Moniciones y Lecturas de hoy Viernes 27 de Marzo de 2026

Tips Litúrgicos del Día

  • Fecha: Viernes 27 de marzo de 2026.
  • Tiempo Litúrgico: Quinta Semana de Cuaresma (Tiempo de Pasión).
  • Color Litúrgico: Morado.
  • Celebración: Feria de Cuaresma o Conmemoración de la Bienaventurada Virgen María de los Dolores (tradicionalmente conocido en muchos lugares como "Viernes de Concilio" o "Viernes de Dolores").
  • Misal: Misa de la feria con Prefacio I de la Pasión del Señor, o bien Misa de la memoria de la Virgen de los Dolores (se dice la oración colecta propia y el resto de la feria).
  • Precepto de Cuaresma: Por ser viernes de Cuaresma, es día de abstinencia de carne (o de la práctica penitencial que determine la conferencia episcopal local).
  • Efemérides: Diócesis de San Fernando de Apure (Venezuela): Aniversario de la Dedicación de la Iglesia Catedral (se celebra como solemnidad en la Catedral y como fiesta en el resto de la diócesis).

Citas Bíblicas del Día

Índice del Artículo

Según el leccionario ferial para este día:

  • Primera Lectura: Jeremías 20, 10-13.
  • Salmo Responsorial: Salmo 17.
  • Evangelio: Juan 10, 31-42.

Santo del Día

Nuestra Señora de los Dolores (Conmemoración) El viernes anterior al Domingo de Ramos, la Iglesia acostumbra a contemplar de manera especial los dolores de la Santísima Virgen María. Al acercarse la Semana Santa, unimos nuestra mirada a la de la Madre dolorosa, que acompañó a su Hijo en el camino del Calvario, cumpliéndose la profecía de Simeón: "una espada te traspasará el alma".

Monición de Entrada

Hermanos y hermanas, sean todos bienvenidos a la celebración de la Eucaristía. Hoy es el viernes de la quinta semana de Cuaresma, pórtico de la Semana Santa, un día que la tradición cristiana ha dedicado con inmenso amor a recordar los dolores de la Santísima Virgen María (el "Viernes de Dolores").

Las lecturas de hoy nos introducen en el clima de persecución que rodea a Jesús. Al igual que el profeta Jeremías en la primera lectura, Jesús es acosado, vigilado y amenazado de muerte por sus enemigos. Sin embargo, en medio del rechazo, brilla la confianza absoluta en el Padre. Dispongámonos a vivir estos misterios, reconociendo nuestras faltas y pidiendo al Señor la gracia de acompañarlo fielmente en su Pasión, tomados de la mano de María, nuestra Madre Dolorosa.

Monición a la Primera Lectura

El profeta Jeremías experimenta la angustia del rechazo y la traición, incluso por parte de sus amigos más cercanos. Sus palabras son un grito de dolor, pero también una bellísima profesión de confianza en Dios, a quien siente a su lado "como un fuerte soldado". Esta lectura es una profecía clarísima de los padecimientos de Cristo. Escuchemos.

Primera Lectura del Día de Hoy

Lectura del libro del profeta Jeremías (20, 10-13)

Oía el cuchicheo de la gente: «Pavor en torno; delatadlo, vamos a delatarlo». Mis amigos acechaban mi traspié: «A ver si se deja engañar, y lo dominaremos y tomaremos venganza de él». Pero el Señor está conmigo, como fuerte soldado; mis enemigos tropezarán y no podrán conmigo. Se avergonzarán de su fracaso con sonrojo eterno que no se olvidará. Señor de los ejércitos, que examinas al justo y sondeas lo íntimo del corazón, que yo vea la venganza que tomas de ellos, porque a ti encomendé mi causa. Cantad al Señor, alabad al Señor, que libró la vida del pobre de manos de los impíos.

Palabra de Dios.

Salmo del Día de Hoy

Salmo 17

R/. En mi angustia te invoqué, Señor, y me escuchaste.

Yo te amo, Señor; tú eres mi fortaleza; Señor, mi roca, mi alcázar, mi libertador. R/.

Dios mío, peña mía, refugio mío, escudo mío, mi fuerza salvadora, mi baluarte. Invoco al Señor de mi alabanza y quedo libre de mis enemigos. R/.

Me cercaban olas mortales, torrentes destructores me aterraban, me envolvían las redes del abismo, me alcanzaban los lazos de la muerte. R/.

En el peligro invoqué al Señor, grité a mi Dios: desde su templo él escuchó mi voz, y mi grito llegó a sus oídos. R/.

Monición del Evangelio

La hostilidad contra Jesús llega a su punto máximo. Los judíos toman piedras para matarlo porque se niegan a aceptar que Él es el Hijo de Dios. A pesar de las obras buenas que realiza, la ceguera de sus adversarios los lleva a intentar prenderlo. Nos ponemos de pie para escuchar este dramático pasaje del santo Evangelio.

Evangelio del Día de Hoy

Lectura del santo Evangelio según san Juan (10, 31-42)

En aquel tiempo, los judíos agarraron de nuevo piedras para apedrear a Jesús. Él les replicó: «Os he hecho ver muchas obras buenas por encargo de mi Padre: ¿por cuál de ellas me apedreáis?». Los judíos le contestaron: «No te apedreamos por una obra buena, sino por una blasfemia: porque tú, siendo un hombre, te haces Dios». Jesús les replicó: «¿No está escrito en vuestra ley: "Yo os digo: sois dioses"? Si la Escritura llama dioses a aquellos a quienes vino la palabra de Dios, y no puede fallar la Escritura, a quien el Padre consagró y envió al mundo, ¿decís vosotros: "Blasfemas", porque he dicho: "Soy Hijo de Dios"? Si no hago las obras de mi Padre, no me creáis, pero si las hago, aunque no me creáis a mí, creed a las obras, para que comprendáis y sepáis que el Padre está en mí, y yo en el Padre». Intentaron de nuevo detenerlo, pero se les escabulló de las manos. Se marchó de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde antes había bautizado Juan, y se quedó allí. Muchos acudieron a él y decían: «Juan no hizo ningún signo; pero todo lo que Juan dijo de este era verdad». Y muchos creyeron en él allí.

Palabra del Señor.

Oración de los Fieles

Sacerdote: Hermanos, elevemos nuestra oración al Padre, que escucha siempre el grito del justo perseguido, y pidámosle por las necesidades del mundo entero, diciendo juntos: Señor, sálvanos por tu misericordia.

  1. Por la Iglesia, Cuerpo de Cristo: para que en medio de las pruebas, rechazos y persecuciones del mundo, se mantenga firme en la verdad y no deje de realizar las "obras del Padre". Oremos.
  2. Por la paz en el mundo y por todos los que tienen autoridad: para que suelten las "piedras" de la violencia, la guerra y la intolerancia, y busquen caminos de reconciliación. Oremos.
  3. Por los que sufren persecución, injusticia o son calumniados, como el profeta Jeremías: para que experimenten que el Señor está a su lado como un "fuerte soldado" que los defiende. Oremos.
  4. Por la Diócesis de San Fernando de Apure en el aniversario de la dedicación de su Catedral: para que sea siempre un templo de piedras vivas donde resplandezca la fe y el amor a Dios. Oremos.
  5. Por nuestra comunidad y por todos nosotros: para que en esta jornada en que recordamos los Dolores de María, aprendamos de su fortaleza al pie de la cruz y sepamos acompañar el sufrimiento de nuestros hermanos. Oremos.

Sacerdote: Padre de bondad, que no abandonas a tus hijos en el peligro; escucha estas súplicas que te presentamos unidos a los dolores de la Virgen María. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Monición de Presentación de Ofrendas

Hermanos, al presentar ante el altar el pan y el vino, ofrezcamos también nuestras propias penas, cansancios y contrariedades. Que, unidos al sacrificio de Cristo y a los dolores de su Santísima Madre, estos dones se conviertan para nosotros en fuente de fortaleza y de vida eterna.

Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.

Reflexión del Día de Hoy: "Las Piedras de la Incredulidad y el Dolor de la Madre"

Llegamos al final de la quinta semana de Cuaresma, a las puertas mismas de la Semana Mayor. La liturgia de la Palabra de hoy nos dibuja un cuadro de soledad, hostilidad y rechazo absoluto hacia los enviados de Dios, culminando en la figura misma del Salvador.

1. El cerco se estrecha (Jeremías) En la primera lectura, el profeta Jeremías expresa la asfixia vital en la que se encuentra. Sus enemigos cuchichean, sus amigos íntimos esperan a que tropiece para burlarse y tomar venganza. Jeremías está solo ante el mundo por atreverse a decir la verdad de Dios. Sin embargo, su lamento no termina en desesperación, sino en una inquebrantable confianza: "Pero el Señor está conmigo, como fuerte soldado". Jeremías es figura viva de Cristo, quien soportará un acoso infinitamente mayor durante su Pasión, fiándose únicamente de las manos de su Padre.

2. Obras de amor frente a piedras de odio (El Evangelio) El Evangelio de Juan nos relata un momento de tensión extrema en Jerusalén. Los opositores de Jesús ya no debaten con argumentos; su respuesta son las piedras. Quieren ejecutarlo allí mismo. Jesús, con una serenidad sobrecogedora, les hace una pregunta que desenmascara la irracionalidad del odio: "Os he hecho ver muchas obras buenas... ¿por cuál de ellas me apedreáis?". Es la eterna paradoja del pecado: la bondad infinita de Dios choca contra el muro de nuestra dureza humana. Los judíos afirman que lo apedrean no por sus obras, sino por "blasfemo", porque siendo hombre se hace Dios. Su cerrazón es tan grande que no pueden aceptar que Dios haya decidido acercarse tanto al hombre. Jesús les pide, al menos, que miren los frutos: los ciegos ven, los paralíticos andan, los pobres son evangelizados. Pero cuando el corazón está ciego de soberbia, ni siquiera los milagros más evidentes bastan. Hoy, nosotros también debemos preguntarnos: ¿Cuántas veces hemos tomado "piedras" contra nuestros hermanos a pesar de ver las cosas buenas que hacen, movidos por nuestros propios prejuicios o envidias?

3. El Viernes de Dolores En la piedad popular católica, este día resuena profundamente como el "Viernes de Dolores". Es imposible meditar hoy sobre las conjuras contra Jeremías y las piedras levantadas contra Jesús sin pensar en el corazón de su Madre. María presenció el odio creciente contra su Hijo. Como madre, sufrió el cerco que se estrechaba en torno a Jesús. Ella no tomó piedras, no respondió con violencia; su respuesta fue permanecer de pie, fiel, acompañando el dolor de su Hijo en el silencio del amor total.

En este día de abstinencia cuaresmal, pidámosle al Señor que cambie nuestro corazón de piedra por un corazón de carne. Y pidámosle a Nuestra Señora de los Dolores que nos enseñe a permanecer firmes junto a la cruz de tantos crucificados de hoy, con fe, con esperanza y con un profundo amor operante.

Monición de Despedida

Hermanos, hemos sido alimentados en esta Eucaristía preparándonos para la gran celebración de la Semana Santa. Sigamos el ejemplo de Cristo, que no devolvió mal por mal, y el de María Dolorosa, que guardó fidelidad hasta el final. Vayamos a nuestros hogares en paz, para ser testigos de la misericordia en medio del mundo. Que el Señor los acompañe.

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