Moniciones Lecturas y Reflexion del Lunes 29 de Diciembre del 2025 - V Día de la Octava de Navidad o SANTO TOMÁS BECKET, obispo y mártir, conmemoración


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • Color Litúrgico: Blanco (Simboliza la pureza, la alegría y la luz de la Navidad).
  • Celebración: V Día dentro de la Octava de la Natividad del Señor.
  • Detalle Especial: Se reza el Gloria, manteniendo el carácter festivo de la Solemnidad de Navidad.
  • Enfoque: La profecía de Simeón y la distinción entre la luz y las tinieblas en el amor fraterno.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: 1 Jn 2, 3-11. Quien ama a su hermano permanece en la luz.
  • Salmo: Sal 95. R. Alégrese el cielo, goce la tierra.
  • Evangelio: Lc 2, 22-35. Luz para alumbrar a las naciones..

Nota del Santoral:

Índice del Artículo

Santo Tomás Becket, Obispo y Mártir. Aunque la liturgia de la Octava prevalece, recordamos hoy a Santo Tomás Becket (1118-1170). Fue canciller de Inglaterra y luego Arzobispo de Canterbury. Defendió valientemente la libertad de la Iglesia frente a las intromisiones del rey Enrique II, lo que le costó el martirio en su propia catedral. Su testimonio nos recuerda que la fidelidad a Cristo a veces exige ir contracorriente, incluso frente a los poderes terrenales.


Monicion de entrada

Queridos hermanos, continuamos inmersos en la inmensa alegría de la Octava de Navidad. La liturgia de hoy nos invita a no dejar que la Navidad sea solo un evento del pasado, sino una realidad presente. Hoy, el Niño Dios es presentado en el Templo, y con Él, la promesa de la salvación se encuentra con la larga espera del pueblo de Israel. Dispongamos nuestro corazón para reconocer, como Simeón, la Luz que ha venido a disipar nuestras tinieblas.


Monición a la Primera Lectura

El apóstol San Juan, en su primera carta, nos ofrece un criterio infalible para saber si realmente estamos en comunión con Dios: el amor al hermano. No se puede pretender caminar en la luz divina mientras se alberga oscuridad en el corazón hacia el prójimo. Escuchemos con atención.


Misa del Dia

DIA V DENTRO DE LA OCTAVA DE NAVIDAD

Primera Lectura Del Dia de Hoy

Lectura de la primera carta de san Juan     2, 3-11

Queridos hermanos:
La señal de que conocemos a Dios,
es que cumplimos sus mandamientos.
El que dice:
«Yo lo conozco»,
y no cumple sus mandamientos,
es un mentiroso,
y la verdad no está en él.
Pero en aquel que cumple su palabra,
el amor de Dios
ha llegado verdaderamente a su plenitud.
Esta es la señal de que vivimos en Él.
El que dice que permanece en Él,
debe proceder como Él.
Queridos míos,
no les doy un mandamiento nuevo,
sino un mandamiento antiguo,
el que aprendieron desde el principio:
este mandamiento antiguo
es la palabra que ustedes oyeron.
Sin embargo, el mandamiento que les doy es nuevo.
Y esto es verdad tanto en Él como en ustedes,
porque se disipan las tinieblas
y ya brilla la verdadera luz.
El que dice que está en la luz
y no ama a su hermano,
está todavía en las tinieblas.
El que ama a su hermano permanece en la luz
y nada lo hace tropezar.
Pero el que no ama a su hermano,
está en las tinieblas y camina en ellas,
sin saber a dónde va,
porque las tinieblas lo han enceguecido.

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Salmo Responsorial

SALMO     Sal 95, 1-3. 5b-6

R. Alégrese el cielo y exulte la tierra

Canten al Señor un canto nuevo,
cante al Señor toda la tierra;
canten al Señor, bendigan su Nombre.

R. Alégrese el cielo y exulte la tierra

Día tras día, proclamen su victoria,
anuncien su gloria entre las naciones,
y sus maravillas entre los pueblos. 

R. Alégrese el cielo y exulte la tierra

El Señor hizo el cielo;
en su presencia hay esplendor y majestad,
en su Santuario, poder y hermosura. 

R. Alégrese el cielo y exulte la tierra


Aleluia.
A ti, Dios, te alabamos y cantamos;
a ti, Señor, te alaba el coro celestial de los apóstoles.
Aleluia.


Monición del Evangelio

En el Evangelio de hoy, San Lucas nos narra la presentación de Jesús en el Templo. Allí, un anciano llamado Simeón, movido por el Espíritu Santo, reconoce en un niño frágil al Salvador esperado. Este encuentro nos revela que Dios cumple sus promesas con aquellos que saben esperar con fe y paciencia. De pie, aclamemos al Santo Evangelio.


Evangelio Del dia de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     2, 22-35

Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: Todo varón primogénito será consagrado al Señor. También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:
«Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel.»
Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».

Palabra del Señor.

/Gloria a Ti Señor Jesus


Oración de los Fieles

Sacerdote: Hermanos, en este día en que Cristo es presentado en el Templo como Luz para alumbrar a las naciones, dirijamos nuestras súplicas al Padre, confiados en que Él escucha la voz de sus hijos amados. Digamos juntos:

R/. Padre de la Luz, escúchanos.

  1. Por la Santa Iglesia de Dios: para que, a ejemplo de Simeón, sepa reconocer la presencia del Salvador en medio del mundo y sea siempre luz que disipe las tinieblas del error y del pecado. Oremos al Señor.
  2. Por los gobernantes y las naciones: para que la paz anunciada por los ángeles en Belén llegue a todos los rincones de la tierra, y cesen los odios y rencores que impiden el amor fraterno. Oremos al Señor.
  3. Por las familias y los ancianos: para que, como la Sagrada Familia y el anciano Simeón, encuentren en el templo el lugar del encuentro y la bendición; y para que nuestros mayores sean venerados como portadores de sabiduría y esperanza. Oremos al Señor.
  4. Por la obra de evangelización digital "Camino y Oración": para que el Señor bendiga a sus creadores y a todos los usuarios que visitan caminoyoracion.org; que encuentren allí el alimento espiritual que necesitan y que sus peticiones y necesidades sean atendidas por la Divina Providencia. Oremos al Señor.
  5. Por todos nosotros aquí reunidos: para que, viviendo el mandamiento del amor, permanezcamos en la luz y demos testimonio de que Jesús es el Mesías esperado. Oremos al Señor.

Sacerdote: Acoge, Padre Santo, estas oraciones que te presentamos en la fiesta de la presentación de tu Hijo, y concédenos caminar siempre como hijos de la luz. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R/. Amén.


Monición de Presentación de Ofrendas

Al presentar el pan y el vino, presentamos también nuestra propia vida: nuestras luces y nuestras sombras. Ofrecemos al Señor nuestro deseo de cumplir sus mandamientos y de amar al hermano, pidiendo que transforme estas ofrendas en el Cuerpo y la Sangre de Aquel que es la Luz de las naciones.


Oración de Comunión Espiritual

En este momento, unidos en espíritu a todos los que reciben la Eucaristía en este día, elevemos nuestros corazones en comunión espiritual.

Jesús mío, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Puesto que ahora no puedo recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Te abrazo como si ya estuvieras en mí, y me uno enteramente a ti. Señor, no permitas que me separe jamás de ti. Amén.


Reflexión del día

La Luz, la Espera y la Contradicción

La liturgia de este quinto día de la Octava de Navidad nos sumerge en una profundidad teológica y existencial que toca las fibras más sensibles de nuestra condición humana. A través de la pluma de San Juan y la narrativa de San Lucas, la Iglesia nos invita a examinar la autenticidad de nuestra fe y la calidad de nuestra esperanza.

1. El Test del Amor Fraterno

San Juan es tajante en la primera lectura: "Quien dice que está en la luz y aborrece a su hermano, está aún en las tinieblas" (1 Jn 2, 9). En un mundo donde a menudo la espiritualidad se reduce a un sentimiento individualista o a una mera "energía positiva", el apóstol nos devuelve a la realidad concreta. Conocer a Dios no es un ejercicio intelectual, es una experiencia transformadora que se verifica en el amor.

Para aquellos que luchan con relaciones familiares difíciles o tensiones laborales, este texto no es una condena, sino una brújula. El odio y el rencor nos ciegan; "las tinieblas han cegado sus ojos" (1 Jn 2, 11). Mantener el rencor es caminar a tropezones. La verdadera liberación y la verdadera luz consisten en romper el ciclo del odio mediante el perdón y la caridad. Como señala el Catecismo, la caridad es el mandamiento nuevo que resume toda la ley (Iglesia Católica, 1997, n. 1822).

2. La Paciencia de Simeón: Un Remedio para la Ansiedad

En el Evangelio, encontramos a Simeón, un hombre que "esperaba el consuelo de Israel". Vivimos en una cultura de la inmediatez, donde la espera se percibe como una pérdida de tiempo y genera ansiedad. Muchos de nosotros buscamos respuestas rápidas a nuestros dolores o soluciones mágicas a nuestras crisis de fe.

Simeón nos enseña el valor de la esperanza activa. Él no se desesperó ante el silencio de Dios durante años; se mantuvo "justo y piadoso", abierto a la acción del Espíritu Santo. Su recompensa fue tener a Dios en sus brazos. Para quien siente que Dios tarda en responder, Simeón es el modelo de que las promesas de Dios siempre se cumplen, pero en Su tiempo, que es el tiempo de la gracia (Kairós), no en nuestro tiempo cronológico (Chronos). Benedicto XVI recordaba que "quien tiene esperanza vive de otra manera; se le ha dado una vida nueva" (Benedicto XVI, 2007).

3. El Signo de Contradicción

Finalmente, la profecía de Simeón introduce una nota de realismo crudo en la dulzura de la Navidad: "será como un signo de contradicción... y a ti misma una espada te traspasará el alma" (Lc 2, 34-35).

La fe católica no es un analgésico que niega el sufrimiento. Jesús es la Luz, sí, pero esa luz revela lo que hay oculto, y eso a veces duele. Aceptar a Cristo implica aceptar que habrá incomprensión y que el amor verdadero conlleva sacrificio. Para las madres y padres que sufren por sus hijos, o para quienes sienten que su fe les trae conflictos con el mundo, María se presenta aquí como la compañera en el dolor. Ella aceptó la espada para que nosotros pudiéramos tener la Salvación. El dolor no es el final de la historia, es parte del camino hacia la resurrección.


Monición de Despedida

Hermanos, al volver a nuestras ocupaciones, llevamos en el corazón la certeza de que nuestros ojos han visto la salvación. Que nuestra vida sea un reflejo de esa Luz, amando a nuestro hermano y esperando con confianza las promesas del Señor. Pueden ir en paz.


Referencias Bibliográficas


¿Te gustaría que profundizara en algún aspecto de la vida de Santo Tomás Becket o que prepare una oración específica para la cena de fin de año?


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