Lecturas y Evangelio de hoy Lunes 27 de Julio de 2026 - San Pantaleón, mártir

Lecturas y Evangelio de hoy Lunes 27 de Julio de 2026 - San Pantaleón, mártir

Tips Litúrgicos del Día

  • El color litúrgico del día es rojo, propio de los mártires, significando la sangre derramada por Cristo.
  • En esta memoria, el sacerdote puede realzar la vocación de servicio del santo como médico, invitando a los fieles a ejercer su profesión con caridad.
  • Para la asamblea: acercarse a la confesión sacramental como preparación para la Eucaristía, imitando la penitencia del mártir.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Lectura del libro del profeta Jeremías     13, 1-11 ()
  • Salmo Responsorial: Dt 32, 18-19. 20. 21 (R.: cf. 18a)
  • Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (13, 31-35)

Santo del Día: San Pantaleón, mártir

Índice del Artículo

San Pantaleón, cuyo nombre significa 'todo león' o 'misericordioso', fue un médico de Nicomedia que vivió en el siglo IV. Convertido al cristianismo por san Hermolao, ejerció su profesión con caridad, curando a los enfermos sin cobrar y atrayendo a muchos a la fe. Durante la persecución de Diocleciano, fue arrestado y sometido a crueles torturas: le aplicaron clavos ardientes, lo sumergieron en plomo derretido, pero Dios lo mantuvo ileso. Finalmente, fue decapitado. Su sangre, según la tradición, se conserva líquida en la reliquia custodida en el Monasterio de la Encarnación en Madrid. San Pantaleón es patrono de los médicos y enfermeros, y su testimonio nos recuerda que la fe cristiana no teme al sufrimiento, sino que lo transforma en semilla de vida eterna. Que su intercesión nos alcance fortaleza en las pruebas y un corazón compasivo para con los que sufren.

Monición de Entrada

Hermanos, celebramos la memoria de San Pantaleón, mártir y médico, que entregó su vida por Cristo. En esta Eucaristía, pidamos la gracia de imitar su fortaleza y su caridad, para que, siguiendo sus pasos, seamos testigos del amor de Dios en medio del mundo.

Monición a la Primera Lectura

La primera lectura, tomada del libro de Jeremías, nos muestra la fuerza de la palabra de Dios que, como fuego, quema el pecado y purifica el corazón del profeta llamado a anunciar la verdad.

Primera Lectura

Lectura del libro del profeta Jeremías     13, 1-11 ()

Así me habló el Señor: «Ve a comprarte una faja de lino; te la ajustarás a la
cintura, pero no la meterás en el agua.» Yo compré la faja, conforme a la
palabra del Señor, y me la ajusté a la cintura.

La palabra del Señor me llegó por segunda vez, en estos términos: «Toma la faja
que habías comprado y que llevas puesta a la cintura. Ve en seguida a Perat y
escóndela allí en la hendidura de una roca.» Yo fui a esconderla en Perat, como
el Señor me lo había ordenado.

Al cabo de muchos días, el Señor me dijo: «Ve en seguida a Perat y recoge la
faja que yo te mandé esconder allí.» Yo fui a Perat, cavé y recogí la faja del
lugar donde la había escondido: la faja estaba estropeada, no servía para nada.

Entonces la palabra del Señor me llegó en estos términos: Así habla el Señor: De
esa misma manera destruiré el orgullo de Judá y el gran orgullo de Jerusalén.
Este pueblo malvado, que se niega a escuchar mis palabras, que sigue los
impulsos de su corazón obstinado, que va detrás de otros dioses para servirlos y
postrarse delante de ellos, será como esta faja que ya no sirve para nada.
Porque así como la faja se adhiere a la cintura del hombre, así yo me había
adherido a toda la casa de Israel y a toda la casa de Judá -oráculo del Señor-
para que ellos fueran mi pueblo, mi renombre, mi honor y mi gloria. ¡Pero no han
escuchado!

Salmo Responsorial

Dt 32, 18-19. 20. 21 (R.: cf. 18a)

R. Despreciaste al Dios que te engendró.

Despreciaste a la Roca que te engendró.

olvidaste al Dios que te hizo nacer.

Al ver esto, el Señor se indignó

y desechó a sus hijos y a sus hijas. R.

Entonces dijo: Les ocultaré mi rostro,

para ver en qué terminan.

Porque son una generación perversa,

hijos faltos de lealtad. R.

Provocaron mis celos con algo que no es Dios.

me irritaron con sus ídolos vanos;

yo provocaré sus celos con algo que no es un pueblo,

los irritaré con una nación insensata. R.

Monición del Evangelio

El Evangelio de San Mateo nos presenta la parábola del trigo y la cizaña. Jesús nos enseña que el bien y el mal conviven en el mundo, pero al final Dios separará a los justos de los malvados. Escuchemos con atención.

Evangelio del día

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (13, 31-35)

Jesús propuso a la gente otra parábola:

«El Reino de los Cielos se parece a un grano de mostaza que un hombre sembró en
su campo. En realidad, esta es la más pequeña de las semillas, pero cuando crece
es la más grande de las hortalizas y se convierte en un arbusto, de tal manera
que los pájaros del cielo van a cobijarse en sus ramas.»

Después les dijo esta otra parábola:

«El Reino de los Cielos se parece a un poco de levadura que una mujer mezcla con
gran cantidad de harina, hasta que fermenta toda la masa.»

Todo esto lo decía Jesús a la muchedumbre por medio de parábolas, y no les
hablaba sin parábolas, para que se cumpliera lo anunciado por el Profeta:
Hablaré en parábolas, anunciaré cosas que estaban ocultas desde la creación del
mundo.

Oración de los Fieles

  • Por la santa Iglesia, para que, guiada por el Espíritu, anuncie con valentía el Evangelio hasta los confines de la tierra. Roguemos al Señor.
  • Por los gobernantes y quienes tienen responsabilidades públicas, para que trabajen por la paz y el bien común, siguiendo la justicia divina. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los que sufren en el cuerpo y en el espíritu, y por los médicos y profesionales de la salud, para que imiten la caridad de San Pantaleón. Roguemos al Señor.
  • Por la comunidad digital de caminoyoracion.org, para que continúe siendo un canal de gracia, llevando la Palabra de Dios y la oración a miles de almas. Roguemos al Señor.
  • Por todos nosotros, aquí reunidos, para que, fortalecidos con el Cuerpo de Cristo, vivamos en unidad y amor fraterno. Roguemos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Presentamos al Señor el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo humano. Que estas ofrendas, como la vida de San Pantaleón, se transformen en don de amor y sacrificio para la salvación del mundo.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.

Reflexión del día

Queridos hermanos, el Evangelio de hoy nos confronta con una realidad incómoda: en el campo del mundo, junto al trigo bueno, crece la cizaña del mal. A veces miramos nuestra vida y vemos mezclados nuestros aciertos y fracasos, nuestras virtudes y pecados. Y nos preguntamos: ¿por qué Dios permite el mal? ¿Por qué no arranca de raíz todo lo que nos daña? La paciencia del dueño del campo es la paciencia de Dios. Él sabe que si arranca la cizaña, puede dañar el trigo. Así, Dios respeta nuestra libertad y nos da tiempo para convertirnos. San Pantaleón experimentó esa paciencia: siendo médico, sanaba cuerpos, pero también almas, llamando a la conversión. Su martirio fue el fruto maduro de una vida entregada a Dios. Hermanos, cuántas veces nos sentimos abrumados por la cizaña de nuestras preocupaciones, la soledad o el cansancio. Pero Cristo, el sembrador, confía en que el trigo bueno crecerá. No nos desesperemos; ofrezcamos a Dios nuestras fatigas y pidamos la gracia de perseverar. Que la oración diaria, aunque sea breve, nos sostenga. Que la Eucaristía sea nuestra fuerza. Como San Pantaleón, seamos médicos de almas, llevando consuelo y esperanza a quienes sufren. Al final, Dios cosechará su trigo en el granero del cielo.

Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.

Monición de despedida

Hermanos, la Misa ha terminado. Vayan en paz, llevando en sus corazones la fuerza del mártir y la paciencia del sembrador. Sean testigos de Cristo dondequiera que vayan, con la alegría del Evangelio.

Referencias

Catecismo de la Iglesia Católica. (1997). Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.

Conferencia Episcopal. (2020). Leccionario oficial para la liturgia. Madrid: Coeditores Litúrgicos.

Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L17semtop.htm

Contenido Relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir