


Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Blanco por la solemnidad sagrada del nacimiento del Precursor.
- Foco de Meditación: La llamada a dar testimonio de la verdad con valentía y coherencia de vida, superando el respeto humano.
- Actitud Espiritual: Realizar una oración especial por la conversión de nuestro corazón y la preparación espiritual diaria en el hogar.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Lectura del segundo libro de los Reyes (22, 8-13; 23, 1-3)
- Salmo Responsorial: Sal 118, 33. 34. 35. 36. 39.
- Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (7, 15-20)
Santo del Día: Natividad de San Juan Bautista
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día: Natividad de San Juan Bautista
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura
- Salmo Responsorial
- Monición del Evangelio
- Evangelio del día
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Referencias
La Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista es una de las celebraciones más antiguas y solemnes de la Iglesia de Cristo, conmemorando el nacimiento del Precursor del Señor, quien fue santificado en el vientre de su madre Isabel al oír el saludo de la Santísima Virgen María en la Visitación. Juan es el eslabón sagrado entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, el profeta altísimo enviado a preparar los caminos del Redentor llamando al pueblo a la conversión sincera de las almas. Su vida se distinguió por una ascesis e integridad moral heroicas en el desierto, culminando su ministerio al señalar a Jesús como el 'Cordero de Dios que quita el pecado del mundo' y derramar su sangre en el martirio por defender la indisolubilidad matrimonial. San Juan Bautista nos enseña el valor de la humildad profunda al exclamar: 'Es necesario que Él crezca y que yo disminuya'.
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas en Cristo, nos reunimos en este miércoles litúrgico con inmenso júbilo para celebrar la Solemnidad de la Natividad de San Juan Bautista, el Precursor del Señor. El nacimiento de Juan es el anuncio del amanecer de la salvación eterna, pues su voz en el desierto preparó los corazones para acoger al Salvador. Al iniciar esta Eucaristía, pidamos la gracia de la conversión sincera.
Monición a la Primera Lectura
La primera lectura, tomada del libro del profeta Isaías (en la liturgia especial para esta Solemnidad), es un canto de consolación y de vocación. El profeta nos recuerda que el Señor nos ha llamado desde el vientre materno para ser sus servidores y luz de las naciones, llevando la salvación hasta los confines de la tierra. Escuchemos atentos.
Primera Lectura
Lectura del segundo libro de los Reyes (22, 8-13; 23, 1-3)
El sumo sacerdote Jilquías dijo al secretario Safán: «He encontrado el libro de
la Ley en la Casa del Señor.»
Jilquías entregó el libro a Safán, y este lo leyó. Luego el secretario Safán se
presentó ante el rey, y le informó, diciendo: «Tus servidores han volcado la
plata que se encontraba en la Casa y se la entregaron a los que dirigen las
obras, a los encargados de supervisar la Casa del Señor.»
Luego el secretario Safán anunció al rey: «Jilquías, el sacerdote, me ha dado un
libro.» Y Safán lo leyó delante del rey.
Cuando el rey oyó las palabras del libro de la Ley, rasgó sus vestiduras, y dio
esta orden a Jilquías, el sacerdote, a Ajicám, hijo de Safán, a Acbor, hijo de
Miqueas, a Safán, el secretario, y a Asaías, el servidor del rey: «Vayan a
consultar al Señor por mí, por todo el pueblo y por todo Judá, acerca de las
palabras de este libro que ha sido encontrado. Porque es grande el furor del
Señor que se ha encendido contra nosotros, ya que nuestros padres no han
obedecido a las palabras de este libro y no han obrado conforme a todo lo que
está escrito en él.»
El rey mandó que se reunieran junto a él todos los ancianos de Judá y de
Jerusalén. Luego subió a la Casa del Señor, acompañado de todos los hombres de
Judá y de todos los habitantes de Jerusalén -los sacerdotes, los profetas y todo
el pueblo, desde el más pequeño al más grande- , y les leyó todas las palabras
del libro de la Alianza, que había sido hallado en la Casa del Señor.
Después, de pie sobre el estrado, el rey selló delante del Señor la alianza que
obliga a seguir al Señor y a observar sus mandamientos, sus testimonios y sus
preceptos, de todo corazón y con toda el alma, cumpliendo las palabras de esta
alianza escritas en aquel libro. Y todo el pueblo se comprometió en la alianza.
Salmo Responsorial
Sal 118, 33. 34. 35. 36. 39.
40 (R.: 33a)
R. Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos.
Muéstrame, Señor, el camino de tus preceptos,
y yo los cumpliré a la perfección. R.
Instrúyeme, para que observe tu ley
y la cumpla de todo corazón. R.
Condúceme por la senda de tus mandamientos,
porque en ella tengo puesta mi alegría. R.
Inclina mi corazón hacia tus prescripciones
y no hacia la codicia. R.
Aparta de mí el oprobio que temo,
porque tus juicios son benignos. R.
Yo deseo tus mandamientos:
vivifícame por tu justicia. R.
Monición del Evangelio
El Santo Evangelio según San Lucas nos relata el milagroso nacimiento y la imposición del nombre de Juan a cargo de sus padres Zacarías e Isabel. Contemplaremos la liberación del habla de Zacarías y su himno del Benedictus, que canta con unción las maravillas de la redención divina. Nos ponemos de pie para acoger la Palabra sagrada.
Evangelio del día
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo (7, 15-20)
Jesús dijo a sus discípulos:
Tengan cuidado de los falsos profetas, que se presentan cubiertos con pieles de
ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los reconocerán.
¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los cardos? Así, todo árbol
bueno produce frutos buenos y todo árbol malo produce frutos malos. Un árbol
bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo, producir frutos buenos.
Al árbol que no produce frutos buenos se lo corta y se lo arroja al fuego. Por
sus frutos, entonces, ustedes los reconocerán.
Oración de los Fieles
- Por el Papa Francisco y todos los pastores de la Iglesia, para que cimentados en la unción del Espíritu Santo anuncien el Evangelio con el mismo coraje misionero de San Juan Bautista.
- Por las autoridades de las naciones, para que trabajen por defender el derecho sagrado a la vida de los niños desde el vientre materno y apoyen el desarrollo integral de las familias.
- Por las personas que experimentan vacío espiritual, desesperación afectiva o viven alejadas de la fe en sus hogares, para que escuchen la llamada de conversión y experimenten la misericordia divina.
- Para que la plataforma digital misionera caminoyoracion.org sea un canal de devoción y formación digital fecundo en internet, guiando a miles de personas hacia la liturgia diaria y el Santo Rosario.
- Por todos nosotros aquí reunidos, para que a ejemplo del Bautista cultivemos la humildad en nuestras familias, esforzándonos por hacer crecer a Cristo en nuestro discurrir diario ferial.
Monición de Presentación de Ofrendas
Presentamos sobre tu altar, Señor, este pan y este vino al celebrar la Natividad de San Juan Bautista. Te pedimos que santifiques estas ofrendas y nos concedas la gracia del arrepentimiento de corazón agradable a ti.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.
Reflexión del día
La Solemnidad del nacimiento de San Juan Bautista nos invita a meditar con asombro en el misterio de la vocación personal y en la fidelidad de Dios a sus promesas de amor. En el texto evangélico de hoy, contemplamos la imposición del nombre a Juan, un nombre que significa 'Dios es misericordioso' o 'gracia del Señor'. La vecindad y los parientes de Zacarías e Isabel insisten en imponerle el nombre de su padre de forma tradicional, pero Isabel responde con firmeza inspirada: 'No, se llamará Juan'. Zacarías, quien había quedado mudo por su incredulidad ante el anuncio del ángel, confirma por escrito el nombre de Juan. Y al instante, su lengua se desata, recobra el habla y prorrumpir en el bellísimo himno del Benedictus: 'Bendito sea el Señor, Dios de Israel, porque ha visitado y redimido a su pueblo'. Esta liberación de Zacarías nos enseña que el silencio del dolor y de la prueba ferial se disipa por completo cuando nos abrimos a la gracia de la obediencia y de la fe.
San Juan Bautista fue un gigante de esta fe coherente y radical. Desde el desierto de Judea, predicó un bautismo de conversión para el perdón de los pecados, preparando los caminos para el advenimiento del Mesías. Su misión no consistió en buscar aplausos humanos ni en adular a los poderosos de la corte real de Herodes; al contrario, predicó la verdad con un coraje inquebrantable que le costó el martirio en prisión por denunciar los abusos morales del palacio. La grandeza de Juan descansa en su humildad profunda: supo hacerse pequeño para que Cristo brillara como el único Sol de la justicia: 'Es necesario que Él crezca y que yo disminuya'. Esta es la regla del discipulado cristiano: despojarnos de la soberbia individualista de nuestras vidas para dejar que Jesús resucitado viva y reine en cada una de nuestras decisiones cotidianas feriales.
La primera lectura del profeta Isaías nos recuerda que nuestra existencia no es fruto de la casualidad biológica mundana; Dios nos ha pensado, amado y llamado desde el vientre materno de forma eterna para ser testigos de su luz en medio de la sociedad moderna. En nuestro discurrir diario en el hogar y en el trabajo, a menudo nos resulta difícil dar testimonio de nuestra fe por respeto humano o timidez social. Pidamos hoy la intercesión de San Juan Bautista para que el Espíritu de la Fortaleza nos libre de toda parálisis interior, y que apoyándonos en caminoyoracion.org y el rezo diario del Santo Rosario, sepamos preparar los caminos del Señor en nuestras familias cotidianas feriales.
Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.
Monición de despedida
Habiendo sido alimentados por el Cuerpo y la Sangre del Señor resucitado, regresemos a nuestros hogares con la alegría del Benedictus. Seamos precursores de la paz y de la caridad en medio de nuestras familias, glorificando a Dios con nuestras vidas.
Referencias
Daniélou, J. (1985). Juan Bautista: El precursor en el desierto y en la liturgia. Buenos Aires: Paulinas.
Conferencia Episcopal Española. (2018). Liturgia de las Horas: Natividad de San Juan Bautista. Madrid: Coeditores Litúrgicos.
Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L12semtop.htm
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