Vigilia de Oración en Honor al Doctor José Gregorio Hernández

4.8
(5)

PRESENTACIÓN

La devoción que tenemos al Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, próximo Beato de nuestra Iglesia venezolana, debe pasar de la sola invocación a la sincera imitación, no porque lo consideremos a él como centro de la fe, sino porque su coherencia de vida y su imitación fiel a Jesucristo, nos hacen ver en su persona una referencia clara de lo que significa ser discípulo del Señor.

Debemos saber que, como dice el Concilio Vaticano II, “el trato con los santos, si se lo considera bajo la plena luz de la fe, de ninguna manera rebaja el culto latréutico tributado a Dios Padre por medio de Cristo en el Espíritu Santo, sino que más bien lo enriquece copiosamente” (Lumen Gentium, 51)

Esta vigilia tiene como finalidad agradecer a Dios, por la gracia tan grande para Venezuela de la beatificación del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, bien conocido por todos los venezolanos como el médico de los pobres, es por ello que como iglesia particular que peregrina en Mérida, queremos ofrecer a todo el pueblo santo de Dios este subsidio para la oración en las parroquias para dar gracias, y al mismo tiempo pedir al Dr. José Gregorio su intercesión en las necesidades de nuestra Patria Venezuela.

Dicho material, queremos que sea una guía de preparación para la beatificación, a llevarse a cabo el próximo 30 de abril del presente año. Se emplearán datos recopilados de diversas fuentes donde se ha reflejado la vida y obra del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros.

¿Cómo REALIZAR LA VIGILIA?

Oración INICIAL Y CANTO DE ALABANZA.

2.     ESCUCHA DE LA PALABRA DE DIOS.

EXPOSICIÓN DEL SANTÍSIMO.

4.     ORACIÓN UNIVERSAL.

LUZ Y PREGÓN.

6.     RESERVA DEL SANTÍSIMO.

Unidos en la fe, la esperanza y la caridad, nos afianzamos en la oración y en la acción de gracias, porque el “Señor ha estado grande con nosotros y estamos alegres” (Sal 117).

Esta vigilia es nuestra propuesta para celebrar; pero es flexible a fin que se adapte a cada parroquia, a cada grupo, a cada realidad. Se puede modificar, utilizar completa o parcialmente o simplemente, tenerla en cuenta como una guía de oración y reflexión.

Está organizada en varios momentos, invitando en primer lugar a preparar el ambiente con algún repertorio musical de alabanzas, seguidamente la escucha de la Palabra de Dios con una breve reflexión, la exposición del Santísimo Sacramento, la oración universal, encendido del pequeño cirio juntamente con el Canto o recitación del Pregón realizado por la Conferencia Episcopal de Venezuela, la reserva del Santísimo Sacramento pueblo y se finaliza con el breve repertorio musical.

V I G I L I A DE ORACIÓN C OM O P R E PA R AC I Ó N A LA B E A T I F I C A C IÓ N

En la iglesia o capilla destinada para la Vigilia de acción de gracias, prepara un altar para el Santísimo Sacramento, un altar aparte para la imagen, afiche o estampa del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, determinar el lugar para el coro y para las velas que se encenderán en el momento indicado y la disolución de las peticiones recolectadas antes por los feligreses de la comunidad. Tener presente la poca participación de los feligreses con las normativas de bioseguridad. En los que estén privilegiados de los medios, hacer de ellos un momento de alegría y acercamiento al pueblo que ve, escucha y vive la celebración desde las iglesias domésticas.

En las iglesias domesticas se recomienda realizar un altar en el centro de la casa o un lugar propicio para este encuentro, poner una imagen o estampa del Dr. José Gregorio, algunas flores (la alegría que nos embarga) y al menos una vela (la oración del grupo familiar), un Crucifijo (su entrega y seguimiento a Cristo) un rosario (el amor y devoción del beato a la Santísima Virgen) y algunas medicinas (su profesión fue su apostolado). En la puerta de la casa, puede colocar el afiche del nuevo beato junto a la bandera de Venezuela y la pontifical. Mantenerla para el día 30 de abril. Si hay un medio en la parroquia, estar atentos para la trasmisión y seguir los pasos que se indiquen.

Luego de tener todo preparado, se inicia con solemnidad la Vigilia en preparación a la Beatificación del Venerable Dr. José Gregorio Hernández Cisneros de la siguiente manera.

MONICIÓN DE AMBIENTACIÓN:

El Monitor, dice:

Hermanos y hermanas, como Iglesia Católica Venezolana, estamos felices de vivir y compartir el camino de la beatificación de un hijo de nuestra tierra, en particular, del doctor de los pobres. José Gregorio Hernández Cisneros, quien nos acerca a la santidad, quien dedicó su vida al servicio de los hermanos sufrientes, quien sirvió y amó imitando a Cristo, a través de nuestra querida patria.

Por eso, para seguir uniéndonos como hermanos en Cristo, les proponemos este espacio de alabanza, oración y acción de gracias esperando en comunidad, como una sola Iglesia, como creyentes y devotos y con nuestros corazones rebosantes de alegría este momento histórico para Venezuela. Es por ello, que sintiendo este gozo y en compañía de la agrupación musical, cantamos en alabaza y así damos inicio en esta noche (tarde) a la vigilia.

CANTO EUCARÍSTICO

P R I M E RA PA RT E

I n v oca ci ón i ni ci a l y  C an t o  d e  a l ab a nz a

Luego de la monición de ambientación se hace un breve canto y al estar en celebrante en la sede se dirige al pueblo diciendo.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.

El pueblo responde:

Amén.

Saludo

El celebrante saluda al pueblo del modo acostumbrado:

Queridos hermanos,

el Dios que nos llama a la santidad este con todos ustedes.

El pueblo responde:

Y con tu espíritu.

El mismo celebrante recuerda brevemente el sentido de la vigilia, con las palabras siguientes u otras semejantes:

Nos encontramos hoy como Iglesia, como familia Católica. En esta noche (tarde), queremos hacer memoria y honrar de manera especial, al venerable, que ha servido hasta el extremo, siguiendo el ejemplo de Cristo, en el día a día de su vida, y en la heroica hora de su muerte. Queremos adorar a Cristo Resucitado, a ese Cristo-Vivo y presente en la Eucaristía y en mis hermanos, más necesitados; y poder juntos, comprender mejor este misterio de elección de nuestro beato: José Gregorio Hernández Cisneros, medico de los pobres.

Prosigue el primer lector:

Señor Jesucristo, hoy nos reunimos muy alegres ante ti, porque le has dado a tu pueblo un beato salido de entre los hijos de Venezuela el muy querido Dr. José Gregorio Hernández Cisneros. No es fácil describir con palabras el sentimiento de júbilo que como pueblo fiel y devoto nos embarga en estos momentos.

El segundo lector:

Este regalo es un don precioso para nosotros, que, siendo pecadores todavía peregrinos en esta tierra, lo tenemos a él como un ejemplo cercano a nuestro modo de ser y a nuestra cultura. José Gregorio fue un hombre que siendo laico, como la mayoría de los venezolanos, vivió la vida conforme a la voluntad de Dios con una gran fe y supo ganarse el respeto y afecto de todos los que lo rodeaban por su bondad, inmensa humildad y generosidad.

El primer lector:

Hoy, nosotros los descendientes de aquellos enfermos que en vida él trató con tanto amor y eficacia científica, somos los afortunados herederos de esta hermosa                                                                                                                    devoción tan provechosa que alcanza de tu Sagrado Corazón, Señor, esas muchísimas gracias que nos concedes por tu infinita bondad y tierna acción sanadora,  y que son  producto de tu generosidad y entrega sin distinción de clase, raza, credo y nación.

El segundo lector:

Muchos de nosotros nos sentimos beneficiados por tantos de esos dones del cielo obtenidos por la intercesión del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, por lo que sentimos la necesidad ineludible de darte gracias, por todos esos favores recibidos, hasta los más sencillos; sin olvidar el consuelo que, en los momentos difíciles, nos da la confianza que tenemos a nuestro Dr. José Gregorio Hernández Cisneros. Damos gracias en especial, por el milagro que por su intercesión recibió Yaxury Solórzano Ortega, síguela bendiciendo toda su vida.

El primer lector:

Señor, te damos gracias por Su Santidad el Papa Francisco, y a él le agradecemos con mucho cariño que haya tenido a bien certificar y decretar el milagro de Yaxury Solórzano Ortega con la declaración de Beato, acto que viene a ser un consuelo de esperanza en estos momentos de tanto sufrimiento del pueblo venezolano. Te damos gracias también, por la Dra. Silvia Correale y todos los Postuladores anteriores, por el laborioso servicio de la Congregación para las Causas de los Santos confirmando por parte del Vaticano, la fama de santidad de José Gregorio Hernández.

El segundo lector:

Señor, te damos infinitas gracias, por Su Eminencia Baltazar Enrique Cardenal Porras Cardoso, le agradecemos afectuosamente todas las gestiones que ha realizado para agilizar este proceso de Beatificación y Canonización. Te damos gracias, por todos los Señores Arzobispos de Caracas que lo precedieron, así como también a todo el clero y los numerosos devotos laicos, porque siempre han colaborado gustosos y diligentes con el proceso de glorificación del Dr. Hernández.

El primer lector:

Señor, te damos gracias por tantas personas que desde que se inició la Causa de Beatificación y Canonización del Dr. José Gregorio, han puesto su granito de arena por que llegara este día, y le agradecemos a cada uno hasta la más breve oración, el más pequeño donativo, agradecemos con especial cariño a la familia del Dr. José Gregorio Hernández.

El segundo lector:

Damos gracias a la Santísima Virgen María, en sus diversas advocaciones Nuestra Señora del Carmen, Ntra. Señora del Rosario, la Merced, la Pastora y Coromoto, Patrona de Venezuela y de Caracas.

El primer lector:

Damos gracias al Dr. José Gregorio Hernández, por todas las gracias que, con tanta humildad, por sus oraciones ante el Altísimo, logra para nosotros y especialmente por la oración que obtuvo el milagro para su beatificación.

El segundo lector:

Y a ti, Sagrado Corazón de Jesús, te glorificamos, te adoramos, te bendecimos y te damos gracias, porque has escuchado nuestras oraciones y nos has concedido avanzar un paso más en el proceso de glorificación de tu fervoroso devoto el Dr. José Gregorio Hernández Cisneros.

El celebrante concluye esta primera parte diciendo.

Sintiéndonos agradecidos en Dios, iniciemos este momento de gratitud alabando y glorificando al Padre Eterno.

El ministerio de música eleva sus alianzas a Dios, (es este momento se hace un repertorio alegre para animar a los presente y a quienes sintonizan los medios)

CANTOS DE ALBANZA.

S E G U N D A PA RT E

E S C U C H A D E L A P A L A B R A D E D I OS .

Luego de crear un ambiente alegre y festivo, iniciamos con la centralidad de la vigilia inicando con la escucha de la Palabra.

MONICIÓN DE LA PALABRA

El Monitor, dice:

En nuestro caminar de católicos, en este acontecimiento, que es regalo de Dios, queremos abrir el corazón y dejar que sea este un desafío que hoy nos interpele a que miremos el camino de José Gregorio; el próximo beato, hombre que creyó en el Evangelio, con libertad. Así, nos quiere hoy Dios y nuestra Patria; varones y mujeres libres de prejuicios, libres de preconceptos, libres de ambiciones, libres de ideologías, hombres y mujeres del Evangelio. Acercamos al altar de la Palabra como símbolo de nuestro caminar, como comunidad fraterna, a la luz del Evangelio de Cristo Vivo.

A continuación ingresa un laico con la Palabra y dos cirios encendidos. Mientras se hace la procesión con la palabra, se hace un canto apropiado.

CANTO DE LA PALABRA.

Estando la Palabra de Dios en le Ambon, el celebrante lo proclama.

EVANGELIO (Jn 15, 7-11)

El espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha ungido

LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN JUAN.

El pueblo responde:

Gloria a ti Señor.

Prosigue el ministro:

En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “Mientras ustedes permanezcan en mí y mis palabras permanezcan en ustedes, pidan lo que quieran y lo conseguirán. Mi Padre es glorificado cuando ustedes producen abundantes frutos: entonces pasan a ser discípulos míos. Como el Padre me amó, así también los he amado yo: permanezcan en mi amor. Les he dicho estas cosas para que mi alegría esté en ustedes y su alegría sea completa”.

El celebrante concluye cantando.

Palabra del Señor.

El coro y la asamblea responden cantando.

Gloria a ti, Señor Jesús.

El celebrante puede hacer una corta reflexión (opcional). Seguidamente pasamos a la tercera parte, exposición del Santísimo. .

T E R C E R A P AR T E

E X P O S I C I Ó N D E L S A N T Í S IM O

Luego de leer el evangelio o la reflexión corta, invitamos a los feligreses prepáranos para recibir a Jesús Sacramentado. En este parte, se puede complementar con cantos alusivos que invite al pueblo fiel a ver la santidad como una opción de vida.

MONICIÓN DE AMBIENTACIÓN

El Monitor, dice:

Ahora, queridos amigos, sigamos con nuestra vigilia de oración para preparar nuestro encuentro con Cristo, presente entre nosotros en el Santísimo Sacramento del Altar. Juntos, en el silencio de nuestra adoración en común, abramos nuestras mentes y corazones a su presencia, a su amor y al poder convincente de su verdad. Démosle gracias especialmente por el testimonio perenne de la verdad, ofrecido por el Dr. José Gregorio Hernández Cisneros. Confiando en sus oraciones, pidamos al Señor que ilumine nuestro camino y el camino de toda la sociedad venezolana. Con la luz amable de su verdad, su amor y su paz, nos disponemos a recibir a Jesús Eucaristía.

Seguidamente un acolito o el mismo celebrante traslada el Santísimo Sacramento al altar preparado para vivir unos minutos de adoración. Mientras el traslado, se hace un canto apropiado.

CANTO EUCARÍSTICO

Luego el celebrante dice:

Bendito sea el Santísimo Sacramento del Altar.

El pueblo responde:

Sea por siempre bendito y alabado.

El celebrante prosigue:

Te damos gracias, Jesús, por quedarte entre nosotros. Por venir a nuestras vidas, a nuestras familias, a nuestras comunidades. Por perdonarnos, una y otra vez, nuestras faltas de amor. Enséñanos a ser verdaderamente hermanos con todo aquel que camina a nuestro lado, a no voltear la mirada ante el dolor del prójimo; que tu Espíritu Santo nos anime a ser verdaderos instrumentos de tu Paz.

Luego el celebrante dice:

Bendito sea el Santísimo Sacramento del Altar.

El pueblo responde:

Sea por siempre bendito y alabado.

El celebrante prosigue:

Santa Teresa Benedicta de la Cruz (Edtih Stein), nos dice, que a través de muchos de los santos se construye la verdadera historia: “En la noche más oscura surgen los más grandes profetas y los santos. Sin embargo, la corriente vivificante de la vida mística permanece invisible. Seguramente, los acontecimientos decisivos de la historia del mundo fueron esencialmente influenciados por almas sobre las cuales nada dicen los libros de historia. Y cuáles sean las almas a las que hemos de agradecer los acontecimientos decisivos de nuestra vida personal, es algo que solo sabremos el día en que todo lo oculto será revelado”

Luego el celebrante dice:

Bendito sea el Santísimo Sacramento del Altar.

El pueblo responde:

Sea por siempre bendito y alabado.

El celebrante prosigue:

La santidad es el rostro más bello de la Iglesia. Pero aun fuera de la Iglesia Católica y en ámbitos muy diferentes, el Espíritu suscita “signos de su presencia, que ayudan a los mismos discípulos de Cristo”. San Juan Pablo II nos recordó que “el testimonio ofrecido a Cristo hasta el derramamiento de la sangre se ha hecho patrimonio común de católicos, ortodoxos, anglicanos y protestantes”… sostuvo que los beatos son “una herencia que habla con una voz más fuerte que la de los factores de división.”

Luego el celebrante dice:

Bendito sea el Santísimo del altar.

El pueblo responde:

Sea por siempre bendito y alabado.

El celebrante prosigue:

¿Qué significa en mi vida ser beato?

¿Cuál es el camino de santidad que Jesús me pide en mi vida personal, en mi familia, en mi lugar de estudio, de trabajo, de descanso?

¿Qué es aquello que aún no he podido ofrecer generosamente a Dios, sabiendo que Él lo pide todo y, a cambio, lo da todo?

CANTO EUCARÍSTICO

El primer lector:

El Papa Francisco nos alerta que es necesario llegar a las periferias, que son los lugares más “peligrosos” de cualquier estado social. “Normalmente pensamos que la periferia son los pobres, los más pobres, y sí, usualmente es verdad, pero las periferias son los enfermos, las periferias del pensamiento, los agnósticos. ¿Yo me animo a llegar ahí? ¿A escuchar, a hablar?”

El segundo lector:

Señor Jesús, danos la fortaleza de llegar a todos los sitios, en todas las ocasiones, a todas las periferias existenciales; de verdad, no como una simple formulación de principios, sino con nuestra presencia cercana. Que con tu presencia en nosotros, sepamos compartir el gozo de permanecer unidos a ti, para descubrir juntos al Dios de la misericordia, que espera el regreso de cada uno de sus hijos.

El primer lector:

Pidamos la gracia de poder “encarnarnos” en las periferias de nuestra realidad a las que Dios nos llama de manera personal y comunitaria.

El segundo lector:

Jesús, que los Torrentes de Vida de tu Gracia se derramen sobre nuestra familia, en mi parroquia, en mi Arquidiócesis, en mi país y en el mundo entero. Que nuestra vida sea palabra que hable de ti, para que salgamos de nuestro encierro y nos pongamos el Evangelio al hombro, en clave de servicio, a ejemplo del médico de los pobres.

CANTO EUCARÍSTICO

C ua rt a P AR T E

O R A C IÓ N U N I V E R S A L

Luego del canto eucarístico, el celebrante invita a la plegaria universal con la siguiente oración introductoria

Nos reconocemos, Señor, ante ti, pobres y pecadores, incapaces de realizar por nuestras propias fuerzas tu plan salvador que hunde sus raíces en ejercicio de la caridad. Tú pones en nuestro camino modelos de hombres y mujeres que aun en su debilidad han descubierto que sin ti nada pueden hacer. Sigue mostrando a nosotros, esos santos de a pié, que nos enseñen a ser cada día más dóciles a las mociones de tu Espíritu y así dejarnos convertir a ti a través de su gracia sanadora. Por ellos nos unimos en oración diciendo todos.

R. / ESCUCHA, OH PADRE, NUESTRO RUEGO.

Prosigue un lector:

  1. Jesús Sacramentado, te pedimos por Venezuela, por todos sus hijos, los que permanecemos aquí y los que están dispersos por el mundo. Que nuestras familias se reúnan de nuevo en Venezuela para vivir en paz, la paz que solo Tú das. Que los venezolanos nos unamos para lograr que nuestra patria salga adelante y sea el hogar que todos aspiramos a tener, que como dice José Gregorio nuestra alma ame a la filosofía, y se apasione por la solución de los problemas que nos aquejan. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, te pedimos por el mundo entero, por el cese de la pandemia del Coronavirus, y por el fin de otros tantos males, incluso mayores, que aquejan al mundo como la ignorancia, la violencia, la pobreza, el hambre, la soledad y tantos otros sufrimientos. Te pedimos por la paz del mundo como también lo hacía el Dr. José Gregorio Hernández que ofreció su vida por esta intención. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, te pedimos por el pueblo de Isnotú, Estado Trujillo, tierra natal y cuna del Médico y Doctor de los pobres; para que sigan naciendo hombres y mujeres, con testimonio digno de entrega y generosidad como José Gregorio Hernández, que te amó profundamente en la atención a los más humildes de su tiempo. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, te pedimos que esta elevación de beato del Dr. José Gregorio Hernández sea ocasión para nuestra santificación, que en tu nombre y cada vez que se

mencione al Dr. José Gregorio Hernández se logre una conversión, que su figura sirva como agente para la evangelización y para promover el más puro y recto amor a Ti. Oremos.

  • Jesús Sacramentado, que todos los enfermos sanen, asiste a los médicos para que acierten en sus diagnósticos y sus prescripciones, que no falten centros de salud y diagnóstico bien dotados, que no falten medicinas eficaces. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, te pedimos por quienes han sufrido por esta pandemia del Covid- 19, para que, por intercesión del Dr. José Gregorio Hernández, reciban la fortaleza necesaria y que la ciencia médica pueda encontrar la cura a este virus que ha afectado profundamente al mundo, y así, con espíritu de profunda fraternidad, te alabemos por el don de la vida. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, te pedimos por el personal médico y sanitario de nuestro país y del mundo entero que heroicamente se enfrentan a la dura situación que se vive, para que, al estilo del Doctor José Gregorio Hernández, encuentren paz y dispongan de los medios necesarios para la asistencia a los enfermos. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, que haya oportunidades de estudio para todos los jóvenes. Para que aprendan un oficio honrado para ganarse el pan y servir al prójimo. Que no falten profesores con ética y valores morales como José Gregorio. Que haya muchos catequistas que enseñen nuestra fe y den a conocer el ejemplo de vida tan hermoso del Dr. José Gregorio Hernández. Oremos.
  • Jesús Sacramentado, te pedimos perseverancia para seguir trabajando por la glorificación del Dr. José Gregorio Hernández para que esta bella devoción venezolana pueda favorecer y encaminar a la santidad a muchos por todo el mundo. Oremos.
  1. Jesús Sacramentado, te encomendamos a todos tus devotos dispersos por el mundo, especialmente a los que sufren desempleo, soledad, aflicción por el abandono de los suyos. Oremos.

El celebrante concluye

Señor Jesucristo, que infundiste en tu siervo José Gregorio la constancia en la virtud, la pureza en sus acciones, un gran amor por ti, a tu Santísima Madre y al prójimo, dígnate glorificarlo ante tu Iglesia. Haz que nosotros, imitando sus virtudes, nos acerquemos más a ti, y por los méritos de tu Pasión y Muerte, concédeme la gracia que te pido. Virgen de

Coromoto, Patrona de Venezuela, intercede por la glorificación de tu devoto José Gregorio Hernández. Por Jesucristo nuestro Señor.

El pueblo responde:

Amén.

CANTO EUCARÍSTICO

MONICIÓN PARA ELEVAR LAS INTECIONES PARTICULARES

El Monitor, dice:

Seguidamente, en un depositario preparado, se colocan las plegarias e intenciones escritas de tantas personas que con sincero corazón agradecen a Dios por medio de José Gregorio los favores concedidos, y otras que aclaman a Dios por medio del médico de los pobres, que les conceda la gracia del bienestar. En compañía de un canto, nos unimos en una sola plegaria por todas están intenciones.

Un laico con las diversas intenciones en la mano, se acerca al desposorio preparado y comienza a depositarlas.

CANTO EUCARÍSTICO

Q U I N T A P A RT E L U Z Y P R E GÓ N

Luego del canto eucarístico, se prosigue al escenario de la luz como representaciones de muchos hombres y mujeres que se hacen

presentes espiritualmente ante este lugar de oración y alabanza.

MONICIÓN PARA ENCEDER LA LUZ

El Monitor, dice:

Ha llegado el momento de encender los pequeños cirios. Es una gran representación de muchos hombres y mujeres, niños y jóvenes que se hacen presentes espiritualmente en esta hora de adoración y alabanza.

A continuación el celebrante ambienta este momento ante el encendido de luz con estas u otras palabras.

Hermanos, por la fe, llegamos a ver la palabra de Dios como lámpara para nuestros pasos y luz en nuestro sendero (cf. Sal 119,105). El médico de los pobres, igual que innumerables hombres y mujeres que le precedieron en el camino del discipulado cristiano, enseñó que la “bondadosa luz” de la fe nos lleva a comprender la verdad sobre nosotros mismos, nuestra dignidad como hijos de Dios y el destino sublime que nos espera en el cielo. Al permitir que brille la luz de la fe en nuestros corazones, y permaneciendo en esa luz a través de nuestra unión cotidiana con el Señor en la oración y la participación en la vida que brota de los sacramentos de la Iglesia, llegamos a ser luz para los que nos rodean; ejercemos nuestra “misión profética”; con frecuencia, sin saberlo, atraemos a la gente un poco más cerca del Señor y su verdad. Sin la vida de oración, sin la transformación interior que se lleva a cabo a través de la gracia de los sacramentos, no podemos irradiar a Cristo; nos convertimos en otros “platillos que aturden” (1 Co 13,1) en un mundo lleno de creciente ruido y confusión, lleno de falsos caminos que sólo conducen a angustias y espejismos. Que este momento de luz, nuestros corazones resplandezca para poder irradiar al mundo entero.

En este momento, se inicia el encendido de los cirios. El celebrante u otro ministro, toma la luz del Cirio Pascuas y la difunde a los presentes y a las velas ubicadas en el lugar preparado como representaciones de los no presentes.

CANTO

MONICIÓN DEL PREGÓN

El Monitor, dice:

El corazón de esta vigilia, Cristo resucitado, al verse iluminada por el resplandor de tanta luz, estalla en un himno de alegría y de acción de gracias, pregonando las maravillas que Dios realizó y va a realizar en nuestra tierra, en particular hoy en nuestra querida Venezuela al declarar beato a José Gregorio Hernández Cisneros. Llenos de alegría aclamemos la voz de nuestros Obispos que se alegran ante Dios por su obra admirable.

A continuación un solitas o un lector, canto o recita el pregón realizado por los Obispos venezolanos.

PREGÓN PARA EL ANUNCIO DE LA BEATIFICACIÓN DE JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ CISNEROS

1.- ¡Alégrense los ángeles y los santos, que comparten el gozo de la Madre Iglesia por la exaltación de uno de sus hijos, pues quien se humilla será ensalzado.

2.- ¡Toda la creación alabe a Dios, Padre Creador, por el regalo maravilloso de este descendiente de nuestros primeros padres, redimido por Cristo, nacido en Isnotú, que supo conservar su olor a pueblo, bautizado y hecho miembro de la Iglesia en su humilde iglesia parroquial!

3.- ¡Hermosa melodía resuena en el Estado Trujillo, en los Andes majestuosos con sus nieves eternas, en el Ávila esplendoroso que cobija a Caracas, ciudad querida y adoptada por JOSÉ GREGORIO, y en las llanuras inmensas de nuestro país en las que sopla la brisa fuerte del Espíritu, allí donde tuvo lugar el milagro de la curación de la niña Yaxury Solórzano!

4.- ¡Goce también la multitud de hombres y mujeres, particularmente los pobres y sencillos, que han recibido los beneficios de JOSÉ GREGORIO, tanto durante su vida de servicio como médico, como después de su tránsito al Padre en quien creyó, convirtiéndose en servidor de los más necesitados!

5.- ¡Agradezcamos a Dios Todopoderoso rico en Misericordia, que por medio de su siervo JOSÉ GREGORIO, hizo y sigue haciendo innumerables favores de sanación física y de conversión espiritual a muchos hermanos nuestros para el desarrollo de una auténtica vida humana coronada por la fe!

6.- ¡Regocíjense tantos hombres y mujeres que en sus quehaceres diarios se esfuerzan por construir humanidad: una familia digna, llena de amor y alegría, una comunidad solidaria, una patria renovada en su conciencia histórica de sujetos de derechos y deberes, fraternidad y esperanza!

7.- ¡Alégrense los científicos creyentes que han apostado por el diálogo fe-ciencia, como compromiso de su bautismo, quienes son consolados y fortalecidos con la beatificación de JOSÉ GREGORIO, en su misión de hacer de su profesión un decidido testimonio de aprecio, amor y servicio a la vida.

8.- ¡Siéntanse dichosos todos los que respetan, promueven y defienden la vida y calidad auténticamente humana, porque ella es inviolable y sagrada, como la protegió desde la concepción hasta la muerte natural, el médico JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ!

9.- ¡Llénense de esperanza los jóvenes venezolanos, y recojan los estudiantes el legado que les deja nuestro nuevo beato: tomar conciencia de formarse bien para servir más y mejor!

10.- Sea bendito y alabado Dios Padre, que llamó a nuestro querido médico a ser su servidor en el ejercicio de la medicina, e hizo que por su vocación adquiriera profundos conocimientos médico-científicos, con su investigación entre microscopios e instrumentos de trabajo, para entregarse, con sabiduría y caridad plena, a todos, en especial a los más pobres y necesitados.

11.- Bendito sea Dios Hijo, Jesucristo, dado a conocer por JOSÉ GREGORIO, más con el silencio y el testimonio de sus obras que con muchas palabras, junto con la Madre María de San José, Madre Candelaria de San José y Madre Carmen Rendiles, y la legión de hombres y mujeres testigos de su resurrección, mediante el trato ejemplar, sencillo y alegre al prójimo.

12.- Gloria a Dios Espíritu Santo, inspirador en América Latina, desde los comienzos de su historia, de la santidad, en figuras tan populares como Rosa de Lima y Martín de Porres, que emplearon sus dotes y cualidades en beneficio de la salud del pueblo por amor a Cristo Crucificado y Resucitado.

13.- Bendita sea la Virgen María, Madre de Cristo, Sanador y Salvador, modelo de la vida religiosa y espiritual de JOSÉ GREGORIO, principal protectora del pueblo venezolano, que la venera como Madre y Reina bajo la advocación de Nuestra Señora de Coromoto.

14.- Regocijémonos con nuestra Iglesia Católica, que a través del Papa Francisco, ha reconocido las virtudes y valores de este hermano y compatriota nuestro, para que por su

intercesión, sea faro de luz y testigo de fe, esperanza y caridad para todos los que vivimos en esta patria.

15.- Como hombres y mujeres de fe, que descubrimos la voz y el paso de Dios en los acontecimientos de la historia, estamos convencidos de que el Beato JOSÉ GREGORIO, honra de nuestro gentilicio, nos convoca a una unidad superior, por encima de nuestras diferencias sociales, políticas, culturales y religiosas, para reconstruir en armonía el tejido social y recuperar al país en todas sus dimensiones.

16.- Pensemos en tantos profesionales de la salud, médicos, enfermeras y personal sanitario, que han visto en JOSÉ GREGORIO, un ejemplo de inteligencia humanista, de abnegación cívica, un modelo de valentía cristiana.

17.- Unamos nuestras voces en una sola oración, pidiendo al Beato JOSÉ GREGORIO, que desde su bondad y sabiduría, ilumine el entendimiento de las autoridades y dirigentes, sobre quienes reposa la responsabilidad de atender la urgencia de la vacunación masiva.

18.- Seamos parte de la cultura del encuentro, presente y manifiesta en las tradiciones de nuestros pueblos, que crea en momentos de enfermedad, duelo y otras crisis, la posibilidad de reunirse, en torno a la figura de JOSÉ GREGORIO HERNÁNDEZ, sin distingos, con la capacidad de darse una mano y ayudarse a sobrevivir y a convivir en paz.

19.- Preparemos con alegría y esperanza la beatificación de JOSÉ GREGORIO como un estímulo para acercarnos más a Dios, seguir a Jesucristo como él lo hizo, y ser protagonistas de la justicia, la paz y el progreso integral de nuestra sociedad.

20.- Estamos celebrando la victoria Pascual de la Resurrección de nuestro Salvador Jesucristo. Él experimentó un gran sufrimiento injustamente aplicado; pero lo convirtió en gloria, venciendo el poder del mal y la muerte; por su gracia, el Beato JOSÉ GREGORIO ayudará a Venezuela, sumida en tantos sufrimientos, a resucitar a una vida nueva, de respeto mutuo, convivencia en libertad, solidaridad efectiva con los más necesitados y superación de toda exclusión.

21.- Hermanos todos en la fe y en el bautismo, celebremos y acompañemos ese glorioso día, 30 de abril: porque Dios ha mirado con amor a nuestro pueblo; y clamemos al Padre celestial por nuestra salud física, social y espiritual y la de todos los pueblos.

El pueblo responde:

Amén.

S E X T A P A RT E

R E S E R V A D E L S A N T ÍS I MO

Al final de la adoración y de recitar el pregón, el celebrante de arrodilla, pronuncia esta fórmula:

V/. Les diste el Pan del Cielo.

R/. Que contiene en sí todo deleite.

ORACIÓN

El celebrante de pie dice dicha oración:

Oh Dios, que en este Sacramento admirable nos dejaste el memorial de tu Pasión. Concédenos venerar de tal modo los misterios de tu Cuerpo y de tu Sangre, que experimentemos continuamente en nosotros los frutos de tu redención. Que vives y reinas por los siglos de los siglos.

El pueblo responde:

Amén.

Una vez que ha dicho la oración, el celebrante toma el paño de hombros, hace genuflexión, toma la custodia o el copón, y sin decir nada, traza con el Sacramento la señal de la cruz sobre el pueblo.-

CANTO FINAL

Concluida la bendición, el celebrante que impartió la bendición, reserva el Sacramento en el tabernáculo, y hace genuflexión, en tanto que el pueblo sí parece oportuno, puede hacer alguna aclamación.

¿De cuánta utilidad te ha parecido este contenido?

¡Haz clic en una estrella para puntuar!

Deja un comentario