Moniciones y Lecturas del Martes 22 de Septiembre de 2026 – Martes de la 25ª Semana del Tiempo Ordinario
Martes de la 25ª semana del Tiempo Ordinario. La liturgia de hoy nos invita a reflexionar sobre la rectitud del corazón y la verdadera pertenencia a la familia de Jesús.
Tips Litúrgicos del Día
- Color litúrgico: Verde, signo de esperanza y vida nueva en Cristo.
- Ambientación: Prepara un altar sobrio y acogedor, recordando que la Palabra de Dios es nuestro alimento diario.
- Actitud interior: Hoy, más que nunca, pidamos al Señor un corazón dócil y recto para cumplir su voluntad.
- Para los fieles: Invita a los asistentes a llevar una pequeña libreta para anotar los compromisos que el Espíritu Santo les sugiera durante la homilía.
Citas Bíblicas del Día
Prov 21, 1-6. 10-13: "El corazón del rey es una acequia en manos del Señor; él lo dirige a donde quiere."
Sal 118, 1. 27. 30. 34. 35. 44: "Dichoso el que camina en la ley del Señor."
Lc 8, 19-21: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen."
Santo del Día
Hoy celebramos la memoria de San Mauricio y compañeros mártires, soldados de la legendaria Legión Tebana. Según la tradición, fueron ejecutados por negarse a perseguir a los cristianos, prefiriendo morir antes que traicionar su fe. Su valentía nos recuerda que la fidelidad a Dios está por encima de cualquier poder humano, un testimonio que resuena con fuerza para quienes hoy defienden sus convicciones en ambientes hostiles.
Moniciones y Lecturas
Monición de Entrada
Queridos hermanos, hoy la liturgia nos presenta una enseñanza poderosa: la verdadera grandeza no está en el poder ni en la riqueza, sino en la obediencia a la voluntad de Dios. Al iniciar esta celebración, abramos nuestro corazón para recibir la Palabra que nos hace hijos del Altísimo. Pongámonos de pie y cantemos con alegría.
Monición a la Primera Lectura
El libro de los Proverbios nos ofrece una sabiduría práctica para la vida diaria. Escuchemos cómo Dios valora la rectitud y la justicia por encima de los sacrificios externos. Prestemos atención, porque estas palabras son un espejo para nuestra propia conducta.
Primera Lectura
Lectura del libro de los Proverbios (21, 1-6. 10-13)
El corazón del rey es una acequia en manos del Señor; él lo dirige a donde quiere. Al hombre le parece recto su camino, pero el Señor pesa los corazones. Practicar la justicia y el derecho es más agradable al Señor que un sacrificio. Ojos altaneros, corazón orgulloso, la lámpara de los malvados es el pecado. Los planes del hombre trabajador producen ganancia, pero el que se apresura acaba en la miseria. Amasar tesoros con lengua mentirosa es vanidad pasajera de los que buscan la muerte. El malvado desea el mal, y no mira con piedad a su prójimo. Cuando el insolente es castigado, el inexperto se hace sabio; cuando el sabio reflexiona, aprende. El justo observa la casa del malvado y precipita a los malvados en su ruina. El que cierra su oído al clamor del pobre, también él clamará y no será escuchado.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 118 (119), 1. 27. 30. 34. 35. 44
Dichoso el que camina en la ley del Señor.
Dichoso el que con vida intachable camina en la ley del Señor. Explícame el camino de tus decretos, y meditaré tus maravillas. Elegí el camino de la verdad, puse tus juicios ante mí. Enséñame a cumplir tu ley, a guardarla de todo corazón. Guíame por la senda de tus mandatos, porque en ella está mi gozo. Y guardaré tu ley eternamente, por los siglos de los siglos.
Monición a la Segunda Lectura
(No hay segunda lectura para este día litúrgico. La celebración continúa con el Aleluya y el Evangelio).
Segunda Lectura
(No hay segunda lectura en la liturgia de hoy).
Monición al Evangelio
El Evangelio de Lucas nos sorprende con una escena familiar que se convierte en una gran lección espiritual. Jesús redefine los lazos de la sangre, elevando la escucha y el cumplimiento de la Palabra de Dios como el vínculo más fuerte que nos une a Él. Dispongámonos a recibir esta palabra con humildad.
Evangelio del Día
Lectura del santo Evangelio según San Lucas (8, 19-21)
En aquel tiempo, fueron a ver a Jesús su madre y sus hermanos, pero no podían llegar hasta él por el gentío. Le avisaron: «Tu madre y tus hermanos están fuera y quieren verte». Él les respondió: «Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen».
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
Presidente: Confiando en la misericordia del Padre, presentemos nuestras súplicas por las necesidades de la Iglesia y del mundo.
- Por el Papa Francisco y todos los pastores de la Iglesia: para que, guiados por el Espíritu Santo, anuncien con valentía la verdad del Evangelio. Rogemos al Señor.
- Por los gobernantes y quienes tienen responsabilidad pública: para que sus decisiones estén siempre orientadas al bien común y a la justicia, especialmente para con los más pobres. Rogemos al Señor.
- Por los que han dejado su tierra buscando un futuro mejor: para que encuentren acogida, trabajo digno y protección en su camino. Rogemos al Señor.
- Por las familias que atraviesan momentos de dificultad o división: para que la escucha de la Palabra de Dios sea el fundamento de su reconciliación. Rogemos al Señor.
- Por todos los que visitan y colaboran con el apostolado de caminoyoracion.org: para que el Señor bendiga sus intenciones y les conceda la perseverancia en la fe. Rogemos al Señor.
- Por nosotros, aquí reunidos: para que seamos verdaderamente familia de Jesús, escuchando su Palabra y poniéndola en práctica en nuestra vida diaria. Rogemos al Señor.
Presidente: Padre de bondad, que conoces las necesidades de tus hijos, escucha nuestras oraciones y concédenos lo que te pedimos con fe, por Jesucristo nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
Con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestras obras de cada día, nuestro trabajo, nuestras alegrías y también nuestras fatigas. Que Él transforme nuestras vidas en ofrenda agradable a sus ojos, como transformará estos dones en el Cuerpo y la Sangre de su Hijo.
Oración de Comunión Espiritual
(Para rezar después de la Comunión del sacerdote, si no se recibe sacramentalmente)
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. No permitas que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del Día
El Evangelio de hoy nos sitúa ante una escena profundamente humana y, a la vez, divina. Jesús está predicando, rodeado de una multitud que lo escucha con atención. Su madre y sus parientes buscan llegar a Él, pero la multitud se lo impide. La respuesta de Jesús es revolucionaria: "Mi madre y mis hermanos son los que escuchan la palabra de Dios y la cumplen".
Con estas palabras, Jesús no desprecia a su madre, sino que la eleva a un nivel superior. María es bienaventurada no solo por haberlo traído al mundo, sino porque su vida fue una escucha constante y una obediencia perfecta a la voluntad del Padre. Ella es el modelo del verdadero discípulo, y nosotros estamos llamados a imitarla.
Para el hispano devoto, este pasaje es un consuelo inmenso. A veces podemos sentir que nuestras tradiciones o nuestro fervor no son comprendidos en un mundo secularizado. Pero Jesús nos dice que la cercanía con Él no se mide por la sangre, sino por la fe. Nuestra relación con Cristo se fortalece en la escucha humilde de su Palabra y en la coherencia de vida. Cada misa, cada rosario, cada acto de caridad nos convierte en hermanos y hermanas de Jesús.
Para el migrante, que a menudo ha dejado atrás a su familia física, estas palabras son un bálsamo. La distancia no rompe los lazos espirituales. Al escuchar y cumplir la Palabra de Dios en la nueva tierra, el migrante descubre una familia aún más grande: la comunidad de los hijos de Dios. La Iglesia es el hogar donde nadie es extranjero, y donde todos somos acogidos como hermanos.
Para el defensor de la familia, este Evangelio profundiza el concepto de familia. No se trata de negar el valor de la familia natural, sino de elevarla. La familia más perfecta es aquella que tiene a Dios en el centro, donde la oración y la escucha de la Palabra son el pan de cada día. Cuando la familia se reúne para rezar, para leer la Biblia, para vivir la fe, se convierte en un signo vivo de la presencia de Cristo en el mundo.
Hoy, la pregunta que nos hace Jesús es directa: ¿Somos de su familia? ¿Escuchamos su Palabra con atención y, sobre todo, la ponemos en práctica? No basta con oír; es necesario actuar. No basta con conocer la doctrina; es necesario vivirla con amor y coherencia. Que la Virgen María, la primera discípula, nos ayude a decir "sí" a Dios en cada momento, para que seamos verdaderamente sus hermanos y hermanas.
Monición de Despedida
Hermanos, la Palabra escuchada hoy nos ha mostrado el camino para ser familia de Jesús. Llevemos en nuestros corazones la decisión firme de escuchar a Dios en la oración y de cumplir su voluntad en el servicio a los demás. Que la paz del Señor nos acompañe y nos fortalezca en esta semana. Podemos ir en paz.
Referencias
Conferencia Episcopal Española. (2026). Sagrada Biblia (Edición Litúrgica). Biblioteca de Autores Cristianos.
Misal Romano. (2020). Conferencia Episcopal Española.
Martirologio Romano. (2005). Coeditores Litúrgicos.
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