

Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Blanco o Verde ferial del Tiempo Ordinario en honor al inmaculado corazón de María.
- Foco de Meditación: La total confianza filial en el amor providente del Padre celestial que nos libra de la ansiedad y de la prisa mundanas.
- Actitud Espiritual: Consagrar nuestro fin de semana, descanso familiar y trabajos al inmaculado corazón de la Santísima Virgen María.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Lectura del segundo libro de las Crónicas 24, 17-25 ()
- Salmo Responsorial: Sal 88, 4-5. 29-30. 31-32.
- Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 6, 24-34 ()
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día: Bienaventurada Virgen María en el Sábado
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura
- Salmo Responsorial
- Monición del Evangelio
- Evangelio del día
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Referencias
La devoción a la Bienaventurada Virgen María en el Sábado es una venerable tradición litúrgica de la Iglesia latina que se remonta a la época medieval y fue fuertemente promovida por doctores de la Iglesia de la talla de San Alcuino de York y San Bernardo de Claraval. Celebrada en los sábados feriales libres del Tiempo Ordinario, esta memoria resalta el papel maternal y la fe inquebrantable de la Santísima Virgen, quien mantuvo encendida la lámpara de la esperanza y de la fe de toda la Iglesia militante durante el doloroso silencio del Sábado Santo, en espera gozosa de la Resurrección del Señor. María en el Sábado es el faro del consuelo familiar y el modelo supremo de la perseverancia fiel en las tareas sencillas y cotidianas de nuestra vida.
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, nos reunimos en este sábado litúrgico con filial devoción para honrar a nuestra Madre celestial, la Bienaventurada Virgen María en el Sábado. María es la mujer creyente que supo atesorar la Palabra de Dios en su corazón y caminar con paciencia y fe firme en las tareas feriales más sencillas del hogar de Nazaret. Al iniciar esta Eucaristía, pidamos su intercesión para que el Señor purifique nuestras almas y nos libre de la prisa mundana.
Monición a la Primera Lectura
En la primera lectura, al concluir las epístolas semanales de San Pablo a los Corintios, contemplamos el misterio místico de las visiones y revelaciones del Apóstol. Pablo nos relata el célebre 'aguijón en la carne' que padece y la consoladora respuesta que recibe del Señor resucitado: 'Te basta mi gracia; porque mi fuerza se manifiesta en la debilidad'. Escuchemos con atención.
Primera Lectura
Lectura del segundo libro de las Crónicas 24, 17-25 ()
Después de la muerte de Iehoiadá, los jefes de Judá fueron a postrarse delante
del rey, y este se dejó llevar por sus palabras. Entonces abandonaron la Casa
del Señor, el Dios de sus padres, y rindieron culto a los postes sagrados y a
los ídolos. Por este pecado, se desató la indignación del Señor contra Judá y
Jerusalén. Les envió profetas que dieron testimonio contra ellos, para que se
convirtieran al Señor, pero no quisieron escucharlos.
El espíritu de Dios revistió a Zacarías, hijo del sacerdote Iehoiadá, y este se
presentó delante del pueblo y les dijo: «Así habla Dios: ¿Por qué quebrantan los
mandamientos del Señor? Así no conseguirán nada. ¡Por haber abandonado al Señor,
él los abandonará a ustedes!»
Ellos se confabularon contra él, y por orden del rey lo apedrearon en el atrio
de la Casa del Señor. El rey Joás no se acordó de la fidelidad que le había
profesado Iehoiadá, padre de Zacarías, e hizo matar a su hijo, el cual exclamó
al morir: «¡Que el Señor vea esto y les pida cuenta!»
Al comenzar el año, el ejército de los arameos subió a combatir contra Joás.
Invadieron Judá y Jerusalén, ejecutaron a todos los jefes que había en el
pueblo, y enviaron el botín al rey de Damasco. Aunque el ejército de Arám había
venido con pocos hombres, el Señor entregó en sus manos a un ejército mucho más
numeroso, por haberlo abandonado a él, el Dios de sus padres. De esta manera,
los arameos hicieron justicia con Joás, y cuando se fueron, lo dejaron
gravemente enfermo. Sus servidores tramaron una conspiración contra él para
vengar la sangre del hijo del sacerdote Iehoiadá, y lo mataron cuando estaba en
su lecho. Así murió, y fue sepultado en la Ciudad de David, pero no en el
sepulcro de los reyes.
Salmo Responsorial
Sal 88, 4-5. 29-30. 31-32.
33-34 (R.: 29a)
R. Le aseguraré mi amor eternamente.
Yo sellé una alianza con mi elegido,
hice este juramento a David, mi servidor:
«Estableceré tu descendencia para siempre,
mantendré tu trono por todas las generaciones.» R.
Le aseguraré mi amor eternamente,
y mi alianza será estable para él;
le daré una descendencia eterna
y un trono duradero como el cielo. R.
Si sus hijos abandonan mi enseñanza
y no proceden de acuerdo con mis juicios;
si profanan mis preceptos
y no observan mis mandamientos. R.
Castigaré sus rebeldías con la vara
y sus culpas, con el látigo.
Pero a él no le retiraré mi amor
ni desmentiré mi fidelidad. R.
Monición del Evangelio
El Santo Evangelio según San Marcos (leído hoy en la liturgia) nos presenta la conmovedora exhortación de Jesús a no angustiarnos ni inquietarnos desmedidamente por el alimento o el vestido ferial, recordándonos que nuestro Padre celestial cuida de las aves del cielo y de los lirios del campo. Nos ponemos de pie para acoger con alegría el Evangelio.
Evangelio del día
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 6, 24-34 ()
Jesús dijo a sus discípulos:
Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o
bien, se interesará por el primero y menospreciará al segundo. No se puede
servir a Dios y al Dinero.
Por eso les digo: No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer, ni por
su cuerpo, pensando con qué se van a vestir. ¿No vale acaso más la vida que la
comida y el cuerpo más que el vestido? Miren los pájaros del cielo: ellos no
siembran ni cosechan, ni acumulan en graneros, y sin embargo, el Padre que está
en el cielo los alimenta. ¿No valen ustedes acaso más que ellos? ¿Quién de
ustedes, por mucho que se inquiete, puede añadir un solo instante al tiempo de
su vida?
¿Y por qué se inquietan por el vestido? Miren los lirios del campo, cómo van
creciendo sin fatigarse ni tejer. Yo les aseguro que ni Salomón, en el esplendor
de su gloria, se vistió como uno de ellos.
Si Dios viste así la hierba de los campos, que hoy existe y mañana será echada
al fuego, ¡cuánto más hará por ustedes, hombres de poca fe!
No se inquieten entonces, diciendo: «¿Qué comeremos, qué beberemos, o con qué
nos vestiremos?» Son los paganos los que van detrás de estas cosas. El Padre que
está en el cielo sabe bien que ustedes las necesitan. Busquen primero el Reino y
su justicia, y todo lo demás se les dará por añadidura. No se inquieten por el
día de mañana; el mañana se inquietará por sí mismo. A cada día le basta su aflicción.
Oración de los Fieles
- Por toda la Iglesia, para que a ejemplo de la Virgen María mantenga encendida la antorcha de la fe y de la esperanza misionera en medio de las pruebas y dificultades del mundo moderno.
- Por los gobernantes y líderes sociales, para que trabajen decididamente por asegurar leyes que protejan el sustento básico, la vivienda digna y el trabajo honrado para todas las familias.
- Por todas las personas que viven angustiadas por el estrés laboral, la falta de recursos económicos o las enfermedades físicas crónicas, para que experimenten el consuelo de la providencia divina.
- Para que la plataforma digital misionera caminoyoracion.org continúe floreciendo, ayudando a las almas a cultivar la devoción mariana y la meditación de la liturgia diaria en internet.
- Por todos nosotros aquí reunidos, para que a ejemplo de María en el Sábado sepamos bendecir al Señor en medio de las tareas sencillas de nuestras familias, glorificándole con nuestras vidas.
Monición de Presentación de Ofrendas
Acepta, Señor, con agrado estos dones de pan y vino que ponemos sobre tu altar al conmemorar a la Virgen María. Te pedimos que santifiques estas ofrendas y nos concedas la gracia de un corazón confiado en tu amor providente.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.
Reflexión del día
La exhortación de Jesús en el sermón de la montaña de hoy nos ofrece una maravillosa lección de paz, confianza filial y abandono en la providencia amorosa del Padre celestial: 'No se inquieten por su vida, pensando qué van a comer o qué van a beber... Miren las aves del cielo: no siembran, ni cosechan... y el Padre celestial las alimenta. ¿Acaso no valen ustedes más que ellas?'. Con estas bellísimas imágenes, Cristo no nos llama a la ociosidad o al descuido irresponsable de nuestras obligaciones de trabajo y del sustento familiar cotidianos, sino a erradicar la ansiedad paralizante, el miedo al futuro económico y la prisa desmedida que a menudo ahogan la alegría ferial en el hogar. El Señor nos invita a establecer la prioridad absoluta del Reino: 'Busquen primero el Reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas se les darán por añadidura'.
Esta confianza filial en medio de la debilidad es el tema central de la maravillosa primera lectura de San Pablo. El Apóstol describe el doloroso 'aguijón en la carne' que sufre (una limitación física o una prueba severa) y cómo ha rogado tres veces al Señor que se lo quite. La respuesta de Cristo resucitado es de una inmensa profundidad teológica: 'Te basta mi gracia; porque mi fuerza se manifiesta en la debilidad'. Esta revelación nos enseña que el Señor no siempre nos quita las dificultades o sufrimientos reales de forma mágica, sino que nos infunde su propia fuerza divina para que podamos superarlas con una esperanza inquebrantable que el mundo secularizado no comprende. Presumir de nuestra debilidad es reconocer que no nos salvamos por nuestras fuerzas técnicas, sino por el amor misericordioso del Redentor.
La Virgen María encarnó esta confianza ferial en grado heroico. En el hogar sencillo de Nazaret, en medio del trabajo cotidiano de la costura, de la molienda del trigo y de las dificultades del destierro en Egipto, María no se dejó dominar por la ansiedad o el miedo, sino que atesoró la Palabra en su corazón, sabiendo que su Padre celestial cuidaba de ella y de su Divino Hijo. En este sábado ferial, pidamos la intercesión de nuestra Madre espiritual para que desterremos la queja y el estrés de nuestras vidas familiares, y que apoyándonos en el rezo diario del Santo Rosario y en el portal de fe digital caminoyoracion.org, vivamos con la paz de saber que la gracia del Señor nos basta en cada una de nuestras tareas cotidianas feriales.
Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.
Monición de despedida
Habiendo sido alimentados por el Cuerpo y la Sangre del Señor resucitado, regresemos a nuestros hogares con la paz del alma. Consagremos nuestro fin de semana a nuestra Madre celestial, viviendo la caridad fraterna en nuestras familias cotidianas feriales.
Referencias
Bernardo de Claraval. (2010). Sermones marianos y tratados teológicos. Madrid: BAC.
Francisco. (2013). Exhortación apostólica Evangelii Gaudium. Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.
Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L11semtop.htm
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