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¿Qué es el Aviento?

¿Qué es el Adviento? Significado, Historia, Corona y Semanas

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Índice del Artículo

El Tiempo de Adviento (del latín Adventus, que significa «venida» o «llegada») es el período litúrgico sagrado de cuatro semanas con el que la Iglesia Católica inaugura el Año Litúrgico. Lejos de reducirse a una cuenta atrás comercial previa a las fiestas decembrinas, el Adviento es un tiempo de vigilante y gozosa espera que posee una doble dimensión espiritual inseparable: prepara nuestros corazones para celebrar la solemne fiesta de la Navidad (la primera venida histórica del Hijo de Dios en la humildad de nuestra carne) y orienta la mirada de la fe hacia la Segunda Venida gloriosa de Jesucristo al final de los tiempos (la Parusía).

Las Normas Universales sobre el Año Litúrgico y el Calendario definen con precisión: «El tiempo de Adviento tiene un doble carácter: es un tiempo de preparación para las solemnidades de la Natividad, en las que se conmemora la primera venida del Hijo de Dios a los hombres, y es a la vez un tiempo en el que, mediante esta conmemoración, las mentes se dirigen a esperar la segunda venida de Cristo al fin de los tiempos. Por estos dos motivos, se presenta como un tiempo de piadosa y alegre espera» (n. 39). Durante estas cuatro semanas, la liturgia nos invita a despertar del letargo espiritual y purificar la mirada interior para reconocer a Dios que viene a nuestro encuentro.

1. Las Dos Etapas Inseparables del Tiempo de Adviento

La sabiduría litúrgica de la Iglesia divide el Adviento en dos períodos claramente diferenciados por sus lecturas bíblicas y oraciones:

A. Primera Etapa (Desde el I Domingo hasta el 16 de Diciembre): La Venida Gloriosa

Durante estas dos primeras semanas, la liturgia tiene un carácter predominantemente escatológico. No se mira todavía hacia Belén, sino hacia el retorno final de Cristo como Rey y Juez universal de la historia. Las lecturas de los profetas y del Evangelio nos exhortan a mantenernos en vela, a rechazar las obras de las tinieblas y a vivir con rectitud moral: «Estad en vela, pues no sabéis qué día vendrá vuestro Señor» (Mt 24, 42; Lc 21, 36).

B. Segunda Etapa (Del 17 al 24 de Diciembre): La Octava Pre-Navideña

A partir del 17 de diciembre, el tono litúrgico cambia visiblemente para orientarse de modo directo a la preparación inmediata de la Natividad del Señor. En las Vísperas de la Liturgia de las Horas se entonan las célebres y venerables Antífonas de la O (O Sapientia, O Adonai, O Radix Jesse, O Clavis David, O Oriens, O Rex Gentium, O Emmanuel), joyas poéticas patrísticas compuestas entre los siglos VII y VIII que invocan a Cristo con sus títulos mesiánicos bíblicos, cuyas iniciales latinas leídas en sentido inverso forman el acróstico: ERO CRAS («Mañana vendré»).

2. Los Cuatro Grandes Testigos Bíblicos del Adviento

A lo largo de las semanas de Adviento, la Iglesia nos propone contemplar la fe heroica de cuatro personajes bíblicos insustituibles:

  • El Profeta Isaías (El Profeta de la Consolación): Anunció con siglos de anticipación la venida del Emmanuel («Dios con nosotros») nacido de una doncella virgen (Is 7, 14) y consoló al pueblo de Israel prometiendo un tiempo donde las espadas se transformarán en arados y la paz divina reinará eternamente (Is 2, 4; Is 9, 1-6).
  • San Juan Bautista (El Precursor y Amigo del Esposo): La voz que clama en el desierto: «Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos» (Mt 3, 3; Jn 1, 23). Señala con su dedo al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo y enseña que para recibir a Jesús se necesita una verdadera conversión del corazón.
  • La Santísima Virgen María (La Madre del Adviento): La Hija de Sión que personifica la espera confiada de toda la humanidad redimida. En la Anunciación (Lc 1, 38), su Fiat («Hágase») abrió las puertas de la historia para que el Verbo eterno se hiciera carne en su vientre inmaculado.
  • San José (El Siervo del Silencio Obediente): El varón justo que custodió a la Sagrada Familia y aceptó en sueños el misterio inefable de la Encarnación (Mt 1, 20-24), enseñándonos el valor de la fe silenciosa y laboriosa.

3. La Corona de Adviento: Significado y Simbolismo de sus Elementos

La Corona de Adviento es la tradición devocional más extendida y visual en templos y hogares católicos durante este tiempo litúrgico. Cada uno de sus elementos encierra una catequesis viva:

Elemento de la CoronaSignificado Simbólico CristianoEnseñanza Espiritual
La Forma CircularEl círculo no tiene principio ni fin.Simboliza la eternidad de Dios, su amor infinito sin límites y nuestra esperanza en la vida eterna que no se acaba.
Las Ramas Verdes (Pino o Abeto)El verde es el color de la vida y la esperanza perseverante.Nos recuerda que la gracia de Cristo permanece viva aún en medio de los inviernos y dificultades del mundo.
Las Tres Velas MoradasEl color morado representa penitencia, austeridad y espera vigilante.Se encienden en el I, II y IV Domingo de Adviento como signo de preparación interior y purificación de los pecados.
La Vela Rosa (Domingo de Gaudete)El color rosa representa alegría atenuada.Se enciende en el III Domingo de Adviento (Gaudete): la Iglesia hace una pausa en la sobriedad porque el nacimiento del Señor ya está muy cerca (Flp 4, 4-5).
El Cirio Blanco Central (Opcional)La pureza absoluta de Cristo.Se coloca en el centro y se enciende en la Nochebuena y durante el Tiempo de Navidad para proclamar: «¡La Luz del mundo ha nacido!» (Jn 8, 12).

4. Los Cuatro Domingos de Adviento: Camino hacia Belén

  1. Primer Domingo de Adviento (La Vigilancia): Clave litúrgica: Despertar del sueño. Se enciende la primera vela morada. Cristo nos advierte: «Lo que os digo a vosotros, lo digo a todos: ¡Velad!» (Mc 13, 37).
  2. Segundo Domingo de Adviento (La Conversión): Clave litúrgica: Enderezar las sendas torcidas. Se enciende la segunda vela morada. Juan el Bautista predica el bautismo de penitencia en el desierto de Judea (Lc 3, 3-6).
  3. Tercer Domingo de Adviento (Domingo de Gaudete): Clave litúrgica: El Gozo anticipado. El sacerdote puede vestir casulla rosa y se enciende la vela rosa de la corona. La antífona de entrada clama: «Gaudete in Domino semper: Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres. El Señor está cerca» (Flp 4, 4-5).
  4. Cuarto Domingo de Adviento (El Anuncio a María y José): Clave litúrgica: La inminencia del Emmanuel. Se encienden las cuatro velas. Se proclama la Anunciación del Ángel Gabriel a la Virgen María o el sueño de San José, invitándonos a abrir de par en par las puertas a Jesús.

5. Tabla Litúrgica: Diferencias entre el Adviento y la Cuaresma

Aunque ambos tiempos emplean el color morado y suprimen el cántico solemne del Gloria para reservarlo a las grandes fiestas, tienen acentos teológicos muy distintos:

Criterio LitúrgicoTiempo de AdvientoTiempo de Cuaresma
Carácter TeológicoTiempo de piadosa, esperanzada y alegre espera.Tiempo de estricta penitencia, ayuno y combate espiritual.
Canto del GloriaSe omite en las Misas ordinarias para que resuene con júbilo inaudito en Nochebuena con los Ángeles (Lc 2, 14).Se suprime rigurosamente durante los cuarenta días hasta la Vigilia Pascual.
Canto del AleluyaSÍ SE CANTA antes del Evangelio, porque la Iglesia canta gozosa al Señor que viene.SE SUPRIME TOTALMENTE y se reemplaza por aclamaciones a Cristo.
Flores e Instrumentos MusicalesPermitidos con moderación que exprese la índole de este tiempo (IGMR 305).Severamente restringidos; el órgano solo se tolera para sostener el canto.

6. Oración para Encender la Corona de Adviento en Familia

«Señor Dios, Padre Bueno:
Te bendecimos por tu Hijo Jesucristo, Luz del mundo y Salvador nuestro.

Al encender estas velas de nuestra Corona de Adviento,
te pedimos que disipes las tinieblas del egoísmo, del rencor y de la pereza en nuestro hogar.

Ayúdanos a preparar un pesebre digno en nuestros corazones mediante la oración, la caridad fraterna y el perdón recíproco.
Ven, Señor Jesús, no tardes más; ven a transformar nuestras vidas y a colmarnos de tu paz verdadera.

¡Bendito sea el que viene en el nombre del Señor! Amén».

7. Preguntas Frecuentes sobre el Tiempo de Adviento (FAQ)

¿Cuándo empieza exactamente y cuándo concluye el Tiempo de Adviento?

El Adviento comienza en las Primeras Vísperas del Domingo que cae el 30 de noviembre o el más próximo a esa fecha (entre el 27 de noviembre y el 3 de diciembre) y concluye en la tarde del 24 de diciembre antes de las Primeras Vísperas de la Natividad del Señor.

¿Es obligatorio confesarse durante el Adviento?

Aunque el precepto de la Iglesia exige confesarse al menos una vez al año si se tiene pecado mortal, acudir al Sacramento de la Reconciliación en Adviento es sumamente vivificante y recomendado. Es la mejor manera de limpiar el establo de nuestro corazón para que el Niño Jesús encuentre una morada pura y luminosa al nacer en Nochebuena.


Recursos formativos recomendados: Conoce el significado de los ornamentos en ¿Qué significan los colores litúrgicos?, aprende a proclamar la Palabra en el Domingo de la Palabra de Dios y prepara a tu familia con La Catequesis y la Familia.

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    8 Deja tu opinión o comentario Aquí

  1. Adriana dice:

    Un aporte muy interesante. Gracias por la ilustración. Un cordial saludo.

    1. Anselys dice:

      Gracias por tu saludo. Espero que sea de utilidad en este camino de preparación para la Navidad, cada vez más cerca. 🙂

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