Los sueños en la Biblia

Jose Toro
Moniciones, Evangelio y Lecturas de hoy Domingo 18 de Septiembre del 2022 - Ciclo C


La Biblia es, seguramente, el libro más leído y comercializado de la humanidad. Posee una
larga historia que nos expone las vivencias humanas que encaminaron a la población a lo
que hoy conocemos y vivimos. Es un libro que habla de Dios, de su Hijo, de su Espíritu, y
de muchos personajes que fueron piezas fundamentales para la construcción de la historia
del antes, durante y después de Jesús, el de Nazaret.


En los libros que componen la Biblia podemos encontrar múltiples temáticas que desean
mostrar una realidad política, social, religiosa y, en especial, de creencias humanas; Su
único fin era el de enseñar al verdadero Dios y de ser fieles a las leyes que obedecían al Él.
También encontramos muchos anuncios proféticos que fueron dados por el Padre a sus
profetas y siervos.


En este importante libro histórico se pueden encontrar muchas formas de comunicación
con el Padre Celeste, una de las más comunes e importantes es a través de sueños. Dios
les revela a sus hijos anuncios proféticos que ayudarán a la construcción en la tierra de su
Reino. Desde el inicio hasta el fin, la Biblia contiene numerosos pasajes que dan a conocer
los sueños de aquellos hijos que se les concedió el poder de conocer la voluntad de Dios.

Y es que, aún hoy, muchas personas tienen interpretaciones diferentes a los significados de soñar con objetos o personas, por ejemplo, hay algunos que piensan que soñar con arroz significa abundancia, y otros consideran que soñar con agua de mar significa una manifestación de los estados de ánimo de las personas.

Así en la Biblia en algunas ocasiones los sueños son formas como Dios se comunica y veremos a continuación.


Menciones bíblicas


En el libro de Job, en su capítulo 33, versículos 14-16, se mencionan dos formas en las que el
Señor se comunica: “Sin embargo, en una o en dos maneras habla Dios; Pero el hombre no
entiende. 15 Por sueño, en visión nocturna, Cuando el sueño cae sobre los hombres, Cuando se
adormecen sobre el lecho, 16 Entonces revela al oído de los hombres, Y les señala su consejo”.
También encontramos en el capítulo 34 del Eclesiástico una mención más específica de los sueños.


“Los tontos viven de falsas esperanzas; los sueños dan alas a los insensatos. Creer en los sueños es
querer agarrar una sombra o perseguir el viento. Lo que uno ve en sueños es sólo una imagen,
como un rostro reflejado en un espejo. Nada limpio puede venir de la suciedad; ninguna verdad
puede tampoco venir de la mentira. Adivinaciones, pronósticos y sueños son cosas sin valor,
fantasías como las de mujer de parto. Si no vienen de parte del Altísimo, no les prestes la menor
atención. Porque muchos se dejaron engañar por los sueños, y por creer en ellos se arruinaron.
Hay que cumplir la ley sin hacer trampas; el hombre de fiar enseña la perfecta sabiduría”.


Daniel 7:1-3, nos cuenta la Visión de las cuatro bestias: “En el primer año de Belsasar rey de
Babilonia tuvo Daniel un sueño, y visiones de su cabeza mientras estaba en su lecho; luego escribió
el sueño, y relató lo principal del asunto. Daniel dijo: Miraba yo en mi visión de noche, y he aquí
que los cuatro vientos del cielo combatían en el gran mar. Y cuatro bestias grandes, diferentes la
una de la otra, subían del mar”.

Se puede entender que Dios se comunica de formas muy diversas en los sueños, comunicándose a
través de cosas sencillas o desapercibidas que tienen un significado mayor y más profundo de lo
que se muestra, soñar con agua de mar , monstruos y guerras, tal y como lo hizo Daniel, fue la
manera como Dios le hizo partícipe de un acontecimiento que llegaría al mundo.


En los textos sagrados también se encuentran algunos pasajes que mencionan sueños con
alimentos, entre los que se pueden mencionar encontramos el soñar con arroz como un signo de
prosperidad, bondad, salud, estabilidad espiritual, fertilidad, y sea cual sea su presentación –crudo
o cocido-, se entiende como la plenitud de la vida, o del momento.


Los sueños en la Biblia se pueden entender como anuncios que Dios le hizo a su pueblo en
momentos especiales con el fin de hacerles saber de algún acontecimiento en el futuro, de esta
manera poder garantizar la sobrevivencia del su pueblo. Muchos de estos sueños desearon
transmitir acontecimientos sociales o personales que beneficiaron a sus siervos y facilitaron la
construcción de su historia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.