Un S.O.S y Dios me rescató

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He tenido unos meses ajetreados, en los cuales he necesitado un S.O.S más que nunca. Esta fue mi llamada de emergencia a Dios y cómo me rescató.

Caigo, me levanto y vuelvo a caer

Desde que decidí emprender he tenido altos y bajos de motivación, momentos cuando hago mucho y otros cuando la lista de tareas queda igual.

He tenido situaciones de mucha alegría en las cuales, cabe decir, me siento 100% productiva; pero en otras ocasiones he estado al límite del vacío…

Ahora que lo escribo, me asusta porque los segundos espacios donde necesito rescate, han sido cada vez más continuos.

A pesar que he leído mil artículos sobre qué hacer cuando los pensamientos negativos te azotan, cómo evitar la ansiedad, ya he probado varias rutinas y rituales, he recurrido a coachs, terapias, direcciones espirituales, conversaciones con amigos y para usted de contar; volví a caer.

Cuando creo que he superado algo, caigo en otra situación. Entiendo el sube y baja de la vida, aunque a veces simplemente me siento frustrada y mis brazos se caen.

S.O.S Dios al rescate

Llamada de emergencia a Dios

Hoy, mientras escribo esta reflexión, me encuentro sentada en el silencio de mi habitación.

Ya he llorado. Ya he suplicado a Dios que sane mis heridas y, mientras leía un libro esperando su respuesta, porque sé que Él se manifiesta en la cotidianidad, escuché:

“Estoy contigo. Siempre lo estoy. Solo que a veces la bulla no te deja ver o escuchar, pero siempre he estado, estoy y estaré contigo. ” 

No es una voz como la nuestra, humana. Es más una sensación, podría decirse…

Lo cierto es que cerré el libro y miré por la ventana. La mata de mango me mostró espléndida sus frutos y yo me sentí acompañada en mi dolor.

Él ya lo había dicho en el Evangelio que siempre estaría conmigo, bueno con nosotros. (Mt 28,20) Así comenzó su rescate.

¿Qué quieres de mi Señor?

Ante la pregunta ¿qué quieres de mí, Señor? Escuché una respuesta sencilla, a la vez profunda: “Eres Luz. Sigue siendo luz.” 

“Ustedes son la luz de este mundo”

Mt 5, 14

¡Wow! Llegué a reprocharle, pues sentí que mi luz agonizaba… pero me respondió renovando en mí el don de la fe, y con Su gracia sentí confianza. 

Dios me rescató una vez más.

Tal vez no sea la última vez que caiga en desolación, sin embargo HOY decido creer y confiar que Él está conmigo, decido creer y confiar que Dios me rescata.

Hoy decido sentirme Su amada y eso llena de paz mi día a día.

Dios me rescató

Me hace sentir confiada y me llena de esperanza para seguir con el propósito que Él mismo me inspiró: llevar calma, luz y palabras que motiven para estas situaciones que, al fin y al cabo, a todos nos pasa en la vida.

Si ya sentiste que Dios te rescató y quieres saber cómo contestarle, te recomiendo este artículo. Aunque también puedes dejarnos tus comentarios 😉

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8 comentarios en «Un S.O.S y Dios me rescató»

  1. Creo que esa debe ser la experiencia gratuita de Dios en todo cristiano. Él nos encuentra cada día, debemos nosotros dejarnos encontrar y hacernos consciente de eso. ¡Gracias por compartir tu experiencia!

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  2. La fe es una decisión también. En medio de esta oscuridad tan grande que vive nuestro país y nuestro mundo. Te envío un fuerte abrazo y te acompaño en la distancia en este momento de oscuridad que atraviesas. Gracias por tu servicio a esta web y a la Iglesia.

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  3. Que bueno saber que a pesar de ser conocedora de la.Fe de Dios también puedes caer en algún momento, eso me da fuerzas para seguir en la búsqueda de la paz que tanto anhelo en mi corazón.

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