Moniciones, Lecturas y reflexión del Martes 20 de Enero de 2026 - San Fabián, papa y mártir San Sebastián, mártir Memoria Libre


Tips Litúrgicos del Día

  • En este martes de la II semana del Tiempo Ordinario, la Iglesia celebra a San Fabián, papa y mártir, y a San Sebastián, mártir.
  • Durante el Tiempo Ordinario, la liturgia nos invita a profundizar en la vida cotidiana desde la perspectiva del Reino de Dios, encontrando lo sagrado en lo ordinario.
  • El color litúrgico para este día es verde, símbolo de esperanza y crecimiento espiritual en el camino de la vida cristiana.
  • Recuerda que en los días feriales como este, la liturgia es más sencilla, sin moniciones especiales, lo que nos invita a una participación más personal y reflexiva en la Palabra de Dios.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura del dia de Hoy: Samuel 16, 1-13
  • Salmo:SALMO Sal 88, 20-22. 27-28 R. Encontré a David, mi servidor.
  • Evangelio del dia de Hoy: Marcos 2, 23-28 - El sábado ha sido hecho para el hombre y no el hombre para el sábado

Santo del Día

San Fabián, Papa y Mártir

Índice del Artículo

San Fabián fue elegido Papa de manera providencial en el año 236. Según la tradición, durante la elección de un nuevo Papa, una paloma descendió sobre su cabeza, señal de que el Espíritu Santo lo había elegido. Gobernó la Iglesia con gran sabiduría durante 14 años, organizando la estructura eclesiástica de Roma y dividiendo la ciudad en siete diaconías. Durante la persecución del emperador Decio en 250, San Fabián fue arrestado y decapitado por negarse a renunciar a su fe. Su testimonio de fidelidad hasta la muerte nos recuerda que la verdadera autoridad cristiana se fundamenta en el servicio y el coraje para mantenerse firme en la verdad, incluso ante la adversidad. San Cipriano de Cartago lo describió como "un hombre de singular santidad y obediencia a Dios", destacando su humildad y disposición a dar la vida por Cristo.

San Sebastián, Mártir

San Sebastián, originario de Narbona, Francia, fue un oficial de la guardia pretoriana del emperador Diocleciano en el siglo III. Lo que pocos sabían es que Sebastián era cristiano, y aprovechó su posición para ayudar y fortalecer a los creyentes durante las persecuciones. Cuando el emperador descubrió su fe, ordenó que lo flecharan, dejándolo por muerto. Milagrosamente sobrevivió y, en lugar de huir, confrontó al emperador por su crueldad, lo que finalmente le costó la vida mediante golpes. Su vida nos enseña que la verdadera fortaleza no está en el poder temporal, sino en la fidelidad a Cristo incluso cuando implica riesgo personal. San Ambrosio lo elogió como "un soldado que luchó no con armas terrenales, sino con la fe en Cristo".


Monición de Entrada

Hermanos y hermanas, bienvenidos a esta celebración litúrgica en la que la Iglesia nos invita a contemplar la fidelidad de Dios que siempre elige a quienes el mundo considera pequeños. En este martes de la II semana del Tiempo Ordinario, celebramos a dos grandes testigos de Cristo: San Fabián, papa y mártir, y San Sebastián, mártir, cuyas vidas nos recuerdan que la verdadera autoridad nace del servicio y la fidelidad hasta la muerte. Que el Señor prepare nuestros corazones para acoger su Palabra, que hoy nos revela cómo Dios mira el corazón más que las apariencias y cómo el sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado.


Monición a la Primera Lectura

En este día en que recordamos a dos mártires que dieron su vida por Cristo, escuchemos cómo Dios elige a David, el más pequeño de la casa de Jesé, para ser rey de Israel. La primera lectura nos muestra que Dios no juzga como el hombre: "el hombre se fija en la apariencia, pero el Señor mira el corazón". Que esta Palabra nos ayude a comprender que Dios llama a los pequeños para hacer grandes cosas, como llamó a San Fabián de manera providencial para guiar la Iglesia.


Primera Lectura del Dia de Hoy

Lectura del primer libro de Samuel     16, 1-13

    El Señor dijo a Samuel: «¿Hasta cuándo vas a estar lamentándote por Saúl, si Yo lo he rechazado para que no reine más sobre Israel? ¡Llena tu frasco de aceite y parte! Yo te envío a Jesé, el de Belén, porque he visto entre sus hijos al que quiero como rey».
    Samuel respondió: «¿Cómo voy a ir? Si se entera Saúl, me matará».
    Pero el Señor replicó: «Llevarás contigo una ternera y dirás: "Vengo a ofrecer un sacrificio al Señor". Invitarás a Jesé al sacrificio, Yo te indicaré lo que debes hacer: tú me ungirás al que Yo te diga».
    Samuel hizo lo que el Señor le había dicho. Cuando llegó a Belén, los ancianos de la ciudad salieron a su encuentro muy atemorizados, y le dijeron: «¿Vienes en son de paz, vidente?»
    «Sí, respondió él; vengo a ofrecer un sacrificio al Señor. Purifíquense y vengan conmigo al sacrificio». Luego purificó a Jesé y a sus hijos y los invitó al sacrificio.
    Cuando ellos se presentaron, Samuel vio a Eliab y pensó: «Seguro que el Señor tiene ante Él a su ungido». Pero el Señor dijo a Samuel: «No te fijes en su aspecto ni en lo elevado de su estatura, porque Yo lo he descartado. Dios no mira como mira el hombre; porque el hombre ve las apariencias, pero Dios ve el corazón».
    Jesé llamó a Abinadab y lo hizo pasar delante de Samuel, el cual dijo: «Tampoco a este ha elegido el Señor». Luego hizo pasar a Sammá; pero Samuel dijo: «Tampoco a este ha elegido el Señor».
    Así Jesé hizo pasar ante Samuel a siete de sus hijos, pero Samuel dijo a Jesé: «El Señor no ha elegido a ninguno de estos».
    Entonces Samuel preguntó a Jesé: «¿Están aquí todos los muchachos?» Él respondió: «Queda todavía el más joven, que ahora está apacentando el rebaño». Samuel dijo a Jesé: «Manda a buscarlo, porque no nos sentaremos a la mesa hasta que llegue aquí».
    Jesé lo hizo venir: era de tez clara, de hermosos ojos y buena presencia. Entonces el Señor dijo a Samuel: «Levántate y úngelo, porque es este».
    Samuel tomó el frasco de óleo y lo ungió en presencia de sus hermanos. Y desde aquel día, el espíritu del Señor descendió sobre David. Samuel, por su parte, partió y se fue a Ramá.

R/ Te Alabamos Señor


Salmo del dia de Hoy

SALMO     Sal 88, 20-22. 27-28

R. Encontré a David, mi servidor.

Tú hablaste una vez en una visión
y dijiste a tus amigos:
«Impuse la corona a un valiente,
exalté a un guerrero del pueblo. 

R. Encontré a David, mi servidor.

Encontré a David, mi servidor,
y lo ungí con el óleo sagrado,
para que mi mano esté siempre con él
y mi brazo lo haga poderoso. 

R. Encontré a David, mi servidor.

Él me dirá: "Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora."
Yo lo constituiré mi primogénito,
el más alto de los reyes de la tierra». 

R. Encontré a David, mi servidor.


ALELUIA     Cf. Ef 1, 17-18

Aleluia.
El Padre de nuestro Señor Jesucristo
ilumine nuestros corazones,
para que podamos valorar la esperanza
a la que hemos sido llamados.
Aleluia.


Monición del Evangelio

El Evangelio de hoy nos presenta el debate de Jesús con los fariseos sobre el sábado. En este diálogo, Jesús afirma con autoridad: "El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado". Esta afirmación revolucionaria nos invita a comprender que la ley divina está al servicio del ser humano, no para esclavizarlo. Que esta Palabra nos ayude a vivir nuestra fe con autenticidad, como lo hicieron San Fabián y San Sebastián, quienes prefirieron obedecer a Dios antes que a los hombres, dando testimonio de que Cristo es Señor de todo, incluso del sábado.


Evangelio del día de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Marcos     2, 23-28

  Un sábado en que Jesús atravesaba unos sembrados, sus discípulos comenzaron a arrancar espigas al pasar. Entonces los fariseos le dijeron: «¡Mira! ¿Por qué hacen en sábado lo que no está permitido?»
    Él les respondió: «¿Ustedes no han leído nunca lo que hizo David, cuando él y sus compañeros se vieron obligados por el hambre, cómo entró en la Casa de Dios, en el tiempo del Sumo Sacerdote Abiatar, y comió y dio a sus compañeros los panes de la ofrenda, que sólo pueden comer los sacerdotes?»
    Y agregó: «El sábado ha sido hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. De manera que el Hijo del hombre es dueño también del sábado».

Palabra del Señor

R/ Gloria a Ti Señor Jesus


Enseñanzas Prácticas del Evangelio de Marcos 2,23-28 según la Doctrina Católica

El evangelio de Marcos 2,23-28, donde Jesús declara "El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado. Por tanto, el Hijo del hombre es señor también del sábado", ofrece enseñanzas profundas y prácticas para nuestra vida diaria según la doctrina católica. Aquí presento las principales aplicaciones:

1. La ley al servicio del ser humano, no al revés

Jesús nos enseña que las normas religiosas existen para servir al bien del ser humano, no para esclavizarlo. En nuestra vida cotidiana, esto significa que debemos evitar el legalismo riguroso que prioriza las formas sobre el fondo. Como señala el Catecismo de la Iglesia Católica: "El sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado: el precepto del descanso dominical se subordina al ejercicio de la caridad" (n. 2184). En la práctica, esto implica que cuando enfrentamos situaciones donde el cumplimiento estricto de una norma religiosa entra en conflicto con una necesidad humana real (como atender a alguien enfermo o ayudar a un necesitado), la caridad debe prevalecer.

2. El primado de la misericordia sobre el ritualismo

La verdadera observancia religiosa nace del corazón transformado por el amor, no de un cumplimiento mecánico. San Juan Pablo II, en su encíclica Veritatis Splendor, explica que "la ley moral no es una limitación de la libertad humana, sino su fundamento verdadero" (n. 41). En nuestra vida diaria, esto se traduce en cultivar una relación auténtica con Dios más que en acumular prácticas religiosas sin sentido. Por ejemplo, si asistimos a Misa pero luego tratamos mal a nuestros hermanos, estamos cayendo en el mismo error que los fariseos que criticaron a los discípulos por arrancar espigas.

3. La libertad cristiana en el cumplimiento de los preceptos

El Papa Francisco, en Gaudete et Exsultate, recuerda que "la santidad no está en cumplir un montón de cosas, sino en dejarse amar por Dios y permitir que ese amor transforme nuestra vida" (n. 15). Esta enseñanza nos invita a vivir los preceptos de la Iglesia (como participar en la Misa dominical, ayunar, etc.) no como cargas, sino como oportunidades para encontrarnos con Cristo. En la práctica, esto significa que debemos buscar el sentido espiritual detrás de cada práctica religiosa, permitiendo que transforme nuestro corazón.

4. La importancia del descanso espiritual y físico

El sábado (y para los cristianos, el domingo) no es solo un día de no trabajar, sino un don divino para el descanso integral del ser humano. Como explica el teólogo Joseph Ratzinger en Introducción al cristianismo, "El mandamiento del descanso dominical es un regalo, no una carga" (p. 127). En nuestra vida moderna, donde el ritmo acelerado y la conectividad permanente nos agotan, aplicar esta enseñanza significa reservar tiempo para el descanso físico, la oración, el encuentro con la familia y la comunidad, y la reflexión espiritual.

5. La autoridad de Cristo sobre toda norma

Jesús, como "Señor del sábado", tiene la autoridad para interpretar y aplicar la ley divina. Esto nos recuerda que en nuestra vida cristiana, debemos someter nuestras interpretaciones y prácticas a la autoridad de la Iglesia, que Cristo ha instituido como guía infalible en materia de fe y moral. Como afirma el Catecismo: "La autoridad de la Iglesia en materia de interpretación auténtica de la ley moral se ejerce en nombre de Jesucristo" (n. 2032).

6. La flexibilidad en la aplicación de las normas

La doctrina católica reconoce que las circunstancias atenúan la responsabilidad moral. En situaciones concretas, la aplicación de las normas debe hacerse con sabiduría pastoral, teniendo en cuenta las circunstancias particulares de cada persona. El Código de Derecho Canónico reconoce que "las circunstancias pueden disminuir, aumentar o incluso eliminar la imputabilidad de una acción" (c. 1321). Esto se aplica, por ejemplo, a personas que por razones de salud, trabajo esencial o cuidado de otros no pueden asistir a Misa los domingos.

7. La coherencia entre la fe y la vida

Jesús muestra que la verdadera religiosidad se manifiesta en la atención a las necesidades concretas de las personas. Los discípulos tenían hambre, y Jesús no los reprendió por satisfacer esa necesidad básica. Esto nos invita a vivir una fe que se preocupa por las necesidades reales de los demás. Como escribe el Papa Benedicto XVI en Deus Caritas Est: "La caridad es la primera de las virtudes teologales, y por tanto, la primera de las obras de la Iglesia" (n. 25).

Aplicación concreta en la vida diaria

  • En el trabajo: Respetar el día de descanso no como una obligación legal, sino como una oportunidad para recuperar energías físicas y espirituales.
  • En la familia: Priorizar el tiempo de calidad con los seres queridos sobre actividades superfluas, especialmente en días festivos.
  • En la comunidad: Ser flexibles y comprensivos con aquellos que por circunstancias especiales no pueden cumplir con ciertos preceptos, sin caer en el relativismo.
  • En la vida espiritual: Buscar el sentido profundo de las prácticas religiosas, permitiendo que transformen nuestro corazón y no limitarnos al cumplimiento formal.

La enseñanza central de este pasaje es que Cristo es el Señor de la vida en su totalidad, y sus enseñanzas están destinadas a liberarnos, no a aprisionarnos. Al aplicar esta verdad en nuestra vida diaria, encontramos la verdadera libertad cristiana que nos permite amar a Dios y al prójimo con un corazón sincero y generoso.


Oración de los Fieles

  • Que el Señor bendiga y guíe a nuestro Santo Padre Francisco, a los obispos, sacerdotes y a todo el pueblo santo y fiel. Oremos al Señor.
  • Que las personas que hoy trabajan en jornadas laborales intensas puedan encontrar momentos de descanso y encuentro con Dios. Oremos al Señor.
  • Que los jóvenes que enfrentan presiones para alejarse de la fe tengan la fortaleza de San Sebastián para mantenerse firmes en sus convicciones cristianas. Oremos al Señor. (Tomado de caminoyoracion.org)
  • Que las familias que atraviesan momentos difíciles encuentren en la comunidad eclesial el apoyo y la compasión necesarios para superar sus dificultades. Oremos al Señor.
  • Que los cristianos perseguidos en diversas partes del mundo encuentren en San Fabián un modelo de fidelidad y coraje para mantenerse firmes en su testimonio. Oremos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Hermanos y hermanas: En este día en que recordamos a San Fabián y San Sebastián, presentemos nuestras ofrendas con el mismo espíritu de entrega que caracterizó la vida de estos santos mártires. Que nuestro pan y nuestro vino, fruto del trabajo de nuestras manos, se conviertan en el Cuerpo y la Sangre de Cristo, que nos fortalezca para vivir nuestra fe con coherencia y testimonio. Que nuestras ofrendas económicas ayuden a sostener la misión de la Iglesia, especialmente en aquellos lugares donde la persecución religiosa es una realidad cotidiana. Que Dios, que mira el corazón más que las apariencias, acepte estas ofrendas y nuestras vidas en un solo sacrificio de alabanza.


Oración de Comunión Espiritual

Señor Jesús, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Ya que no puedo recibirte sacramentalmente en este momento, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que me separe de ti. Te ruego, Señor, que así como el espíritu del Señor se apoderó de David desde que fue ungido, tu Espíritu Santo me transforme y me haga más fiel a tu voluntad. Amén.


Reflexión del Día de Hoy

El Evangelio de hoy nos presenta un momento crucial en la enseñanza de Jesús sobre la verdadera naturaleza de la ley divina. En el diálogo con los fariseos sobre el Sabbath, Jesús no está aboliendo la ley, sino revelando su propósito original: servir al ser humano, no esclavizarlo. "El sábado fue hecho para el hombre, y no el hombre para el sábado" es una afirmación revolucionaria que sitúa la dignidad humana por encima de las interpretaciones rígidas de la ley religiosa.

San Juan Pablo II, en su encíclica Veritatis Splendor, explica que "la ley moral no es una limitación de la libertad humana, sino su fundamento verdadero" (n. 41). Jesús nos muestra que la verdadera observancia de la ley nace del corazón transformado por el amor, no de un cumplimiento mecánico. Como el joven David, elegido por Dios no por su apariencia sino por su corazón (1 Sam 16,7), somos llamados a una religiosidad auténtica que brota del interior.

Para aquellos que sienten que la vida cristiana es una carga pesada de obligaciones, este Evangelio es liberador. El Papa Francisco, en Gaudete et Exsultate, recuerda que "la santidad no está en cumplir un montón de cosas, sino en dejarse amar por Dios y permitir que ese amor transforme nuestra vida" (n. 15). La ley de Dios, cuando es vivida desde el amor, se convierte en camino de libertad y gozo.

Los mártires San Fabián y San Sebastián comprendieron esto profundamente. No obedecieron las leyes de Dios por miedo al castigo, sino por amor a Cristo. Su fidelidad hasta la muerte nació de un corazón transformado por el encuentro con el Señor. Como escribe el teólogo Joseph Ratzinger en Introducción al cristianismo: "El martirio no es un acto de fanatismo, sino la consecuencia lógica del amor total a Cristo" (p. 142).

Para el cristiano contemporáneo que vive en un mundo secularizado, este mensaje es especialmente relevante. No se trata de cumplir religiosamente con ciertas prácticas, sino de permitir que Cristo sea el Señor de todos los aspectos de nuestra vida. Como afirma el Catecismo de la Iglesia Católica: "El sábado fue hecho para el hombre, no el hombre para el sábado: el precepto del descanso dominical se subordina al ejercicio de la caridad" (n. 2184).

En un mundo que a menudo exige que adaptemos nuestra fe a las circunstancias, el Evangelio de hoy nos invita a la audacia de creer que Cristo es Señor de todo, incluso del tiempo. Que podamos, como David, ser ungidos por el Espíritu Santo para ser testigos de esta verdad liberadora en nuestro mundo.


Monición de Despedida

Hermanos y hermanas, al concluir esta celebración en la fiesta de San Fabián y San Sebastián, llevemos con nosotros la certeza de que Cristo es Señor de nuestra vida y de nuestro tiempo. Que la Palabra que hemos escuchado nos impulse a vivir nuestra fe con autenticidad y valentía, sin temor a ser diferentes en un mundo que a menudo prioriza lo efímero sobre lo eterno. Que el ejemplo de estos santos mártires nos inspire a ser coherentes con nuestra fe en todos los ámbitos de nuestra vida. Vayamos en paz, siendo testigos del amor de Dios en nuestro trabajo, en nuestra familia y en nuestra comunidad. Que el Señor nos acompañe y nos guarde. ¡Vayan en paz, y que el Señor los bendiga!


Referencias

Biblia de Jerusalén. (1976). Editorial Santos Ochoa. https://www.biblia.de/jerusalen/

Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html

Francisco. (2018). Gaudete et Exsultate. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20180319_gaudete-et-exsultate.html

Juan Pablo II. (1993). Veritatis Splendor. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/john-paul-ii/es/encyclicals/documents/hf_jp-ii_enc_06081993_veritatis-splendor.html

Ratzinger, J. (1968). Introducción al cristianismo. Editorial Cristiandad.

Curas.com.ar. (2026). Libros Litúrgicos. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/

Caminoyoracion.org. (2026). Oraciones para el día. https://caminoyoracion.org/


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