Lecturas y Evangelio de hoy Sábado 23 de Mayo de 2026 - Sábado de la séptima semana de Pascua

Lecturas y Evangelio de hoy Sábado 23 de Mayo de 2026 - Sábado de la séptima semana de Pascua

Tips Litúrgicos del Día

  • Color Litúrgico: Blanco por el tiempo pascual o el santo de hoy.
  • Foco de Meditación: La llamada a cumplir con fidelidad absoluta la misión personal encomendada por Cristo, evitando las comparaciones vacías.
  • Actitud Espiritual: Agradecer al Señor por el don de nuestra vocación particular y renovar el compromiso de seguirle en lo cotidiano.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Lectura de los Hechos de los apóstoles     28, 16-20. 30-31 ()
  • Salmo Responsorial: Sal 10, 4. 5 y 7 (R.: cf. 7b)
  • Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (21, 20-25)

Santo del Día: San Juan Bautista de Rossi, sacerdote de la caridad ferial

Índice del Artículo

San Juan Bautista de Rossi, sacerdote italiano del siglo XVIII, destacó por su labor incansable de atención pastoral a los enfermos en los hospitales de Roma y su entrega absoluta al sacramento de la reconciliación, convirtiéndose en el confesor preferido de los pobres, campesinos y marginados de la Ciudad Eterna. A pesar de sufrir de una precaria salud que le provocaba ataques de epilepsia frecuentes, nunca dejó de recorrer las calles romanas buscando guiar a las almas hacia el amor del Salvador con una profunda humildad y paciencia evangélica. Su vida nos enseña a descubrir la presencia viva de Dios en el servicio humilde de las pequeñas tareas feriales y cotidianas.

Primera Lectura

Lectura de los Hechos de los apóstoles     28, 16-20. 30-31 ()

Cuando llegamos a Roma, recibió autorización para alojarse en una casa particular
con un soldado que lo custodiara.

Tres días después convocó a los judíos principales, y cuando se reunieron les
dijo: «Hermanos, sin haber hecho nada contra el pueblo ni contra las costumbres
de nuestros padres, fui arrestado en Jerusalén y puesto en manos de los romanos.
Después de interrogarme, quisieron dejarme en libertad, porque no encontraban en
mí nada que mereciera la muerte; pero ante la oposición de los judíos, me vi
obligado a apelar al Emperador, sin querer por esto acusar en nada a mi pueblo.
Por eso he querido verlos y hablarles, ya que a causa de la esperanza de Israel
llevo estas cadenas.»

Pablo vivió dos años enteros por sus propios medios, recibiendo a todos los que
querían verlo, proclamando el Reino de Dios, y enseñando con toda libertad y sin
encontrar ningún obstáculo, lo concerniente al Señor Jesucristo.

Salmo Responsorial

Sal 10, 4. 5 y 7 (R.: cf. 7b)

R. Los que son rectos verán tu rostro, Señor.

O bien:

Aleluia.

El Señor está en su santo Templo,

el Señor tiene su trono en el cielo.

Sus ojos observan el mundo,

sus pupilas examinan a los hombres. R.

El Señor examina al justo y al culpable,

y odia al que ama la violencia.

Porque el Señor es justo y ama la justicia,

y los son rectos verán su rostro. R.

Evangelio del día

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan (21, 20-25)

Pedro, volviéndose, vio que lo seguía el discípulo al que Jesús amaba, el mismo
que durante la Cena se había reclinado sobre Jesús y le había preguntado:
«Señor, ¿quién es el que te va a entregar?»

Cuando Pedro lo vio, preguntó a Jesús: «Señor, ¿y qué será de este?»

Jesús le respondió: «Si yo quiero que él quede hasta mi venida, ¿qué importa?
Tú sígueme.»

Entonces se divulgó entre los hermanos el rumor de que aquel discípulo no
moriría, pero Jesús no había dicho a Pedro: «El no morirá», sino: «Si yo quiero
que él quede hasta mi venida, ¿qué te importa?»

Este mismo discípulo es el que da testimonio de estas cosas y el que las ha
escrito, y sabemos que su testimonio es verdadero.

Jesús hizo también muchas otras cosas. Si se las relata detalladamente, pienso
que no bastaría todo el mundo para contener los libros que se escribirían.

Oración de los Fieles

  • Por el Santo Padre y los pastores de la Iglesia, para que vivan su vocación con el mismo celo apostólico de San Pablo, llevando la luz del Evangelio a todos los confines de la tierra.
  • Por las naciones que sufren por la opresión política o la falta de libertad religiosa, para que el Señor resucitado rompa las cadenas de la injusticia y abra caminos de paz genuina.
  • Por todos los agentes de pastoral y laicos de la Iglesia, para que eviten la tentación de la comparación espiritual y colaboren con alegría y humildad en la edificación del Reino.
  • Para que el sitio caminoyoracion.org sea un instrumento fecundo de discipulado digital, ayudando a las almas a centrarse en su seguimiento personal de Cristo resucitado a través de la liturgia diaria.
  • Por cada uno de nosotros aquí reunidos, para que, al concluir este tiempo pascual, estemos listos para acoger con corazones purificados el gran don del Espíritu Santo en Pentecostés.

Monición de Presentación de Ofrendas

Recibe, Señor, estos dones que ponemos sobre tu altar con humilde devoción en este sábado conclusivo del tiempo pascual. Transfórmalos por la acción de tu Espíritu en alimento de salvación, y a nosotros concédenos la docilidad apostólica para seguirte con un corazón libre de comparaciones.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.

Reflexión del día

El final del Evangelio de Juan y del libro de los Hechos de los Apóstoles en la liturgia de este sábado forma una hermosa sinfonía pastoral que nos prepara para la venida del Espíritu Santo en Pentecostés. En la primera lectura, vemos que, a pesar de estar encadenado, San Pablo no deja de predicar el Reino de Dios con total audacia en la capital del Imperio romano. Sus cadenas no encadenan la Palabra de Dios; al contrario, su cautiverio se convierte en una cátedra desde la cual se proclama la libertad del Evangelio. Esto nos enseña que las dificultades externas o físicas jamás pueden apagar el celo evangelizador de un corazón verdaderamente encendido en el amor de Cristo resucitado.

Por su parte, el diálogo evangélico de hoy sale al encuentro de una tentación muy común en nuestras comunidades de fe: la comparación y la envidia espiritual. Pedro, al mirar a Juan, le pregunta al Señor: 'Señor, ¿y qué va a ser de este?'. La respuesta de Jesús es tajante y de una inmensa profundidad teológica: 'Si yo quiero que él permanezca hasta que yo venga, ¿a ti qué? Tú sígueme'. Con estas palabras, Jesús restablece la primacía de la vocación personal. Dios no nos llama a ser copias de otros santos ni a compararnos constantemente con el hermano; nos llama a una relación única de fidelidad y servicio que se desenvuelve de manera misteriosa y única en el discurrir de nuestra vida cotidiana.

Esta lección de desprendimiento y foco en el propio seguimiento es fundamental para sostener un camino espiritual maduro. Cuando nos pasamos la vida pendientes de los talentos, misiones o éxitos pastorales de los demás, caemos en la parálisis afectiva y descuidamos las ovejas y las tareas que el Señor nos ha confiado directamente a nosotros. San Juan Bautista de Rossi nos muestra el poder de una vida consagrada a las tareas más humildes y feriales, sin pretensiones humanas, encontrando su gloria en llevar a los marginados la misericordia divina en el confesionario. Que el Espíritu Santo nos libre de la ceguera de la envidia y nos llene de la gracia de la docilidad para seguir a Cristo con paso firme y alegre en nuestras propias circunstancias de vida.

Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.

Monición de despedida

Habiendo alimentado nuestra fe con la Palabra y la Eucaristía, marchemos en paz a nuestros hogares. Dispongamos nuestras almas para la solemne vigilia y el día de Pentecostés, con el vivo deseo de ser transformados por el fuego y el viento del Espíritu Santo para dar testimonio del Señor resucitado.

Referencias

Orlandis, J. (2012). Historia de la Iglesia: La Iglesia contemporánea. Madrid: Rialp.

Schökel, L. A. (2015). Biblia del Peregrino. Bilbao: Mensajero.

Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/4%20Pascua/L7sempascua.htm

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