Evangelio del dia 2026-06-25

Lecturas y Evangelio de hoy Jueves 25 de Junio de 2026 - San Guillermo de Vercelli

Evangelio del dia 2026-06-25
Evangelio del dia 2026-06-25
Lecturas y Evangelio de hoy Jueves 25 de Junio de 2026 - San Guillermo de Vercelli

Tips Litúrgicos del Día

  • Color Litúrgico: Verde ferial del Tiempo Ordinario o Blanco en memoria de San Guillermo.
  • Foco de Meditación: La sabiduría de edificar nuestra vida sobre la roca firme de la Palabra de Dios y del perdón en el hogar, rechazando la arena de la soberbia.
  • Actitud Espiritual: Ofrecer un sacrificio de reconciliación pacífica ante las tensiones familiares cotidianas en el hogar.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Lectura del segundo libro de los Reyes (24, 8-17)
  • Salmo Responsorial: Sal 78, 1-2. 3-5. 8. 9 (R.:
  • Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (7, 21-29)

Santo del Día: San Guillermo de Vercelli, abad y eremita

Índice del Artículo

San Guillermo de Vercelli fue un insigne eremita, abad y reformador monástico italiano de los siglos XI y XII que fundó la Orden de Montevirgen (Monjes de Montevergine). Guillermo, nacido de noble cuna en el Piamonte, vivió un peregrinar de penitencia descalzo en su juventud hasta que una conversión profunda le llevó a refugiarse en la soledad contemplativa del monte Virgiliano (rebautizado como Montevergine). Guillermo unió la ascesis y el silencio eremítico con un inmenso amor compasivo a los pobres y marginados que subían al monte buscando su consejo espiritual. Fundó diversos monasterios masculinos y femeninos marcados por la sobriedad alegre, la caridad fraterna sincera y la devoción ardiente a la Santísima Virgen María. San Guillermo de Vercelli nos enseña a buscar a Cristo en el silencio interior y en la fidelidad ferial cotidiana.

Monición de Entrada

Hermanos y hermanas en Cristo, nos reunimos en este jueves litúrgico para ofrecer la Eucaristía, el don de la caridad del Señor. Hoy recordamos la memoria de San Guillermo de Vercelli, abad que supo unir la contemplación mística con el amor compasivo a los necesitados en el monte sagrado. Al ponernos en presencia de Dios, reconozcamos con sinceridad de corazón nuestras faltas.

Monición a la Primera Lectura

En la primera lectura de hoy, tomada del libro del Génesis, contemplamos la ratificación de la promesa de Dios a Abraham y el nacimiento del pueblo elegido, sellado con la alianza de la circuncisión ferial. Abraham responde con la obediencia firme de la fe. Escuchemos atentos.

Primera Lectura

Lectura del segundo libro de los Reyes (24, 8-17)

Joaquín tenía dieciocho años cuando comenzó a reinar, y reinó tres meses en
Jerusalén. Su madre se llamaba Nejustá, hija de Elnatán, y era de Jerusalén. El
hizo lo que es malo a los ojos del Señor, tal como lo había hecho su padre.

En aquel tiempo, los servidores de Nabucodonosor, rey de Babilonia, subieron
contra Jerusalén, y la ciudad quedó sitiada.

Nabucodonosor, rey de Babilonia, llegó a la ciudad mientras sus servidores la
sitiaban, y Joaquín, rey de Judá, se rindió al rey de Babilonia junto con su
madre, sus servidores, sus príncipes y sus eunucos. El rey de Babilonia los tomó
prisioneros en el año octavo de su reinado. Luego retiró de allí todos los
tesoros de la Casa del Señor y los tesoros de la casa del rey, y rompió todos
los objetos que Salomón, rey de Judá, había hecho para la Casa del Señor, como
lo había anunciado el Señor. Deportó a todo Jerusalén, a todos los jefes y a
toda la gente rica -diez mil deportados- además de todos los herreros y
cerrajeros: sólo quedó la gente más pobre del país.

Deportó a Joaquín a Babilonia; y también llevó deportados de Jerusalén a
Babilonia a la madre y a las mujeres del rey, a sus eunucos y a los grandes del
país. A todos los guerreros -en número de siete mil- a los herreros y cerrajeros
-en número de mil- todos aptos para la guerra, el rey de Babilonia los llevó
deportados a su país.

El rey de Babilonia designó rey, en lugar de Joaquín, a su tío Matanías, a quien
le cambió el nombre por el de Sedecías.

Salmo Responsorial

Sal 78, 1-2. 3-5. 8. 9 (R.:

9b)

R. Líbranos, Señor, a causa de tu Nombre.

Señor, los paganos invadieron tu herencia,

profanaron tu santo Templo,

hicieron de Jerusalén un montón de ruinas;

dieron los cadáveres de tus servidores

como pasto a las aves del cielo,

y la carne de tus amigos, a las fieras de la tierra. R.

Derramaron su sangre como agua

alrededor de Jerusalén,

y nadie les daba sepultura.

Fuimos el escarnio de nuestros vecinos,

la irrisión y la burla de los que nos rodean.

¿Hasta cuándo, Señor? ¿Estarás enojado para siempre?

¿Arderán tus celos como un fuego? R.

No recuerdes para nuestro mal

las culpas de otros tiempos;

compadécete pronto de nosotros,

porque estamos totalmente abatidos. R.

Ayúdanos, Dios salvador nuestro,

por el honor de tu Nombre;

líbranos y perdona nuestros pecados,

a causa de tu Nombre. R.

Monición del Evangelio

El Santo Evangelio según San Marcos (leído hoy en la liturgia ferial ordinaria) nos presenta el final del sermón de la montaña. Jesús nos exhorta a edificar nuestra existencia familiar y comunitaria sobre la roca firme de la escucha activa de su Palabra, y no sobre la arena movediza de la hipocresía. Nos ponemos de pie para acoger con alegría la Palabra divina.

Evangelio del día

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (7, 21-29)

Jesús dijo a sus discípulos:

«No son los que me dicen: "Señor, Señor", los que entrarán en el Reino de los
Cielos, sino los que cumplen la voluntad de mi Padre que está en el cielo.

Muchos me dirán en aquel día: "Señor, Señor, ¿acaso no profetizamos en tu
Nombre? ¿No expulsamos a los demonios e hicimos muchos milagros en tu Nombre?"

Entonces yo les manifestaré: "Jamás los conocí; apártense de mí, ustedes, los
que hacen el mal."

Así, todo el que escucha las palabras que acabo de decir y las pone en
práctica, puede compararse a un hombre sensato que edificó su casa sobre roca.
Cayeron las lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y
sacudieron la casa; pero esta no se derrumbó porque estaba construida sobre
roca.

Al contrario, el que escucha mis palabras y no las practica, puede
compararse a un hombre insensato, que edificó su casa sobre arena. Cayeron las
lluvias, se precipitaron los torrentes, soplaron los vientos y sacudieron la
casa: esta se derrumbó, y su ruina fue grande.»

Cuando Jesús terminó de decir estas palabras, la multitud estaba
asombrada de su enseñanza, porque él les enseñaba como quien tiene autoridad y
no como sus escribas.

Oración de los Fieles

  • Por toda la Iglesia, para que, edificada sobre la roca firme de la Palabra de Dios y guiada por el Espíritu Santo, sea siempre el sacramento de la salvación y del amor en el mundo moderno.
  • Por los gobernantes y responsables económicos, para que promuevan la justicia social, combatiendo la codicia y protegiendo el bienestar de las familias vulnerables de la sociedad.
  • Por todas las personas que viven en la inestabilidad de las dudas existenciales, la angustia de las adicciones o el vacío del materialismo mundano, para que encuentren la luz de Cristo.
  • Para que la plataforma digital caminoyoracion.org sea un canal de devoción y formación misionera digital en internet, transmitiendo las oraciones y el Santo Rosario a las almas sedientas.
  • Por todos nosotros aquí reunidos, para que sepamos edificar nuestros hogares sobre la roca del perdón mutuo en la familia y de la caridad práctica en nuestro discurrir diario ferial.

Monición de Presentación de Ofrendas

Recibe, Señor, con agrado estos dones de pan y vino que ponemos sobre tu altar sagrado en la memoria de San Guillermo de Vercelli. Te pedimos que santifiques estas ofrendas y nos concedas la gracia del desprendimiento de corazón.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.

Reflexión del día

El pasaje conclusivo del sermón de la montaña de hoy nos presenta una parábola de una inmensa y aleccionadora fuerza teológica: la parábola de los dos constructores: 'El que escucha estas mis palabras y las pone en práctica, es como un hombre prudente que edificó su casa sobre roca. Cayó la lluvia, se desbordaron los ríos... y la casa no se derrumbó porque estaba cimentada sobre roca'. Jesús unifica de forma inseparable la escucha atenta de la Palabra de Dios con la puesta en práctica de la caridad fraterna. La fe teórica o la piedad superficial de fin de semana que no se traduce en obras concretas de perdón, paciencia y servicio cotidiano en el hogar es como una casa edificada sobre la arena movediza de la soberbia; al primer golpe de la tempestad de la vida real, se derrumba estrepitosamente.

San Guillermo de Vercelli encarnó esta edificación sobre la roca de la Palabra en grado heroico. Su vida en Montevergine se cimentó en el desapego radical de las riquezas terrenas y en la búsqueda de Dios en la oración silenciosa y de penitencia. Para Guillermo, la ascesis y el silencio eremítico no eran un refugio de comodidad espiritual ajeno al dolor del mundo, sino la roca firme donde templaba su alma en el amor divino para poder acoger con inmensa dulzura pastoral a los campesinos atribulados y a los enfermos que subían a la montaña en busca de consuelo. Guillermo nos enseña que para sostener una vida cristiana madura y fecunda ferial, debemos vaciar las manos de nuestro orgullo e individualismo y llenarlas de la gracia de Dios, viviendo con alegría diaria.

La primera lectura del Génesis nos muestra que la alianza de Dios requiere la obediencia fiel y cotidiana de Abraham, quien camina ante el Señor con un corazón íntegro. En nuestras familias y ocupaciones de trabajo cotidiano, a menudo experimentamos tempestades afectivas o laborales severas: problemas de salud en el hogar, deudas financieras o tensiones comunitarias. Si nuestra vida está cimentada sobre la roca del perdón recíproco en la familia, de la honradez profesional y de la Eucaristía diaria, ninguna tempestad destruirá nuestra paz íntima. Pidamos hoy la intercesión de San Guillermo para que el Espíritu Santo nos llene de la gracia de una fe activa, perseverante en el Santo Rosario y apoyada constantemente en caminoyoracion.org.

Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.

Monición de despedida

Habiendo sido fortalecidos por el Cuerpo y la Sangre de Cristo en este altar sagrado, regresemos a nuestras tareas cotidianas con la paz del Señor resucitado. Seamos edificadores de paz en medio de nuestras familias, glorificando a Dios con nuestras vidas.

Referencias

Cacciatore, A. (2012). Vida y orden de San Guillermo de Vercelli: El eremita de Montevergine. Nápoles: Montevergine.

Rahner, K. (1985). Experiencia del Espíritu Santo y vida de fe. Madrid: Cristiandad.

Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L12semtop.htm

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