Moniciones, Lecturas y Evangelio del Viernes 18 de Septiembre de 2026 - Viernes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Moniciones, Lecturas y Evangelio del Viernes 18 de Septiembre de 2026 – Viernes de la 24ª Semana del Tiempo Ordinario

Índice del Artículo

Viernes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Tips Litúrgicos del Día

  • Color litúrgico: Verde, símbolo de esperanza y vida nueva en Cristo.
  • Ambiente: Feria del Tiempo Ordinario. Hoy no hay solemnidad ni memoria obligatoria, pero el mensaje es profundo: Cristo resucitó.
  • Actitud: Al comenzar la Eucaristía, dispón tu corazón para acoger la Palabra que da sentido a tu esperanza.
  • Detalle: Agradece hoy por las mujeres que, como María Magdalena, Juana y Susana, sirven a la Iglesia con fidelidad y generosidad.

Citas Bíblicas del Día

Primera Lectura: 1 Cor 15, 12-20 — "Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe."

Salmo: Sal 16, 1. 6-8. 15 — "Señor, despierta, que me sacie de tu semblante."

Evangelio: Lc 8, 1-3 — "Ellas les servían con sus bienes."

Santo del Día

Hoy la Iglesia celebra la memoria de San José de Cupertino, religioso franciscano del siglo XVII, conocido por su profunda humildad y su don de levitación durante la oración. A pesar de ser considerado torpe en sus estudios, Dios lo llenó de sabiduría celestial. Es patrono de los estudiantes que enfrentan exámenes y de los que buscan la voluntad divina en medio de sus limitaciones. Su vida nos recuerda que la santidad no depende de nuestras capacidades, sino de nuestra disponibilidad total a la gracia de Dios.

Monión de Entrada

Queridos hermanos, en este viernes de la vigésima cuarta semana del Tiempo Ordinario, la Iglesia nos invita a fortalecer nuestra esperanza en la resurrección. San Pablo nos interpela hoy con una verdad fundamental: si Cristo no ha resucitado, nuestra fe es vacía. Pero nosotros creemos y proclamamos que Él vive. Con esta certeza, iniciamos nuestra celebración, dispuestos a escuchar su Palabra y a seguirle con generosidad. Que nuestra participación sea digna y fructífera. Amén.

Monión a la Primera Lectura

Escuchemos ahora la voz del Apóstol Pablo, quien con valentía defiende la resurrección de los muertos como piedra angular de nuestra fe. Prestemos atención, porque sus palabras nos llevan a renovar nuestra esperanza en la vida eterna.

Primera Lectura (1 Cor 15, 12-20)

Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios:

Hermanos: Si anunciamos que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo dicen algunos de ustedes que los muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, vana es nuestra predicación y vana también la fe de ustedes. Incluso resultaríamos falsos testigos de Dios, porque hemos atestiguado que Dios resucitó a Cristo, a quien no resucitó, si es que los muertos no resucitan. Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó. Y si Cristo no resucitó, la fe de ustedes es vana: todavía están en sus pecados. Y también los que murieron en Cristo, perecieron. Si nuestra esperanza en Cristo se limita solamente a esta vida, somos los más dignos de compasión entre todos los hombres. Pero no; Cristo resucitó de entre los muertos, primicia de los que murieron.

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial (Sal 16, 1. 6-8. 15)

R/. Señor, despierta, que me sacie de tu semblante.

Escucha, Señor, mi justa causa, atiende a mi clamor; presta oído a mi plegaria, que no sale de labios mentirosos. R/.

Yo te invoco, Dios mío, porque tú me respondes; inclina tu oído hacia mí y escucha mis palabras. Muéstrame las maravillas de tu misericordia, tú que salvas de los adversarios a los que buscan refugio a tu derecha. R/.

Guárdame como a las niñas de tus ojos, a la sombra de tus alas escóndeme. Yo, en cambio, con justicia contemplaré tu rostro, al despertar me saciaré de tu semblante. R/.

Monión del Evangelio

El Evangelio de hoy nos muestra a Jesús acompañado de los Doce y de algunas mujeres que le servían con sus bienes. Es un pasaje que nos revela la dimensión comunitaria y agradecida del seguimiento. Abramos nuestros corazones a esta Palabra que nos enseña que servir a Cristo es el camino de la verdadera libertad.

Evangelio del Día (Lc 8, 1-3)

Lectura del santo Evangelio según San Lucas:

En aquel tiempo, Jesús iba por ciudades y aldeas predicando y anunciando el Reino de Dios; lo acompañaban los Doce, y también algunas mujeres que habían sido curadas de espíritus malignos y enfermedades: María, llamada Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que los servían con sus bienes.

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

Presidente: Confiando en la misericordia del Padre, presentemos nuestras súplicas por la Iglesia, el mundo y todos los que sufren.

  1. Por el Papa, los obispos y todos los pastores: para que, como Jesús, anuncien el Reino con valentía y humildad. Rogamos al Señor.
  2. Por los gobernantes y líderes de las naciones: para que busquen la justicia y la paz, especialmente en las regiones donde hay conflicto y migración forzada. Rogamos al Señor.
  3. Por los migrantes y refugiados: para que encuentren acogida, protección y oportunidades para reconstruir sus vidas con dignidad. Rogamos al Señor.
  4. Por las familias: para que sean escuelas de amor, fidelidad y servicio, y sepan apoyarse mutuamente en las dificultades. Rogamos al Señor.
  5. Por todos los que buscan a Dios con sincero corazón: para que, como las mujeres del Evangelio, encuentren en Jesús la fuerza para servir y esperar. Rogamos al Señor.
  6. Por nuestra comunidad parroquial y por todos los que visitan caminoyoracion.org: para que la oración y la Palabra de Dios iluminen su camino y fortalezcan su fe. Rogamos al Señor.

Presidente: Padre santo, escucha estas oraciones que te presentamos con fe y confianza, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Monión de Presentación de Ofrendas

Con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestras vidas, nuestro trabajo y nuestras fatigas. Que, como aquellas mujeres que servían a Jesús con sus bienes, nosotros también sepamos poner al servicio del Reino todo lo que somos y tenemos.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti; no permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.

Reflexión del Día: La esperanza que no defrauda

La primera lectura de hoy, tomada de la primera carta a los Corintios, es un llamado radical a la coherencia. San Pablo plantea una pregunta que atraviesa los siglos: "Si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe". Esta frase, lejos de ser un simple argumento teológico, es un desafío existencial. Para el creyente, la resurrección no es un dato del pasado, sino el fundamento de nuestro presente y futuro. Si Cristo vive, entonces nuestra vida tiene un sentido que trasciende el dolor, la injusticia y la muerte.

En un mundo que a menudo vive como si Dios no existiera, como si todo terminara con la muerte, los cristianos estamos llamados a ser testigos de una esperanza diferente. No es una esperanza ingenua, sino una certeza anclada en la fidelidad de Dios. Esta esperanza nos sostiene en medio de las pruebas, nos impulsa a trabajar por un mundo más justo y nos consuela en la pérdida de nuestros seres queridos.

El Evangelio de Lucas nos muestra el rostro concreto de este seguimiento. Jesús no camina solo; va acompañado por los Doce y por un grupo de mujeres que habían sido liberadas. Ellas, como María Magdalena, Juana y Susana, "servían con sus bienes". Este detalle es crucial: el seguimiento de Jesús no es solo espiritual, es también material. Implica poner a disposición del Reino nuestros recursos, nuestro tiempo y nuestros talentos.

Para muchos de nosotros, especialmente para los que han tenido que migrar en busca de un futuro mejor, esta Palabra resuena con fuerza. Dios no nos abandona en el camino. Las mujeres del Evangelio son un ejemplo de gratitud y generosidad. Ellas habían recibido la curación y la liberación, y respondieron sirviendo. Nosotros también, al reconocer las maravillas que Dios ha hecho en nuestras vidas, estamos invitados a servir a nuestros hermanos, especialmente a los más necesitados.

La familia, célula básica de la sociedad y de la Iglesia, es el primer lugar donde se aprende este servicio. Un hogar donde se sirve con amor es un anticipo del Reino de Dios. Que la Eucaristía de este día fortalezca nuestra fe en la resurrección y nos convierta en servidores alegres y esperanzados, como María, Juana y Susana.

Monión de Despedida

Que el Señor, que ha sembrado en nuestros corazones la semilla de su Palabra, la haga fructificar en obras de servicio y caridad. Llevemos a nuestros hogares y a nuestro entorno la alegría de saber que Cristo ha resucitado y que nuestra esperanza no es vana. Vayan en paz, y que el Señor los acompañe en su camino.

Referencias

Conferencia Episcopal Española. (2026). Sagrada Biblia: Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. Biblioteca de Autores Cristianos. (Texto de las lecturas litúrgicas).

Misal Romano. (2020). Traducción oficial para las diócesis de habla hispana. Conferencia Episcopal Española. (Para las moniciones y oraciones).

Oración de Comunión Espiritual de San Alfonso María de Ligorio. (Tradición católica).

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