
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día
- Monición de Entrada
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura del Día de Hoy
- Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a Timoteo 1, 13-14; 2, 1-3
- SALMO Sal 95, 1-3. 7-8a. 10
- ALELUIA Jn 10, 14
- Monición del Evangelio
- EVANGELIO
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 9, 35-38
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del Día: La mirada compasiva que transforma realidades
- Monición de despedida
- Referencias
Santo Toribio de Mogrovejo-obispo Patrono del Episcopado Latinoamericano.

Tips Litúrgicos del Día
- Color litúrgico: Blanco (por ser la memoria de un pastor y obispo).
- Actitud interior: Disposición al servicio y compasión frente a las necesidades de los demás.
- Detalle en la Misa: Es un excelente día para rezar especialmente por los obispos y sacerdotes de tu diócesis.
Citas Bíblicas del Día
Según el calendario litúrgico oficial para el año 2026:
- Primera Lectura: Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a Timoteo 1, 13-14; 2, 1-3
- Salmo Responsorial: SALMO Sal 95, 1-3. 7-8a. 10
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 9, 35-38
Santo del Día
Santo Toribio de Mogrovejo-obispo Patrono del Episcopado Latinoamericano.
Hoy la Iglesia celebra a Santo Toribio de Mogrovejo, obispo, infatigable misionero y actual Patrono del Episcopado Latinoamericano. Nacido en España, fue enviado a América como Arzobispo de Lima, donde recorrió miles de kilómetros a pie o en mula para evangelizar a los pueblos originarios, aprender sus lenguas y defender sus derechos frente a los abusos. Su celo pastoral lo llevó a convocar concilios y sínodos que organizaron la Iglesia en el Nuevo Mundo. Nos enseña que el verdadero pastor debe estar cerca de sus ovejas, compartiendo sus dolores y llevándoles la luz del Evangelio sin descanso.
Monición de Entrada
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, sean todos bienvenidos a la casa del Señor. Hoy nos reunimos para celebrar la Eucaristía haciendo memoria de Santo Toribio de Mogrovejo, valiente pastor que entregó su vida por la evangelización de nuestros pueblos americanos. Su ejemplo de amor y cercanía con los más necesitados nos motiva a vivir nuestra fe de manera más activa y comprometida. Abramos nuestro corazón a la gracia de Dios, dispuestos a ser también nosotros auténticos discípulos misioneros en nuestras familias y comunidades. Nos ponemos de pie para recibir al celebrante y comenzar nuestra Santa Misa cantando.
Monición a la Primera Lectura
En la primera lectura, el apóstol san Pablo le habla desde el corazón a su joven discípulo Timoteo, exhortándolo a conservar fielmente la enseñanza recibida y a soportar con valentía los sufrimientos por el Evangelio. Escuchemos con atención este llamado a fortalecer nuestra fe y a transmitirla a las nuevas generaciones.
Primera Lectura del Día de Hoy
Con la ayuda del Espíritu Santo,
conserva lo que se te ha confiado.
Lectura de la segunda carta del Apóstol san Pablo a Timoteo 1, 13-14; 2, 1-3
Querido hijo:
Toma como norma las saludables lecciones de fe y de amor a Cristo Jesús que has escuchado de mí. Conserva lo que se te ha confiado, con la ayuda del Espíritu Santo que habita en nosotros.
Tú, que eres mi hijo, fortalécete con la gracia de Cristo Jesús. Lo que oíste de mí y está corroborado por numerosos testigos, confíalo a hombres responsables que sean capaces de enseñar a otros.
Comparte mis fatigas, como buen soldado de Jesucristo.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 95, 1-3. 7-8a. 10
R. ¡Anuncien las maravillas del Señor!.
Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre. R.
Día tras día, proclamen su victoria.
Anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. R.
Aclamen al Señor, familias de los pueblos,
aclamen la gloria y el poder del Señor;
aclamen la gloria del Nombre del Señor. R.
Digan entre las naciones: «¡el Señor reina!
El mundo está firme y no vacilará.
El Señor juzgará a los pueblos con rectitud.» R
ALELUIA Jn 10, 14
Aleluia. "Yo soy el buen Pastor; conozco a mis ovejas, y
mis ovejas me conocen a mí", dice el Señor. Aleluia.
Monición del Evangelio
En el Evangelio de hoy, contemplamos el corazón compasivo de Jesús ante las multitudes cansadas y abandonadas. Su invitación a pedir obreros para la mies sigue resonando hoy con urgencia. Nos ponemos de pie y, con el corazón dispuesto a ser esos trabajadores que el Señor necesita, nos preparamos para escuchar la proclamación del Santo Evangelio.
EVANGELIO
La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 9, 35-38
Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos, enseñando en las sinagogas, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias. Al ver a la multitud, tuvo compasión, porque estaban fatigados y abatidos, como ovejas que no tienen pastor. Entonces dijo a sus discípulos:
«La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha.»
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
Sacerdote: Hermanos, elevemos nuestras súplicas a Dios Padre, pidiéndole que, a ejemplo de Santo Toribio, nos llene de celo pastoral y amor por los más necesitados. Respondemos diciendo: Señor, danos pastores según tu corazón.
- Por la Iglesia y el Papa Francisco; para que el Espíritu Santo siga guiando sus pasos y nunca falten trabajadores valientes en la viña del Señor. Oremos.
- Por los obispos de toda América Latina; para que, inspirados por Santo Toribio de Mogrovejo, sean verdaderos defensores de los pobres y promotores de la paz. Oremos.
- Por todas las personas que se sienten "fatigadas y abatidas"; para que encuentren en nuestras comunidades cristianas el consuelo y la compañía de Jesús. Oremos.
- Por la comunidad digital y todos los proyectos de evangelización, especialmente por la web caminoyoracion.org; para que a través de este medio, la luz de la Palabra de Dios llegue a muchos hogares, brindando paz y consuelo a los corazones necesitados de esperanza. Oremos.
- Por todos nosotros aquí reunidos; para que asumamos nuestro rol de discípulos misioneros en nuestras familias y trabajos de cada día. Oremos.
Sacerdote: Escucha, Padre bondadoso, las oraciones que te presentamos y concédenos la gracia de ser fieles trabajadores de tu Reino. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
Junto con el pan y el vino que acercamos al altar, ofrecemos hoy al Señor nuestro cansancio, nuestro trabajo y nuestro deseo sincero de colaborar en su obra evangelizadora. Que estos dones se transformen en el Cuerpo y la Sangre de Aquel que nos alimenta y nos fortalece.
Oración de Comunión Espiritual
(Para aquellos que no pueden recibir a Jesús Sacramentalmente en este día) Jesús mío, creo firmemente que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo tenerte en mi alma. Ya que no puedo recibirte ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya hubieses venido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del Día: La mirada compasiva que transforma realidades
El Evangelio de este lunes nos regala una de las imágenes más conmovedoras del ministerio de nuestro Señor: «Jesús recorría todas las ciudades y los pueblos... Al ver a la multitud, tuvo compasión» (Mt 9, 35-36). La palabra griega utilizada para compasión en los textos originales (splagchnizomai) no se refiere a un simple sentimiento de lástima superficial; describe un estremecimiento en las entrañas, un dolor profundo al conectar con el sufrimiento del otro. Es el amor divino hecho empatía humana.
Hoy en día, las multitudes siguen fatigadas y abatidas. Pensemos en aquellos que llevan el peso de un hogar sobre sus hombros, buscando un momento de paz interior entre las rutinas, los problemas económicos y el deseo de guiar a sus hijos por el buen camino. Cristo los mira con esa misma compasión. Jesús conoce tus cansancios. Como afirma el teólogo español José Antonio Pagola: "Jesús no mira a las personas desde la ley, sino desde la compasión. Su corazón se conmueve porque ve el sufrimiento" (Pagola, 2013, p. 112).
También es un llamado para aquellos que están iniciando su camino o buscando un sentido más profundo para sus vidas. A veces la soledad, la incertidumbre sobre el futuro profesional o personal, o el ruido constante de la sociedad nos deja sintiéndonos como «ovejas que no tienen pastor». San Pablo, en la primera lectura de hoy a Timoteo, nos da la respuesta: «Anímate con la gracia de Cristo Jesús» (2 Tim 2, 1). No estamos solos en nuestras batallas. Hay una invitación constante a avivar esa llama, a ser valientes y no dejarnos vencer por la inercia del mundo.
Para quienes dedican su vida a enseñar, a catequizar o a guiar a otros, las palabras de Cristo resuenan como un llamado al servicio: «La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos». Tú eres ese trabajador que el Señor necesita. Así lo demostró Santo Toribio de Mogrovejo, quien no se quedó cómodo en su sede episcopal, sino que salió, caminó por la sierra y la selva buscando a las ovejas perdidas, desgastando su vida por amor al rebaño. Él comprendió que "La Iglesia no crece por proselitismo, sino por atracción" y por el testimonio del amor concreto (Benedicto XVI, 2007, Documento de Aparecida, n. 159).
Dios nos invita hoy a mirar con sus mismos ojos. Ya sea en la sala de nuestra casa abrazando a un hijo, en la oficina apoyando a un compañero de trabajo deprimido, o en el silencio de nuestra habitación buscando la paz, somos llamados a recibir la compasión de Cristo y a darla a los demás. Que esta Eucaristía renueve nuestras fuerzas y nos haga pastores en medio de nuestro mundo cotidiano.
Monición de despedida
Habiendo sido alimentados por la Palabra y la Eucaristía, volvamos a nuestras actividades cotidianas con el corazón encendido. Que el ejemplo pastoral de Santo Toribio de Mogrovejo nos anime a ser obreros incansables en la viña del Señor. Vayamos en paz para amar y servir a nuestros hermanos. ¡Que tengan un bendecido lunes!
Referencias
- Benedicto XVI. (2007). Discurso en la Sesión Inaugural de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe (Documento de Aparecida). CELAM. Recuperado de https://www.celam.org/aparecida/
- Curia Argentina. (2026). Textos de Leccionarios Litúrgicos aprobados para el Cono Sur. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
- Pagola, J. A. (2013). Jesús: Aproximación histórica (11ª ed., p. 112). PPC Editorial. Recuperado de https://es.catholic.net/op/articulos/14828/jesus-aproximacion-historica.html
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