- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día: San Pedro Julián Eymard
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura (Jer 28, 1-17)
- Salmo Responsorial (Sal 118, 53. 61. 134. 150. 155. 158)
- Monición del Evangelio
- Evangelio del día (Mt 14, 22-36)
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Referencias
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Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Verde, correspondiente a la celebración de este día.
- Foco de Meditación: La fidelidad inquebrantable al Evangelio y la acogida de la Palabra divina en el corazón.
- Actitud Espiritual: Vivir la jornada en ambiente de oración y testimonio vivo de caridad fraterna.
Citas Bíblicas del Día
Primera Lectura: Jer 28, 1-17
Salmo Responsorial: Sal 118, 53. 61. 134. 150. 155. 158
Evangelio: Mt 14, 22-36
Santo del Día: San Pedro Julián Eymard
San Pedro Julián Eymard (1811-1868), conocido como el 'Apóstol de la Eucaristía', fue el fundador de la Congregación del Santísimo Sacramento. Su vida estuvo completamente centrada en difundir el amor, la adoración e incesante devoción a Cristo presente en el Santísimo Sacramento del Altar.
Monición de Entrada
Hermanos: Con fe y alegría nos congregamos para celebrar la Misa de este día. Nos disponemos a escuchar la Palabra de Dios en las Escrituras e inspirarnos en el testimonio de santidad de San Pedro Julián Eymard.
Monición a la Primera Lectura
En la primera lectura (Jer 28, 1-17), la Palabra de Dios nos llama a renovar nuestra fidelidad al Señor, escuchar sus mandamientos y acoger su gracia con corazón disponible. Escuchemos con atención.
Primera Lectura (Jer 28, 1-17)
Lectura del libro del profeta Jeremías 28, 1-17
Aquel mismo año, al comienzo del reinado de Sedecías, rey de Judá, el cuarto
año, en el quinto mes, Ananías, hijo de Azur, que era un profeta de Gabaón, me
habló así en la Casa del Señor, en presencia de los sacerdotes y de todo el
pueblo:
«Así habla el Señor de los ejércitos, el Dios de Israel: ¡Yo he quebrado el yugo
del rey de Babilonia! Dentro de dos años, devolveré a este lugar los objetos de
la Casa del Señor que Nabucodonosor, rey de Babilonia, sacó de este lugar y se
llevó a Babilonia. Y también a Jeconías, hijo de Joaquím, rey de Judá, y a todos
los deportados de Judá que fueron a Babilonia, los haré volver a este lugar
-oráculo del Señor- cuando yo quiebre el yugo del rey de Babilonia.»
Entonces el profeta Jeremías se dirigió al profeta Ananías, en presencia de los
sacerdotes y de todo el pueblo, que estaban de pie en la Casa del Señor, y el
profeta Jeremías dijo: «¡Amén! ¡Que así lo haga el Señor ! Que el Señor cumpla
tus palabras, las que tú has profetizado, haciendo volver los objetos de la Casa
del Señor y a todos los deportados, de Babilonia a este lugar. Sin embargo,
escucha bien esta palabra que yo digo a tus oídos y a los oídos de todo el
pueblo: Los profetas que nos han precedido desde siempre, a mí y a ti,
profetizaron la guerra, el hambre y la peste a numerosos países y contra grandes
reinos. Pero si un profeta profetiza la paz, sólo cuando se cumple la palabra de
ese profeta, él es reconocido como profeta verdaderamente enviado por el Señor.»
El profeta Ananías tomó la barra que estaba sobre el cuello de Jeremías y la
quebró. Luego dijo, en presencia de todo el pueblo: «Así habla el Señor : De
esta misma manera, dentro de dos años, yo quebraré el yugo de Nabucodonosor, rey
de Babilonia, que está encima del cuello de todas las naciones.» Y el profeta
Jeremías se fue por su camino.
Después que el profeta Ananías quebró la barra que estaba sobre el cuello del
profeta Jeremías, la palabra del Señor llegó a Jeremías, en estos términos: «Ve
a decirle a Ananías: Así habla el Señor : Tú has quebrado barras de madera, pero
yo pondré en lugar de ellas barras de hierro. Porque así habla el Señor de los
ejércitos, el Dios de Israel: Yo he puesto un yugo de hierro sobre todas estas
naciones, para que sirvan a Nabucodonosor, rey de Babilonia, y ellas lo
servirán; hasta los animales del campo se los he dado.»
El profeta Jeremías dijo al profeta Ananías: «¡Escucha bien, Ananías! El Señor
no te ha enviado, y tú has infundido confianza a este pueblo valiéndote de una
mentira. Por eso, así habla el Señor : Yo te enviaré lejos de la superficie del
suelo: este año morirás, porque has predicado la rebelión contra el Señor.»
El profeta Ananías murió ese mismo año, en el séptimo mes.
Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Salmo Responsorial (Sal 118, 53. 61. 134. 150. 155. 158)
SALMO Sal 118, 29. 43. 79. 80. 95. 102 (R.: 68b)
R. Señor, enséñame tus mandamientos.
Apártame del camino de la mentira,
y dame la gracia de conocer tu ley. R.
No quites de mi boca la palabra verdadera,
porque puse mi esperanza en tus juicios. R.
Que se vuelvan hacia mí tus fieles;
los que tienen en cuenta tus prescripciones. R.
Que mi corazón cumpla íntegramente tus preceptos,
para que yo no quede confundido. R.
Los malvados están al acecho para perderme,
pero yo estoy atento a tus prescripciones. R.
No me separo de tus juicios,
porque eres tú el que me enseñas. R.
Monición del Evangelio
El Santo Evangelio (Mt 14, 22-36) nos presenta la enseñanza viva de Jesucristo, nuestro Salvador, quien nos llama a acoger el Reino de Dios con corazón humilde y seguirle con generosidad. Escuchemos atentos.
Evangelio del día (Mt 14, 22-36)
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo
14, 13-21
Al enterarse de la muerte de Juan el Bautista, Jesús se alejó en una barca a un
lugar desierto para estar a solas. Apenas lo supo la gente, dejó las ciudades y
lo siguió a pie. Cuando desembarcó, Jesús vio una gran muchedumbre y,
compadeciéndose de ella, curó a los enfermos.
Al atardecer, los discípulos se acercaron y le dijeron: «Este es un lugar
desierto y ya se hace tarde; despide a la multitud para que vaya a las ciudades
a comprarse alimentos.»
Pero Jesús les dijo: «No es necesario que se vayan, denles de comer ustedes
mismos.»
Ellos respondieron: «Aquí no tenemos más que cinco panes y dos pescados.»
«Tráiganmelos aquí», les dijo.
Y después de ordenar a la multitud que se sentara sobre el pasto, tomó los cinco
panes y los dos pescados, y levantando los ojos al cielo, pronunció la
bendición, partió los panes, los dio a sus discípulos, y ellos los distribuyeron
entre la multitud.
Todos comieron hasta saciarse y con los pedazos que sobraron se llenaron doce
canastas. Los que comieron fueron unos cinco mil hombres, sin contar las mujeres
y los niños.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
- Por la Santa Iglesia y por nuestro Santo Padre, para que el Espíritu Santo les llene de audacia evangélica y salud para guiar al Pueblo de Dios. Roguemos al Señor. R. Te lo pedimos, Señor.
- Por los gobernantes de las naciones, para que promuevan la justicia real, la paz duradera y el respeto a la vida humana en toda circunstancia. Roguemos al Señor. R. Te lo pedimos, Señor.
- Por los enfermos, los ancianos y los que sufren soledad, para que experimenten el consuelo de Dios a través de la cercanía fraterna. Roguemos al Señor. R. Te lo pedimos, Señor.
- Por el portal de evangelización caminoyoracion.org, para que sus contenidos litúrgicos diarios sigan alimentando la fe de miles de almas en internet. Roguemos al Señor. R. Te lo pedimos, Señor.
- Por todos los reunidos en esta celebración, para que vivamos con coherencia el mensaje del Evangelio en nuestros hogares y lugares de trabajo. Roguemos al Señor. R. Te lo pedimos, Señor.
- Por la labor evangelizadora de la plataforma web caminoyoracion.org y por toda nuestra comunidad de oyentes y lectores, para que la Palabra de Dios llegue a más corazones necesitados de paz y esperanza. Roguemos al Señor. R. Te lo pedimos, Señor.
Monición de Presentación de Ofrendas
Padre Santo, al presentar sobre el altar las ofrendas de pan y vino, te entregamos nuestras vidas e intenciones, pidiéndote que la gracia de este sacrificio nos fortalezca a ejemplo de caridad de San Pedro Julián Eymard.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no me permitas jamás separarme de ti. Amén.
Reflexión del día
En este Lunes 3 de agosto, la liturgia de la Palabra nos invita a sumergirnos profundamente en el misterio de la divina Misericordia. A través de las lecturas proclamadas hoy, la Iglesia nos recuerda que Dios jamás nos abandona en medio de las tempestades o aflicciones terrenales. Contemplamos cómo el mensaje evangélico penetra las capas de nuestra existencia cotidiana, interpelando nuestros criterios humanos y llamándonos a una renovación interior auténtica.
Al conmemorar la memoria de San Pedro Julián Eymard, vemos encarnada la gracia de Cristo en las circunstancias concretas de la historia humana. La Palabra de Dios no es una teoría abstracta, sino una fuerza viva y eficaz capaz de transformar los corazones más atribulados. Cuando abrimos nuestra vida al diálogo de la oración humilde y recibimos con frecuencia los Santos Sacramentos, experimentamos la fortaleza necesaria para vencer el egoísmo, la indiferencia y el desánimo espiritual.
En este día, confrontados por el Evangelio proclama, somos desafiados a examinar nuestra disposición al perdón y al servicio humilde en nuestros hogares, parroquias y centros de trabajo. Que el testimonio de los santos nos inspire a ser constructores de paz y luz de esperanza para cuantos nos rodean, caminando con paso firme hacia la santidad a la que todos hemos sido llamados.
Monición de despedida
Al concluir nuestra celebración, salgamos renovados en la fe a dar testimonio gozoso de Cristo en nuestros hogares y trabajos, contando con la intercesión de San Pedro Julián Eymard. ¡Que tengan un bendecido día en el Señor!
Referencias
- Catecismo de la Iglesia Católica. (1997). Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
- Conferencia Episcopal. (2020). Leccionario Oficial de la Misa. Madrid: Coeditores Litúrgicos.
- Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L18semtop.htm
- Leccionario Oficial de la Misa: Conferencia Episcopal y curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
- Consulta el calendario completo en la Sección del Evangelio de Hoy en Camino y Oración.
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