Lecturas y Evangelio de hoy Domingo 19 de Julio de 2026 - Domingo Decimosexto del Tiempo Ordinario (Ciclo B)

Lecturas y Evangelio de hoy Domingo 19 de Julio de 2026 - Domingo Decimosexto del Tiempo Ordinario (Ciclo B)

Tips Litúrgicos del Día

  • Las vestiduras litúrgicas son de color verde, símbolo de esperanza y crecimiento en la fe durante el Tiempo Ordinario.
  • Hoy la liturgia nos invita a hacer una pausa: busca un momento de silencio interior para escuchar la voz de Dios en medio de tus ocupaciones.
  • Aprovecha este domingo para participar en la Eucaristía con la disposición de dejarte renovar por el Buen Pastor que nos conduce a reposadas aguas.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Lectura del libro de Jeremías     23, 1-6 ()
  • Salmo Responsorial: Sal 22, 1-6
  • Segunda Lectura: Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso     2, 13-18 ()
  • Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     6, 30-34 ()

Santo del Día: Domingo Decimosexto del Tiempo Ordinario / San Arsenio

Índice del Artículo

Hoy celebramos el Domingo Decimosexto del Tiempo Ordinario, un día en el que la liturgia nos invita a descansar en el Señor, como nos recuerda el Evangelio de Marcos: "Vengan ustedes solos a un lugar desierto y descansen un poco". También conmemoramos a San Arsenio, un ermitaño del siglo V que, huyendo del mundo, encontró en la soledad y la oración la paz que su alma anhelaba. Arsenio, educador de príncipes, dejó todo para seguir a Cristo en el silencio del desierto. Su vida nos enseña que, en medio del bullicio y las exigencias diarias, necesitamos buscar momentos de intimidad con Dios. Que su ejemplo nos anime a valorar el silencio y la oración como fuentes de fortaleza espiritual.

Monición de Entrada

Queridos hermanos, en este Decimosexto Domingo del Tiempo Ordinario, Jesús nos invita a retirarnos a un lugar solitario para descansar. Las multitudes lo buscan, pero Él nos enseña que necesitamos tiempo de quietud con el Padre. Hoy, como comunidad, respondemos a su llamado, dejando atrás preocupaciones para entrar en la presencia del Señor.

Monición a la Primera Lectura

En la primera lectura, el profeta Jeremías denuncia a los falsos pastores que dispersan al rebaño. Dios mismo promete reunir a su pueblo y darle pastores según su corazón. Escuchemos con atención.

Primera Lectura

Lectura del libro de Jeremías     23, 1-6 ()

«¡Ay de los pastores que pierden y dispersan el rebaño de mi pastizal!» -oráculo del Señor-.

Por eso, así habla el Señor, Dios de Israel, contra los pastores que apacientan a mi pueblo:
Ustedes han dispersado mis ovejas, las han expulsado y no se han ocupado de ellas. Yo, en cambio, voy a
ocuparme de ustedes, para castigar sus malas acciones -oráculo del Señor-.

Yo mismo reuniré el resto de mis ovejas, de todos los países adonde las había expulsado, y las haré volver a sus praderas, donde serán fecundas y se multiplicarán. Yo suscitaré para ellas pastores
que las apacentarán; y ya no temerán ni se espantarán, y no se echará de menos a ninguna -oráculo del Señor-.

Llegarán los días -oráculo del Señor-

en que suscitaré para David un germen justo;

Él reinará como rey y será prudente,

practicará la justicia y el derecho en el país.

En sus días, Judá estará a salvo

e Israel habitará seguro.

Y se lo llamará con este nombre:

«El Señor es nuestra justicia»

Salmo Responsorial

Sal 22, 1-6

R. El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

El Señor es mi pastor, nada me puede faltar.

Él me hace descansar en verdes praderas,

me conduce a las aguas tranquilas

y repara mis fuerzas. R.

Me guía por el recto sendero, por amor de su Nombre.

Aunque cruce por oscuras quebradas, no temeré ningún mal,

porque Tú estás conmigo:

tu vara y tu bastón me infunden confianza. R.

Tú preparas ante mí una mesa,

frente a mis enemigos;

unges con óleo mi cabeza

y mi copa rebosa. R.

Tu bondad y tu gracia me acompañan

a lo largo de mi vida;

y habitaré en la Casa del Señor,

por muy largo tiempo. R.

Monición a la Segunda Lectura

San Pablo, en la carta a los Efesios, nos recuerda que Cristo es nuestra paz, derribando los muros de división. Somos llamados a la unidad en un solo cuerpo. Abrámonos a este mensaje.

Segunda Lectura

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Éfeso     2, 13-18 ()

Hermanos:

Ahora, en Cristo Jesús, ustedes, los que antes estaban lejos, han sido acercados por la sangre de Cristo.

Porque Cristo es nuestra paz: Él ha unido a los dos pueblos en uno solo, derribando el muro de enemistad que los separaba, y aboliendo en su propia carne la Ley con sus mandamientos y prescripciones.

Así creó con los dos pueblos un solo Hombre nuevo en su propia persona, restableciendo la paz, y los reconcilió con Dios en un solo Cuerpo, por medio de la cruz, destruyendo la enemistad en su persona.

Y Él vino a proclamar la Buena Noticia de la paz, paz para ustedes, que estaban lejos, paz también para aquellos que estaban cerca. Porque por medio de Cristo, todos sin distinción tenemos acceso al Padre,
en un mismo Espíritu.

Monición del Evangelio

El Evangelio según san Marcos nos muestra a Jesús, compasivo ante la multitud, que los pastorea con ternura. Pero antes, los apóstoles necesitan descansar. Cristo nos enseña a cuidar el alma en el silencio.

Evangelio del día

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     6, 30-34 ()

Al regresar de su misión, los Apóstoles se reunieron con Jesús y le contaron todo lo que habían hecho y enseñado.

Él les dijo: «Vengan ustedes solos a un lugar desierto, para descansar un poco». Porque era tanta la gente que iba y venía, que no tenían tiempo ni para comer. Entonces se fueron solos en la barca
a un lugar desierto. Al verlos partir, muchos los reconocieron, y de todas las ciudades acudieron por tierra a aquel lugar y llegaron antes que ellos.

Al desembarcar, Jesús vio una gran muchedumbre y se compadeció de ella, porque eran como ovejas sin pastor, y estuvo enseñándoles largo rato.

Oración de los Fieles

  • Por la Iglesia, que el Papa Francisco y todos los pastores imiten el corazón compasivo de Jesús, conduciendo a las ovejas a buenos pastos. Roguemos al Señor.
  • Por los gobernantes del mundo, para que busquen el bien común y la paz, siendo pastores justos y serviciales. Roguemos al Señor.
  • Por todos los que sufren: enfermos, solitarios, desempleados; que encuentren en Cristo el descanso para sus almas. Roguemos al Señor.
  • Por la comunidad digital de caminoyoracion.org, para que siga siendo un canal de gracia y oración para miles de almas en internet. Roguemos al Señor.
  • Por nosotros, reunidos en esta Eucaristía, para que al escuchar la Palabra, aprendamos a buscar el silencio y la presencia de Dios en nuestra vida cotidiana. Roguemos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Presentamos al Señor el pan y el vino, fruto del trabajo humano. Que este ofertorio simbolice también nuestra fatiga y descanso, entregados a Dios para que Él los transforme en alimento de vida eterna.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.

Reflexión del día

Hermanos, en el Evangelio de hoy contemplamos a Jesús que, al ver la multitud, se compadece de ellos porque "eran como ovejas sin pastor". Es un retrato de nuestra propia condición: a menudo andamos vagando, agobiados por el trabajo, las preocupaciones, la soledad. Jesús no nos reprocha nuestro cansancio; al contrario, invita a sus discípulos a descansar con Él. "Vengan a un lugar solitario y descansen un poco". Es una invitación que resuena especialmente para quienes llevan una vida acelerada, para los que se sienten solos en medio de la multitud, para los que su fe titubea por el agotamiento. El descanso que propone Jesús no es mera inactividad, sino un encuentro íntimo con el Padre. San Arsenio, el santo de hoy, entendió esto: dejó la corte para habitar en el silencio del desierto, donde su alma encontró paz. También nosotros, aunque vivamos en medio del mundo, podemos crear 'desiertos' de oración: breves momentos de silencio, una mirada al Sagrario, la recitación del Rosario. Jesús quiere ser nuestro Pastor, guiarnos a pastos verdes, restaurar nuestras fuerzas. No tengamos miedo de detenernos, de poner límites a nuestras actividades, para estar con Él. Para la comunidad de 'Camino y Oración', este mensaje es un bálsamo: el Señor nos conoce, sabe de nuestras fatigas y nos espera en el silencio del corazón. Hoy, al recibir la Eucaristía, dejemos que Él nos renueve para ser, a su vez, pastores para los demás.

Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.

Monición de despedida

Hermanos, han sido llamados a la mesa del Señor. Vayan ahora en paz, llevando en sus corazones la invitación de Jesús: descansar en Él y ser pastores para los demás. Que Dios los bendiga.

Referencias

Catecismo de la Iglesia Católica. (1997). Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.

Conferencia Episcopal. (2020). Leccionario oficial para la liturgia. Madrid: Coeditores Litúrgicos.

Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Dominical/L16dgotoB.htm

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