SAN MARCOS EVANGELISTA, Moniciones, Lecturas, Evangelio Y Reflexión del día de hoy Sábado 25 De Abril del 2026


SAN MARCOSevangelistaFiesta


Tips Litúrgicos del Día

  • Color litúrgico: Rojo (Color utilizado para la fiesta de los mártires y evangelistas, simbolizando el fuego del Espíritu Santo y la sangre derramada por Cristo).
  • Tiempo Litúrgico: Fiesta de San Marcos, evangelista (en medio del Tiempo de Pascua).
  • Disposición espiritual: Se nos invita a renovar nuestro celo apostólico. Es un día ideal para reflexionar sobre cómo estamos compartiendo la Buena Noticia en nuestros entornos cotidianos.
  • Práctica sugerida: Leer de manera continua al menos un capítulo del Evangelio de San Marcos, reconociendo la urgencia y el dinamismo con el que presenta la vida de Jesús.

Citas Bíblicas del Día

Índice del Artículo

Según el calendario litúrgico oficial para el año 2026:

  • Primera Lectura: Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro     5, 5b-14
  • Salmo Responsorial: SALMO     Sal 88, 2-3. 6-7. 16-17
  • Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     16, 15-20

Santo del Día

San Marcos, evangelista. Aunque no formó parte del grupo de los Doce Apóstoles originales, Marcos fue una figura clave en la Iglesia primitiva. Era primo de San Bernabé y compañero de viajes misioneros de San Pablo. Sin embargo, su relación más estrecha fue con San Pedro, de quien fue intérprete y amanuense en Roma (Pedro lo llama cariñosamente "mi hijo" en la primera lectura de hoy). Se le atribuye la autoría del segundo Evangelio, el cual destaca por su estilo breve, directo y lleno de acción, dirigido principalmente a los cristianos de origen pagano. Es el fundador tradicional de la Iglesia en Alejandría (Egipto), donde sufrió el martirio. Su símbolo es el león alado.


Monición de Entrada

Monición de Entrada

Queridos hermanos, con inmensa alegría nos congregamos en este día, 25 de abril, para celebrar la Fiesta de San Marcos, evangelista. En medio del gozo de la Pascua, la Iglesia nos recuerda hoy que el encuentro con el Resucitado no es para guardarlo en secreto, sino para proclamarlo a los cuatro vientos. El Evangelio que Marcos nos legó es una invitación a la acción y al seguimiento radical de Jesús. Abramos nuestro espíritu a la gracia de esta Eucaristía, pidiendo al Señor que encienda en nosotros el mismo ardor misionero que impulsó a los primeros cristianos, para ser testigos valientes en el mundo de hoy. Puestos de pie, recibimos al celebrante.


Monición a la Primera Lectura

En esta lectura, el apóstol San Pedro nos ofrece una profunda exhortación sobre la vida comunitaria y la batalla espiritual que enfrentamos a diario. El apóstol nos llama a revestirnos de humildad y a confiar plenamente en el cuidado amoroso de Dios, especialmente en medio de las pruebas. Al final del texto, escucharemos una mención especial y afectuosa a Marcos, cuyo testimonio celebramos hoy. Escuchemos con atención.


Primera Lectura del Día de Hoy

Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro     5, 5b-14

Queridos hermanos:
    Que cada uno se revista de sentimientos de humildad para con los demás, porque "Dios se opone a los orgullosos y da su ayuda a los humildes". Humíllense bajo la mano poderosa de Dios, para que Él los eleve en el momento oportuno. Descarguen en Él todas sus inquietudes, ya que Él se ocupa de ustedes.
    Sean sobrios y estén siempre alerta, porque su enemigo, el diablo, ronda como un león rugiente, buscando a quién devorar. Resístanlo firmes en la fe, sabiendo que sus hermanos dispersos por el mundo padecen los mismos sufrimientos que ustedes. El Dios de toda gracia, que nos ha llamado a su gloria eterna en Cristo, después que hayan padecido un poco, los restablecerá y confirmará, los hará fuertes e inconmovibles. ¡A Él sea la gloria y el poder eternamente! Amén.
    Les escribo estas breves palabras por medio de Silvano, a quien considero un hermano fiel, para exhortarlos y atestiguar que esta es la verdadera gracia de Dios: permanezcan adheridos a ella.
    La Iglesia de Babilonia, que ha sido elegida como ustedes, los saluda, lo mismo que mi hijo Marcos. Salúdense los unos a los otros con un beso de amor fraternal.
    Que descienda la paz sobre todos ustedes, los que están unidos a Cristo.

Palabra de Dios.


SALMO     Sal 88, 2-3. 6-7. 16-17

R. ¡Cantaré eternamente tu misericordia, Señor!

O bien:

Aleluia.

Cantaré eternamente el amor del Señor,
proclamaré tu fidelidad por todas las generaciones.
Porque Tú has dicho: Mi amor se mantendrá eternamente,
mi fidelidad está afianzada en el cielo. R.

El cielo celebre tus maravillas, Señor,
y tu fidelidad en la asamblea de los santos,
porque ¿quién es comparable al Señor en las alturas?
¿Quién es como el Señor entre los hijos de Dios? R.

¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte!
Ellos caminarán a la luz de tu rostro;
se alegrarán sin cesar en tu Nombre,
serán exaltados a causa de tu justicia. R.


ALELUIA     1Cor 1, 23a. 24a

Aleluia.
Nosotros predicamos a un Cristo crucificado,
fuerza y sabiduría de Dios.
Aleluia.


Monición del Evangelio

Nos disponemos ahora para escuchar el mandato supremo del Señor Resucitado. El Evangelio según San Marcos culmina con una orden imperativa que resuena hasta nuestros días: llevar la salvación a toda criatura. Cristo promete estar con nosotros y confirmar nuestra predicación con signos de su poder. Aclamemos con júbilo a nuestro Dios cantando el Aleluya.


EVANGELIO DEL DIA DE HOY

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     16, 15-20

Jesús resucitado se apareció a los Once y les dijo:
    «Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia a toda la creación. El que crea y se bautice, se salvará. El que no crea, se condenará.
    Y estos prodigios acompañarán a los que crean: arrojarán a los demonios en mi Nombre y hablarán nuevas lenguas; podrán tomar a las serpientes con sus manos, y si beben un veneno mortal no les hará ningún daño; impondrán las manos sobre los enfermos y los sanarán.»
    Después de decirles esto, el Señor Jesús fue llevado al cielo y está sentado a la derecha de Dios.
    Ellos fueron a predicar por todas partes, y el Señor los asistía y confirmaba su palabra con los milagros que la acompañaban.

Palabra del Señor.


Oración de los Fieles

  • Por la Iglesia universal, heredera del testimonio de los evangelistas, para que siga anunciando con valentía la Buena Noticia a toda la creación, sin dejarse acobardar por las dificultades del mundo. Roguemos al Señor.
  • Por todos aquellos que dedican su vida a la misión y a la evangelización en lugares de conflicto o pobreza, para que experimenten la fuerza de Cristo prometida en el Evangelio y sus obras den fruto abundante. Roguemos al Señor.
  • Por los enfermos, los deprimidos y quienes atraviesan pruebas oscuras en su vida espiritual, para que la comunidad cristiana imponga sobre ellos las manos del consuelo, la ciencia médica y la oración que sana. Roguemos al Señor.
  • Te suplicamos, Señor, por la plataforma digital caminoyoracion.org y por todos sus lectores, para que a través de este ciberespacio se logre cumplir tu mandato de llevar el Evangelio hasta los últimos rincones del mundo, tocando los corazones más necesitados. Roguemos al Señor.
  • Por todos nosotros aquí congregados celebrando a San Marcos, para que, revistiéndonos de humildad, descarguemos en Dios nuestras inquietudes y nos convirtamos en testigos vivos de la Resurrección en nuestros hogares y lugares de trabajo. Roguemos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

En el altar del Señor no solo depositamos el pan y el vino; hoy, animados por las palabras del Evangelio, ofrecemos también nuestro propio "mundo": nuestras familias, nuestros trabajos, nuestras luchas y nuestras ganas de evangelizar. Que este sacrificio que estamos por celebrar fortalezca nuestra fe para que los milagros de la gracia sigan actuando en medio de nosotros. Nos unimos cantando.


Oración de Comunión Espiritual

Jesús mío, creo firmemente que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo por encima de todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Ya que hoy no puedo hacerlo de forma sacramental, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiera recibido, me abrazo y me uno totalmente a Ti. Señor, dame la gracia de ser un evangelizador incansable y no permitas que jamás me separe de Ti. Amén.


Reflexión del día de Hoy

Hoy, la liturgia de la Iglesia nos invita a sumergirnos en la urgencia y el dinamismo que caracterizan la Fiesta de San Marcos. En las lecturas de este sábado, 25 de abril de 2026, convergen dos dimensiones esenciales de nuestra vida cristiana: la profunda lucha interior que todos atravesamos y el mandato ineludible de salir a evangelizar al mundo. En una sociedad hiperconectada pero profundamente solitaria, la Palabra de Dios arroja una luz transformadora sobre nuestros dolores más íntimos y nos devuelve el propósito.

Comencemos mirando la primera lectura, donde San Pedro nos ofrece un consejo psicológico y espiritual de un valor incalculable: "Descarguen en él todas sus inquietudes, ya que él se ocupa de ustedes". ¡Qué frase tan sanadora para el hombre y la mujer de hoy! En la actualidad, millones de personas caminan encorvadas bajo el peso del agotamiento, la ansiedad financiera, y la frustración de no encontrar un sentido duradero a sus vidas. Las madres y padres de familia se desvelan intentando sostener sus hogares; los profesionales viven sumergidos en el estrés de la competencia laboral; y muchos experimentan un vacío que ninguna distracción logra llenar. San Pedro nos revela que Dios no es un espectador lejano de nuestras crisis. Como bien afirma el Papa Benedicto XVI (2007), "quien cree nunca está solo" (p. 15). Entregarle a Dios el control de nuestras angustias exige humildad, implica reconocer que nuestra propia fuerza no es suficiente.

Es precisamente desde esa humildad que estamos preparados para escuchar el imperativo que Jesús nos da en el Evangelio de Marcos: "Vayan por todo el mundo, anuncien la Buena Noticia". La evangelización no es una tarea exclusiva del clero o de personas "especiales"; es el llamado ontológico de todo bautizado. Como señala el Papa Francisco (2013) en Evangelii Gaudium, todos somos "discípulos misioneros" (p. 96). Pero a veces nos preguntamos: ¿Cómo puedo ir al mundo entero si apenas puedo lidiar con mis problemas personales? El "mundo" al que Jesús te envía hoy es tu oficina, tu aula de clases, la sala de tu casa, el grupo de WhatsApp de tu familia. Evangelizar es llevar la lógica del amor, del perdón y de la esperanza allí donde impera la lógica del egoísmo y la desesperación.

Jesús nos promete que señales y prodigios acompañarán a quienes crean. En la antigüedad, estas señales eran literales y asombrosas, pero hoy estas palabras encierran además un realismo pastoral y existencial fascinante. Cristo nos dice que arrojaremos demonios; sí, los demonios de la división familiar, de la adicción, del odio y de la tristeza paralizante pueden ser expulsados en Su Nombre cuando vivimos coherentemente nuestra fe. Promete que "hablarán nuevas lenguas"; que no es otra cosa que aprender el lenguaje de la empatía, el lenguaje del amor que entiende el dolor del prójimo, logrando comunicarnos con hijos adolescentes o cónyuges con quienes se ha roto el diálogo.

Más profundamente aún, el Señor nos asegura: "si beben un veneno mortal no les hará ningún daño". Vivimos rodeados de "venenos": la toxicidad de los ambientes laborales, el pesimismo mediático, las ideologías que atentan contra la dignidad humana y la pureza del corazón. El alma nutrida por la Eucaristía y la oración constante se vuelve inmune a la desesperanza de este mundo. Jesús no promete que no estaremos expuestos al veneno, sino que su gracia nos preservará para no dejarnos contaminar el alma.

Al celebrar a San Marcos, recordemos que él no tuvo una vida exenta de fracasos; de hecho, en sus inicios tuvo conflictos con San Pablo y abandonó una misión. Pero la misericordia de Dios lo restauró, y terminó escribiendo el testimonio más vibrante de Jesucristo. Nuestros propios fracasos no son el final del camino, sino la materia prima que Dios usa para nuestra santificación. Levantemos la cabeza, dejemos nuestras ansiedades en los brazos del Padre, y salgamos a escribir con nuestras propias vidas el "Quinto Evangelio" que tantas personas necesitan leer hoy.


Monición de despedida

Alimentados por el Pan de la Palabra y de la Eucaristía, hemos recibido de nuevo el mandato del Señor Resucitado. Al igual que el evangelista San Marcos, nuestra vida entera debe ser un "evangelio" viviente. No tengamos miedo a los desafíos, porque el Señor nos asiste y confirma sus palabras con su presencia constante. Vayamos a nuestros hogares a ser testigos valientes del amor de Dios. La alegría del Señor sea nuestra fuerza. Pueden ir en paz.


Referencias

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