DE BIENVENIDA Y APERTURA DEL V CONGRESO ARQUIDIOCESANO DE CATEQUESIS, A CARGO DE MONS. LUIS ENRIQUE ROJAS RUIZ, OBISPO AUXILIAR.

Jose Toro

Mérida, 28 de octubre de 2022

Auditorio del Colegio La Inmaculada

02:30pm

PALABRAS DE BIENVENIDA Y APERTURA DEL V CONGRESO ARQUIDIOCESANO DE CATEQUESIS, A CARGO DE MONS. LUIS ENRIQUE ROJAS RUIZ, OBISPO AUXILIAR.

Sería una falta muy grave de mi parte, si iniciara estas palabras, sin hacer referencia a la fuente bíblica, la cual será la que llevará el hilo conductor de todas las reflexiones que nos acompañarán durante esta jornada. La cita elegida es la siguiente:

Todos los días me sentaba en el templo a enseñar” Mt 26,55.

Esta enseñanza de Cristo se lleva a cabo a través del Evangelio que indica lo que Jesús hizo y enseñó. Efectivamente, los Evangelios lo señalan claramente, este es el testimonio que Jesús da de sí mismo. ¡Y se asombraban de sus enseñanzas! pues lo hacía como quien tiene autoridad. El objetivo de introducir la Escritura en la Catequesis es que se cumpla este deseo de Jesús. El catequista tiene la misión de acercarse al Maestro para luego, desde su testimonio de vida, ayudar a los niños, jóvenes y adultos a hacerlo de igual manera, para que Él los pueda abrazar y saborear el amor de Él por ellos.

Doy la más cordial y fraterna bienvenida al Excmo. Mons. Octavio Ruíz Arenas, Arzobispo Emérito de Villavicencio y Ex Secretario del Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización.

A mi hermano en el episcopado: Excmo. Mons. Helizandro Emiro Terán Bermúdez, Arzobispo Coadjutor de la Arquidiócesis de Mérida.

Al Pbro. Santiago León, Director Nacional de Catequesis.

Al Pbro. Antonio Arocha, Coordinador Nacional de Animación Bíblica de la Pastoral.

A Sor Irene Nessi, quien estuvo a cargo del Secretariado de Catequesis en Venezuela, por muchos años.

Al Pbro. Ricardo Guillén, Director Nacional de las Obras Misionales Pontificias.

Y por parte de la vida consagrada, nos visita también, la Hna. Maribel Marquina, Secretaria Nacional de la Conferencia Venezolana de Religiosas (os).

Saludos muy afectuosos a todos los sacerdotes, religiosas y religiosos, a los catequistas que vienen de diferentes Diócesis.

Y a los catequistas de cada una de las Parroquias de esta Arquidiócesis que, junto a sus Párrocos, hoy aceptaron también esta invitación.

Querida Hna. Gleudy Lara, Directora del Secretariado Arquidiocesano de Catequesis, bienvenida y gracias por convocarnos y reunirnos a todos.

          En el marco de la Celebración del Centenario de la Arquidiócesis de Mérida (1923-2023), hemos aceptado la invitación que Jesucristo Sumo y Eterno Sacerdote, nos ha hecho a través de todo el equipo organizador para asistir a este Congreso, y que juntos, continuemos el trabajo Por una Catequesis Misionera y Sinodal. Teniendo en cuenta como punto de partida la Palabra de Dios, con la exhortación de Hch 8, 29: “Acércate y camina junto a Él”.

          Comencemos preguntándonos, ¿Qué es un catequista? Un catequista es un bautizado en nuestra Iglesia, persona de fe, formada, la cual enseña pedagógicamente a los cristianos la doctrina de la Iglesia Católica, imitando a la Persona de Jesucristo. Un catequista debe conocer la santa liturgia, Historia de la Iglesia y la Sagrada Tradición, para poderla impartir principalmente a niños, jóvenes y adultos en proceso de iniciación cristiana, dándoles el entendimiento y herramientas, con la finalidad de obtener frutos abundantes para la futura evangelización del mundo.

          Este Congreso, surge de la gran necesidad de reencontrarnos presencialmente después de haber superado tiempos de pandemia, y hacer a la vez, una revisión exhaustiva de la Misión que Cristo, Catequista por Excelencia, nos ha encomendado en el servicio a su Iglesia. Tiene también como objetivo, la oportunidad para reflexionar con un sentido profundo, de la misión y el camino sinodal al que nos ha llamado el Santo Padre, recientemente. Debemos tomar conciencia del rol de la Catequesis en el proceso evangelizador de cada bautizado, en búsqueda de Dios, por medio de los itinerarios catequísticos, los cuales deben ser respetados y orientados por todos.

          Queridos ponentes, participantes e invitados especiales, dejemos que sea Cristo, con la fuerza del Espíritu Santo, quien conduzca, ilumine, oriente y guíe este Encuentro, para que su Palabra sea la Lámpara que nos indique siempre el camino trazado por Él.

          Estoy seguro y confiado en Dios, que será un éxito de Él, mediante todos los instrumentos que utilizó para hacerlo posible. Sé que hay muchas personas orando y encomendándonos; oremos nosotros también desde el propio sitio donde se está realizando, para que la fuerza de la oración y la Eucaristía, nos impulsen a seguir trabajando de la mano por lo que Dios nos ha confiado.

          El Santo Padre en su Mensaje a los Catequistas del mundo, el 22 de septiembre de este año, los invita a ser testigos del Misterio de Dios, para que realicen una verdadera promoción de la vida cristiana, por medio de la Catequesis. El evento reunió alrededor de 1500 catequistas de 48 países y fue organizado por el Pontificio Consejo para la Promoción de la Nueva Evangelización. El Papa en este Encuentro además de darles una serie de consejos, les recordó que, en un encuentro anterior, en 2022, le dijo a los participantes: “Ser catequista es una vocación”, y les aclaró que no es trabajar de catequistas. Ser catequista es ahora un Ministerio al servicio de la Misión de la Iglesia.

Francisco, también puntualizó lo siguiente: (Inicio de la cita) “A menudo pienso en el Catequista como aquel que se ha puesto al servicio de la Palabra de Dios, que frecuenta esta Palabra diariamente, para hacer de ella su alimento, y compartirla con los demás con eficacia y credibilidad, especialmente hoy, en un contexto de indiferencia religiosa”. El Santo Padre subrayó que el catequista no es un maestro o profesor, que cree que da una lección. La catequesis no es una lección; la catequesis es la comunicación de una experiencia, y el testimonio de una fe que enciende los corazones, porque introduce el deseo de encontrar a Cristo”. (Fin de la cita)

Queridos hermanos, yo, Luis Enrique Rojas Ruíz, también fui y sigo siendo Catequista, en mi compromiso Cristiano en la Comunidad Parroquial ubicada en la cuenca del Chama, Parroquia San Jacinto, en la cual formé parte de los grupos juveniles y de apostolado, en esa oportunidad me pidieron ser catequista, antes de ingresar al Seminario. Actualmente llevo ese compromiso, en mi acción pastoral de esta Arquidiócesis, en otro nivel y en otro contexto, pero sin olvidar las raíces plantadas en mi corazón con la Palabra de Dios.

Los invito a vivir con intensidad, pasión y mucha fe, este Encuentro con Jesús, y cada uno de sus momentos importantes, los cuales nos recuerdan cuando el Maestro se sentaba en el Templo a catequizar y todos se asombraban de sus enseñanzas, pues lo hacía con autoridad.

Finalizo citando dos pensamientos muy hermosos del Santo Patrón de los catequistas, San Pío X, el cual nos recuerda que la catequesis comienza y nunca termina en los hogares, con nuestros primeros catequistas para la vida, los padres de familia.

(Abro la cita):

“Si hubiera un millón de familias rezando el rosario todos los días, el mundo entero se salvaría”.

“Si quieren que la paz entre a sus familias y en su patria, recen todos los días el rosario con todos los suyos”

(Fin de la cita).

Que la Virgen Inmaculada, junto a San Pío X, Santo Patrono de los catequistas, intercedan por todos los que ejercen este Ministerio en Venezuela y el mundo entero, y que Ella siga siendo invitada especial en todos los hogares y en las Parroquias donde se imparte catequesis, junto a su Hijo Jesús, el Catequista.

Sean todos, Bienvenidos y bendecidos en este Encuentro.

† Mons. Luis Enrique Rojas Ruíz

Obispo Auxiliar de la Arquidiócesis de Mérida.

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