Evangelio, Moniciones y Lecturas de hoy 25 de Marzo de 2026

Tips Litúrgicos del Día

  • Fecha: Miércoles 25 de marzo de 2026.
  • Color Litúrgico: Blanco.
  • Celebración: Solemnidad de LA ANUNCIACIÓN DEL SEÑOR.
  • Misal: Misa de la solemnidad. Se canta el Gloria. Se dicen las lecturas propias de la fiesta. Se recita el Credo, y a las palabras "Y por obra del Espíritu Santo se encarnó de María, la Virgen, y se hizo hombre", todos se arrodillan. Prefacio propio de la Anunciación. Se prohíben otras celebraciones, excepto la Misa exequial.
  • Efemérides y Notas:
    • La Iglesia celebra hoy la Jornada mundial del niño por nacer.
    • Diócesis de San Felipe: Aniversario de la Ordenación Episcopal de Mons. Nelson Martínez Rust, obispo emérito (1982).

Citas Bíblicas del Día

Índice del Artículo

Según el leccionario para la solemnidad:

  • Primera Lectura: Isaías 7, 10-14; 8, 10c.
  • Salmo Responsorial: Salmo 39.
  • Segunda Lectura: Hebreos 10, 4-10.
  • Evangelio: Lucas 1, 26-38.

Santo del Día

La Anunciación del Señor (Solemnidad) Nueve meses exactos antes de la Navidad, la Iglesia celebra el misterio insondable de la Encarnación del Verbo. Llegada la plenitud de los tiempos, el Hijo de Dios, por nosotros y por nuestra salvación, descendió del cielo y, por obra del Espíritu Santo, se encarnó en el seno purísimo de la Virgen María. Es la fiesta del "Sí" de Dios a la humanidad y del "Sí" del ser humano (María) a Dios.

Monición de Entrada

Hermanos y hermanas, sean todos bienvenidos. Hoy, en medio de la austeridad de la Cuaresma, la Iglesia hace un alto gozoso, cambia el color morado por el blanco, e irrumpe en cantos de alabanza para celebrar la gran Solemnidad de la Anunciación del Señor.

Conmemoramos el momento exacto en que el Verbo de Dios se hizo carne en el seno de la Virgen María. Por el "Sí" libre y valiente de una joven de Nazaret, la historia de la humanidad cambió para siempre. Hoy celebramos también de manera especial la Jornada del niño por nacer, recordando que la vida humana es sagrada desde el momento mismo de la concepción, tal como la vida de Jesús comenzó en el vientre de María. Llenos de alegría por este misterio de amor, comencemos nuestra Eucaristía cantando.

Monición a la Primera Lectura

El profeta Isaías, setecientos años antes del nacimiento de Jesús, le anuncia al incrédulo rey Acaz que Dios mismo dará una señal de esperanza para su pueblo: una virgen concebirá y dará a luz un hijo, que será llamado "Emmanuel", que significa Dios-con-nosotros. Escuchemos esta profecía maravillosa.

Primera Lectura del Día de Hoy

Lectura del libro del profeta Isaías (7, 10-14; 8, 10c)

En aquellos días, el Señor habló a Acaz: «Pide una señal al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo». Respondió Acaz: «No la pido, no quiero tentar al Señor». Entonces dijo Isaías: «Escucha, casa de David: ¿No os basta cansar a los hombres, que cansáis incluso a mi Dios? Pues el Señor, por su cuenta, os dará una señal: Mirad: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Emmanuel, que significa "Dios-con-nosotros"».

Palabra de Dios.

Salmo del Día de Hoy

Salmo 39

R/. Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.

Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, y, en cambio, me abriste el oído; no exigiste holocaustos ni víctimas expiatorias, entonces yo dije: «Aquí estoy». R/.

«Como está escrito en mi libro para hacer tu voluntad. Dios mío, lo quiero, y llevo tu ley en las entrañas». R/.

He proclamado tu justicia ante la gran asamblea; no he cerrado los labios, Señor, tú lo sabes. R/.

No me he guardado en el pecho tu defensa, he proclamado tu fidelidad y tu salvación, no he negado tu misericordia y tu lealtad ante la gran asamblea. R/.

Monición a la Segunda Lectura

La carta a los Hebreos pone en boca del mismo Jesucristo, en el momento de entrar al mundo, las palabras del Salmo que acabamos de cantar. Cristo no viene a ofrecer antiguos sacrificios de animales, sino que viene a ofrecer su propio cuerpo en total obediencia a la voluntad del Padre. Escuchemos.

Segunda Lectura del Día de Hoy

Lectura de la carta a los Hebreos (10, 4-10)

Hermanos: Es imposible que la sangre de los toros y de los machos cabríos quite los pecados. Por eso, al entrar Cristo en el mundo dice: «Tú no quisiste sacrificios ni ofrendas, pero me formaste un cuerpo; no aceptaste holocaustos ni víctimas expiatorias. Entonces yo dije: "Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad", como está escrito de mí en el libro». Primero dice: «No quisiste ni aceptaste sacrificios ni ofrendas, holocaustos ni víctimas expiatorias», que se ofrecen según la ley. Después añade: «Aquí estoy yo para hacer tu voluntad». Con esto, anula lo primero para establecer lo segundo. Y en virtud de esta voluntad, todos nosotros hemos sido santificados por la ofrenda del cuerpo de Jesucristo, hecha una vez para siempre.

Palabra de Dios.

Monición del Evangelio

En un pequeño pueblo de Galilea ocurre el acontecimiento más sublime de la historia: Dios le pide permiso a su criatura para encarnarse y salvarnos. Nos ponemos de pie para escuchar, con el corazón maravillado, el anuncio del ángel Gabriel y el "Hágase" de nuestra Madre la Virgen María.

Evangelio del Día de Hoy

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (1, 26-38)

En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la casa de David; el nombre de la virgen era María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: «Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo». Ella se turbó grandemente ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: «No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre; reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin». Y María dijo al ángel: «¿Cómo será eso, pues no conozco varón?». El ángel le contestó: «El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer será llamado Hijo de Dios. También tu pariente Isabel ha concebido un hijo en su vejez, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible». María contestó: «He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra». Y el ángel, dejándola, se fue.

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

Sacerdote: Hermanos, alabemos a Dios Padre, que quiso que su Verbo habitara entre nosotros a través del "sí" de María, y presentémosle nuestras necesidades diciendo: Que se haga en nosotros tu voluntad, Señor.

  1. Por la Iglesia, Cuerpo de Cristo: para que, al igual que la Virgen María, sepa acoger siempre la Palabra de Dios, la engendre en su corazón y la anuncie a todos los hombres. Oremos al Señor.
  2. Por los gobernantes y líderes de las naciones: para que promuevan siempre políticas a favor de la vida humana y protejan la dignidad de cada persona desde el momento de su concepción. Oremos al Señor.
  3. Por todos los niños que están en el vientre materno (celebrando hoy su jornada mundial): para que sean acogidos con amor, y por las madres que enfrentan embarazos en soledad o dificultad, para que encuentren la ayuda y el consuelo necesarios. Oremos al Señor.
  4. Por nuestro obispo emérito de San Felipe, Mons. Nelson Martínez Rust, en el aniversario de su ordenación episcopal: para que el Señor recompense su ministerio con la paz y la salud. Oremos al Señor.
  5. Por nosotros, aquí reunidos, llamados a hacer presente a Cristo en medio de nuestras familias: para que el "Hágase" de la Virgen sea nuestro modelo de obediencia diaria ante los planes de Dios. Oremos al Señor.

Sacerdote: Señor y Dios nuestro, que en las purísimas entrañas de la Virgen María uniste la divinidad de tu Hijo a nuestra fragilidad humana; escucha nuestras plegarias y haznos participar de su vida divina. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

Presentamos en el altar los dones del pan y del vino. Hoy recordamos cómo el Hijo de Dios asumió un cuerpo humano para ofrecerlo al Padre. Al llevar nuestras ofrendas, entreguemos también nuestra propia vida, con la disposición de hacer en todo la voluntad de Dios, como lo hizo la Virgen María.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.

Reflexión del Día de Hoy: "El Sí que Cambió la Historia"

La Solemnidad de la Anunciación es una fiesta luminosa en mitad del camino cuaresmal. Nueve meses exactos antes de la Navidad, celebramos el instante deslumbrante y silencioso en el que Dios se hizo infinitamente pequeño para habitar entre nosotros.

1. El profundo respeto de Dios El Evangelio de hoy nos muestra a un Dios que no irrumpe en la historia humana por la fuerza, ni impone su voluntad como un dictador. Dios envía al arcángel Gabriel a pedir "permiso". Toda la salvación de la humanidad, todo el rescate que Cristo nos traería en la cruz, quedó en pausa esperando la libre respuesta de una joven mujer de un pueblo insignificante llamado Nazaret. ¡Qué dignidad tan inmensa le otorga Dios a la libertad humana! Dios quiso necesitar del "Sí" humano para poder encarnarse.

2. Las dos obediencias (Hebreos y Lucas) La liturgia de hoy asocia maravillosamente dos respuestas. En la segunda lectura, escuchamos el "Sí" íntimo del Verbo al entrar en el mundo: "Aquí estoy, Dios mío, para hacer tu voluntad". En el Evangelio, escuchamos el eco perfecto de esa frase en los labios de María: "He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra". María no comprendía todos los misterios dolorosos y gozosos que le deparaba el futuro. Sabía que un embarazo antes de convivir con José la ponía en riesgo de ser difamada o incluso lapidada. Pero no pide garantías ni pólizas de seguro; su fe se fía del Señor porque "para Dios nada hay imposible". Su obediencia deshace el nudo de la desobediencia original de Eva.

3. Jornada del Niño por nacer Hoy es también el Día del Niño por Nacer, porque desde el momento mismo del "Hágase" de María, Jesucristo ya era plenamente Dios y plenamente hombre habitando como un embrión en su vientre virginal. La Encarnación nos grita que la vida humana, desde el momento sagrado de la concepción, tiene un valor infinito, ya que el mismo Dios quiso pasar por esa etapa diminuta y vulnerable. La Anunciación nos llama a ser protectores y defensores de toda vida humana, especialmente de los no nacidos, que son los más frágiles e indefensos.

Hoy, ante las confusiones de nuestro propio camino, aprendamos de María. Cuando Dios nos pida algo que parezca difícil o que altere nuestros planes, respondamos con valentía: «Hágase en mí según tu palabra».

Monición de Despedida

Hermanos, el Verbo se hizo carne y habitó entre nosotros. Llenos de inmensa gratitud por haber celebrado este misterio de amor y Encarnación, vayamos ahora a nuestras casas a ser portadores de esa misma gracia. Que protejamos siempre el don de la vida y digamos siempre "Sí" al Señor. Pueden ir en paz.

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