
Tips Litúrgicos del Día
- Hoy la liturgia viste de blanco, color de la alegría y la santidad, propio de la memoria de estos santos amigos del Señor.
- Que la acogida de Marta nos inspire a recibir a Cristo en el hermano, y la escucha de María nos anime a priorizar la oración.
- Al ser memoria obligatoria, se leen las lecturas propias de los santos: 1 Juan 4,7-16 y Juan 11,19-27 o Lucas 10,38-42.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Lectura del libro del profeta Jeremías (15, 10. 16-21)
- Salmo Responsorial: Sal 58, 2-3. 4. 10-11. 17. 18 (R.: 17d)
- Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (13, 44-46)
Santo del Día: Santa Marta, María y Lázaro
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día: Santa Marta, María y Lázaro
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura
- Salmo Responsorial
- Monición del Evangelio
- Evangelio del día
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Referencias
Hoy celebramos a Santa Marta, María y Lázaro, los amigos de Jesús en Betania. Marta, conocida por su servicio activo, nos enseña que la hospitalidad y el trabajo pueden ser expresión de amor cuando se unen a la escucha de la Palabra. María, sentada a los pies del Maestro, nos recuerda la necesidad de la contemplación. Lázaro, resucitado, es signo de la victoria de Cristo sobre la muerte. En esta memoria, la Iglesia nos invita a integrar acción y oración, a ser discípulos que sirven y aman en lo concreto. Que su intercesión nos ayude a acoger a Jesús en nuestra casa y en nuestro corazón.
Monición de Entrada
Queridos hermanos, hoy la Iglesia nos invita a celebrar a Santa Marta, María y Lázaro, testigos del amor de Jesús. En esta Eucaristía, reunidos como comunidad, pidamos la gracia de saber servir como Marta y orar como María, para que nuestra fe sea viva y operante. Comencemos con alegría.
Monición a la Primera Lectura
La primera lectura, de la primera carta de san Juan, nos recuerda que Dios es amor y que quien permanece en el amor permanece en Dios. Escuchemos atentos.
Primera Lectura
Lectura del libro del profeta Jeremías (15, 10. 16-21)
¡Qué desgracia, madre mía, que me hayas dado a luz, a mí, un hombre discutido y
controvertido por todo el país! Yo no di ni recibí nada prestado, pero todos me
maldicen.
Cuando se presentaban tus palabras, yo las devoraba, tus palabras eran mi gozo y
la alegría de mi corazón, porque yo soy llamado con tu Nombre, Señor, Dios de
los ejércitos.
Yo no me senté a disfrutar en la reunión de los que se divierten; forzado por tu
mano, me mantuve apartado, porque tú me habías llenado de indignación. ¿Por qué
es incesante mi dolor, por qué mi llaga es incurable, se resiste a sanar? ¿Serás
para mí como un arroyo engañoso, de aguas inconstantes?
Por eso, así habla el Señor: Si tú vuelves, yo te haré volver, tú estarás de pie
delante de mí, si separas lo precioso de la escoria, tú serás mi portavoz. Ellos
se volverán hacia ti, pero tú no te volverás hacia ellos. Yo te pondré frente a
este pueblo como una muralla de bronce inexpugnable. Te combatirán, pero no
podrán contra ti, porque yo estoy contigo para salvarte y librarte -oráculo del
Señor-. Yo te libraré de la mano de los malvados y te rescataré del poder de los
violentos.
Salmo Responsorial
Sal 58, 2-3. 4. 10-11. 17. 18 (R.: 17d)
R. Señor, tú eres mi refugio en el peligro.
Líbrame de mis enemigos, Dios mío,
defiéndeme de los que se levantan contra mí;
líbrame de los que hacen el mal
y sálvame de los hombres sanguinarios. R.
Mira cómo me están acechando:
los poderosos se conjuran contra mí;
sin rebeldía ni pecado de mi parte, Señor. R.
Yo miro hacia ti, fuerza mía,
porque Dios es mi baluarte;
él vendrá a mi encuentro con su gracia
y me hará ver la derrota de mis enemigos. R.
Pero yo cantaré tu poder,
y celebraré tu amor de madrugada,
porque tú has sido mi fortaleza
y mi refugio en el peligro. R.
¡Yo te cantaré, fuerza mía,
porque tú eres mi baluarte,
Dios de misericordia! R.
Monición del Evangelio
El Evangelio según san Lucas nos presenta a Marta y María, dos modos de acoger a Jesús. Dejemos que el Señor nos hable al corazón.
Evangelio del día
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (13, 44-46)
Jesús dijo a la multitud:
«El Reino de los Cielos se parece a un tesoro escondido en un campo; un hombre
lo encuentra, lo vuelve a esconder, y lleno de alegría, vende todo lo que posee
y compra el campo.
El Reino de los Cielos se parece también a un negociante que se dedicaba a
buscar perlas finas; y al encontrar una de gran valor, fue a vender todo lo que
tenía y la compró.»
Oración de los Fieles
- Por la Iglesia universal, y por nuestro Papa Francisco, para que guíe al pueblo de Dios con sabiduría y amor, te rogamos, Señor.
- Por los gobernantes y todos los que tienen responsabilidades públicas, para que trabajen por la paz y el bien común, te rogamos, Señor.
- Por los enfermos, los que sufren soledad y cansancio, para que encuentren consuelo en Cristo y en la comunidad cristiana, te rogamos, Señor.
- Por la comunidad digital del portal caminoyoracion.org, para que continúe siendo un canal de gracia y oración para miles de almas en internet, te rogamos, Señor.
- Por todos nosotros, para que como Marta, María y Lázaro, sepamos acoger a Jesús y vivir en su amor, te rogamos, Señor.
Monición de Presentación de Ofrendas
Presentamos al Señor el pan y el vino, fruto de la tierra y del trabajo humano, junto con nuestras fatigas y oraciones. Que el Espíritu Santo transforme estas ofrendas en el Cuerpo y Sangre de Cristo.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.
Reflexión del día
Hermanos, la casa de Betania es un reflejo de nuestras vidas. Marta, atareada, se afana por servir; María, en silencio, escucha. Jesús no desprecia el servicio de Marta, pero le recuerda que la mejor parte es la escucha. Cuántas veces nos sentimos como Marta: agobiados por el trabajo, las preocupaciones, la soledad del esfuerzo diario. La fe vacila cuando olvidamos que primero somos amados. En la oración, como María, encontramos la fuerza para seguir sirviendo. Lázaro, muerto y resucitado, es el signo de que Cristo vence toda muerte interior. En este día, déjate invitar por Jesús: siéntate a sus pies, aunque sea un momento. Él te conoce, te ama y quiere darte paz. La santidad no está en hacer muchas cosas, sino en hacerlo todo desde el amor recibido. Que Santa Marta, María y Lázaro intercedan por nosotros para que, en el ajetreo de la vida, nunca falte el rato de intimidad con el Señor.
Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.
Monición de despedida
La Misa ha terminado. Vayan en paz, llevando en el corazón la alegría de haber encontrado a Jesús. Que el ejemplo de Santa Marta, María y Lázaro les inspire a servir y orar cada día. Bendiciones.
Referencias
Catecismo de la Iglesia Católica. (1997). Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Conferencia Episcopal. (2020). Leccionario oficial para la liturgia. Madrid: Coeditores Litúrgicos.
Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L17semtop.htm
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