Lecturas y Evangelio de Hoy: Sábado 29 de Agosto de 2026 – El Martirio de San Juan Bautista
- Contenido
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día: El Martirio de San Juan Bautista
- Monicción de Entrada
- Monicción a la Primera Lectura
- Primera Lectura
- Salmo Responsorial
- Monicción a la Segunda Lectura
- Segunda Lectura
- Monicción del Evangelio
- Evangelio del Día
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
Hoy la Iglesia celebra con especial devoción el Martirio de San Juan Bautista, el Precursor del Señor. Su testimonio nos recuerda que la verdad y la fidelidad a Dios no tienen precio.
Tips Litúrgicos del Día
- Hoy es Memoria Obligatoria del Martirio de San Juan Bautista. El color litúrgico es el rojo, símbolo del martirio y del testimonio.
- La solemnidad de esta memoria nos invita a reflexionar sobre el valor de la verdad y la coherencia de vida.
- Al ser sábado, se puede optar por la Lectura Continua propuesta para la Feria, o la del Santo, que es la que ofrecemos hoy.
- En el rezo del Ángelus o del Regina Caeli, podemos recordar la figura de Juan el Bautista como modelo de humildad.
Citas Bíblicas del Día
«El nombre del Señor será glorificado en vosotros, y vosotros en él» (2 Tes 1, 12).
«Dice el Señor: Mis ovejas escuchan mi voz, yo las conozco y ellas me siguen» (Jn 10, 27).
La Palabra de hoy nos habla del testimonio fiel que, como Juan, debemos dar en medio del mundo.
Santo del Día: El Martirio de San Juan Bautista
La Iglesia conmemora hoy el martirio de San Juan Bautista, el hombre que preparó los caminos del Señor y que dio su vida por defender la ley de Dios. Juan no dudó en reprender al rey Herodes por su vida adúltera, lo que le costó la prisión y finalmente la decapitación. Su valentía nos enseña que la verdad de Dios está por encima de cualquier poder humano. Este día es una oportunidad para recordar que el testimonio cristiano a menudo requiere un precio alto, pero la recompensa eterna es incomparablemente mayor.
Monicción de Entrada
Queridos hermanos, hoy nos reunimos para celebrar la Eucaristía en la memoria del Martirio de San Juan Bautista. Su sangre derramada por la verdad nos interpela a vivir nuestra fe con autenticidad y valor. Al iniciar esta celebración, pidamos al Señor la gracia de ser testigos fieles del Evangelio, como lo fue el Precursor.
Monicción a la Primera Lectura
En la segunda carta a los Tesalonicenses, San Pablo nos anima a vivir con fe y constancia, sabiendo que Dios nos fortalece para dar fruto en toda obra buena. Escuchemos con atención la Palabra que nos impulsa a la perseverancia.
Primera Lectura
El nombre del Señor será glorificado en vosotros
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 1, 1-5. 11b-12
Pablo, Silvano y Timoteo saludan a la Iglesia de Tesalónica, que está unida a Dios, nuestro Padre y al Señor Jesucristo. Llegue a ustedes la gracia y la paz que proceden de Dios Padre y del Señor Jesucristo.
Hermanos, siempre debemos dar gracias a Dios a causa de ustedes, y es justo que lo hagamos, porque la fe de ustedes progresa constantemente y se acrecienta el amor de cada uno hacia los demás. Tanto es así que, ante las Iglesias de Dios, nosotros nos sentimos orgullosos de ustedes, por la constancia y la fe con que soportan las persecuciones y contrariedades. En esto se manifiesta el justo Juicio de Dios, para que ustedes sean encontrados dignos del Reino de Dios por el cual tienen que sufrir.
Que Dios los haga dignos de su llamado, y lleve a término en ustedes, con su poder, todo buen propósito y toda acción inspirada en la fe. Así el nombre del Señor Jesús será glorificado en ustedes, y ustedes en él, conforme a la gracia de nuestro Dios y del Señor Jesucristo.
Palabra de Dios.
Salmo Responsorial
Salmo 95, 1-2a. 2b-3. 4-5 (R.: 3)
R. Anuncien entre los pueblos las maravillas del Señor.
Canten al Señor un canto nuevo, cante al Señor toda la tierra; canten al Señor, bendigan su Nombre.
R. Anuncien entre los pueblos las maravillas del Señor.
Día tras día, proclamen su victoria, anuncien su gloria entre las naciones, y sus maravillas entre los pueblos.
R. Anuncien entre los pueblos las maravillas del Señor.
Porque el Señor es grande y muy digno de alabanza, más temible que todos los dioses. Los dioses de los pueblos no son más que apariencia, pero el Señor hizo el cielo.
R. Anuncien entre los pueblos las maravillas del Señor.
Monicción a la Segunda Lectura
La Palabra de Dios es viva y eficaz, como escucharemos en el Evangelio. Pero antes, en la carta a los Tesalonicenses, Pablo nos recuerda que la venida del Señor es cierta y que debemos permanecer firmes en las tradiciones recibidas. Dispongámonos a escuchar.
Segunda Lectura
Conservad fielmente las tradiciones que aprendisteis de nosotros
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Tesalónica 2, 1-3a. 14-17
Acerca de la Venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, les rogamos, hermanos, que no se dejen perturbar fácilmente ni se alarmen, sea por anuncios proféticos, o por palabras o cartas atribuidas a nosotros, que hacen creer que el Día del Señor ya ha llegado. Que nadie los engañe de ninguna manera.
Dios los llamó, por medio de nuestro Evangelio, para que posean la gloria de nuestro Señor Jesucristo. Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y conserven fielmente las tradiciones que aprendieron de nosotros, sea oralmente o por carta.
Que nuestro Señor Jesucristo y Dios, nuestro Padre, que nos amó y nos dio gratuitamente un consuelo eterno y una feliz esperanza, los reconforte y fortalezca en toda obra y en toda palabra buena.
Palabra de Dios.
Monicción del Evangelio
El Evangelio de hoy nos presenta a Jesús denunciando la hipocresía de los guías religiosos. Es una llamada a la coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. Que el Señor nos conceda un corazón sincero para acoger su Palabra.
Evangelio del Día
¡Ay de vosotros, guías ciegos!
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 23, 13-22
«¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que cierran a los hombres el Reino de los Cielos! Ni entran ustedes, ni dejan entrar a los que quisieran. ¡Ay de ustedes, escribas y fariseos hipócritas, que recorren mar y tierra para conseguir un prosélito, y cuando lo han conseguido lo hacen dos veces más digno de la Gehena que ustedes!
¡Ay de ustedes, guías ciegos, que dicen: "Si se jura por el santuario, el juramento no vale; pero si se jura por el oro del santuario, entonces sí que vale"! ¡Insensatos y ciegos! ¿Qué es más importante: el oro o el santuario que hace sagrado el oro? Ustedes dicen también: "Si se jura por el altar, el juramento no vale, pero vale si se jura por la ofrenda que está sobre el altar." ¡Ciegos! ¿Qué es más importante, la ofrenda o el altar que hace sagrada esa ofrenda?
Ahora bien, jurar por el altar, es jurar por él y por todo lo que está sobre él. Jurar por el santuario, es jurar por él y por aquel que lo habita. Jurar por el cielo, es jurar por el trono de Dios y por aquel que está sentado en él.»
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
Presidente: Hermanos, unidos a la Iglesia que peregrina y a la que sufre, elevemos nuestras peticiones al Padre, confiando en su misericordia.
- Por el Papa Francisco, los obispos y todos los pastores: para que, guiados por el Espíritu Santo, anuncien con valentía la verdad del Evangelio. R. Señor, escúchanos.
- Por los gobernantes de las naciones: para que busquen la justicia y la paz, especialmente en las regiones donde los cristianos son perseguidos. R. Señor, escúchanos.
- Por los que sufren por su fe: para que, como San Juan Bautista, encuentren en Cristo la fuerza para perseverar en el testimonio. R. Señor, escúchanos.
- Por nuestra comunidad hispana: para que, valorando nuestras tradiciones de fe, sepamos transmitirlas a las nuevas generaciones con alegría y coherencia. R. Señor, escúchanos.
- Por todos los que buscan a Dios con sincero corazón: para que encuentren en la Iglesia un hogar de misericordia y verdad. R. Señor, escúchanos.
- Por la difusión de la Palabra de Dios a través de los medios digitales: para que el proyecto caminoyoracion.org llegue a muchos corazones necesitados de esperanza. R. Señor, escúchanos.
Presidente: Padre santo, que conoces nuestras necesidades, escucha estas súplicas que te presentamos con fe. Por Jesucristo nuestro Señor.
R. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
Con el pan y el vino, presentemos al Señor nuestra vida, nuestros trabajos y nuestras alegrías. Ofrezcamos también nuestros sacrificios y dolores, uniéndolos al sacrificio de Cristo, para que sean fecundos en la construcción de su Reino.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Ya que no puedo recibirte en este momento bajo las especies del pan y del vino, te recibo en mi corazón con todo el amor de mi ser. Abraza mi alma con tu misericordia y haz que yo viva siempre unido a ti, como tú vives en mí.
Te pido, Señor, que esta comunión espiritual me fortalezca en la fe, me dé esperanza en las dificultades y me haga un instrumento de tu paz. Que, como San Juan Bautista, sepa dar testimonio de ti con mi vida, incluso en medio de las adversidades.
María, Madre de la Iglesia, intercede por mí para que sea digno de las promesas de Cristo. Amén.
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