David y Goliat a en la biblia

Jose Toro

La historia de David y Goliat es un relato que se encuentra en el Libro de Samuel en el Antiguo Testamento de la Biblia. En esta historia se cuenta como el poder de Dios sobre pasa la imposición de los hombres que no creen en Él o les retan y desprestigian.

La historia de David y Goliat

David y Goliat es la historia de cómo los israelitas le ganan a los filisteos,  que era un pueblo pagano que mantenía una guerra en contra del pueblo de Israel. La historia narra que ambos pueblos decidieron levantar campamentos en dos colinas, una opuesta a la otra, con el Valle de Elá en el medio de ambos ejércitos.

En el ejército de los filisteos había un guerrero virtuoso que lideraba su grupo llamado Goliat, éste desafiaba a los israelitas para que escogieran a un guerrero que combatiera con él. “Escojan a alguien para que pelee conmigo. Si él gana y me mata, nosotros seremos esclavos suyos. Pero si yo gano y lo mato, ustedes serán esclavos nuestros. Los reto a escoger a alguien para esto”. Según Samuel, Goliat era un hombre gigante de 3 metros al que todos los israelitas le temían. Goliat les retó durante 40 días hasta que David aceptó el reto.

David, quien era hijo de Isaí, persuadió al Rey Saúl para que le dejara enfrentarse con Goliat, Samuel expone que David argumentó ante el rey que: “Yo maté un oso y un león que se llevaron las ovejas de mi padre. Ahora este filisteo será como uno de ellos. Javeh me dará ayuda.” A lo que Saúl respondió: “Ve, y que Javeh esté contigo”. En aquel momento David era un joven sin experiencia en combate, pero David, creyente en el poder de Dios, entregó su vida para defender al Creador de las blasfemias de los filisteos.

La Batalla

David salió a la batalla solo con una onda y una piedra, Goliat al verlo se burló del pequeño israelita, pero David le respondió diciendo que él venía de parte del Dios de los ejércitos, inmediatamente después, David tomó una de sus piedras y usando su onda se la tiró hacia la cabeza de Goliat, incrustándosela y provocando su muerte.

“Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a quien has desafiado. (…) Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos”. (1 Samuel 17:45 y 47).

David consiguió así ganar la guerra y promover el poder del Dios en la tierra.

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