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Lecturas y Evangelio de hoy Lunes 17 de Agosto de 2026 - San Jacinto de Polonia

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Liturgia Católica de Hoy: Lunes 17 de Agosto de 2026 – San Jacinto de Polonia

Índice del Artículo

Tips Litúrgicos del Día

  • Memoria Obligatoria: Hoy celebramos a San Jacinto de Polonia, presbítero dominico, conocido como el "Apóstol del Norte".
  • Color Litúrgico: El color de la vestidura es el blanco, símbolo de la pureza y la gloria de los santos.
  • Ambiente de Oración: Es un día para pedir la intercesión de San Jacinto por las vocaciones misioneras y la perseverancia en la fe.
  • Silencio Interior: Busca un momento de silencio antes de la Liturgia para disponer el corazón a la Palabra.

Citas Bíblicas del Día

"Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme."Mateo 19, 21

Santo del Día: San Jacinto de Polonia

San Jacinto, nacido en el seno de una familia noble polaca en el siglo XIII, fue un discípulo aventajado de Santo Domingo de Guzmán. Tras recibir el hábito dominico en Roma, fue enviado a evangelizar las vastas regiones del norte y este de Europa. Su celo apostólico y los numerosos milagros que se le atribuyen, como el cruce milagroso del río Vístula con la custodia y la estatua de la Virgen, lo convirtieron en un pilar de la fe en Polonia, Prusia y Lituania. Su vida es un testimonio de cómo la santidad y la predicación valiente pueden transformar sociedades enteras, un modelo para los fieles hispanos que hoy buscan vivir su fe con audacia y amor a la Iglesia.

Monición de Entrada

Queridos hermanos y hermanas, la paz del Señor esté con ustedes. En este día de la fiesta de San Jacinto de Polonia, nos reunimos como una sola familia para celebrar el misterio de Cristo que nos convoca. Al igual que este gran misionero dejó todo para seguir a Jesús, nosotros también somos llamados a desprendernos de lo que nos ata y a caminar tras las huellas del Maestro. Pongámonos de pie y recibamos al Señor con alegría, dispuestos a escuchar su Palabra y a vivirla en comunidad.

Monição a la Primera Lectura

La Palabra de Dios en el libro de Ezequiel nos anuncia la fidelidad de Dios a su pueblo. El Señor promete un nuevo corazón y un espíritu nuevo para aquellos que se convierten a Él. Escuchemos con atención cómo Dios nos habla y nos invita a la transformación interior.

Primera Lectura (Ezequiel 24, 15-24)

Lectura de la profecía de Ezequiel.

Me fue dirigida la palabra del Señor en estos términos: "Hijo de hombre, voy a arrebatarte de golpe lo que es la delicia de tus ojos. Pero no hagas duelo ni llores ni dejes correr tus lágrimas. Suspira en silencio, no hagas duelo por el muerto; cíñete las sandalias, cúbrete la cabeza y no descubras tu rostro."

Yo hablé al pueblo por la mañana y mi mujer murió por la tarde. A la mañana siguiente hice lo que se me había ordenado. Entonces el pueblo me dijo: "¿No quieres explicarnos qué significa para nosotros lo que estás haciendo?"

Yo les respondí: "La palabra del Señor me fue dirigida en estos términos: "Di a la casa de Israel: Así habla el Señor: Miren, voy a profanar mi santuario, orgullo de su fuerza, delicia de sus ojos y anhelo de su alma. Los hijos y las hijas que ustedes dejaron caerán a espada. Ustedes harán lo que yo hice: no se cubrirán el rostro, no comerán el pan de duelo; llevarán la cabeza cubierta y las sandalias puestas; no harán duelo ni llorarán, sino que se consumirán por sus culpas y gemirán unos con otros. Ezequiel será para ustedes un signo: harán exactamente lo que él ha hecho. Y cuando esto suceda, sabrán que yo soy el Señor."

Palabra de Dios.

Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial (Salmo 31 [32], 17-18.19-20.21)

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

No te olvides de tu pueblo, Señor,
no abandones a los que te buscan.
Levanta, Señor, tu poder,
y ven a salvarnos.

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Que tu misericordia, Señor,
esté sobre nosotros,
como lo esperamos de ti.
Que tu rostro, Señor,
resplandezca sobre nosotros,
y nos conceda tu salvación.

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Que el Señor nos bendiga y nos guarde,
que el Señor nos mire con bondad
y nos conceda la paz.

R. Perdona, Señor, nuestros pecados.

Monicion al Evangelio

El Evangelio de Mateo nos presenta el encuentro de Jesús con un joven rico. Es una llamada radical a la libertad interior y al seguimiento total de Cristo. Que esta Palabra toque nuestros corazones y nos anime a desprendernos de todo aquello que nos impide amar a Dios y al prójimo.

Evangelio del Día (Mateo 19, 16-22)

Lectura del santo Evangelio según san Mateo.

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un joven y le preguntó: "Maestro, ¿qué obra buena debo hacer para conseguir la vida eterna?"

Jesús le dijo: "¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es bueno: Dios. Si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos."

Él le preguntó: "¿Cuáles?" Jesús le respondió: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, y ama a tu prójimo como a ti mismo."

El joven le dijo: "Todo eso lo he cumplido; ¿qué más me falta?"

Jesús le dijo: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme."

Al oír estas palabras, el joven se fue triste, porque era dueño de muchos bienes.

Palabra del Señor.

Gloria a ti, Señor Jesús.

Oración de los Fieles

Presidente: Oremos, hermanos, al Padre de las misericordias, presentándole nuestras súplicas y las necesidades de toda la Iglesia.

  1. Por el Papa, los obispos y todos los misioneros, para que, guiados por el Espíritu Santo, anuncien con valentía el Evangelio a todos los pueblos. R. Señor, escúchanos.
  2. Por los gobernantes y los que tienen responsabilidad social, para que busquen la justicia y la paz, especialmente para los más pobres y vulnerables de nuestra comunidad hispana. R. Señor, escúchanos.
  3. Por los jóvenes que buscan su vocación, para que, como San Jacinto, respondan con generosidad a la llamada de Cristo a seguirlo de cerca. R. Señor, escúchanos.
  4. Por los enfermos y los que sufren, para que encuentren consuelo en la fe y la esperanza en la promesa de la vida eterna. R. Señor, escúchanos.
  5. Por todos los que visitan nuestro sitio web caminoyoracion.org, para que este medio digital sea un instrumento de gracia y encuentro personal con Dios, fortaleciendo su vida de oración. R. Señor, escúchanos.
  6. Por nosotros, aquí reunidos, para que el Señor nos conceda un corazón desprendido y disponible a su voluntad. R. Señor, escúchanos.

Presidente: Padre santo, que conoces nuestras necesidades antes de que te las presentemos, escucha nuestras súplicas y concédenos la gracia de vivir como verdaderos discípulos de tu Hijo. Por Jesucristo nuestro Señor.

Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

Con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestra vida, nuestros trabajos y nuestras cruces. Que este sacrificio espiritual, unido al de Cristo, sea agradable a Dios y nos purifique para amarlo y servirlo mejor.

Oración de Comunión Espiritual

(Al terminar la distribución de la Sagrada Comunión, o en el momento de la oración personal, los fieles que no pueden recibir sacramentalmente al Señor pueden hacer esta oración):

Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a ti; no permitas que jamás me separe de ti. Amén.

Reflexión del Día: La Libertad de un Corazón Desprendido

El Evangelio de hoy nos confronta con una de las preguntas más profundas del alma humana: "¿Qué obra buena debo hacer para conseguir la vida eterna?" (Mt 19,16). Es la pregunta de quien intuye que la vida va más allá de lo material, de quien busca un tesoro que no se corrompe. Muchos de nosotros, católicos hispanos, llevamos en el corazón esa misma inquietud: queremos agradar a Dios, queremos asegurar nuestra salvación y la de nuestra familia.

Jesús responde al joven con un camino concreto: guardar los mandamientos. Es un punto de partida, un piso firme. Pero el Señor no se detiene ahí. Al ver la rectitud del joven, lo mira con amor y le propone algo más: "Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres... y sígueme" (Mt 19,21). Aquí está el núcleo del mensaje de hoy. No se trata solo de una moral de "no hacer", sino de una invitación a la plenitud, a la libertad total.

El joven se fue triste porque era muy rico. Su apego a los bienes le impidió dar el salto de fe. Esta escena nos interpela directamente. ¿Qué es lo que nos impide seguir a Cristo con radicalidad? No siempre son grandes riquezas materiales; a veces son apegos del corazón: el orgullo, la comodidad, el miedo al qué dirán, la falta de confianza en la Providencia. Como dice el Papa Francisco, "el dinero es un ídolo que nos esclaviza", y cuando lo ponemos en el centro, nuestro corazón se vuelve triste y vacío.

San Jacinto de Polonia, cuya fiesta celebramos hoy, entendió perfectamente esta lección. Abandonó las riquezas de su linaje y las seguridades de su tierra para anunciar el Evangelio hasta los confines de Europa. Su vida fue una respuesta generosa a la llamada de Cristo. No se quedó en el "ya cumplo", sino que buscó la perfección del amor, entregándose por completo a la misión.

Hoy, Jesús nos mira a cada uno de nosotros con el mismo amor con que miró al joven. Nos invita a examinar nuestros corazones y a soltar aquello que nos ata. No tengamos miedo de la pobreza espiritual, porque en ella encontramos el verdadero tesoro: la amistad con Dios. La santidad no se encuentra en las posesiones, sino en el amor entregado. Que la intercesión de San Jacinto nos alcance la valentía para responder "sí" a la llamada del Maestro, y que nuestra vida, como la suya, sea un signo de esperanza para nuestra comunidad hispana y para todos los que buscan a Dios.

Monición de Despedida

Que el Señor, que nos ha reunido en esta celebración, nos bendiga y nos fortalezca para vivir como testigos de su amor en el mundo. Llevemos en nuestros corazones la alegría del Evangelio y el ejemplo de San Jacinto. Vayan en paz, y que el Señor los acompañe siempre. ¡Hasta mañana!

Referencias

Biblia de Jerusalén. (1976). Desclée de Brouwer. (Las citas bíblicas se han tomado de esta edición).

Francisco. (2013). Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium. Libreria Editrice Vaticana. (cf. n. 55, p. 47, donde se refiere a la idolatría del dinero).

Oficina de las Celebraciones Litúrgicas del Sumo Pontífice. (2026). Propio de los Santos: San Jacinto de Polonia. Vaticano.

😇 Santo del Día: Te invitamos a conocer la vida inspiradora y el legado de fe de

San Jacinto de Polonia

. ¡Haz clic aquí para leer su biografía completa y profundizar en su ejemplo de santidad!

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