Lecturas y Evangelio de hoy Viernes 14 de Julio 2023

Padre Jose Luis Toro

Liturgia del día de hoy Viernes 14 de Julio 2023


Verde // Viernes de la XIV semana del tiempo ordinario; feria // Misa de la feria, prefacio común // 1ª Lectura: Gn 46,1-7.28-30; Salmo: Sal 36; Evangelio: Mt 10,16-23.


Blanco // San Francisco Solano, presbítero; memoria libre // Misa de la memoria, prefacio común o de los santos pastores. Blanco // San Camilo de Lelis, presbítero; memoria libre // Misa de la memoria, prefacio común o de los santos pastores.


LITURGIA DE LAS HORAS: de la feria o de la memoria.


*Diócesis de Machiques: Aniversario de la Dedicación de la Iglesia Catedral (allí, solemnidad; en la Diócesis, fiesta).


*Diócesis de Maracay: Aniversario de la defunción de Mons. José Vicente Henríquez Andueza († 2005).

Calendario litúrgico del mes de Julio 2023 para Imprimir
Calendario litúrgico del mes de Julio 2023 para Imprimir
Calendario Litúrgico y de lecturas del Mes de Julio de 2023 –  Celebraciones Católicas
Calendario Litúrgico y de lecturas del Mes de Julio de 2023 – Celebraciones Católicas

PRIMERA LECTURA

Puedo morir, después de haberte visto en persona

Lectura del libro del Génesis 46, 1-7. 28-30

En aquellos días, Israel, con todo lo suyo, se puso en camino, llegó a Berseba y allí ofreció sacrificios al Dios de su padre Isaac.

Dios le dijo a Israel en una visión de noche:

—«Jacob, Jacob».

Respondió:

—«Aquí estoy».

Dios le dijo:

—«Yo soy Dios, el Dios de tu padre; no temas bajar a Egipto, porque allí te convertiré en un pueblo numeroso. Yo bajaré contigo a Egipto, y yo te haré subir; y José te cerrará los ojos».

Al salir Jacob de Berseba, los hijos de Israel hicieron montar a su padre, con los niños y las mujeres, en las carretas que el Faraón había enviado para transportarlos.

Tomaron el ganado y las posesiones que habían adquirido en Canaán y emigraron a Egipto Jacob con todos sus descendientes, hijos y nietos, hijas y nietas, y todos los descendientes los llevó consigo a Egipto.

Jacob despachó por delante a Judá, a visitar a José y a preparar el sitio en Gosén.

Cuando llegaron a Gosén, José mandó preparar la carroza y se dirigió a Gosén a recibir a su padre.

Al verlo, se le echó al cuello y lloró abrazado a él.

Israel dijo a José:

—«Ahora puedo morir, después de haberte visto en persona, que estás vivo».

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 36, 3-4. 18-19. 27-28. 39-40 (R.: 39a)

R. El Señor es quien salva a los justos.

Confía en el Señor y haz el bien,
habita tu tierra y practica la lealtad;
sea el Señor tu delicia,
y él te dará lo que pide tu corazón. R.

El Señor vela por los días de los buenos,
y su herencia durará siempre;
no se agostarán en tiempo de sequía,
en tiempo de hambre se saciarán. R.

Apártate del mal y haz el bien,
y siempre tendrás una casa;
porque el Señor ama la justicia
y no abandona a sus fieles.
Los inicuos son exterminados,
la estirpe de los malvados se extinguirá. R.

El Señor es quien salva a los justos,
él es su alcázar en el peligro;
el Señor los protege y los libra,
los libra de los malvados y los salva
porque se acogen a él. R.

EVANGELIO

No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre

Lectura del santo evangelio según san Mateo 10, 16-23

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus apóstoles:

—«Mirad que os mando como ovejas entre lobos; por eso, sed sagaces como serpientes y sencillos como palomas.

Pero no os fiéis de la gente, porque os entregarán a los tribunales, os azotarán en las sinagogas y os harán comparecer ante gobernadores y reyes, por mi causa; así daréis testimonio ante ellos y ante los gentiles.

Cuando os arresten, no os preocupéis de lo que vais a decir o de cómo lo diréis: en su momento se os sugerirá lo que tenéis que decir; no seréis vosotros los que habléis, el Espíritu de vuestro Padre hablará por vosotros.

Los hermanos entregarán a sus hermanos para que los maten, los padres a los hijos; se rebelarán los hijos contra sus padres, y los matarán.

Todos os odiarán por mi nombre; el que persevere hasta el final se salvará. Cuando os persigan en una ciudad, huid a otra.

Porque os aseguro que no terminaréis con las ciudades de Israel antes de que vuelva el Hijo del hombre».

Palabra del Señor.

Reflexión de las lecturas del día de hoy

Queridos hermanos y hermanas, las lecturas de hoy nos hablan de la confianza en Dios y de la perseverancia en la misión.

En la primera lectura, vemos cómo Jacob, guiado por una visión divina, se dispone a bajar a Egipto con toda su familia para reencontrarse con su hijo José, que había sido vendido como esclavo. A pesar de las dificultades y los peligros que podía encontrar en el camino, Jacob confía en la promesa de Dios de que hará de él una gran nación y de que lo acompañará siempre. Jacob sabe que Dios cumple sus planes a través de la historia y que no abandona a su pueblo.

En el salmo, el salmista nos invita a poner nuestra vida en las manos de Dios, que es nuestro refugio y nuestra salvación. Nos dice que no nos angustiemos por los malvados, que parecen prosperar, sino que confiemos en el Señor, que hará justicia y nos dará la paz. Nos anima a esperar en el Señor con paciencia y a seguir el camino del bien.

En el evangelio, Jesús advierte a sus discípulos de que serán perseguidos por anunciar el reino de Dios. Les dice que los enviará como ovejas en medio de lobos, y que tendrán que ser prudentes como serpientes y sencillos como palomas. Les pide que no teman a los que pueden matar el cuerpo, sino al que puede arrojar al infierno el alma. Les asegura que el Padre celestial cuida de ellos y que los defenderá ante los hombres. Les promete que el que persevere hasta el final se salvará.

Hermanos y hermanas, estas palabras de Jesús nos interpelan hoy a nosotros, que también somos llamados a ser sus testigos en el mundo. Nos recuerdan que no estamos solos, sino que contamos con la presencia y la ayuda de Dios, que nos ama y nos protege. Nos alientan a no desanimarnos ante las dificultades o las tentaciones, sino a mantenernos fieles a nuestra vocación cristiana. Nos exhortan a confiar en la providencia de Dios, que sabe lo que nos conviene y tiene preparado para nosotros un destino glorioso.

Pidamos al Señor que aumente nuestra fe y nuestra esperanza, y que nos conceda la gracia de vivir como hijos suyos, siguiendo el ejemplo de Jacob y de los apóstoles. Que María, nuestra madre, nos acompañe con su intercesión y su ternura. Amén.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *