Moniciones Lecturas y Reflexion del Sabado 20 de Diciembre del 2025 . DE LA lll SEMANA DE ADVIENTO

Estas lecturas se emplean desde el día 17 al 24 de diciembre. Las lecturas del día que ocurre en domingo se omiten; pero pueden ser asumidas o anticipadas cualquier otro día, principalmente en vez de las lecturas que, en este ciclo, se leen en domingo.

El Sí de María que trae a Emanuel.

Índice del Artículo
  • El Sí de María que trae a Emanuel.
  • Tips Litúrgicos del Día de Hoy
  • Citas Bíblicas del Día
  • Nota del Santoral:
  • (Misa de Aguinaldo)
  • Monicion de entrada
  • Monición a la Primera Lectura
  • Primera Lectura Del Dia de Hoy
  • Lectura del libro de Isaías     7, 10-14
  • Salmo Responsorial
  • SALMO Sal 23, 1-4ab. 5-6
  • ALELUIA
  • Monición del Evangelio
  • Evangelio Del dia de Hoy
  • Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     1, 26-38
  • Oración de los Fieles
  • Monición de Presentación de Ofrendas
  • Oración de Comunión Espiritual
  • Reflexión del día
  • Monición de despedida
  • Referencias
  • En esta recta final del Adviento, la Iglesia nos pone ante el misterio central de la Anunciación. La liturgia nos invita a contemplar la pureza y la disponibilidad de la Virgen María como el punto culminante de la historia de la salvación. En la Misa de Aguinaldo, la alegría por la inminente llegada del Señor se centra en Aquella que lo lleva en su vientre.


    Tips Litúrgicos del Día de Hoy

    • El color litúrgico morado nos recuerda que, a pesar de la cercanía de la fiesta, seguimos en tiempo de serena y profunda preparación.
    • Mira a María y repite su Fiat: Ella es el modelo de la fe que sabe acoger lo imposible.
    • Busca un momento de silencio para contemplar la inmensidad de la profecía: ¡Dios-con-nosotros (Emanuel) está a punto de nacer!

    Citas Bíblicas del Día

    • Primera Lectura: Is 7, 10-14. Mirad: la virgen está encinta.
    • Salmo: Sal 23. R. Va a entrar el Señor; él es el Rey de la gloria.
    • Evangelio: Lc 1, 26-38. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo.

    Nota del Santoral:

    El 20 de diciembre celebramos a Santo Domingo de Silos, abad español del siglo XI. Conocido por su piedad, sabiduría y la reconstrucción del monasterio que lleva su nombre, Domingo de Silos es invocado como protector de las mujeres gestantes y de los cautivos. Su celebración en vísperas de Navidad, y con el Evangelio de la Anunciación, realza la importancia de la gestación y el nacimiento del Redentor.


    (Misa de Aguinaldo)

    Monicion de entrada

    Hermanos, nos reunimos en esta Misa de Aguinaldo, sintiendo ya el gozo y la cercanía de la Nochebuena. La Iglesia, llena de esperanza, nos presenta hoy a María, la Virgen Encinta, que dijo "sí" a la voluntad de Dios. Pongamos nuestro corazón junto al suyo, humilde y disponible, y pidamos al Señor que nos conceda la gracia de la fe incondicional de María para que Él también pueda nacer en nuestras vidas. Con la alegría de saber que el Rey de la Gloria ya viene, iniciemos nuestra celebración.


    Monición a la Primera Lectura

    El profeta Isaías, muchos siglos antes, anunció al rey Acaz un signo asombroso: una virgen concebiría y daría a luz a Emanuel, Dios-con-nosotros. Esta profecía, que hoy escuchamos en la liturgia, nos revela el corazón de un Dios que cumple sus promesas y nos prepara para recibir el don más grande de la historia: la Encarnación. Escuchemos atentamente la Palabra.


    Primera Lectura Del Dia de Hoy

    Lectura del libro de Isaías     7, 10-14

    El Señor habló a Ajaz en estos términos: «Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas.» Pero Ajaz respondió: «No lo pediré ni tentaré al Señor».
    Isaías dijo: «Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la virgen está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel.»

    — Palabra de Dios.

    — Te alabamos, Señor.

    (Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


    Salmo Responsorial

    SALMO Sal 23, 1-4ab. 5-6

    R. ¡Llega el Señor, el Rey de la gloria!

    Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella,
    el mundo y todos sus habitantes,
    porque Él la fundó sobre los mares,
    Él la afirmó sobre las corrientes del océano.

    R. ¡Llega el Señor, el Rey de la gloria!

    ¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor
    y permanecer en su recinto sagrado?
    El que tiene las manos limpias y puro el corazón;
    el que no rinde culto a los ídolos.

    R. ¡Llega el Señor, el Rey de la gloria!

    Él recibirá la bendición del Señor,
    la recompensa de Dios, su salvador.
    Así son los que buscan al Señor,
    los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.

    R. ¡Llega el Señor, el Rey de la gloria!


    Aleluia.
    Llave de David, que abres las puertas del Reino eterno,
    ven y libra a los cautivos que viven en tinieblas.
    Aleluia.


    Monición del Evangelio

    Llegamos al momento cumbre de nuestra espera: el anuncio del Ángel Gabriel. El Evangelio nos describe la visita de Dios a Nazaret, a una humilde virgen cuyo nombre era María. Ella, sin comprender del todo, nos da la lección magistral de la fe obediente. Preparemos nuestro corazón para escuchar la voz del Ángel que nos trae la gran noticia.


    Evangelio Del dia de Hoy

    Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     1, 26-38

    El Ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María.
    El Ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo.»
    Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo.
    Pero el Ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; Él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».
    María dijo al Ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?»
    El Ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti y el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios».
    María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se haga en mí según tu palabra».
    Y el Ángel se alejó.

    Palabra del Señor.

    — Gloria a ti, Señor Jesús.


    Oración de los Fieles

    Sacerdote: Oremos, hermanos, a Dios Padre, que quiso servirse de la humildad de María para realizar la Redención de la humanidad.

    1. Por la Iglesia, para que, imitando a María, se mantenga fiel al "sí" de su misión evangelizadora y sea en el mundo signo de esperanza y de la presencia de Cristo. Roguemos al Señor. R/. Te rogamos, óyenos.
    2. Por quienes experimentan la desesperanza y la dificultad en sus vidas, especialmente por aquellos que se sienten solos ante retos que parecen insuperables, para que descubran que "para Dios nada hay imposible" y renueven su confianza en Su providencia. Roguemos al Señor. R/. Te rogamos, óyenos.
    3. Por las familias, especialmente por los padres, para que, como María, guarden la Palabra en su corazón y sean los primeros educadores de la fe de sus hijos, enseñándoles con el ejemplo la obediencia amorosa a la voluntad divina. Roguemos al Señor. R/. Te rogamos, óyenos.
    4. Por todos los que trabajan en la evangelización a través de medios digitales y el apostolado de la oración, como la web Caminoyoracion.org, para que su testimonio fructifique y lleven a muchos al encuentro íntimo con Jesús. Roguemos al Señor. R/. Te rogamos, óyenos.
    5. Por nosotros mismos, para que en estos días cercanos a la Navidad, purifiquemos nuestras manos y corazones, como nos pide el salmista, para que el Rey de la Gloria pueda entrar sin obstáculos. Roguemos al Señor. R/. Te rogamos, óyenos.

    Sacerdote: Escucha, Padre, nuestra oración y, por intercesión de la Santísima Virgen, apresura la venida de tu Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

    Amén.


    Monición de Presentación de Ofrendas

    Al contemplar la ofrenda de la vida de María en el fiat, presentemos ahora el pan y el vino. En ellos, no solo entregamos los frutos de la tierra, sino el trabajo de nuestras manos y la disponibilidad de nuestro espíritu. Pidamos que, por el poder del Espíritu Santo, estos dones se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo.


    Oración de Comunión Espiritual

    Jesús mío, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma. Pero, no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya hubieses venido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.


    Reflexión del día

    La Revolución de un "Sí" Humilde

    La Gracia y el Desconcierto del Llamado

    El Evangelio de hoy, la Anunciación (Lc 1, 26-38), no es solo una narración piadosa; es el eje que conecta la profecía de Isaías—"la virgen concebirá y dará a luz un hijo y le pondrán el nombre de Emanuel" (Is 7, 14)—con la Encarnación. La plenitud de los tiempos se resume en dos palabras del ángel a María: Kaire, kejaritomene"Alégrate, llena de gracia".

    Para el creyente que lucha con la ansiedad y la presión del mundo (el "profesional estresado" o el "joven agobiado"), el desconcierto de María ante el saludo es un eco de su propia experiencia. Ella "se turbó" y se preguntó. Su fe no fue ciega, sino reflexiva y profundamente humana. El Papa Juan Pablo II, en su encíclica Redemptoris Mater, señala que la obediencia de María fue "la obediencia de la fe" (Juan Pablo II, 1987, n. 13). Es una obediencia que se pregunta, pero que finalmente se entrega, enseñándonos que la fe auténtica no elimina la duda, sino que la atraviesa con confianza.

    El Emanuel en medio de la Imposibilidad

    El mensaje central del Ángel a María, que culmina con la frase: "porque para Dios nada hay imposible" (Lc 1, 37), es una respuesta directa a todos los temores humanos.

    Quien se siente abrumado por las responsabilidades o quien duda de su capacidad para transmitir la fe a sus hijos (el "padre/educador" con dificultad), encuentra en este pasaje el antídoto contra el derrotismo. La salvación no depende de nuestros méritos ni de nuestra fuerza, sino del poder de Dios, el Altísimo, que cubre con su sombra. La misión de ser cristianos en el mundo solo es posible porque contamos con la promesa de Emanuel, "Dios-con-nosotros".

    El Catecismo de la Iglesia Católica afirma que María es la "Hija de Sion" en quien la espera de Israel se cumple de forma admirable (CCE, 489). Su cooperación libre era esencial: "El Padre de las misericordias quiso que la Encarnación fuera precedida por el asentimiento de la madre predestinada" (CCE, 488). El Señor nos invita a ser arcilla dócil, a no estorbar el plan de Dios, como bellamente nos recuerda la reflexión sobre la oración de María.

    El Fiat como Acto de Co-redención y Ejemplo

    El fiat de María—"Yo soy la esclava del Señor; cúmplase en mí lo que me has dicho"—no es resignación, sino el mayor acto de libertad y consagración. Al pronunciar ese "sí", María se convierte en un miembro excelentísimo y enteramente singular de la Iglesia (Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, 53).

    Este modelo de disponibilidad es crucial para la vida de fe. El cardenal Joseph Ratzinger (más tarde Benedicto XVI), al reflexionar sobre la obediencia, subraya que la verdadera grandeza no radica en la autoafirmación, sino en la entrega que permite a Dios obrar. Para el profesional que busca sentido más allá de los logros efímeros, el fiat de María es una invitación a reorientar su vida: la verdadera "carrera" es la de la santidad, la de decir "sí" a la misión que Dios le confía en su día a día.

    La Anunciación, al igual que la Misa de Aguinaldo, nos recuerda que la mejor forma de prepararnos para el nacimiento de Cristo es ofreciendo nuestra propia voluntad como morada. Solo cuando nuestro corazón se vacía de sus propios planes obstinados, y se llena de la gracia, puede el Rey de la Gloria entrar en el recinto sagrado de nuestra alma, como canta el Salmo 23(24).


    Monición de despedida

    Hermanos, hemos contemplado el sí rotundo y transformador de María. Llenos de la gracia de este misterio, vayamos a casa llevando la paz y la disponibilidad de la Virgen. Que nuestra vida sea ahora un continuo anuncio de que Dios está con nosotros, es nuestro Emanuel. Podemos ir en paz.


    Referencias

    Curas.com.ar. (s.f.). Lecturas misa 4º domingo Adviento "A". [Fragmentos de lecturas feriales y dominicales]. Recuperado de https://curas.com.ar/Leccionarios/Dominical/1%20Adviento/Ladvdgo4a.htm

    Juan Pablo II. (1987). Redemptoris Mater (Encíclica sobre la Bienaventurada Virgen María en la vida de la Iglesia Peregrina). Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana.

    Secretaría General del Sínodo de los Obispos. (1993). Catecismo de la Iglesia Católica (CCE, n. 488-489, 963). Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana.

    Vaticano II. (1964). Lumen Gentium (Constitución Dogmática sobre la Iglesia, n. 53, 56). Ciudad del Vaticano: Librería Editrice Vaticana.

    Virgen de Guadalupe. (s.f.). Martes 20 de diciembre PRIMERA LECTURA Del libro del profeta Isaías: 7, 10-14. [Fragmentos litúrgicos del día]. Recuperado de https://virgendeguadalupe.org.mx/wp-content/uploads/2022/11/20-diciembre-2022.pdf


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