Moniciones y Lecturas del Domingo 8 de Febrero de 2026

Tips Litúrgicos del Día

Índice del Artículo

Fecha: Domingo de la V Semana del Tiempo Ordinario.

Ciclo: A (Año Par).

Color: Verde.

Misa: Se celebra la Misa del Domingo. Se recita el Gloria y el Credo. Prefacio Dominical.

Jornada Especial: Jornada mundial de oración y reflexión contra la trata de personas. Esta jornada está vinculada a la memoria de Santa Josefina Bakhita, que ocurre en esta fecha.

Santos: Este año se omiten las memorias de San Jerónimo Emiliani y Santa Josefina Bakhita por coincidir con el domingo.


Citas Bíblicas del Día

Según el Calendario Litúrgico 2026 (Ciclo A):

Primera Lectura: Isaías 58, 7-10.

Salmo Responsorial: Salmo 111 (112).

Segunda Lectura: 1 Corintios 2, 1-5.

Evangelio: Mateo 5, 13-16.


Santo del Día

Santa Josefina Bakhita (Omitida en la Misa) Aunque la liturgia dominical tiene precedencia, la Iglesia recuerda hoy a Santa Josefina Bakhita, la santa sudanesa que fue esclavizada de niña y que, tras encontrar la libertad y la fe, se convirtió en religiosa canossiana. Es la patrona de las víctimas de la trata de personas y un símbolo de esperanza y perdón.


Monición de Entrada

Hermanos y hermanas, bienvenidos a la celebración del Día del Señor. En este V Domingo del Tiempo Ordinario, Jesús continúa su Sermón de la Montaña y nos define con dos imágenes potentes: "Sal de la tierra" y "Luz del mundo". No somos cristianos para nosotros mismos, sino para dar sabor y claridad a la sociedad. Hoy nos unimos también a la Iglesia universal en la Jornada de oración contra la trata de personas, pidiendo que la luz de Cristo brille en las oscuridades de la esclavitud moderna. Iniciemos esta Eucaristía reconociendo que a veces nuestra luz ha sido tenue y pidamos perdón.


Monición a la Primera Lectura

El profeta Isaías nos explica hoy en qué consiste la verdadera luz. No se trata de ritos vacíos, sino de obras de misericordia concretas: compartir el pan, hospedar al pobre y vestir al desnudo. Solo así "romperá tu luz como la aurora".


Primera Lectura del Día de Hoy

Lectura del libro de Isaías (58, 7-10)

Así dice el Señor: «Parte tu pan con el hambriento, hospeda a los pobres sin techo, viste al que ves desnudo, y no te cierres a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: “Aquí estoy”. Si destierras de tu lado la opresión, el gesto amenazador y la maledicencia, si sacias el estómago del hambriento y satisfaces al que anda muerto de hambre, brillará tu luz en las tinieblas, tu oscuridad se volverá mediodía».

Palabra de Dios.


Salmo del Día de Hoy

Salmo 111

R/. El justo brilla en las tinieblas como una luz.

En las tinieblas brilla como una luz el que es justo, clemente y compasivo. Dichoso el hombre que se apiada y presta, y administra rectamente sus asuntos. R/.

El justo jamás vacilará, su recuerdo será perpetuo. No temerá las malas noticias, su corazón está firme en el Señor. R/.

Su corazón está seguro, sin temor. Reparte limosna a los pobres; su caridad dura por siempre y alzará la frente con dignidad. R/.


Monición a la Segunda Lectura

San Pablo, escribiendo a los Corintios, les recuerda que la fuerza del Evangelio no reside en la elocuencia humana o en la sabiduría del mundo, sino en la fuerza del Espíritu y en el misterio de Cristo crucificado.


Lectura de la primera carta del apóstol San Pablo a los Corintios (2, 1-5)

Yo, hermanos, cuando vine a vosotros a anunciaros el misterio de Dios, no lo hice con sublime elocuencia o sabiduría, pues nunca entre vosotros me precié de saber cosa alguna, sino a Jesucristo, y este crucificado. También yo me presenté a vosotros débil y temblando de miedo; mi palabra y mi predicación no fueron con persuasiva sabiduría humana, sino en la manifestación y el poder del Espíritu, para que vuestra fe no se apoye en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.

Palabra de Dios.


Monición del Evangelio

En el Evangelio de hoy, Jesús nos entrega nuestra identidad y misión. No nos pide que nos escondamos, sino que nuestras buenas obras sean visibles para que, a través de ellas, el mundo glorifique al Padre. Escuchemos este llamado a ser sal y luz.


Evangelio del Día de Hoy

Lectura del santo Evangelio según san Mateo (5, 13-16)

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, ¿con qué la salarán? No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente. Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto. Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa. Brille así vuestra luz ante los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en los cielos».

Palabra del Señor.


Oración de los Fieles

Sacerdote: Oremos al Padre de las luces, que nos llama a iluminar el mundo con la caridad, y presentémosle nuestras súplicas.

1. Por la Iglesia, para que no se encierre en sí misma, sino que sea sal que preserve al mundo de la corrupción y luz que guíe hacia la verdad. Oremos.

2. Por los gobernantes, para que trabajen por desterrar la opresión y el gesto amenazador, promoviendo la justicia para los hambrientos y desamparados. Oremos.

3. Por las víctimas de la trata de personas y de la esclavitud moderna; para que, por intercesión de Santa Josefina Bakhita, recuperen su libertad y dignidad, y sus explotadores se conviertan. Oremos.

4. Por los que sufren oscuridad en sus vidas a causa de la depresión, la soledad o el pecado; para que encuentren en nosotros una luz de esperanza y consuelo. Oremos.

5. Por nuestra comunidad, para que nuestras buenas obras no busquen el aplauso humano, sino la gloria del Padre celestial. Oremos.

Sacerdote: Escucha, Padre, nuestras oraciones y haz que nuestra fe no se apoye en la sabiduría humana, sino en el poder de tu Espíritu. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Monición de Presentación de Ofrendas

Señor, te presentamos el pan y el vino, fruto de la tierra y del trabajo humano. Junto a ellos, te ofrecemos nuestro compromiso de ser sal y luz en nuestros ambientes cotidianos.


Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.


Reflexión del Día de Hoy: Identidad y Misión Pública del Cristiano

Las lecturas de este domingo forman una unidad perfecta que responde a la pregunta: ¿Cómo debe vivir un cristiano en el mundo?

1. La Luz nace de la Misericordia (Isaías) A menudo pensamos que ser "luz" o ser "religioso" implica saber mucha teología o rezar muchas horas. El profeta Isaías nos corrige drásticamente. La luz rompe como la aurora cuando hay caridad concreta. "Parte tu pan", "hospeda", "viste", "destierra la opresión". No hay luz espiritual sin compromiso social y humano. Si nuestra fe no toca el dolor del hermano, es una lámpara apagada. La promesa de Dios es clara: si te das a los demás, "tu oscuridad se volverá mediodía".

2. La Sal y la Luz (Mateo) Jesús utiliza dos metáforas domésticas y vitales:

La Sal: La sal tiene dos funciones antiguas: dar sabor y conservar los alimentos para que no se pudran. El cristiano debe dar "sabor" a la vida, aportar alegría, esperanza y sentido donde hay insipidez y tristeza. También debe "conservar" los valores del Reino, impidiendo que la sociedad se corrompa por el egoísmo. Pero Jesús advierte: si la sal se vuelve sosa (si el cristiano pierde su esencia, su fe viva), no sirve para nada. Un cristianismo aguado es inútil.

La Luz: La luz no se ve a sí misma; la luz sirve para que se vean las cosas y para que las personas no tropiecen. Jesús dice: "Brille vuestra luz... para que vean vuestras buenas obras". No dice "para que os vean a vosotros", sino para que, al ver las obras, "den gloria al Padre". La finalidad de nuestra vida cristiana no es el protagonismo personal, sino ser un reflejo transparente de Dios. Como la luna que no tiene luz propia pero refleja la del sol, nosotros reflejamos a Cristo.

3. La fuerza de la debilidad (San Pablo) San Pablo nos da la clave para no caer en la soberbia al intentar ser luz. Él llegó a Corinto "débil y temblando". No se apoyó en su brillantez oratoria, sino en "el poder del Espíritu". Esto nos consuela: para ser luz no necesitamos ser perfectos, ni elocuentes, ni poderosos. Solo necesitamos dejar que el Espíritu actúe a través de nuestra debilidad, predicando a Cristo crucificado con nuestra vida.

Hoy, en la jornada contra la trata, recordemos que ser luz implica también denunciar las sombras de la esclavitud y trabajar por la dignidad de cada ser humano, imagen de Dios.


Monición de Despedida

Hermanos, la Eucaristía ha terminado, pero nuestra misión comienza ahora. No escondan la luz que han recibido. Vayan a sus casas, trabajos y barrios a poner sabor y esperanza. Que vuestras buenas obras hablen de Dios. Pueden ir en paz.


Referencias

Calendario enero y febrero 2026.pdf (Datos litúrgicos: Fecha, V Domingo T.O., color verde, lecturas Ciclo A,).

Calendario enero y febrero 2026.pdf (Omisión de memorias de santos y Jornada contra la trata).

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