Moniciones y Lecturas de hoy Viernes 20 de Febrero de 2026

Tips Litúrgicos del Día

Índice del Artículo

Fecha: Viernes después de Ceniza.

Tiempo: Cuaresma.

Color: Morado.

Celebración: Feria privilegiada de Cuaresma.

Misal: Se utiliza el formulario propio del "Viernes después de Ceniza". Prefacio de Cuaresma.

Conmemoración: Se puede hacer conmemoración de los Santos Francisco y Jacinta Marto, niños videntes de Fátima (colecta propia y resto de la feria).

Abstinencia: Al ser viernes de Cuaresma, es día de abstinencia de carne (o de otra obra de penitencia según las normas de la conferencia episcopal local).


Citas Bíblicas del Día

Según el calendario litúrgico para el año 2026:

Primera Lectura: Isaías 58, 1-9a.

Salmo Responsorial: Salmo 50 (51), 3-4. 5-6a. 18-19.

Evangelio: Mateo 9, 14-15.


Santo del Día

Feria de Cuaresma (Viernes después de Ceniza) (Conmemoración: Santos Francisco y Jacinta Marto). Hoy la liturgia se centra en el ayuno verdadero. Sin embargo, recordamos a los pastorcitos de Fátima, canonizados por el Papa Francisco, quienes vivieron el espíritu de penitencia y oración de una manera heroica desde su infancia, respondiendo al llamado de la Virgen María.


Monición de Entrada

Hermanos y hermanas, bienvenidos a la Eucaristía en este primer viernes de Cuaresma. Hoy, la Iglesia nos invita a la abstinencia y a la penitencia. Pero la Palabra de Dios nos advierte: el ayuno físico no tiene valor si no va acompañado de la caridad y la justicia. El profeta Isaías nos gritará que el ayuno que Dios quiere es romper las cadenas injustas y compartir el pan. Jesús, en el Evangelio, se presenta como el "Esposo"; nuestro ayuno no es de tristeza, sino de espera y de conversión para estar con Él. Comencemos esta celebración reconociendo que muchas veces nuestra religión se queda en lo externo y pidamos perdón.


Monición a la Primera Lectura

El pueblo de Israel se queja ante Dios porque ayunan y Él no parece hacerles caso. La respuesta de Dios a través del profeta Isaías es contundente: no basta con inclinar la cabeza como un junco o vestirse de saco. El verdadero ayuno que agrada a Dios tiene una dimensión social ineludible: la justicia con el oprimido y la misericordia con el hambriento.


Primera Lectura del Día de Hoy

Lectura del libro del profeta Isaías (58, 1-9a)

Así dice el Señor Dios: «Grita a pleno pulmón, no te contengas; alza la voz como una trompeta, denuncia a mi pueblo sus rebeldías, a la casa de Jacob sus pecados. Me buscan día tras día y desean conocer mis caminos, como gente que practicara la justicia y no abandonase el mandato de su Dios; me piden sentencias justas, desean la vecindad de Dios: “¿Por qué ayunamos y no haces caso, nos mortificamos y no te enteras?”. Es que el día de ayuno buscáis vuestro interés y apremiáis a vuestros servidores; es que ayunáis para litigios y pleitos, y para dar puñetazos a traición. No ayunéis como hoy, para hacer oír en las alturas vuestra voz. ¿Es este el ayuno que yo quiero, el día en que el hombre se mortifica? ¿Doblar la cabeza como un junco, acostarse sobre saco y ceniza? ¿A eso llamáis ayuno y día agradable al Señor? El ayuno que yo quiero es este: abrir las prisiones injustas, hacer saltar los cerrojos de los cepos, dejar libres a los oprimidos, romper todos los yugos; partir tu pan con el hambriento, hospedar a los pobres sin techo, vestir al que ves desnudo, y no cerrarte a tu propia carne. Entonces romperá tu luz como la aurora, en seguida te brotará la carne sana; te abrirá camino la justicia, detrás irá la gloria del Señor. Entonces clamarás al Señor, y te responderá; gritarás, y te dirá: “Aquí estoy”».

Palabra de Dios.


Salmo del Día de Hoy

Salmo 50

R/. Un corazón quebrantado y humillado, oh Dios, tú no lo desprecias.

Misericordia, Dios mío, por tu bondad, por tu inmensa compasión borra mi culpa; lava del todo mi delito, limpia mi pecado. R/.

Pues yo reconozco mi culpa, tengo siempre presente mi pecado: contra ti, contra ti solo pequé, cometí la maldad que aborreces. R/.

Los sacrificios no te satisfacen: si te ofreciera un holocausto, no lo querrías. Mi sacrificio es un espíritu quebrantado; un corazón quebrantado y humillado, tú no lo desprecias. R/.


Monición del Evangelio

Los discípulos de Juan el Bautista le preguntan a Jesús por qué sus discípulos no ayunan como ellos o los fariseos. Jesús responde con una imagen de bodas: Él es el Novio. Mientras Él está presente, hay alegría. Pero anuncia su Pasión: cuando el Esposo les sea arrebatado, entonces ayunarán. El ayuno cristiano tiene sentido cristológico: nos une a la Pasión del Señor.


Evangelio del Día de Hoy

Lectura del santo Evangelio según san Mateo (9, 14-15)

En aquel tiempo, se acercaron los discípulos de Juan a Jesús, preguntándole: «¿Por qué nosotros y los fariseos ayunamos a menudo y, en cambio, tus discípulos no ayunan?». Jesús les dijo: «¿Es que pueden guardar luto los amigos del esposo, mientras el esposo está con ellos? Llegarán días en que les arrebatarán al esposo, y entonces ayunarán».

Palabra del Señor.


Oración de los Fieles

Sacerdote: Oremos al Señor, nuestro Dios, que prefiere la misericordia al sacrificio y el amor a la apariencia.

1. Por la Iglesia: para que su ayuno y penitencia en esta Cuaresma se traduzcan en obras concretas de caridad y justicia hacia los más necesitados. Oremos.

2. Por los gobernantes: para que trabajen por "romper los cerrojos de los cepos" de la injusticia, la pobreza y la opresión en sus pueblos. Oremos.

3. Por los que tienen hambre, los sin techo y los desnudos: para que encuentren en nosotros manos generosas que partan su pan y compartan su vida. Oremos.

4. Por los niños y jóvenes: para que, a ejemplo de los santos Francisco y Jacinta, aprendan a ofrecer sacrificios por amor a Dios y por la paz del mundo. Oremos.

5. Por nosotros: para que nuestro ayuno no sea para "litigios y pleitos", sino para purificar el corazón y esperar con fe al Esposo que viene. Oremos.

Sacerdote: Escucha, Padre, nuestras súplicas y concédenos un corazón contrito y humillado. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.


Monición de Presentación de Ofrendas

Presentamos, Señor, el pan y el vino. Junto con ellos, queremos ofrecerte nuestro compromiso de ayunar del egoísmo para saciarnos de tu voluntad. Que esta ofrenda nos disponga para la celebración de la Pascua eterna.


Oración de Comunión Espiritual

Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.


Reflexión del Día de Hoy: El Ayuno que rompe Cadenas

Estamos en el comienzo de la Cuaresma y la liturgia de hoy pone el dedo en la llaga sobre nuestras prácticas religiosas.

1. La queja de los "religiosos": En la primera lectura, el pueblo se queja: "¿Por qué ayunamos y no haces caso?". Es la tentación de pensar que podemos "comprar" a Dios con nuestros sacrificios. Creemos que, si cumplimos con el rito (no comer carne, ir a procesiones), Dios está obligado a bendecirnos. Pero Dios responde desenmascarando la hipocresía: "Es que el día de ayuno buscáis vuestro interés... y para dar puñetazos". ¡Qué imagen tan fuerte! Ayunar mientras se explota al empleado, o mientras se pelea en casa, es una abominación para Dios. Isaías nos recuerda que la liturgia sin justicia es vacía.

2. El Ayuno que Dios quiere: Dios define su ayuno favorito con verbos de acción social y liberadora: romper, abrir, soltar, partir, hospedar, vestir. El verdadero ayuno cristiano tiene dos direcciones:

Privación personal: Me quito algo a mí mismo (comida, gustos, tiempo).

Donación al otro: Eso que me quito, se lo doy al hermano. Si mi ayuno me pone de mal humor o me hace sentir superior a los demás, no sirve. Si mi ayuno libera recursos para ayudar al necesitado y ablanda mi corazón, entonces "romperá tu luz como la aurora".

3. El Esposo y la Cruz: En el Evangelio, Jesús cambia la perspectiva. El ayuno no es solo una ley, es una relación. Cuando Jesús está, es una fiesta de bodas. Pero "les arrebatarán al esposo". Esta frase alude a su Pasión y Muerte. Ahora ayunamos, no como los fariseos para ser vistos, sino porque anhelamos al Esposo, porque vivimos en el tiempo de la espera y de la lucha contra el pecado que nos aleja de Él. Ayunamos para tener hambre de Dios.

Conclusión: Hoy, viernes de Cuaresma, preguntémonos: ¿Mi ayuno abre prisiones o cierra mi corazón? ¿Comparto mi pan o solo guardo la línea? Que nuestro sacrificio sea, como dice el Salmo, "un corazón quebrantado y humillado" que ama a Dios amando al prójimo.


Monición de Despedida

Hermanos, hemos celebrado la Eucaristía, el banquete del Reino. Al salir, recordemos que el ayuno que Dios quiere es el amor hecho obras. Que tengan un día de paz y de verdadera penitencia. Pueden ir en paz.


Referencias

Fuente Principal: calendario enero y febrero 2026.pdf. Confirma la fecha (Viernes 20 de febrero de 2026), el carácter litúrgico (Viernes después de Ceniza), el color (Morado), la conmemoración de los santos niños de Fátima y las lecturas exactas: Is 58,1-9a; Sal 50; Mt 9,14-15.

Fuente Contextual: Calendario Litúrgico Pastoral Conferencia Episcopal Española.pdf. Proporciona el contexto del salmo 50 como salmo penitencial y la estructura de las ferias de Cuaresma.

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