
Tips Litúrgicos del Día de Hoy
- Color Litúrgico: Blanco (propio del tiempo de Navidad y de la memoria del Santo Nombre).
- Tiempo Litúrgico: Tiempo de Navidad (antes de la Epifanía).
- Actitud: Veneración profunda y confianza en el poder salvador del Nombre de Jesús.
- Detalle: Hoy la Iglesia recuerda que el nombre de Jesús no es solo una etiqueta, sino la identidad misma de la Salvación ("Dios Salva").
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Lectura de la primera carta de san Juan 2, 22-28
- Salmo: Sal 97, 1-4
- Evangelio: san Juan 1, 19-28
Nota del Santoral:
- Tips Litúrgicos del Día de Hoy
- Citas Bíblicas del Día
- Nota del Santoral:
- Monicion de entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Misa del Dia
- Primera Lectura Del Dia de Hoy
- Lectura de la primera carta de san Juan 2, 29 -- 3, 6
- Salmo Responsorial
- SALMO Sal 97, 1. 3cd-6
- ALELUIA Jn 1, 14a. 12a y c
- Monición del Evangelio
- Evangelio Del dia de Hoy
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 1, 19-28
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Referencias
Hoy celebramos el Santísimo Nombre de Jesús. Aunque el nombre fue impuesto en la circuncisión (Lc 2, 21), esta memoria celebra el poder y la dignidad del nombre ante el cual "toda rodilla se doble" (Flp 2, 10). La devoción al Santo Nombre, impulsada fuertemente por San Bernardino de Siena en el siglo XV con el trigrama IHS, nos recuerda que invocar a Jesús es invocar su presencia real y salvadora. No es una simple fórmula, sino el medio por el cual tenemos acceso al Padre, siendo "miel en la boca, melodía en el oído y júbilo en el corazón" (San Bernardo de Claraval).
Monicion de entrada
Queridos hermanos, bienvenidos a la celebración de la Eucaristía. Hoy, inmersos aún en la alegría de la Navidad, honramos el Santísimo Nombre de Jesús. Este nombre, revelado por el ángel a María y a José, encierra en sí mismo el misterio de nuestra redención: Dios salva. Al reunirnos hoy, no venimos a cumplir un rito, sino a encontrarnos con la Persona que lleva este nombre bendito, el único bajo el cielo que nos ha sido dado para salvarnos. Iniciemos con gozo esta Santa Misa.
Monición a la Primera Lectura
El apóstol San Juan nos invita a maravillarnos ante una realidad asombrosa: no solo nos llamamos cristianos, sino que realmente somos hijos de Dios. Esta filiación divina es el regalo del amor del Padre, un amor que nos purifica y nos llama a vivir en justicia, rompiendo con el pecado para permanecer en Él. Escuchemos con atención.
Misa del Dia
TIEMPO DE NAVIDAD
DÍA 3 DE ENERO
En los lugares en donde la Epifanía se celebra el domingo que cae entre los días 2 al 8 de enero, después de la Epifanía se toman las lecturas del 7 de enero.
Primera Lectura Del Dia de Hoy
El que permanece en Él no peca
Lectura de la primera carta de san Juan 2, 29 -- 3, 6
Hijos míos:
Si ustedes saben que Dios es justo,
sepan también que todo el que practica la justicia
ha nacido de Él.
¡Miren cómo nos amó el Padre!
Quiso que nos llamáramos hijos de Dios,
y nosotros lo somos realmente.
Si el mundo no nos reconoce,
es porque no lo ha reconocido a Él.
Queridos míos,
desde ahora somos hijos de Dios,
y lo que seremos no se ha manifestado todavía.
Sabemos que cuando se manifieste,
seremos semejantes a Él,
porque lo veremos tal cual es.
El que tiene esta esperanza en Él,
se purifica, así como Él es puro.
El que comete el pecado comete también la iniquidad,
porque el pecado es la iniquidad.
Pero ustedes saben que Él se manifestó
para quitar los pecados,
y que Él no tiene pecado.
El que permanece en Él, no peca,
y el que peca no lo ha visto ni lo ha conocido.
— Palabra de Dios.
— Te alabamos, Señor.
(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )
Salmo Responsorial
SALMO Sal 97, 1. 3cd-6
R. ¡El Señor manifestó su victoria!
Canten al Señor un canto nuevo,
porque Él hizo maravillas:
su mano derecha y su santo brazo
le obtuvieron la victoria.
R. ¡El Señor manifestó su victoria!
Los confines de la tierra han contemplado
el triunfo de nuestro Dios.
Aclame al Señor toda la tierra,
prorrumpan en cantos jubilosos.
R. ¡El Señor manifestó su victoria!
Canten al Señor con el arpa
y al son de instrumentos musicales;
con clarines y sonidos de trompeta
aclamen al Señor, que es Rey.
R. ¡El Señor manifestó su victoria!
ALELUIA Jn 1, 14a. 12a y c
Aleluia.
La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros.
A todos los que la recibieron
les dio el poder de llegar a ser hijos de Dios.
Aleluia.
Monición del Evangelio
En el Evangelio de hoy, Juan el Bautista cumple su misión suprema: no retener a sus discípulos para sí, sino señalar a Cristo. Con la imagen del "Cordero de Dios", Juan nos revela a Jesús como aquel que carga con la debilidad humana para liberarnos. Preparémonos para acoger la Buena Noticia de nuestra liberación.
Evangelio Del dia de Hoy
Éste es el Cordero de Dios
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 1, 19-28
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 1, 29-34
Juan Bautista vio acercarse a Jesús y dijo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. A Él me refería, cuando dije:
Después de mí viene un hombre que me precede, porque existía antes que yo.
Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que Él fuera manifestado a Israel».
Y Juan dio este testimonio: «He visto al Espíritu descender del cielo en forma de paloma y permanecer sobre Él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: "Aquel sobre el que veas descender el Espíritu y permanecer sobre Él, ese es el que bautiza en el Espíritu Santo"
Yo lo he visto y doy testimonio de que Él es el Hijo de Dios».
Palabra del Señor.
/Gloria a Ti Señor Jesus
En los lugares donde la Epifanía se celebra el domingo que cae entre los días 2 al 8 de enero, después de la Epifanía se toman las lecturas:
Pongan a prueba su inspiración para ver si procede de Dios
Lectura de la primera carta de san Juan 3, 22-4, 6
Hijos míos:
Dios nos concederá
todo cuanto le pidamos,
porque cumplimos sus mandamientos
y hacemos lo que le agrada.
Su mandamiento es este:
que creamos en el Nombre de su Hijo Jesucristo,
y nos amemos los unos a los otros como Él nos ordenó.
El que cumple sus mandamientos
permanece en Dios,
y Dios permanece en él;
y sabemos que Él permanece en nosotros,
por el Espíritu que nos ha dado.
Queridos míos,
no crean a cualquiera que se considere inspirado:
pongan a prueba su inspiración,
para ver si procede de Dios,
porque han aparecido en el mundo
muchos falsos profetas.
En esto reconocerán al que está inspirado por Dios:
todo el que confiesa
a Jesucristo manifestado en la carne,
procede de Dios.
Y todo el que niega a Jesús,
no procede de Dios,
sino que está inspirado por el Anticristo,
por el que ustedes oyeron decir que vendría
y ya está en el mundo.
Hijos míos,
ustedes son de Dios
y han vencido a esos falsos profetas,
porque Aquél que está en ustedes
es más grande que el que está en el mundo.
Ellos son del mundo,
por eso hablan el lenguaje del mundo
y el mundo los escucha.
Nosotros, en cambio, somos de Dios.
El que conoce a Dios nos escucha,
pero el que no es de Dios no nos escucha.
Y en esto distinguiremos
la verdadera de la falsa inspiración.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 2, 7-8. 10-12a
R. ¡Te daré las naciones como herencia!
Voy a proclamar el decreto del Señor:
Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo, Yo te he engendrado hoy.
Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra». R.
Por eso, reyes, sean prudentes;
aprendan, gobernantes de la tierra.
Sirvan al Señor con temor;
temblando, ríndanle homenaje. R.
ALELUIA Mt 4, 23
Aleluia.
Jesús proclamaba la Buena Noticia del Reino,
sanaba todas las enfermedades de la gente.
Aleluia.
EVANGELIO
El Reino de los Cielos está muy cerca
+ Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 4, 12-17. 23-25
Cuando Jesús se enteró de que Juan Bautista había sido arrestado, se retiró a Galilea. Y, dejando Nazaret, se estableció en Cafarnaúm, a orillas del lago, en los confines de Zabulón y Neftalí, para que se cumpliera lo que había sido anunciado por el profeta Isaías:
"¡Tierra de Zabulón, tierra de Neftalí,
camino del mar, país de la Transjordania,
Galilea de las naciones!
El pueblo que se hallaba en tinieblas vio una gran luz;
sobre los que vivían en las oscuras regiones de la muerte,
se levantó una luz".
A partir de ese momento, Jesús comenzó a proclamar:
«Conviértanse, porque el Reino de los Cielos está cerca».
Jesús recorría toda la Galilea, enseñando en las sinagogas de ellos, proclamando la Buena Noticia del Reino y sanando todas las enfermedades y dolencias de la gente. Su fama se extendió por toda la Siria, y le llevaban a todos los enfermos, afligidos por diversas enfermedades y sufrimientos: endemoniados, epilépticos y paralíticos, y Él los sanaba. Lo seguían grandes multitudes que llegaban de Galilea, de la Decápolis, de Jerusalén, de Judea y de la Transjordania.
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
Hermanos, presentemos nuestras súplicas al Padre, confiando en los méritos del Nombre de su Hijo Jesucristo:
- Por la Iglesia Universal, para que anuncie sin descanso que Jesús es el único Salvador del mundo. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, para que la justicia y la paz que trae el Mesías inspiren sus decisiones. Roguemos al Señor.
- Te pedimos especialmente por todos los visitantes y la comunidad de la web caminoyoracion.org, para que encuentren en este espacio digital un refugio de paz, formación y encuentro verdadero con tu Palabra. Roguemos al Señor.
- Por nosotros aquí reunidos, para que, reconocíendonos hijos de Dios, vivamos con la esperanza de verle tal cual es. Roguemos al Señor.
Monición de Presentación de Ofrendas
Junto con el pan y el vino, traigamos al altar nuestros propósitos de año nuevo, nuestras luchas y nuestra confianza. Que al presentar estas ofrendas, ofrezcamos también nuestro corazón para que sea transformado por aquel que bautiza con Espíritu Santo.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente en el cielo y en el Santísimo Sacramento del Altar. Os amo sobre todas las cosas y deseo vivamente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, venid al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya os hubiese recibido, os abrazo y me uno del todo a Ti. Señor, no permitas que jamás me aparte de Ti. Amén.
Reflexión del día
El Evangelio de hoy nos presenta una escena de reconocimiento y revelación fundamental para nuestra vida espiritual. Juan el Bautista, al ver a Jesús, no duda ni titubea; lo señala directamente: "Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo" (Jn 1, 29). En esta breve frase, encontramos la respuesta a las inquietudes más profundas del corazón humano, especialmente para aquellos que buscan un sentido de dirección y alivio en medio de las cargas de la vida.
En primer lugar, la figura del "Cordero" evoca mansedumbre y sacrificio. Para el creyente que se siente abrumado por sus errores pasados o por el peso de la culpa, esta imagen es un bálsamo. Jesús no viene como un juez implacable que condena, sino como el Cordero que toma sobre sí (el verbo griego airó implica tanto "quitar" como "cargar") nuestras dolencias y pecados. Como señala el Catecismo de la Iglesia Católica, Jesús es el Siervo doliente que se deja llevar al matadero para cargar con el pecado de las multitudes (CEC 608). Esto nos ofrece una paz profunda: no tenemos que salvarnos a nosotros mismos con activismos o perfeccionismos agotadores; la salvación es un don que se acoge en la persona de Jesús.
En segundo lugar, la actitud de Juan el Bautista es un modelo para quien busca madurar en su fe. Juan dice dos veces: "Yo no lo conocía" (Jn 1, 31.33). A pesar de ser pariente de Jesús y de haber saltado de gozo en el vientre de Isabel, Juan tuvo que pasar por un proceso de discernimiento para reconocer la novedad de Dios. Muchos de nosotros, quizás criados en la fe, necesitamos redescubrir a Jesús no como una herencia cultural, sino como una experiencia viva y actual. Como diría Benedicto XVI, "No se comienza a ser cristiano por una decisión ética o una gran idea, sino por el encuentro con un acontecimiento, con una Persona" (Deus Caritas Est, 1). Este "no lo conocía" nos invita a la humildad de dejarnos sorprender por Dios cada día, rompiendo nuestros esquemas prefabricados sobre cómo debe actuar Él en nuestra vida.
Finalmente, la promesa del Bautista es que Jesús "bautiza con Espíritu Santo" (Jn 1, 33). Mientras que el agua limpia el exterior, el Espíritu transforma el interior. Para el hombre y la mujer de hoy, sedientos de una transformación real y no solo de cambios cosméticos, esta es la clave. Permanecer en Él, como nos exhorta la primera lectura de San Juan ("Todo el que permanece en él no peca", 1 Jn 3, 6), no es un esfuerzo voluntarista, sino fruto de dejar que ese Espíritu Santo habite en nosotros. La vida cristiana es, ante todo, una relación filial: somos Hijos de Dios. Y esa identidad es la roca firme sobre la que podemos construir este año que comienza, sabiendo que tenemos un Padre que nos ama y un Nombre, Jesús, que es nuestra salvación.
Monición de despedida
Hermanos, hemos celebrado el Nombre que está sobre todo nombre. Que al volver a nuestras ocupaciones, no tengamos miedo de invocar a Jesús en cada momento de necesidad o alegría. Lleven la luz de este Nombre a sus hogares y trabajos. Pueden ir en paz.
Referencias
San Bernardo de Claraval. (s.f.). Sermón XV sobre el Cantar de los Cantares.
Benedicto XVI. (2005). Carta encíclica Deus caritas est. Vaticano. Recuperado de https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20051225_deus-caritas-est.html
Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). Jesús, el Cordero de Dios. Vaticano. Recuperado de https://www.vatican.va/archive/SPA0022/_INDEX.HTM
Conferencia Episcopal Española. (2016). Sagrada Biblia. Versión oficial. Recuperado de https://www.conferenciaepiscopal.es/biblia/
Orden de Predicadores (Dominicos). (2026). Evangelio del día 3 de enero de 2026. Recuperado de https://www.dominicos.org/predicacion/evangelio-del-dia/3-1-2026/
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