Moniciones, Lecturas y Evangelio del Miércoles 2 de Septiembre de 2026 – Miércoles de la 22ª Semana del Tiempo Ordinario
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día (Con la Frase)
- Santo del Día
- Monição de Entrada
- Monição a la Primera Lectura
- Primera Lectura (1 Cor 3, 1-9)
- Salmo Responsorial (Sal 32, 12-15. 20-21)
- Monição del Evangelio
- Evangelio del Día (Lc 4, 38-44)
- Oración de los Fieles
- Monição de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del Día
- Monição de Despedida
- Referencias
Tips Litúrgicos del Día
- Color litúrgico: Verde, signo de esperanza y crecimiento en la fe.
- Ambiente: Es miércoles de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, un día fértil para la oración y el trabajo apostólico.
- Actitud: Como San Pablo, seamos "colaboradores de Dios", no dueños de la mies, sino servidores humildes.
- Recomendación: Dedica un momento a leer el Evangelio en familia y comenta cómo Jesús toca y sana tu vida hoy.
Citas Bíblicas del Día (Con la Frase)
«Yo planté, Apolo regó, pero Dios hizo crecer» (1 Cor 3, 6).
«En el Señor se alegra nuestro corazón, en su santo nombre confiamos» (Sal 32, 21).
«También a los otros pueblos debo anunciarles el Reino de Dios, para esto he sido enviado» (Lc 4, 43).
Santo del Día
Hoy la Iglesia conmemora a los Santos Mártires de Inglaterra, Gales y Escocia, un grupo variado de fieles laicos, sacerdotes y religiosos que, entre los siglos XVI y XVII, dieron su vida por permanecer unidos a la Cátedra de Pedro y a la fe católica. Su valentía nos recuerda que la fidelidad a Cristo no tiene fronteras ni épocas. En un mundo que a veces presenta la fe como algo privado o irrelevante, estos testigos nos animan a vivir nuestra fe con coherencia y sin miedo, sabiendo que la gracia de Dios sostiene a quienes le son fieles hasta el final.
Monição de Entrada
Queridos hermanos, nos reunimos hoy, miércoles de la 22ª semana del Tiempo Ordinario, para celebrar el misterio de Cristo que nos congrega. La Palabra de hoy nos habla de la humildad del sembrador y de la fuerza de Dios que hace crecer. Dejemos que el Espíritu Santo disponga nuestro corazón para recibir la semilla de la vida eterna. Comencemos esta Eucaristía con alegría y gratitud.
Monição a la Primera Lectura
San Pablo, con un tono paternal y firme, corrige a la comunidad de Corinto. Las divisiones y los partidismos amenazan la unidad. Escuchemos cómo el Apóstol nos enseña que todos somos servidores, pero es Dios quien da el crecimiento. Prestemos atención.
Primera Lectura (1 Cor 3, 1-9)
Lectura de la primera carta del Apóstol San Pablo a los Corintios:
Hermanos: Yo no pude hablaros como a espirituales, sino como a carnales, como a niños en Cristo. Os di a beber leche, y no alimento sólido, porque todavía no lo podíais soportar. Ni aun ahora lo podéis, porque seguís siendo carnales. Pues, mientras haya entre vosotros envidias y discordias, ¿no es verdad que sois carnales y os portáis como hombres corrientes? Cuando uno dice: «Yo soy de Pablo», y el otro: «Yo soy de Apolo», ¿no es que os portáis como hombres corrientes? ¿Qué es Apolo? ¿Qué es Pablo? Simplemente servidores, por medio de los cuales habéis llegado a la fe, y cada uno según lo que el Señor le dio. Yo planté, Apolo regó, pero Dios hizo crecer. De modo que ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios, que hace crecer. El que planta y el que riega son iguales, si bien cada uno recibirá su salario según su propio trabajo. Porque nosotros somos colaboradores de Dios, y vosotros sois el campo de Dios, el edificio de Dios.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial (Sal 32, 12-15. 20-21)
R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió.
Dichosa la nación cuyo Dios es el Señor, el pueblo que él se escogió como heredad. El Señor mira desde el cielo, se fija en todos los hombres; desde su morada observa a todos los habitantes de la tierra.
R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió.
Él modeló el corazón de cada uno y comprende todas sus obras. Nosotros aguardamos al Señor: él es nuestro auxilio y nuestro escudo. Con él se alegra nuestro corazón, en su santo nombre confiamos.
R/. Dichoso el pueblo que el Señor se escogió.
Monição del Evangelio
El Evangelio de hoy nos muestra a Jesús en acción continua: sana, libera y anuncia. Pero también nos enseña que su misión es más amplia de lo que esperamos. Abramos el corazón a la Palabra que nos impulsa a salir de nosotros mismos.
Evangelio del Día (Lc 4, 38-44)
Lectura del santo Evangelio según San Lucas:
En aquel tiempo, Jesús salió de la sinagoga y entró en casa de Simón. La suegra de Simón tenía mucha fiebre, y le rogaron por ella. Él, inclinándose sobre ella, increpó a la fiebre, y la fiebre la dejó. Ella se levantó enseguida y se puso a servirles. Al ponerse el sol, todos los que tenían enfermos de diversas dolencias se los llevaban; y él, imponiendo las manos sobre cada uno, los iba curando. De muchos endemoniados salían también los demonios, gritando: «Tú eres el Hijo de Dios». Pero él, en tono severo, les prohibía hablar, porque sabían que él era el Mesías. Al hacerse de día, salió y se fue a un lugar solitario. La gente lo buscaba y, cuando lo encontraron, intentaban retenerlo para que no se marchara. Pero él les dijo: «También a otros pueblos debo anunciarles el Reino de Dios, para esto he sido enviado». Y predicaba en las sinagogas de Judea.
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
Presidente: Confiados en la misericordia del Padre, que hace crecer toda semilla de bien, presentemos nuestras súplicas por la Iglesia y por el mundo entero.
R/. Padre, escucha nuestra oración.
- Por el Papa, los obispos y todos los pastores, para que, como San Pablo, sean humildes colaboradores de Dios y no dueños de la mies. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes y líderes de las naciones, para que busquen la justicia y la paz, especialmente en los países donde nuestros hermanos migrantes buscan un hogar. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren enfermedad en el cuerpo o en el espíritu, para que sientan la mano sanadora de Jesús que hoy se inclina sobre ellos. Roguemos al Señor.
- Por las familias, para que sean escuelas de amor y de fe, y sepan transmitir la alegría del Evangelio a las nuevas generaciones. Roguemos al Señor.
- Por todos los que visitan y sostienen la obra de caminoyoracion.org, para que el Señor multiplique su esfuerzo y les conceda la paz que buscan. Roguemos al Señor.
- Por nosotros, aquí reunidos, para que no intentemos retener a Jesús solo para nuestro consuelo, sino que, como Él, salgamos a anunciar el Reino con obras de caridad. Roguemos al Señor.
Presidente: Dios Padre, que conoces el corazón de cada uno, acoge estas oraciones que te presentamos con fe humilde y confiada, y concédenos ser instrumentos de tu amor allí donde nos encontremos. Por Jesucristo nuestro Señor.
R/. Amén.
Monição de Presentación de Ofrendas
Con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestro trabajo, nuestras fatigas y nuestras alegrías. Que Él, que hace crecer la semilla, transforme nuestra vida en ofrenda agradable a sus ojos.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del Día
Queridos hermanos, el Evangelio de hoy nos muestra a un Jesús incansable. Entra en la casa de Pedro, sana a su suegra, y al atardecer, una multitud aguarda su toque sanador. No descansa, no se guarda nada. Pero hay un detalle que nos interpela: al día siguiente, la gente lo busca para retenerlo. Quieren que se quede, que siga curando, que resuelva sus problemas inmediatos. Sin embargo, Jesús se aparta y les dice: «También a otros pueblos debo anunciarles el Reino de Dios, para esto he sido enviado».
Esta escena nos toca profundamente, especialmente a quienes hemos dejado nuestra tierra, nuestra casa, buscando un futuro mejor. Entendemos ese anhelo de ser retenidos, de encontrar un lugar seguro, de que alguien se quede con nosotros. Pero Jesús nos enseña que la fe no es un refugio estático, sino una misión en movimiento. El Reino de Dios no se encierra en cuatro paredes, ni en una sola cultura o nación. Se anuncia en el camino, en la frontera, en el trabajo, en el vecindario nuevo.
La primera lectura nos da la clave para vivir esta misión sin desgastarnos: «Yo planté, Apolo regó, pero Dios hizo crecer». Cuántas veces nos frustramos porque no vemos los frutos de nuestro esfuerzo, porque sembramos en tierra que parece árida. San Pablo nos libera de esa carga: nosotros solo somos colaboradores. El crecimiento lo da Dios. Esta palabra es un bálsamo para el migrante que trabaja duro y no ve resultados, para la madre que educa en la fe y ve a sus hijos dudar, para el defensor de la familia que se siente solo. Dios ve el trabajo escondido, la semilla enterrada, y Él dará el crecimiento a su tiempo.
Hoy, Jesús nos invita a no quedarnos en la comodidad de lo conocido. Nos invita a salir, a anunciar el Reino con nuestra vida. No tengamos miedo de dejar atrás lo que nos retiene, porque el que nos envió camina con nosotros. Que nuestra oración sea: "Señor, dame la valentía de no retenerte, sino de seguirte".
Monição de Despedida
Que el Señor, que nos ha alimentado con su Palabra y su Cuerpo, nos dé la fuerza para ser sembradores de esperanza allá donde vayamos. Llevemos la paz de Cristo a nuestros hogares y comunidades. La Misa ha terminado, vamos en paz, y con la alegría de saber que Dios hace crecer nuestra pequeña semilla. ¡Hasta mañana!
Referencias
Conferencia Episcopal Española. (2026). Sagrada Biblia: Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. Biblioteca de Autores Cristianos. (Texto litúrgico para el 2 de septiembre de 2026).
Misal Romano. (2020). Ordenación General del Misal Romano. Ediciones Universidad de Navarra.
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