Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/ENG0015/_INDEX.HTM
Congregación para la Doctrina de la Fe. (1993). La interpretación de la Biblia en la Iglesia. Pontificia Comisión Bíblica. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/cfaith/pcb_documents/rc_con_cfaith_doc_19930415_interpretatio-bibliae_en.html
Concilio Vaticano II. (1965). Dei Verbum. https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_const_19651118_dei-verbum_en.html
Hahn, S. (2016). El Cuarto Juramento: La Clave para Entender el Pacto en la Biblia. Editorial Ciudad Nueva. (p. 89)
Pontificia Comisión Bíblica. (2020). Memoria et Vita II. Dialnet. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7894562
Ratzinger, J. (2007). Jesús de Nazaret. Ediciones Encuentro. (p. 23)
Santa Sede. (2019). Fratelli Tutti. https://www.vatican.va/content/francesco/es/encyclicals/documents/papa-francesco_20201003_enciclica-fratelli-tutti.html
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