No tengan miedo

4.6
(5)

Hace días vi una publicación de mi amigo Sacerdote Yoel Mora, una foto de cuando éramos seminaristas. Nos habían enviado a una comunidad alejada de Guarico, un poblado llamado Macaira, a unas cuantas horas una comunidad con un Manicomio. Entre el grupo de misioneros el poblado era muy conocida, nadie quería ir allá.

Los pacientes menos agresivos eran “liberados” después del desayuno y deambulaban por el caserío todo el día. La principal fuente de trabajo de los pobladores era el manicomio, era una imagen extraña y una sensación de estar en un poblado sacado de una película. Así nos embarcamos Yoel y yo con muchas expectativas. Íbamos en la Tolva de un Toyota, sólo accedían a esas comunidades rústicos 4×4, era temporada lluviosa y la carretera muy peligrosa.

Era tradición desde hace muchos años que a ciertas fechas del año llegáramos los misioneros, era uno de esos días. Un letrero nos avisaba que estabamos llegando al pueblo en cuestión. Al bajarnos del auto vimos a dos señores a la orilla de la carretera, se nos acercaron y nos dijeron: “Sepan que los vamos a estar vigilando, tengan cuidado con lo que digan porque aquí se desaparece la gente”.

¡Nos habían amenazado de muerte!

Hasta el día de hoy no sé si lo hicieron por jugarnos una broma, o de verdad pasaban cosas peligrosas por aquellas tierras. Fue una recepción muy poco agradable.

Yoel y yo nos pusimos nerviosos y nos tocó decidir si devolvernos o continuar con la misión. Al final optamos por quedarnos. No hubo ninguna otra cosa extraña o riesgo a nuestra seguridad, pero eso nos hizo temblar.

Muchas veces los peligros de los que matan el cuerpo pueden ser reales, muchos cristianos son perseguidos en el mundo por predicar el evangelio. No tener miedo es una decisión, pero siempre puede estar latente.

Esta anécdota la hemos comentado muchas veces, ahora nos reímos a carcajadas, pero en ese momento no fue tan simpático.

Padre José Luis Toro.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Deja un comentario