Lecturas y Moniciones para la Misa del Miercoles 11 de Febrero 2026 - Nuestra Señora de Lourdes


Tips Litúrgicos del Día

  • Color litúrgico: Blanco (en honor a la Bienaventurada Virgen María de Lourdes).
  • Jornada Mundial del Enfermo: Un día para ofrecer el sacrificio de la oración por quienes padecen dolor.
  • Sentido de la Palabra: Pasamos de la sabiduría exterior de la Reina de Sabá a la sabiduría del corazón que Jesús nos exige.
  • Gesto sugerido: Rezar un misterio del rosario pidiendo la pureza de intención en nuestras acciones diarias.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Lectura del primer libro de los Reyes     10, 1-10
  • SALMO :    Sal 36, 5-6. 30-31. 39-40
  • Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     7, 14-23

Santo del Día: Nuestra Señora de Lourdes

Índice del Artículo

Celebramos hoy las apariciones de la Inmaculada Concepción en la gruta de Massabielle. María se manifestó a Santa Bernardita como un signo de esperanza para los más humildes. Este día, por voluntad de San Juan Pablo II, es la Jornada Mundial del Enfermo, recordándonos que el cuerpo puede enfermar, pero el alma se sana con la gracia de Dios y la intercesión de nuestra Madre.


Monición de Entrada

Bienvenidos, hermanos, a la celebración de la Eucaristía. Hoy, mientras recordamos a Nuestra Señora de Lourdes, la Palabra de Dios nos invita a buscar la verdadera sabiduría. Al igual que la Reina de Sabá buscó a Salomón, nosotros buscamos a Cristo, fuente de toda verdad. Pedimos hoy especialmente por los enfermos y sus cuidadores, para que, por intercesión de María, encuentren alivio y fortaleza en su fe.


Monición a la Primera Lectura

En el Primer Libro de los Reyes, contemplamos el encuentro entre la sabiduría humana, representada por Salomón, y la búsqueda de la verdad de la Reina de Sabá. Esta lectura nos enseña que la verdadera sabiduría viene de Dios y debe ser motivo de alabanza y bendición para todo el pueblo.


Primera Lectura (1 Reyes 10, 1-10)

Lectura del primer libro de los Reyes

En aquellos días, la reina de Sabá oyó la fama de Salomón, por el nombre del Señor, y vino a probarlo con enigmas. Llegó a Jerusalén con un séquito muy numeroso, con camellos cargados de perfumes, oro en gran cantidad y piedras preciosas. Entró a ver a Salomón y le expuso cuanto tenía en su mente. Salomón resolvió todas sus dudas; no hubo cuestión tan oscura que el rey no pudiera resolver.

Cuando la reina de Sabá vio toda la sabiduría de Salomón, la casa que había construido, los manjares de su mesa, el orden de sus ministros, el porte y la vestimenta de sus criados, sus copoperos y los holocaustos que ofrecía en la casa del Señor, se quedó sin aliento y dijo al rey: «¡Era verdad lo que oí decir en mi tierra de tus palabras y de tu sabiduría! Yo no quería creerlo antes de venir y verlo con mis propios ojos; pero ahora veo que no me habían dicho ni la mitad. Tu sabiduría y tu prosperidad superan la fama que yo había oído. ¡Dichosa tu gente, dichosos estos servidores tuyos, que están siempre en tu presencia escuchando tu sabiduría! ¡Bendito sea el Señor, tu Dios, que se ha dignado ponerte en el trono de Israel! Por el amor eterno que el Señor tiene a Israel, te ha puesto como rey para que administres justicia y derecho».

Y dio al rey ciento veinte talentos de oro, gran cantidad de perfumes y piedras preciosas. Nunca llegaron tantos perfumes como los que la reina de Sabá dio al rey Salomón.

Palabra de Dios.


Salmo (Sal 36, 5-6. 30-31. 39-40)

R/. La boca del justo expone la sabiduría.

Encomienda tu camino al Señor, confía en él y él actuará: hará brillar tu justicia como el amanecer, tu derecho como el mediodía. R/.

La boca del justo expone la sabiduría, su lengua dicta el derecho; lleva en el corazón la ley de su Dios, y sus pasos no vacilan. R/.

La salvación de los justos viene del Señor, él es su refugio en el tiempo del peligro; el Señor los ayuda y los libra, los libra de los malvados y los salva, porque se refugian en él. R/.


Monición del Evangelio

Jesús nos lleva hoy a lo profundo del corazón. Nos advierte que la verdadera impureza no viene de lo exterior, sino de las intenciones malas que nacen dentro de nosotros. Escuchemos con atención esta llamada a la coherencia y a la limpieza de alma.


Evangelio del día (Marcos 7, 14-23)

+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos

En aquel tiempo, Jesús llamó de nuevo a la gente y les dijo: «Escuchen todos y entiendan: Nada que entre de fuera puede contaminar al hombre; lo que sale de dentro es lo que contamina al hombre. El que tenga oídos para oír, que oiga».

Cuando dejó a la gente y entró en casa, sus discípulos le preguntaron por el sentido de la parábola. Él les dijo: «¿También ustedes están sin inteligencia? ¿No comprenden que nada de lo que entra de fuera en el hombre puede contaminarlo, porque no entra en el corazón, sino en el vientre, y se expulsa en la letrina?». (Así declaraba puros todos los alimentos).

Y añadió: «Lo que sale de dentro del hombre, eso sí lo contamina. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos pensamientos, las fornicaciones, los robos, los homicidios, los adulterios, las codicias, las malicias, el fraude, la impureza, la envidia, la difamación, el orgullo, la frivolidad. Todas estas maldades salen de dentro y contaminan al hombre».

Palabra del Señor.


Oración de los Fieles

(Petición inspirada en caminoyoracion.org)

  • Por el Papa y los obispos, para que su palabra sea siempre reflejo de la sabiduría divina y guíen a la Iglesia por caminos de justicia. Roguemos al Señor.
  • Por los que sufren enfermedades terminales o crónicas; para que, a través de la Virgen de Lourdes, sientan el consuelo de Dios y la solidaridad de sus hermanos. Roguemos al Señor.
  • (caminoyoracion.org): Por todas las familias que atraviesan crisis espirituales, para que el Señor purifique sus corazones de todo orgullo y frivolidad, y reine en ellas la paz. Roguemos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Al presentar el pan y el vino, pedimos al Señor que limpie nuestro interior. Que este sacrificio nos ayude a despojarnos de todo lo que nos contamina para ser ofrendas puras agradables al Padre.


Oración de Comunión Espiritual

"Jesús mío, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Como no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Amén".


Reflexión del día: La Sabiduría del Corazón y la Mirada de María

En el Evangelio de hoy, Jesús nos hace una advertencia que sacude nuestras estructuras externas: la verdadera pureza nace en el corazón. En un mundo donde a menudo nos preocupamos en exceso por la imagen exterior y el "qué dirán", el Señor nos recuerda que lo que realmente nos aleja de Dios son las oscuridades que permitimos crecer en nuestro interior.

Esta enseñanza es vital para quien atraviesa la prueba de la enfermedad (perfil de sufriente). A veces, el cuerpo se siente "impuro" o deteriorado por la dolencia, pero Jesús nos asegura que el valor de la persona reside en su rectitud de intención y su amor. San Juan Pablo II explicaba que el sufrimiento tiene el poder de liberar en el hombre la capacidad de amar con generosidad (Juan Pablo II, 1984, p. 12). El enfermo que une su dolor a Cristo posee una sabiduría mayor que la de la Reina de Sabá, pues conoce el valor redentor de la cruz.

Por otro lado, para quienes están inmersos en las prisas del trabajo y la competitividad social, la advertencia contra el orgullo y la frivolidad es un llamado a la humildad. La Virgen de Lourdes no eligió a un sabio o a un poderoso para su mensaje, sino a Bernardita, una niña sencilla. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica, "el corazón es la morada donde yo estoy... es nuestro centro escondido, inaprensible para nuestra razón y para los demás" (CEC, n. 2563).

Hoy, pidamos a María que purifique nuestras intenciones. Que nuestra sabiduría no sea solo intelectual, sino una sabiduría del corazón que nos lleve a administrar "justicia y derecho" en nuestra vida cotidiana, confiando siempre en que la salvación viene del Señor.


Referencias


Monición de Despedida

Hermanos, al finalizar esta celebración, nos llevamos una misión clara: ser guardianes de nuestro propio corazón. Que el encuentro con la Eucaristía y la intercesión de Nuestra Señora de Lourdes nos ayuden a transformar cualquier rastro de orgullo en humildad y cualquier dolor en esperanza. Regresemos a nuestros hogares y trabajos para ser manantial de consuelo para los enfermos y testigos de la verdadera sabiduría que nace del amor a Dios. Vayan en la paz del Señor.


Contenido Relacionado

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Tu puntuación: Útil

Subir