La Santa Misa, significado y sus partes

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la santa misa que es y que significa partes

El domingo es el día más importante dentro de la Iglesia, pues nos reunimos como Pueblo de Dios para dar gracias. Este encuentro es comúnmente llamado Misa y consta de varias partes, cada uno con un significado importante ¿sabes cuáles son?

¿Qué es la misa?

La misa es la celebración por excelencia del católico, en la cual nos reunimos como hermanos para agradecer, celebrar y conmemorar con Cristo como cabeza de la Iglesia.

También es llamada Eucaristía que significa “acción de gracias”, se celebra todos los días aunque los domingos por ser el día culmen dentro de la liturgia y además día de descanso, es el más importante.

La misa no es una celebración cualquiera, es la fiesta de la Iglesia como Pueblo de Dios para adorarle, pedir perdón, agradecerle por todos las bendiciones que nos regala y obtener las gracias que necesitamos.

La Misa es la devoción de devociones.

Beato Jose Allamano.

¿Quiénes celebran la misa?

El Catecismo de la Iglesia Católica (Compedio 2005) señala que en la celebración litúrgica participa TODO el pueblo, cada quien según sus funciones y con actividades específicas: “los bautizados se ofrecen como sacrificio espiritual; los ministros ordenados celebran según el Orden recibido para el servicio de todos los miembros de la Iglesia; los obispos y presbíteros actúan en la persona de Cristo Cabeza.

Esto quiere decir que TODAS las personas que asistimos a la Eucarística CELEBRAMOS la misa; el sacerdote dirige o preside la misma y el resto de los feligreses realizamos las acciones del rito.

Partes de la misa

La Eucaristía se divide en diferentes momentos y es un rito en donde se repite “en memorial de la Pasión y Muerte del Señor” todos los días, de allí el carácter universal de la Iglesia Católica.

Existen dos grandes partes:

  1. La celebración de La Palabra (Liturgia de la Palabra)
  2. La celebración de la Eucaristía (Liturgia Eucarística)

Liturgia de la Palabra

En esta primera parte, disponemos nuestro corazón pidiendo perdón por los pecados cometidos, damos gracias, honramos a Dios con el canto del Gloria, nos alimentos con La Palabra, que es el centro de esta celebración, profesamos nuestra fe y hacemos peticiones.

Consta de:

  • Ritos Iniciales: Saludos, Acto Penitencial, Himno del Gloria, Oración colecta (realizada por el ministro ordenado)
  • Liturgia de la Palabra: Lecturas del Día (Primera, Salmo, Segunda -domingos y solemnidades-) Evangelio, Homilía o Reflexión, Credo, Oración de los Fieles o peticiones.

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Ritos Iniciales: Saludos

El ministro que preside la celebración realiza la procesión de entrada y besa el altar como símbolo de unión de Cristo con su Esposa: la Iglesia. Todos se realizan la Señal de la Cruz.

A continuación el sacerdote, por medio del saludo, manifiesta a la asamblea reunida la presencia del Señor.

Después el sacerdote invita al Acto penitencial.

Ritos Iniciales: Acto Penitencial

Se realiza cuando toda la comunidad se reconoce pecadora para luego ir al encuentro con Dios en la Palabra y la Eucaristía. Existen varias fórmulas pero la más común es recitar la oración del Yo Confieso.

Termina con la conclusión del sacerdote y la oración del “Señor Ten Piedad.”

Ritos Iniciales: Himno de Gloria

Este himno es una oración de alabanza y agradecimiento a Dios que realizamos luego de haber reconocido nuestros pecados. Se elimina en los tiempos litúrgicos de penitencia como Adviento y Cuaresma.

Ritos Iniciales: Oración Colecta

El sacerdote invita al pueblo a orar, permanece en silencio un rato para que todos nos unamos a él y luego lee la oración que expresa la índole de la celebración; el pueblo participa en ésta respondiendo “Amén”.

Liturgia de la Palabra: Primera Lectura

La primera Lectura generalmente se toma del Antiguo Testamento  (aunque en el tiempo Pascual se proclaman extractos de los Hechos de los Apóstoles), sirve de base para explicar cómo Jesús no vino a abolir las leyes antiguas sino “a darle plenitud”

Liturgia de la Palabra: Salmo Responsorial

Continúa el orden litúrgico con el Salmo que puede ser cantado o recitado. El salmista proclama las estrofas del salmo, mientras toda la asamblea escucha y además participa con su respuesta.

Liturgia de la Palabra: Segunda Lectura

Se toma del Nuevo Testamento, ya sea de los Hechos de los Apóstoles o de las cartas que escribieron los primeros apóstoles. Se proclama los días solemnes (domingos y otras solemnidades)

Esta segunda lectura nos sirve para conocer cómo vivían los primeros cristianos y cómo explicaban a los demás las enseñanzas de Jesús. Esto nos ayuda a conocer y entender mejor lo que Jesús enseñó así como a entender muchas tradiciones de la Iglesia.

Después de la segunda lectura se canta el Aleluya, que es un canto alegre que recuerda la Resurrección u otro canto según las exigencias del tiempo litúrgico.

Liturgia de la Palabra: Evangelio

Se toma de alguno de los cuatro Evangelios de acuerdo al ciclo litúrgico y narra una pequeña parte de la vida de Cristo y sus enseñanzas. Es aquí donde podemos conocer cómo era Jesús, qué sentía, qué hacía, cómo enseñaba, qué nos quiere transmitir.

Esta lectura la proclama el sacerdote, el diácono o ministro que preside.

Liturgia de la Palabra: Homilía o Reflexión.

El sacerdote o ministro realiza una explicación de las lecturas que se proclamaron para que la audiencia pueda entender mejor los misterios de La Palabra y llevar a la práctica sus enseñanzas.

Liturgia de la Palabra: Profesión de Fe

Con el Credo el Pueblo da su asentamiento y respuesta a la Palabra de Dios proclamada en las Lecturas y en la Homilía. Además recuerda, antes de empezar la celebración eucarística, la norma de su fe, es decir profesa lo que cree.

Liturgia de la Palabra: Oración de los Fieles

Con la oración de los fieles o peticiones, el Pueblo presenta sus ruegos por la humanidad recogiendo las intenciones de todos y elevándola al Padre como Oración Universal. La asamblea expresa su súplica o con una invocación común, que se pronuncia después de cada intención, o con una oración en silencio.

Liturgia Eucarística

La segunda parte de la Misa tiene como finalidad participar en el Banquete Santo del Señor. Entonces, revivimos el sacrificio de Jesús en la Cruz ahora de modo incruento es decir sin derramamiento de sangre.

Para vivir con santidad esta segunda sección de la Eucaristía, ofrecemos nuestros dones para consagrar pan y vino que, a través de la acción del Espíritu Santo, se convierten en Cuerpo y Sangre de Jesucristo (transustanciación) Luego participamos de la Mesa del Señor, haciéndonos uno con Él a través de la Comunión.

Consta de:

  • Preparación de las ofrendas y ofertorio.
  • Plegaria Eucarística
  • Rito de Comunión: Padrenuestro, Paz, Comunión, Oración después de la comunión.
  • Rito de Conclusión: Bendición y despedida.  

Liturgia Eucarística: Preparación de las Ofrendas

Al comienzo de la Liturgia eucarística se llevan al altar los dones que se convertirán en el cuerpo y en la Sangre de Cristo. Si hay procesión de ofrendas, el canto del ofertorio puede acompañar este gesto; el mismo se alarga por los menos hasta que los dones han sido colocados sobre el altar por el sacerdote.

Liturgia Eucarística: Plegaria Eucarística

Comienza el momento culmen de la celebración. Con esta plegaria de acción de gracias y de consagración toda la asamblea de fieles se une con Cristo en el reconocimiento de las grandezas de Dios y en la ofrenda del sacrificio.

Los principales elementos de la Plegaria Eucarística

a) Acción de gracias: se expresa en el Prefacio (oración preconcebida en el Misal), es realizado por quien preside la celebración.

b) Santo: Es una alabanza a Dios y con esta aclamación toda la asamblea se une a las jerarquías celestiales, se puede cantar o recitar.

c) Epíclesis: Con ella la Iglesia, por medio de determinadas invocaciones, implora el poder divino para que los dones que han presentado los hombres se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, y para que la víctima inmaculada que se va a recibir en la comunión sea para salvación de quienes la reciban. El Sacerdote realiza un gesto de Imposición de manos sobre las ofrendas.

d) Narración de la institución y consagración: En este momento las palabras y gestos de Cristo con las que instituyó el Sacramento de la Comunión, se rememoran y se realiza el sacrificio que Él mismo instituyó en la última cena.

Es el momento más solemne de la Misa; en él ocurre el misterio de la transformación real del pan y el vino en el Cuerpo y Sangre de Cristo (transustanciación)  Dios se hace presente ante nosotros para que podamos estar muy cerca de Él. Es un misterio de amor maravilloso que debemos contemplar con el mayor respeto y devoción. Debemos aprovechar ese momento para adorar a Dios en la Eucaristía

e) Anámnesis: es el encargo que Jesús dejó de hacer esto en su memoria. Con ella la Iglesia, realiza el memorial del mismo Cristo, recordando principalmente su bienaventurada pasión, su gloriosa resurrección y la ascensión al cielo.

f) Oblación: La asamblea ofrece al Padre la víctima inmaculada, y con ella se ofrece cada uno de los participantes.

g) Intercesiones: En este sección se da a entender que la Eucaristía se celebra en comunión con toda la Iglesia, celeste y terrena, y que la oblación se hace por ella y por todos sus miembros, vivos y difuntos.

h) Doxología final: aquí se expresa la glorificación de Dios y se concluye y confirma con el amen del pueblo.

Rito de Comunión: Padrenuestro

Se recita o canta la oración que Cristo enseñó para implorar el pan diario, el perdón de los pecados y la protección de todo peligro.

Rito de Comunión: Paz

El rito de la paz es un símbolo de reconciliación, fraternidad y mutua caridad entre quienes participan del mismo Pan. Se implora también la paz y la unidad para la iglesia universal.

Rito de Comunión: Comunión

Nos preparamos para unirnos con Cristo en la comunión

c) El gesto de la fracción del pan e inmixión

Realizado por Cristo en la última Cena, y que los apóstoles continuaron para significar que nosotros, que somos muchos, en la comunión de un solo pan de vida, que es Cristo, nos hacemos un solo cuerpo (1 Co 10,17) Con la inmixión, el celebrante deja caer una parte del pan consagrado en el cáliz. Mientras se hace la fracción del pan y la Inmixión se entona el Cordero de Dios.

g) Luego, el Sacerdote muestra a los fieles el pan eucarístico.

h) Mientras el sacerdote y los fieles reciben el Sacramento tiene lugar el canto de comunión, canto que debe expresar, por la unión de voces, la unión espiritual de quienes comulgan, demostrar, al mismo tiempo, la alegría del corazón y hacer más fraternal la procesión de los que van avanzando para recibir el Cuerpo de Cristo.

i) Terminada la distribución de la comunión, el sacerdote y los fieles, si juzgan oportuno, pueden orar un rato recogidos o unirse al canto de comunión.

Rito de Comunión: Oración después de la comunión.

En la oración después de la comunión, el sacerdote ruega para que se obtengan los frutos del misterio celebrado. El pueblo hace suya esta oración con la aclamación “Amén.”

Rito de Conclusión: Bendición y despedida.

El rito final consta de saludo y bendición sacerdotal, y de la despedida, con la que se disuelve la asamblea, para que cada uno vuelva a sus quehaceres alabando y bendiciendo al Señor.

Para Finalizar

Es importante conocer, por lo menos a groso modo cada etapa de la misa, pero no por simple conocimiento o para llenarnos de tecnicismos. Si no para reconocer los Misterios del Señor, vivir a plenitud cada celebración y poder recibir las gracias que ella ofrece para lograr nuestra santidad.

El Beato José Allamano fundador de los Institutos Misioneros de la Consolata nos recomienda:

 “¿Cómo debemos participar de la misa? Ante todo  reavivando la fe: tener una fe viva, una caridad ardiente, como si estuviéramos en el monte Calvario. Luego, recordando que es la renovación real del sacrificio de la cruz; pidiendo la gracia de que la participación a la misma rinda frutos en nosotros; dejando hablar al corazón para que alabe al Señor, porque quien tiene sentimientos no necesita de las palabras; confiando en su misericordia; ofreciéndonos a él; agradeciéndole”

Ahora, ¿Vivirás la Eucaristía de la misma manera como venías haciéndolo?

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