Moniciones Lecturas y Reflexion del Viernes 26 de Diciembre del 2025 - SAN ESTEBAN, protomártir, fiesta

San Esteban, Protomártir: Testigo Fiel hasta el Último Aliento

Índice del Artículo

Fiesta de san Esteban, protomártir, varón lleno de fe y de Espíritu Santo, que fue el primero de los siete diáconos que los apóstoles eligieron como cooperadores de su ministerio, y también fue el primero de los discípulos del Señor que en
Jerusalén derramó su sangre, dando testimonio de Cristo Jesús al afirmar que veía al Señor sentado en la gloria a la derecha del Padre, al ser lapidado mientras oraba por los perseguidores (elog. del Martirologio Romano).


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • Hoy celebramos con alegría la fiesta de San Esteban, el primer mártir cristiano, cuyo testimonio nos invita a ser valientes en nuestra fe.
  • El color litúrgico es rojo, símbolo del fuego del Espíritu Santo y de la sangre derramada por Cristo.
  • Esta celebración nos recuerda que el martirio es el testimonio supremo de fidelidad al Evangelio.
  • En esta Octava de Navidad, la Iglesia nos presenta a San Esteban como modelo de coherencia entre el nacimiento de Cristo y el testimonio hasta la muerte.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Hch 6, 8-10; 7, 54-59. Veo los cielos abiertos.
  • Salmo: Sal 30. R. A tus manos, Señor, encomiendo mi espíritu.
  • Evangelio: Mt 10, 17-22. No seréis vosotros los que habléis, sino el Espíritu de vuestro Padre.

Nota del Santoral:

San Esteban, protomártir, fue el primero de los siete diáconos elegidos por los apóstoles para servir a la comunidad cristiana primitiva. Lleno de fe y del Espíritu Santo, realizaba grandes prodigios y signos entre el pueblo. Su testimonio valiente ante el Sanedrín y su martirio por lapidación hacia el año 34 d.C. lo convierten en el primer testigo que derramó su sangre por Cristo. Lo que más destaca de su martirio es que, imitando a Jesús, oró por sus perseguidores mientras las piedras caían sobre él. Su fiesta se celebra el 26 de diciembre, en la Octava de Navidad, para mostrarnos que la alegría del nacimiento de Cristo va inseparablemente unida al testimonio del Evangelio hasta el extremo.


Monicion de entrada

Hermanos y hermanas en Cristo: En este día solemne, la Iglesia nos invita a contemplar el rostro luminoso de San Esteban, el primer mártir cristiano, cuya fiesta celebra en medio de la Octava de Navidad para recordarnos que la alegría del nacimiento de Cristo no puede separarse del testimonio valiente de sus discípulos. Como dice el Papa Benedicto XVI, "El martirio es la forma suprema del testimonio, porque el testigo, con su propia vida, da testimonio de la verdad de la fe y del amor de Dios" (Spe Salvi, n. 47). En un mundo que muchas veces nos invita al silencio y a la comodidad, San Esteban nos desafía a ser testigos audaces del Evangelio, confiando como él en la fuerza del Espíritu Santo que transforma el miedo en valentía y el odio en perdón. Que esta Eucaristía, celebrada en honor del protomártir, nos conceda la gracia de una fe viva y coherente, capaz de iluminar las tinieblas de nuestro tiempo con la luz de Cristo resucitado.


Monición a la Primera Lectura

Escuchemos con corazones atentos la Palabra de Dios en el libro de los Hechos de los Apóstoles, donde Lucas nos narra el testimonio heroico de San Esteban, aquel diácono lleno de "fe y del Espíritu Santo" (Hch 6,5) que, fiel a su vocación de servicio, no dudó en proclamar la verdad de Cristo hasta el extremo. Su vida nos enseña que el verdadero servicio a la comunidad cristiana no se limita a las mesas y a las obras materiales, sino que exige también el testimonio valiente de la fe, incluso cuando este testimonio conduce a la persecución. San Esteban, con sus ojos fijos en el cielo, nos muestra que solo quien contempla la gloria de Cristo puede afrontar con serenidad las piedras de la incomprensión humana. Su martirio no fue un fracaso, sino la culminación de una vida entregada al servicio de la Palabra. Como afirma San Juan Crisóstomo, "El mártir no muere por sus propias fuerzas, sino por la gracia del Espíritu Santo que habita en él" (Homilías sobre los Hechos de los Apóstoles, Homilía 17). Que esta lectura nos inspire a vivir nuestra fe con la misma coherencia y valentía que caracterizaron al primero de los mártires.


Misa del Dia

SAN ESTEBAN
Primer mártir
Fiesta

Primera Lectura Del Dia de Hoy

Lectura de los Hechos de los Apóstoles     6, 8-10; 7, 54-60

    Esteban, lleno de gracia y de poder, hacía grandes prodigios y signos en el pueblo. Algunos miembros de la sinagoga llamada «de los Libertos», como también otros, originarios de Cirene, de Alejandría, de Cilicia y de la provincia de Asia, se presentaron para discutir con él. Pero no encontraban argumentos, frente a la sabiduría y al espíritu que se manifestaba en su palabra.
    Al oír esto, se enfurecieron y rechinaban los dientes contra él. Esteban, lleno del Espíritu Santo y con los ojos fijos en el cielo, vio la gloria de Dios, y a Jesús, que estaba de pie a la derecha de Dios. Entonces exclamó: «Veo el cielo abierto y al Hijo del hombre de pie a la derecha de Dios.»
    Ellos comenzaron a vociferar y, tapándose los oídos, se precipitaron sobre él como un solo hombre; y arrastrándolo fuera de la ciudad, lo apedrearon. Los testigos se quitaron los mantos, confiándolos a un joven llamado Saulo.
    Mientras lo apedreaban, Esteban oraba, diciendo: «Señor Jesús, recibe mi espíritu.» Después, poniéndose de rodillas, exclamó en alta voz: «Señor, no les tengas en cuenta este pecado». Y al decir esto, expiró

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Salmo Responsorial

SALMO     Sal 30, 3c-4. 6. 8ab. 16bc. 17

R. Señor, yo pongo mi vida en tus manos.

Sé para mí una roca protectora,
un baluarte donde me encuentre a salvo,
porque tú eres mi Roca y mi baluarte:
por tu Nombre, guíame y condúceme. 

R. Señor, yo pongo mi vida en tus manos.

Yo pongo mi vida en tus manos:
tú me rescatarás, Señor, Dios fiel.
Confío en el Señor.
¡Tu amor será mi gozo y mi alegría! 

R. Señor, yo pongo mi vida en tus manos.

Líbrame del poder de mis enemigos
y de aquellos que me persiguen.
Que brille tu rostro sobre tu servidor,
sálvame por tu misericordia. 

R. Señor, yo pongo mi vida en tus manos.


Aleluia.
¡Bendito el que viene en nombre del Señor!
El Señor es Dios y Él nos ilumina.
Aleluia.


Monición del Evangelio

Hermanos y hermanas: Ahora escuchemos las palabras de Jesús a sus discípulos, palabras que San Esteban hizo carne en su vida y en su muerte. El Señor no nos promete un camino fácil, sino que nos prepara con realismo y ternura para las dificultades que encontraremos al testimoniar nuestra fe. Jesús nos advierte que seremos entregados a tribunales y sinagogas, que seremos odiados por causa de su nombre, pero nos asegura una presencia constante y una asistencia divina en medio de las pruebas. Esta promesa del Espíritu Santo que "hablará en nosotros" (Mt 10,20) es la clave para entender el martirio de Esteban: no fue su elocuencia humana lo que conmovió a sus verdugos, sino la acción del Espíritu Santo que hablaba a través de él. En un mundo donde tantas veces nos sentimos solos y desvalidos ante las adversidades, el Evangelio de hoy nos recuerda que Cristo nunca nos abandona en nuestra misión testimonial. Como escribe el Papa Francisco, "El Espíritu Santo es nuestra fuerza, nuestra guía, nuestro consolador. Él nos transforma, nos santifica, nos da el coraje para testimoniar nuestra fe" (Gaudete et Exsultate, n. 133). Que estas palabras de Jesús, vividas plenamente por San Esteban, nos fortalezcan en nuestra vocación de ser testigos del Resucitado en las circunstancias concretas de nuestra vida.


Evangelio Del dia de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     10, 17-22

Jesús dijo a sus apóstoles:
    Cuídense de los hombres, porque los entregarán a los tribunales y los azotarán en las sinagogas. A causa de mí, serán llevados ante gobernadores y reyes, para dar testimonio delante de ellos y de los paganos.
    Cuando los entreguen, no se preocupen de cómo van a hablar o qué van a decir: lo que deban decir se les dará a conocer en ese momento, porque no serán ustedes los que hablarán, sino que el Espíritu de su Padre hablará en ustedes.
    El hermano entregará a su hermano para que sea condenado a muerte, y el padre a su hijo; los hijos se rebelarán contra sus padres y los harán morir. Ustedes serán odiados por todos a causa de mi Nombre, pero aquel que persevere hasta el fin se salvará.

Palabra del Señor.

/Gloria a Ti Señor Jesus


Oración de los Fieles

Oremos confiadamente al Padre, que nos sostiene en medio de las pruebas:

  1. Por la Santa Iglesia, para que sea valiente en el testimonio del Evangelio y fiel al mandato de Cristo de anunciar la Buena Noticia a todas las naciones, roguemos al Señor.
  2. Por nuestros pastores, para que, como San Esteban, sean testigos valientes de la verdad y guíen al pueblo de Dios con sabiduría y fortaleza, roguemos al Señor.
  3. Por todos los que sufren persecución por causa de la fe, para que encuentren consuelo en Cristo y fortaleza en el Espíritu Santo, roguemos al Señor.
  4. Por la comunidad de caminoyoracion.org, para que sea un lugar de encuentro con Dios y de fortalecimiento en la fe para todos quienes buscan profundizar en su vida espiritual, roguemos al Señor.
  5. Por nosotros aquí reunidos, para que imitemos a San Esteban en su fidelidad al Evangelio y en su capacidad de perdonar a los que nos persiguen, roguemos al Señor.

Escucha, Señor, nuestras súplicas y concédenos el don de tu Espíritu Santo para ser testigos valientes de tu amor en el mundo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.


Monición de Presentación de Ofrendas

Hermanos y hermanas: Como San Esteban ofreció su vida en testimonio de fe, presentemos al Señor nuestras ofrendas con el mismo espíritu de entrega y confianza. Que estos dones del pan y el vino, fruto de nuestro trabajo y de la tierra, se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, fortaleciéndonos para ser, como el protomártir, testigos valientes del Evangelio en nuestro tiempo y lugar.


Oración de Comunión Espiritual

Jesús mío, creo firmemente que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Puesto que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que me separe de Ti. Amén.


Reflexión del día

San Esteban nos enseña que el martirio no es solo morir por Cristo, sino vivir plenamente por Él. Su testimonio va más allá de las piedras que cayeron sobre su cuerpo; nos muestra la belleza de una vida completamente entregada al servicio de los hermanos y a la proclamación del Evangelio.

En un mundo donde muchas veces preferimos el silencio a la confrontación, San Esteban nos recuerda que la fe auténtica exige coherencia. Como diácono, su misión era servir a las mesas y a los pobres, pero también proclamar con valentía la verdad del Evangelio, incluso cuando esta provocaba rechazo. Su vida nos interpela a muchos que, por miedo al qué dirán, callamos nuestra fe en el ámbito público.

El verdadero testimonio cristiano, como el de Esteban, nace de una profunda contemplación de Cristo. Cuando fijó sus ojos en el cielo, no vio solo una visión gloriosa, sino que contempló a "Jesús de pie a la derecha de Dios". Esta contemplación transformó su mirada sobre la realidad y le dio la fuerza para perdonar a sus verdugos. Como afirma San Juan Pablo II en su encíclica "Veritatis Splendor", "el martirio constituye la culminación de la vocación del cristiano a la santidad" (n. 93).

San Esteban nos invita a redescubrir el don del Espíritu Santo en nuestras vidas. Cuando Jesús advierte a sus discípulos que no serán ellos quienes hablen, sino el Espíritu de su Padre, nos asegura que no estamos solos en el testimonio. Esta promesa es especialmente consoladora para quienes sienten miedo al compartir su fe. Como escribe el Papa Francisco en "Gaudete et Exsultate", "el Espíritu Santo derrama su fuerza para que podamos dar testimonio y para que podamos servir con alegría" (n. 133).

La fiesta de San Esteban, en medio de la alegría navideña, nos recuerda que la luz de Belén ilumina también el camino del testimonio y el sacrificio. No podemos separar el pesebre de la cruz, ni la alegría del nacimiento de la valentía del martirio. Esta unidad es la que nos permite vivir una fe integral y coherente.

En nuestra sociedad actual, donde la superficialidad y el individualismo prevalecen, el testimonio de San Esteban nos llama a ser cristianos de profundidad. Su vida nos enseña que la verdadera alegría no está en evitar el sufrimiento, sino en encontrar en Cristo la fuerza para transformarlo en amor. Como dice el Beato Charles de Foucauld, "El cristiano debe ser otro Cristo, Cristo mismo. Debe imitar a Cristo, asemejarse a Él, tomar sus disposiciones, sus pensamientos, sus juicios, su manera de vivir y de actuar" (Escritos Espirituales, p. 124).


Monición de despedida

Hermanos y hermanas: Vamos en paz, fortalecidos por el testimonio de San Esteban y por la Eucaristía que hemos celebrado. Que el Espíritu Santo, que llenó de gracia y poder a este primer mártir, nos conceda también a nosotros la valentía para ser testigos de Cristo en nuestro tiempo y lugar. Recordemos que la verdadera alegría no está en evitar las dificultades, sino en encontrar en Cristo la fuerza para transformarlas en testimonio de amor. Que San Esteban nos acompañe y nos enseñe a confiar plenamente en Dios, incluso en los momentos más difíciles. Vayan en paz y anuncien el Evangelio con sus vidas.


Referencias

Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). Libreria Editrice Vaticana.
Francisco, Papa. (2018). Gaudete et Exsultate. Libreria Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html
Juan Pablo II, Papa. (1993). Veritatis Splendor. Libreria Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_06081993_veritatis-splendor.html
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. (2000). Instrucción General del Misal Romano. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html
Foucauld, C. de. (1999). Escritos Espirituales. Ediciones San Pablo.
Comisión Episcopal de Liturgia de la Conferencia Episcopal Argentina. (2025). Calendario Litúrgico. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Sagrada Biblia. (2024). Hechos de los Apóstoles 6, 8-10; 7, 54-59. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Sagrada Biblia. (2024). Salmo 30. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Sagrada Biblia. (2024). Mateo 10, 17-22. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/


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