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Nos acercamos a la alegría plena de la Navidad. Este cuarto domingo de Adviento nos centra en el misterio de la Encarnación y en las figuras de la Virgen María y San José, modelos de fe y obediencia a la voluntad de Dios. Preparemos el corazón para acoger al Emmanuel, Dios con nosotros.
Tips Litúrgicos del Día
- Vigilancia y escucha: El Señor irrumpe en la historia en el momento y modo menos esperado; mantente atento como San José.
- Aceptación gozosa: Al igual que María, di tu "Sí" a los planes de Dios, incluso cuando parezcan incomprensibles; la fe te dará luz.
- Oración en familia: Dedica un momento para rezar ante el Pesebre o Corona de Adviento, celebrando la inminente llegada de Jesús.
- Misericordia: Aprovecha para reconciliarte con Dios en el Sacramento de la Penitencia; prepara un alma limpia para el nacimiento.
Subsidio para la Preparación de la Homilía Dominical
(Envía este subsidio a tu Párroco o sacerdote de tu comunidad)
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Is 7, 10-14. Mirad: la virgen está encinta.
- Salmo: Sal 23. R. Va a entrar el Señor; él es el Rey de la gloria.
- Segunda Lectura: Rom 1, 1-7. Jesucristo, de la estirpe de David, Hijo de Dios.
- Evangelio: Mt 1, 18-24. Jesús nacerá de María, desposada con José, hijo de David
Santo del Día
- Hoy no se celebra una memoria obligatoria o un santo de gran relevancia universal, pero la Liturgia de este IV Domingo de Adviento nos invita a profundizar en la figura de San José. Es en él donde el Evangelio pone su foco. Descendiente de David, hombre justo y silencioso, fue el elegido por Dios para ser el custodio de Jesús y de la Santísima Virgen María. Su vida es un ejemplo sublime de fe en la oscuridad, de obediencia radical al mensaje del Ángel y de servicio discreto. José nos enseña que la grandeza de la vida cristiana no reside en los grandes discursos, sino en hacer la voluntad de Dios con amor y en el silencio. El Papa Francisco lo ha destacado en su Carta Apostólica Patris Corde, llamándolo "Padre en la obediencia", resaltando que fue capaz de transformar un problema en una oportunidad, al fiarse de Dios que todo lo puede.
Moniciones Descargables Para el dia de Hoy
Nota para el editor: Estas moniciones están diseñadas para ser leídas con pausa y entonación solemne, permitiendo que la asamblea asimile el mensaje teológico del Segundo Domingo de Adviento.
Moniciones Para la Misa del Dia de Hoy
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, con gran alegría y fervor, celebramos el Cuarto Domingo de Adviento. La Navidad está a las puertas. La Liturgia de hoy nos presenta el misterio de la Encarnación a través de la fe de María, la Virgen que concibe por obra del Espíritu Santo, y de la obediencia de San José, el hombre justo que acoge el misterio. El Señor que viene es Emmanuel, Dios-con-nosotros. Dispongamos nuestros corazones, como José, a acoger la voluntad de Dios en nuestra vida, para que la luz de Cristo ilumine nuestra existencia y la de nuestros hermanos. Nos ponemos de pie para iniciar la Santa Misa.
Monición a la Primera Lectura
El profeta Isaías, en un momento de crisis para el pueblo de Israel, ofrece la señal de la esperanza: una joven concebirá y dará a luz un hijo, cuyo nombre será Emmanuel, "Dios con nosotros". Esta profecía, que anuncia la virginidad de María y el nacimiento de Jesús, es el fundamento de nuestra fe y nos recuerda que Dios siempre cumple sus promesas. Escuchemos con atención la promesa de salvación.
Liturgia de la Palabra:
Primera Lectura Del Dia de Hoy
Miren, la joven está embarazada
Lectura del libro de Isaías 7, 10-14
El Señor habló a Ajaz en estos términos:
«Pide para ti un signo de parte del Señor, en lo profundo del Abismo, o arriba, en las alturas.»
Pero Ajaz respondió:
«No lo pediré ni tentaré al Señor.»
Isaías dijo:
«Escuchen, entonces, casa de David: ¿Acaso no les basta cansar a los hombres, que cansan también a mi Dios? Por eso el Señor mismo les dará un signo. Miren, la joven está embarazada y dará a luz un hijo, y lo llamará con el nombre de Emanuel.»
— Palabra de Dios.
— Te alabamos, Señor.
(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )
Salmo Responsorial
SALMO 23, 1-6
R. Va a entrar el Señor, el rey de la gloria.
Del Señor es la tierra y todo lo que hay en ella,
el mundo y todos sus habitantes
porque él la fundó sobre los mares,
él la afirmó sobre las corrientes del océano.
R. Va a entrar el Señor, el rey de la gloria.
¿Quién podrá subir a la Montaña del Señor
y permanecer en su recinto sagrado?
El que tiene las manos limpias y puro el corazón;
el que no rinde culto a los ídolos.
R. Va a entrar el Señor, el rey de la gloria.
El recibirá la bendición del Señor,
la recompensa de Dios, su salvador.
Así son los que buscan al Señor,
los que buscan tu rostro, Dios de Jacob.
R. Va a entrar el Señor, el rey de la gloria.
Monición a la Segunda Lectura
San Pablo, al comienzo de su Carta a los Romanos, nos presenta a Jesucristo como el centro de la Buena Noticia. Destaca su doble naturaleza: verdadero hombre, de la estirpe de David, y verdadero Dios, Hijo de Dios por la Resurrección. Este saludo apostólico es un testimonio de fe y nos llama a ser también nosotros, por la gracia, santos llamados a pertenecer a Jesucristo.
Segunda Lectura del Dia de Hoy
Jesucristo, nacido de la estirpe de David, Hijo de Dios
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Roma 1, 1-7
Carta de Pablo, servidor de Jesucristo, llamado para ser Apóstol, y elegido para anunciar la Buena Noticia de Dios, que él había prometido por medio de sus Profetas en las Sagradas Escrituras, acerca de su Hijo, Jesucristo, nuestro Señor, nacido de la estirpe de David según la carne, y constituido Hijo de Dios con poder según el Espíritu santificador por su resurrección de entre los muertos.
Por él hemos recibido la gracia y la misión apostólica, a fin de conducir a la obediencia de la fe, para gloria de su Nombre, a todos los pueblos paganos, entre los cuales se encuentran también ustedes, que han sido llamados por Jesucristo.
A todos los que están en Roma, amados de Dios, llamados a ser santos, llegue la gracia y la paz, que proceden de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo.
— Palabra de Dios.— Te alabamos, Señor.
Monición al Santo Evangelio
El Evangelio de San Mateo nos sitúa en el momento culmen de la espera. El anuncio a San José no es solo para disipar su duda, sino para revelarle el misterio del que ha sido elegido custodio. José, hombre justo, ejemplo de silencio y obediencia, acoge a María y a su Hijo, cumpliendo así el plan de Dios. Es un llamado a confiar plenamente en lo que Dios nos pide, por encima de nuestra lógica humana. Aclame a Cristo resucitado con el "Aleluya" antes de escuchar el Santo Evangelio.
ALELUIA Mt 1, 23
Aleluia.
La virgen concebirá y dará a luz un hijo
a quien pondrán el nombre de Emanuel,
Dios con nosotros.
Aleluia.
✝️ Evangelio Del dia de Hoy
Jesús nacerá de María,
comprometida con José, hijo de David
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 18-24
Jesucristo fue engendrado así:
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Ángel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta: La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa: «Dios con nosotros.»
Al despertar, José hizo lo que el Ángel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa.
Palabra de Dios.
R/ Gloria a Ti Señor Jesus
Oración de los Fieles
Hermanos, al celebrar la inminente venida del Emmanuel, presentemos al Padre nuestras súplicas con la misma fe y docilidad de María y José.
R. Padre, que venga tu Reino, por Cristo, Señor nuestro.
- Por la Iglesia y sus Pastores, para que, fieles al Evangelio de la esperanza, sigan anunciando a Jesucristo como el único Salvador, animando a la conversión y a la caridad, en especial a los que viven en la oscuridad y el pecado. Oremos.
- Por los gobernantes de las naciones, para que, inspirados por el espíritu de justicia y de servicio de San José, busquen el verdadero bien común y trabajen incansablemente por la paz, el diálogo y la protección de los más vulnerables. Oremos.
- Por todas las familias, especialmente por aquellas que atraviesan momentos de prueba, duda o incertidumbre, para que encuentren en la fe incondicional de José la fuerza para acoger el misterio de la vida y la voluntad de Dios. Oremos.
- Por caminoyoracion.org y todos los que la visitan, para que, al buscar el encuentro con la Palabra de Dios y la espiritualidad, sean consolados por el Espíritu Santo y encuentren el aliento necesario para crecer en la fe y la oración cotidiana. Oremos.
- Por nosotros, aquí reunidos, y por todos los cristianos, para que este Adviento culmine con una verdadera acogida del Emmanuel en el corazón, viviendo la caridad y siendo testigos alegres de la inminente Navidad. Oremos.
Escucha, Padre, nuestras oraciones, y prepara nuestros corazones para el nacimiento de tu Hijo, que vive y reina contigo por los siglos de los siglos. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
Llevamos al altar el pan y el vino, fruto de la tierra y del trabajo del hombre, que por la acción del Espíritu Santo se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de Jesucristo, el Emmanuel que se entrega por nosotros. Junto a estos dones, ofrezcamos nuestra vida, nuestra obediencia y nuestro "sí", a imitación de San José, para que Dios pueda realizar su plan de salvación en cada uno de nosotros. Oramos para que este sacrificio sea agradable a Dios.
Oración de Comunión Espiritual
Señor mío Jesucristo, creo que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte en mi alma. Pero como ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Y como si ya te hubiese recibido, me abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del Día
La Fe Discreta del Hombre Justo
Un Adviento con la Mirada en San José
El IV Domingo de Adviento nos saca del énfasis puramente escatológico de las semanas anteriores y nos sumerge de lleno en el misterio concreto de la Encarnación a través de la perspectiva de San José. El Evangelio de Mateo (1, 18-24) nos presenta a este hombre como modelo de fe y justicia. ¿Qué nos dice esto a nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI, a punto de celebrar la Navidad?
La Tensión de lo Incomprensible: Una Lección para el Buscador de Sentido
Para aquel buscador de la verdad que se cuestiona el sentido de la vida o las "injusticias" de Dios (nuestro Buyer Persona del Inquieto), la experiencia de José es reveladora. Él se enfrenta a una situación humana y legalmente incomprensible: su esposa, María, está embarazada antes de vivir juntos. La Ley le daría derecho a repudiarla públicamente, pero como era "justo", decide hacerlo "en secreto" para no exponerla a la lapidación (Mt 1, 19).
"La justicia de José es la justicia de la caridad y de la misericordia." (Benedicto XVI, Audiencia General, 2005).
La fe de José es un acto de caridad, una búsqueda de la mejor solución para todos, incluso antes de que Dios intervenga. No se aferra a su derecho, sino a la dignidad del otro. Esto nos enseña que la verdadera justicia de Dios no es legalista, sino que está siempre teñida de misericordia. Si eres de los que busca entender el porqué de las pruebas, mira a José: primero actúa con amor, y es entonces, en medio de su duda caritativa, cuando Dios le revela el misterio.
La Obediencia que Transforma la Duda en Misión: Un Faro para el Hombre Ocupado
El Evangelio señala que José, al despertarse, "hizo lo que le había mandado el ángel del Señor" (Mt 1, 24). Para la persona con responsabilidades y agenda apretada (nuestro Buyer Persona del Colaborador), la vida de José es una profunda enseñanza sobre la primacía de la voluntad de Dios sobre los propios planes.
José era un tekton (carpintero o artesano), un hombre de trabajo y rutinas. El anuncio del Ángel desestabilizó su vida entera. Sin embargo, su respuesta es inmediata y sin reservas. No hay diálogos, no hay preguntas, solo la acción que sigue a la escucha.
"El silencio de José nos enseña que la acción de Dios no necesita nuestra ruidosa presencia; solo necesita nuestra fe y nuestra obediencia." (Papa Francisco, Patris Corde, n. 4).
El verdadero servicio, la verdadera colaboración con Dios, se da en la obediencia humilde y silenciosa. No es necesario hacer grandes cosas, sino hacer la voluntad de Dios en las cosas pequeñas de cada día. La grandeza de José está en su capacidad para cambiar de rumbo y asumir una misión gigantesca sin quejarse ni buscar protagonismo. El hombre ocupado debe preguntarse: ¿En qué parte de mi vida necesito detener mi agenda para simplemente "hacer lo que el Ángel me manda"?
El Emmanuel en lo Doméstico: Fortaleza para el que Busca Consuelo
El mensaje central del Evangelio es el cumplimiento de la profecía de Isaías: "le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"" (Mt 1, 23). La Encarnación no ocurre en un templo grandioso o ante una multitud, sino en el seno de una humilde familia, en el anonimato de Nazaret.
Para quien está atravesando un desierto personal o familiar (nuestro Buyer Persona del Necesitado de Consuelo), esta verdad es un ancla. Dios no viene a la lejanía, sino a la cercanía de lo cotidiano. Viene a la casa de José, a la humildad de un matrimonio desposado que acepta el misterio.
"Jesús se encarnó en la familia, y en el hogar de Nazaret aprendió a vivir, a amar y a sufrir." (Catecismo de la Iglesia Católica, 533).
La presencia de Dios es real en tus desafíos cotidianos. Si te sientes solo o agobiado, recuerda que el Emmanuel está contigo. La fe de San José nos enseña a ver la mano de Dios en las circunstancias más difíciles y a proteger Su presencia en nuestro "Nazaret" particular. Este Adviento, acoge a Jesús en tu hogar con la fe de María y con la actitud de servicio discreto de San José. Dios viene para ser consolador, no un juez.
Monición de Despedida
Hermanos, la Palabra de Dios ha centrado nuestra atención en la preparación inmediata a la Navidad, invitándonos a imitar la fe obediente y la caridad discreta de San José. Al salir, llevemos a la práctica el "hizo lo que le había mandado el ángel del Señor" en cada acto de nuestra vida. Que la inminente llegada del Emmanuel llene de gracia, paz y esperanza nuestros hogares y nuestros corazones. Vayamos en paz a anunciar el Evangelio y preparar el camino al Señor.
Referencias
Libros Litúrgicos. (s.f.). Curas.com.ar. [Fuente de las lecturas litúrgicas]. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Benedicto XVI. (2005, 21 de diciembre). Audiencia General: La justicia de San José. [Discurso]. Recuperado de https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/audiences/2005/documents/hf_ben-xvi_aud_20051221.html
Conferencia Episcopal Española. (2022). Leccionario I. Misal Romano. [Texto litúrgico para el uso exclusivo en la liturgia católica. Se utilizó la versión de las lecturas para el día]. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Congregación para la Doctrina de la Fe. (1992). Catecismo de la Iglesia Católica (n. 533). Librería Editora Vaticana. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
Francisco (Papa). (2020). Carta Apostólica Patris Corde (n. 4). Librería Editora Vaticana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_letters/documents/papa-francesco_lettera-ap_20201208_patris-corde.html
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