Lecturas y Evangelio de hoy Martes 9 de Junio de 2026 - San Efrén de Siria, diácono y doctor de la Iglesia

Lecturas y Evangelio de hoy Martes 9 de Junio de 2026 - San Efrén de Siria, diácono y doctor de la Iglesia

Tips Litúrgicos del Día

  • Color Litúrgico: Blanco por la memoria del doctor San Efrén.
  • Foco de Meditación: La llamada cristiana a ser sal de la tierra y luz del mundo a través de las buenas obras cotidianas.
  • Actitud Espiritual: Realizar una obra de misericordia silenciosa en favor de un familiar o vecino necesitado de afecto o ayuda.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Lectura del primer libro de los Reyes (17, 7-16)
  • Salmo Responsorial: Sal 4, 2-3. 4-5. 7-8 (R.: cf. 7)
  • Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (5, 13-16)

Santo del Día: San Efrén de Siria, el arpa del Espíritu Santo

Índice del Artículo

San Efrén de Siria, diácono del siglo IV nacido en Nisibis, es uno de los más insignes poetas, compositores y teólogos orientales de la Iglesia primitiva, proclamado solemnemente Doctor de la Iglesia por el Papa Benedicto XV. Efrén destacó por su inmensa y fecunda producción de himnos sagrados, poemas teológicos (madrashe) y comentarios bíblicos de inigualable belleza metafórica con los que instruyó al pueblo fiel en la recta fe frente a las herejías de su tiempo, por lo que recibió el bellísimo sobrenombre de el 'Arpa del Espíritu Santo'. Efrén vivió una vida de profunda ascesis y humildad heroica, rechazando con inmenso coraje la dignidad del sacerdocio por considerarse indigno de tan sublime sacramento. Destacó por su caridad social activa ante las hambres que azotaron Siria, organizando hospitales para los desposeídos.

Monición de Entrada

Hermanos y hermanas en Cristo, nos reunimos en este martes de la décima semana del Tiempo Ordinario para celebrar la memoria de San Efrén de Siria, diácono y doctor de la Iglesia. Efrén, con su poesía inspirada y su profunda caridad social, supo cantar las maravillas del amor de Dios en medio del dolor y de las pruebas. Abramos nuestras almas a la gracia de esta Eucaristía, pidiendo un espíritu verdaderamente humilde y adorador.

Monición a la Primera Lectura

En la primera lectura, San Pablo nos asegura que todas las promesas divinas encuentran su 'Sí' absoluto e inalterable en Jesucristo resucitado. Por Él, Dios nos ha ungido y ha puesto en nuestros corazones el sello del Espíritu Santo como prenda de salvación eterna. Escuchemos atentos.

Primera Lectura

Lectura del primer libro de los Reyes (17, 7-16)

Al cabo de un tiempo, el torrente se secó porque no había llovido en la región.
Entonces la palabra del Señor llegó a Elías en estos términos: «Ve a Sarepta,
que pertenece a Sidón, y establécete allí; ahí yo he ordenado a una viuda que te
provea de alimento.»

El partió y se fue a Sarepta. Al llegar a la entrada de la ciudad, vio a una
viuda que estaba juntando leña. La llamó y le dijo: «Por favor, tráeme en un
jarro un poco de agua para beber.» Mientras ella lo iba a buscar, la llamó y le
dijo: «Tráeme también en la mano un pedazo de pan.»

Pero ella respondió: «¡Por la vida del Señor, tu Dios! No tengo pan cocido, sino
sólo un puñado de harina en el tarro y un poco de aceite en el frasco. Apenas
recoja un manojo de leña, entraré a preparar un pan para mí y para mi hijo; lo
comeremos, y luego moriremos.»

Elías le dijo: «No temas. Ve a hacer lo que has dicho, pero antes prepárame con
eso una pequeña galleta y tráemela; para ti y para tu hijo lo harás después.
Porque así habla el Señor, el Dios de Israel: El tarro de harina no se agotará
ni el frasco de aceite se vaciará, hasta el día en que el Señor haga llover
sobre la superficie del suelo.»

Ella se fue e hizo lo que le había dicho Elías, y comieron ella, él y su hijo,
durante un tiempo. El tarro de harina no se agotó ni se vació el frasco de
aceite, conforme a la palabra que había pronunciado el Señor por medio de Elías.

Salmo Responsorial

Sal 4, 2-3. 4-5. 7-8 (R.: cf. 7)

R. Muéstranos, Señor, la luz de tu rostro.

Respóndeme cuando te invoco, Dios, mi defensor,

tú, que en la angustia me diste un desahogo:

ten piedad de mí y escucha mi oración.

Y ustedes, señores,

¿hasta cuando ultrajarán al que es mi Gloria,

amarán lo que falso y buscarán lo engañoso? R.

Sepan que el Señor hizo maravillas por su amigo:

él me escucha siempre que lo invoco.

Tiemblen, y no pequen más;

reflexionen en sus lechos y guarden silencio. R.

Hay muchos que preguntan:

«¿Quién nos mostrará la felicidad,

si la luz de tu rostro, Señor,

se ha alejado de nosotros?.»

Pero tú has puesto en mi corazón más alegría

que cuando abundan el trigo y el vino. R.

Monición del Evangelio

El Santo Evangelio según San Marcos nos muestra a Jesús exhortando a sus discípulos a ser sal de la tierra y luz del mundo a través de un testimonio de vida transparente y de buenas obras que den gloria al Padre celestial. Nos ponemos de pie para proclamar la Palabra divina.

Evangelio del día

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (5, 13-16)

Jesús dijo a sus discípulos:

Ustedes son la sal de la tierra. Pero si la sal pierde su sabor, ¿con qué se la
volverá a salar? Ya no sirve para nada, sino para ser tirada y pisada por los
hombres.

Ustedes son la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad situada en
la cima de una montaña. Y no se enciende una lámpara para meterla debajo de un
cajón, sino que se la pone sobre el candelero para que ilumine a todos los que
están en la casa.

Así debe brillar ante los ojos de los hombres la luz que hay en ustedes, a fin
de que ellos vean sus buenas obras y glorifiquen al Padre que está en el cielo.

Oración de los Fieles

  • Por la Iglesia extendida por todo el mundo, para que sea verdaderamente la sal de la tierra y la luz del mundo, preservando la fe y alumbrando con caridad a los necesitados.
  • Por los poetas, músicos y artistas cristianos, para que inspirados en el Espíritu Santo a ejemplo de San Efrén, canten la belleza de la fe y eleven los corazones hacia la trascendencia divina.
  • Por todos los que sufren el azote de las enfermedades infecciosas, la marginación en hospitales o el abandono familiar, para que experimenten el auxilio compasivo de Cristo.
  • Para que el portal digital misionero caminoyoracion.org continúe floreciendo como un recurso de fe digital, transmitiendo la liturgia diaria y el Santo Rosario a miles de navegantes en internet.
  • Por nuestra comunidad local, para que despojándonos de toda murmuración y soberbia espiritual, seamos testigos alegres y sencillos del señorío de Jesús resucitado en nuestras familias.

Monición de Presentación de Ofrendas

Recibe, Señor, con agrado estos dones de pan y vino que ponemos sobre tu altar sagrado en la memoria de San Efrén. Te pedimos que esta Eucaristía santifique nuestras vidas y nos conceda el celo de la caridad fraterna.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.

Reflexión del día

La memoria litúrgica de San Efrén de Siria resuena con fuerza al meditar en las palabras del Evangelio de hoy en las que Jesús nos llama a ser la sal de la tierra y la luz del mundo. Este llamado de Cristo no es una invitación a la soberbia o a la exhibición vanidosa de nuestras virtudes; es una exhortación al servicio silencioso y a la transformación interna de la sociedad desde dentro. La sal posee la propiedad de disolverse calladamente para dar sabor a los alimentos y preservarlos de la corrupción. De la misma manera, el cristiano ferial está llamado a insertarse en su hogar, en su oficina o en su taller para dar sabor evangélico a las relaciones humanas y preservar a la sociedad moderna del relativismo moral. Si la sal pierde su fuerza, se vuelve inútil. Un cristiano sin fe viva y caridad práctica es estéril.

Por otra parte, la luz está hecha para alumbrar, no para ser ocultada debajo de un cajón. Jesús nos dice: 'Brille de tal modo su luz ante los hombres, que vean sus buenas obras y den gloria a su Padre que está en los cielos'. Nuestra luz brilla cuando respondemos con perdón ante una ofensa, cuando trabajamos con honradez intachable en nuestras tareas profesionales, cuando somos solidarios con el marginado y cuando vivimos la caridad familiar cotidiana. La luz no brilla para glorificarse a sí misma, sino para guiar al caminante hacia el Creador. San Efrén de Siria encarnó de forma extraordinaria esta luz y esta sal. A través de sus himnos poéticos y de su labor caritativa activa en los hospitales de Nisibis, iluminó la fe de su pueblo en medio del dolor provocado por la peste y las guerras fronterizas de su tiempo.

La primera lectura de San Pablo a los Corintios nos ofrece una roca firme de esperanza: 'En Cristo, todas las promesas de Dios encuentran su Sí'. Dios es fiel a sus promesas de amor y perdón en todo momento. A pesar de nuestras infidelidades feriales y caídas espirituales, la unción del Espíritu Santo puesta en nuestros corazones nos asegura que pertenecemos al Señor de forma indeleble. Confiemos hoy en esta promesa divina, y pidamos por intercesión de San Efrén de Siria la gracia de un corazón sensible e inspirado, capaz de cantar las maravillas de Dios y de ser un canal de consuelo y luz para los atribulados en nuestra vida cotidiana, recurriendo al auxilio constante del Santo Rosario y caminoyoracion.org.

Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.

Monición de despedida

Habiendo sido alimentados por el Cuerpo y la Sangre de Cristo, regresemos a nuestras tareas cotidianas con la alegría del Evangelio. Seamos la sal y la luz en medio de nuestras familias y lugares de trabajo, glorificando a Dios con nuestras vidas.

Referencias

Efrén de Siria. (2000). Himnos de Nisibis y cantos teológicos. Madrid: Ciudad Nueva.

Benedicto XVI. (2007). San Efrén de Siria: Homilía en la audiencia general. Vaticano: Libreria Editrice Vaticana.

Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L10semtop.htm

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