Lecturas y Evangelio de hoy Sábado 17 de Septiembre del 2022 – Ciclo C

Ramón Rojas Músico Católico
Lecturas y Evangelio de hoy Sábado 17 de Septiembre del 2022 - Ciclo C
Frase del Evangelio de hoy: Los de la tierra buena son los que guardan la palabra y dan fruto perseverando

Tips Litúrgicos del día

Antes de las 4:00 p.m.: Verde // Sábado de la XXIV semana del tiempo ordinario; feria // Misa de la feria, prefacio común // 1ª Lectura: 1Cor 15,35-37. 42-49; Salmo: Sal 55; Evangelio: Lc 8,4-15.
Blanco // Santa María en sábado; memoria libre // Misa de la memoria, prefacio de Santa María Virgen.
Blanco // San Roberto Belarmino, obispo y doctor de la Iglesia; memoria libre // Misa de la memoria, prefacio común o de los santos pastores.
LITURGIA DE LAS HORAS: de la feria o de la memoria.

  • Arquidiócesis de Mérida y Arquidiócesis de Caracas: Aniversario de la Ordenación Episcopal del Emmo. Sr. Cardenal Baltazar Enrique Porras Cardozo, arzobispo de Mérida y administrador apostólico de Caracas (1983).
    *Arquidiócesis de Cumaná: Aniversario de la defunción de Mons. Alfredo José Rodríguez Figueroa († 2001).
    Después de las 4:00 p.m.
    Vigesimoquinta Semana del Tiempo Ordinario
    LITURGIA DE LAS HORAS: TOMO IV; SEMANA I DEL SALTERIO
    Verde // Misa Vespertina del Domingo XXV del Tiempo Ordinario // Se prohíben las Misas de difuntos, excepto la exequial.
    LITURGIA DE LAS HORAS: I Vísperas del Domingo.
    *Arquidiócesis de Cumaná: Aniversario de la defunción de Mons. Alfredo José Rodríguez Figueroa († 2001).

PRIMERA LECTURA

Se siembra lo corruptible, resucita incorruptible

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 35-37. 42-49

Hermanos:

Alguno preguntará: «¿Y cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo traerán?». ¡Necio! Lo que tú siembras no recibe vida si antes no muere. Y, al sembrar, no siembras lo mismo que va a brotar después, sino un simple grano, de trigo, por ejemplo, o de otra planta. Igual pasa en la resurrección de los muertos: se siembra lo corruptible, resucita incorruptible; se siembra lo miserable, resucita glorioso; se siembra lo débil, resucita fuerte; se siembra un cuerpo animal, resucita cuerpo espiritual. Si hay cuerpo animal, lo hay también espiritual. En efecto, así es como dice la Escritura: «El primer hombre, Adán, fue un ser animado».

El último Adán, un espíritu que da vida. No es primero lo espiritual, sino lo animal. Lo espiritual viene después. El primer hombre, hecho de tierra, era terreno; el segundo hombre es del cielo. Pues igual que el terreno son los hombres terrenos; igual que el celestial son los hombres celestiales. Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial.

Palabra de Dios.

Salmo responsorial: Salmo 55, 10. 11-12. 13. 14 (R.: cf. 14c)

R. Caminaré en presencia de Dios a la luz de la vida.

Que retrocedan mis enemigos cuando te invoco,
y así sabré que eres mi Dios. R.

En Dios, cuya promesa alabo,
en el Señor, cuya promesa alabo,
en Dios confío y no temo;
¿qué podrá hacerme un hombre? R.

Te debo, Dios mío, los votos que hice,
los cumpliré con acción de gracias;
porque libraste mi alma de la muerte,
mis pies de la caída;
para que camine en presencia de Dios
a la luz de la vida. R.

Aleluya Cf. Lc 8, 15

Dichosos los que con un corazón noble y generoso
guardan la palabra de Dios
y dan fruto perseverando.

EVANGELIO

Los de la tierra buena son los que guardan la palabra y dan fruto perseverando

Lectura del santo evangelio según san Lucas 8, 4-15

En aquel tiempo, se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo.

Entonces les dijo esta parábola:

—«Salió el sembrador a sembrar su semilla.

Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron.

Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad.

Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron.

El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto el ciento por uno».

Dicho esto, exclamó:

—«El que tenga oídos para oír, que oiga».

Entonces le preguntaron los discípulos:

—«¿Qué significa esa parábola?».

Él les respondió:

—«A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de Dios; a los demás, sólo en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan.

El sentido de la parábola es éste:

La semilla es la palabra de Dios.

Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven.

Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan.

Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan, pero, con los afanes y riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no maduran.

Los de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando».

Palabra del Señor.

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