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Moniciones, Lecturas y Evangelio del Domingo 23 de Agosto de 2026 - Domingo XXI del Tiempo Ordinario (Ciclo A) - Santa Rosa de Lima

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Domingo XXI del Tiempo Ordinario – Ciclo A

Índice del Artículo

23 de agosto de 2026 · Santa Rosa de Lima, Patrona de América y Filipinas

Tips Litúrgicos del Día

  • Hoy es Domingo, día del Señor: participa de la Santa Misa con devoción y descansa de tus labores habituales.
  • Viste tus mejores ropas para la Eucaristía, como signo externo de la alegría interior por la Resurrección.
  • Al recibir la Comunión, haz una genuflexión profunda o inclinación de cabeza como acto de adoración a Cristo presente.
  • Al terminar la Misa, no salgas corriendo: dedica unos minutos a la acción de gracias personal ante el Sagrario.
  • Hoy se celebra a Santa Rosa de Lima: pide su intercesión para ser testigos de la fe en la vida cotidiana.

Citas Bíblicas del Día

«Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre sino por mí» (Jn 14,6).

«Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna» (Jn 6,68).

«Endureced hoy vuestro corazón, no como en Meribá» (Sal 95,8).

Santo del Día: Santa Rosa de Lima

Nacida en Lima (Perú) en 1586, Isabel Flores de Oliva —conocida como Santa Rosa de Lima— fue la primera santa de América. Terciaria dominica, vivió en su casa una vida de oración, penitencia y caridad con los pobres y enfermos. Su amor a Cristo crucificado la llevó a ofrecer sacrificios por la conversión de los pecadores y la evangelización de los indígenas. Es Patrona de América, Filipinas e Indias Occidentales. Su fiesta se celebra el 23 de agosto, y su ejemplo nos impulsa a vivir la santidad en medio del hogar y el trabajo. (Cf. Butler, 1866, p. 245).

Moniciones del Día

Monición de Entrada

Queridos hermanos y hermanas, hoy la Iglesia celebra el Domingo XXI del Tiempo Ordinario. En este día, Jesús nos pregunta con amor: «¿También vosotros queréis iros?» (Jn 6,67). Como Pedro, respondamos con fe: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna». Iniciamos esta Eucaristía con el corazón abierto para escuchar la voz del Buen Pastor y renovar nuestro compromiso de seguirle.

Monión a la Primera Lectura

En la primera lectura, del libro de Josué, el pueblo de Israel renueva su alianza con Dios en Siquem. Josué les presenta la decisión fundamental: servir al Señor o a los ídolos. Escuchemos con atención cómo el pueblo elige al Dios que los liberó de Egipto.

Primera Lectura (Jos 24,1-2a.15-17.18b)

Lectura del libro de Josué.

En aquellos días, Josué reunió a todas las tribus de Israel en Siquem y les dijo:

«Si no os parece bien servir al Señor, elegid hoy a quién queréis servir: a los dioses a los que sirvieron vuestros padres al otro lado del Éufrates, o a los dioses de los amorreos, en cuya tierra habitáis. Pero yo y mi casa serviremos al Señor».

El pueblo respondió: «Lejos de nosotros abandonar al Señor para servir a otros dioses. Porque el Señor es nuestro Dios: él nos sacó a nosotros y a nuestros padres de Egipto, nos protegió en el camino y entre todos los pueblos por los que pasamos. También nosotros serviremos al Señor, porque él es nuestro Dios».

Palabra de Dios.

Salmo Responsorial (Sal 33,2-3.16-17.18-19.20-21)

R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor.

Bendeciré al Señor en todo tiempo,
su alabanza estará siempre en mi boca;
mi alma se gloria en el Señor:
que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Los ojos del Señor están sobre los justos,
sus oídos atentos a sus gritos;
pero el Señor se enfrenta con los malhechores,
para borrar de la tierra su memoria. R/.

Cuando los justos gritaron, el Señor los escuchó,
y los libró de todas sus angustias;
el Señor está cerca de los quebrantados de corazón,
y salva a los abatidos. R/.

Muchas son las desgracias del justo,
pero de todas lo libra el Señor;
él cuida de todos sus huesos,
ni uno solo se quebrará. R/.

Monión a la Segunda Lectura

San Pablo, en la carta a los Efesios, nos presenta el misterio de la Iglesia como Cuerpo de Cristo. Cristo es la cabeza y nosotros somos miembros vivos. Escuchemos cómo el apóstol nos exhorta a vivir en unidad y amor, siguiendo el ejemplo de Cristo que se entregó por su Iglesia.

Segunda Lectura (Ef 5,21-32)

Lectura de la carta del apóstol San Pablo a los Efesios.

Hermanos: Sed sumisos unos a otros en el temor de Cristo. Las mujeres, a sus maridos, como al Señor; porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la Iglesia, y él es el salvador del cuerpo. Así como la Iglesia está sumisa a Cristo, así también las mujeres deben estarlo a sus maridos en todo.

Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó por ella, para santificarla, purificándola con el baño del agua, por la palabra, y presentársela a sí mismo gloriosa, sin mancha ni arruga ni cosa parecida, sino santa e inmaculada. Así debe amar el marido a su mujer como a su propio cuerpo. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama. Pues nadie aborreció jamás su propia carne, sino que la alimenta y la cuida, como Cristo a la Iglesia, porque somos miembros de su cuerpo. «Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán los dos una sola carne». Este es un gran misterio: yo lo refiero a Cristo y a la Iglesia.

Palabra de Dios.

Monión del Evangelio

En el Evangelio de Juan, Jesús concluye el discurso del Pan de Vida. Muchos discípulos lo abandonan porque les parece duro su mensaje. Pero Pedro, iluminado por el Padre, hace una confesión de fe que nos desafía hoy. Escuchemos la Palabra del Señor con el corazón dispuesto a renovar nuestra adhesión a Cristo.

Evangelio del Día (Jn 6,60-69)

Lectura del santo Evangelio según San Juan.

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: «Este modo de hablar es duro, ¿quién puede escucharlo?». Pero Jesús, sabiendo en su interior que sus discípulos murmuraban de ello, les dijo: «¿Esto os escandaliza? ¿Y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Pero hay algunos de vosotros que no creen». Pues Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mí, si el Padre no se lo concede».

Desde entonces, muchos de sus discípulos se echaron atrás y no volvieron a andar con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: «¿También vosotros queréis iros?». Simón Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios».

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

Presidente: Oremos, hermanos, al Dios de la vida, que nos reúne en su amor.

  1. Por la Iglesia santa de Dios, para que, fiel a la Palabra, anuncie con valentía que Cristo es el único Salvador. Te rogamos, óyenos.
  2. Por el Papa Francisco, los obispos y los sacerdotes, para que guíen al pueblo de Dios por los caminos de la verdad y la caridad. Te rogamos, óyenos.
  3. Por todos los que buscan sentido a su vida, especialmente los que se han alejado de la fe, para que encuentren en Cristo la respuesta a sus anhelos más profundos. Te rogamos, óyenos.
  4. Por nuestra comunidad, para que, como Pedro, sepamos decir “Señor, ¿a quién iremos?” y permanezcamos unidos a ti. Te rogamos, óyenos.
  5. Por los enfermos, los que sufren y los que se sienten solos, para que experimenten el consuelo de Dios y la cercanía de sus hermanos. Te rogamos, óyenos.
  6. Por todos los que visitan la web caminoyoracion.org, para que encuentren en ella un lugar de encuentro con Dios y de crecimiento espiritual. Te rogamos, óyenos.

Presidente: Padre santo, escucha estas oraciones que te presentamos con fe, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

Llevemos al altar el pan y el vino, fruto de la tierra y del trabajo del hombre. Junto con ellos, ofrezcamos al Señor nuestras alegrías y fatigas, nuestras decisiones de seguirle cada día. Que este sacrificio espiritual sea agradable a Dios Padre.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Abráceme tu amor y no me separes jamás de ti. Amén.

Reflexión del Día: La decisión de quedarse con Cristo

El Evangelio de hoy nos presenta un momento crítico en la vida pública de Jesús. Después del discurso del Pan de Vida, muchos discípulos lo abandonan. Las palabras de Cristo son exigentes: «El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna» (Jn 6,54). Ante la dureza del mensaje, la fe humana flaquea. Pero Jesús no rebaja sus exigencias; al contrario, desafía a los Doce: «¿También vosotros queréis iros?».

La respuesta de Pedro es una profesión de fe que resuena a lo largo de los siglos: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna». Pedro no dice que entienda todo perfectamente, sino que reconoce que solo Cristo tiene la clave de la vida plena. Es la fe del que se abandona confiadamente, aunque no comprenda todos los misterios.

Para nosotros, católicos hispanos, esta escena es muy cercana. Nuestra fe se ha transmitido de generación en generación, muchas veces en medio de sufrimientos y dificultades. Llevamos en el corazón la devoción a la Virgen de Guadalupe, a los santos como Santa Rosa de Lima, y la certeza de que Dios camina con su pueblo. Pero también experimentamos la tentación del abandono cuando el mensaje del Evangelio choca con la mentalidad del mundo.

Hoy Jesús nos pregunta a cada uno: «¿También vosotros queréis iros?». Es una pregunta que toca nuestra libertad. El Papa Francisco nos recuerda que «la fe no es una luz que disipa todas las tinieblas, sino una lámpara que guía nuestros pasos en la noche» (Francisco, 2013, p. 12). No siempre tendremos todas las respuestas, pero sí sabemos a quién hemos confiado nuestra vida.

Santa Rosa de Lima, cuya fiesta celebramos hoy, vivió esta misma fe en medio de su hogar y su ciudad. No necesitó grandes títulos, sino una entrega total a Cristo. Su vida nos enseña que la santidad es posible en lo ordinario, en el trabajo, en la familia, en el servicio a los pobres.

Hermanos, renovemos hoy nuestra adhesión a Jesús. Digámosle con Pedro: «Señor, ¿a quién iremos? Tú tienes palabras de vida eterna». Que nuestra comunidad hispana sea un signo de esperanza en medio del mundo, llevando la alegría del Evangelio a todos los rincones.

😇 Santo del Día: Te invitamos a conocer la vida inspiradora y el legado de fe de Guión para la Hora Santa – Jueves 27 de Agosto de 2026: Adoración y Reparación por las Familias (Método ÁGAPE). ¡Haz clic aquí para leer su biografía completa y profundizar en su ejemplo de santidad!

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