Moniciones y lecturas de hoy Sábado 21 de Marzo de 2026

Tips Litúrgicos del Día

  • Fecha: Sábado 21 de marzo de 2026.
  • Tiempo Litúrgico: Cuarta Semana de Cuaresma (antes de las 4:00 p.m.).
  • Color Litúrgico: Morado.
  • Celebración Diurna: Feria de Cuaresma (Sábado de la IV Semana).
  • Celebración Vespertina: Después de las 4:00 p.m. inicia la Quinta Semana de Cuaresma, celebrándose la Misa Vespertina del V Domingo de Cuaresma.
  • Nota Litúrgica Especial: A partir de las Vísperas de hoy (de cara al V Domingo de Cuaresma), la Iglesia permite conservar la costumbre de cubrir las cruces y las imágenes en los templos. Las cruces permanecen cubiertas hasta después de la celebración de la Pasión del Señor (el Viernes Santo), y las imágenes, hasta el comienzo de la Vigilia Pascual.

Citas Bíblicas del Día

Índice del Artículo

Según el leccionario para la Misa ferial de este día:

  • Primera Lectura: Jeremías 11, 18-20.
  • Salmo Responsorial: Salmo 7.
  • Evangelio: Juan 7, 40-53.

Santo del Día

Feria de Cuaresma Por encontrarnos en la recta final del tiempo de preparación para la Pascua, la liturgia ferial tiene primacía. En este día, toda la atención se centra en la figura de Cristo que comienza a padecer el rechazo abierto de las autoridades, prefigurado en el profeta Jeremías, y nos prepara para entrar mañana en el Tiempo de Pasión. En el martirologio, la Iglesia suele recordar hoy a San Nicolás de Flüe, ermitaño y pacificador suizo.

Monición de Entrada

Hermanos y hermanas, sean todos bienvenidos a la celebración de la Eucaristía en este sábado de la cuarta semana de Cuaresma.

La liturgia de la Palabra de hoy nos sumerge de lleno en un clima de tensión y rechazo. A medida que se acerca la Pascua, las lecturas nos muestran la hostilidad del mundo contra los enviados de Dios. En la primera lectura, el profeta Jeremías se compara con un manso cordero llevado al matadero, prefigurando así el destino inminente de Jesús. En el Evangelio, seremos testigos de la división y los prejuicios que las palabras de Cristo provocan entre la multitud y las autoridades.

Conscientes de que a veces también nosotros rechazamos la Palabra de Dios cuando nos incomoda, comencemos esta Eucaristía pidiendo perdón por nuestras faltas y cerrando nuestro corazón a todo prejuicio.

Monición a la Primera Lectura

El profeta Jeremías descubre una conspiración contra su vida por parte de sus propios paisanos. En medio de esta dolorosa traición, no busca venganza por sus propias manos, sino que confía plenamente su causa a Dios, el justo Juez. Sus palabras son un anuncio profético de la pasión de Cristo. Escuchemos.

Primera Lectura del Día de Hoy

Lectura del libro del profeta Jeremías (11, 18-20)

El Señor me lo hizo saber y yo lo comprendí. Tú, Señor, me abriste los ojos para que viera sus malas acciones. Yo, como manso cordero, era llevado al matadero, y no sabía que ellos tramaban contra mí proyectos homicidas, diciendo: «Destruyamos el árbol cuando todavía está vigoroso; arranquémoslo de la tierra de los vivos y que nadie vuelva a pronunciar su nombre». Pero tú, Señor de los ejércitos, que juzgas con justicia, que sondeas las entrañas y el corazón, hazme ver tu venganza contra ellos, porque a ti he encomendado mi causa.

Palabra de Dios.

Salmo del Día de Hoy

Salmo 7

R/. Señor, Dios mío, a ti me acojo.

Señor, Dios mío, a ti me acojo, líbrame de mis perseguidores y sálvame, que no me atrapen como leones y me desgarren sin remedio. R/.

Júzgame, Señor, según mi justicia, según la inocencia que hay en mí. Cese la maldad de los culpables, y apoya tú al inocente, tú que sondeas el corazón y las entrañas, tú, el Dios justo. R/.

Mi escudo es Dios, que salva a los rectos de corazón. Dios es un juez justo, Dios amenaza cada día. R/.

Monición del Evangelio

Las acciones y palabras de Jesús en Jerusalén causan un profundo desconcierto. La gente sencilla intuye que Él es el Mesías, pero los fariseos, llenos de soberbia intelectual, lo descalifican porque proviene de Galilea. Solo Nicodemo se atreve a alzar una tímida voz en su defensa. Escuchemos el Santo Evangelio y preguntémonos hoy qué decimos nosotros de Jesús.

Evangelio del Día de Hoy

Lectura del santo Evangelio según san Juan (7, 40-53)

En aquel tiempo, algunos de entre la gente, que habían oído los discursos de Jesús, decían: «Este es de verdad el profeta». Otros decían: «Este es el Mesías». Pero otros argumentaban: «¿Es que de Galilea va a venir el Mesías? ¿No dice la Escritura que el Mesías vendrá del linaje de David, y de Belén, el pueblo de David?». Y así surgió una división entre la gente por causa de él. Algunos querían prenderlo, pero nadie le puso la mano encima. Los guardias del templo acudieron a los sumos sacerdotes y fariseos, y estos les dijeron: «¿Por qué no lo habéis traído?». Los guardias respondieron: «Jamás ha hablado nadie como ese hombre». Los fariseos les replicaron: «¿También vosotros os habéis dejado embaucar? ¿Hay algún jefe o fariseo que haya creído en él? Esa chusma que no entiende de la Ley son unos malditos». Nicodemo, el que había ido en otro tiempo a visitarlo y que era fariseo, les dijo: «¿Acaso nuestra ley juzga a un hombre sin escucharlo primero y sin averiguar lo que ha hecho?». Ellos le replicaron: «¿También tú eres galileo? Estudia y verás que de Galilea no salen profetas». Y se volvieron cada uno a su casa.

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

Sacerdote: Acudamos, hermanos, a Dios nuestro Padre, que es escudo y salvación de los rectos de corazón, y presentémosle con confianza nuestras plegarias. A cada petición responderemos: Señor, Dios nuestro, escúchanos.

  1. Por la Iglesia, Cuerpo de Cristo: para que, frente al rechazo y la incomprensión del mundo, se mantenga firme en la verdad y no cese de anunciar a Jesús como el único Salvador. Oremos.
  2. Por los cristianos que, como el profeta Jeremías, son calumniados, perseguidos y llevados al matadero a causa de su fe: para que el Señor sea su escudo, les dé fortaleza y no los deje caer en el desaliento. Oremos.
  3. Por aquellos que tienen autoridad y poder de decisión: para que no actúen movidos por el prejuicio o la soberbia, sino que aprendan a escuchar y a juzgar con verdadera justicia. Oremos.
  4. Por los que dudan de su fe o se encuentran confundidos entre las muchas voces del mundo actual: para que el Espíritu Santo disipe sus oscuridades y puedan reconocer a Cristo como la luz de sus vidas. Oremos.
  5. Por nosotros, reunidos hoy en esta celebración eucarística: para que en esta recta final hacia la Pascua renovemos nuestro compromiso de vivir sin hipocresías y de defender siempre la verdad del Evangelio. Oremos.

Sacerdote: Dios misericordioso y justo, que sondeas el corazón y las entrañas, acoge la oración de tu Iglesia y no permitas que la ceguera del pecado nos separe jamás de tu Hijo. Que vive y reina por los siglos de los siglos. Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

Presentamos ante el altar los dones del pan y del vino. Ellos nos recuerdan a Aquel que fue llevado como cordero manso al matadero para darnos vida eterna. Al presentarlos, entreguemos al Señor nuestras debilidades y temores, para que sean transformados en valentía y fidelidad.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.

Reflexión del Día de Hoy: "¿Qué Decimos de Jesús y los Prejuicios que nos Ciegan?"

La Liturgia de este sábado es el preludio perfecto para la Quinta Semana de Cuaresma que iniciamos esta misma tarde, un tiempo en el que la Cruz del Señor se erige como el centro absoluto de nuestra meditación. Las lecturas de hoy giran en torno a dos ejes: el sufrimiento del inocente y la ceguera provocada por el orgullo.

1. El Manso Cordero En la primera lectura, el profeta Jeremías nos sobrecoge con su lamento. Los hombres de su pueblo natal, Anatot, traman asesinarlo porque su predicación resulta incómoda. Jeremías se describe a sí mismo de manera profética: "Yo, como manso cordero, era llevado al matadero". Esta imagen cruzará todo el Antiguo Testamento hasta llegar a Juan el Bautista ("Este es el Cordero de Dios") y consumarse en el Calvario. El "árbol en todo su vigor" que los enemigos quieren arrancar es la figura misma de Jesucristo en la cruz. A menudo, el mundo prefiere eliminar la voz del que es justo antes que admitir sus propios errores y cambiar de vida.

2. La Soberbia que divide (El Evangelio) El Evangelio de San Juan nos muestra un panorama de profunda división. Jesús ha hablado y sus palabras no dejan a nadie indiferente: algunos creen que es el Profeta; otros, el Mesías. Hasta los guardias enviados para apresarlo regresan con las manos vacías y una confesión maravillosa: "Jamás ha hablado nadie como ese hombre".

Sin embargo, las élites religiosas —los fariseos y sumos sacerdotes— están totalmente cerrados a la gracia. ¿Cuál es su impedimento? El prejuicio intelectual y el orgullo elitista. Ellos creen tener el monopolio de la verdad. Desprecian a la gente humilde llamándola "esa chusma maldita que no entiende la Ley". Además, se aferran a sus conocimientos geográficos y teológicos: argumentan que Jesús es de Galilea, y, según su rigidez, "de Galilea no salen profetas". Su soberbia los hace tan ciegos que ni siquiera investigan la verdad, ignorando por completo que Jesús nació verdaderamente en Belén, del linaje de David.

3. La Valentía de Nicodemo En medio de este clima hostil se alza la voz de Nicodemo. Él pertenecía a aquel grupo de fariseos, pero había ido a buscar a Jesús "de noche". Nicodemo no puede soportar la injusticia y apela a la misma ley que los fariseos dicen defender: "¿Acaso nuestra ley juzga a un hombre sin escucharlo primero?". Pero su petición de justicia es aplastada por la burla: "¿También tú eres galileo?".

En este día, hagámonos una pregunta sincera: ¿Soy esclavo de mis propios prejuicios? ¿Descarto a las personas por su origen, por su nivel de estudios, o por su estrato social, al igual que los fariseos descartaron a Jesús por venir de Galilea? Que el Señor nos libre de la soberbia intelectual y nos conceda un corazón sencillo, capaz de asombrarse y de escuchar Su voz, para que nunca nos avergoncemos de defender su verdad frente a los demás.

Monición de Despedida

Hermanos, confortados y fortalecidos por la Palabra de Dios y el Pan de Vida, regresemos a nuestra cotidianidad. Que, a ejemplo de Cristo y de los profetas, no tengamos miedo de vivir conforme a la verdad, aunque esto implique ir en contra de la corriente del mundo. Les recordamos que, a partir de esta tarde con las Primeras Vísperas del Domingo, entraremos al último tramo del tiempo cuaresmal. Vayamos a ser testigos valientes del amor de Dios. Pueden ir en paz.

Contenido Relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir