Moniciones, Lecturas y reflexión del Lunes 2 de Febrero de 2026 - Virgen de la Candelaria, Presentacion del Señor, Fiesta


Tips Litúrgicos del Día

  • Color litúrgico: Blanco (significa alegría, pureza y la luz de Cristo).
  • Procesión de las Candelas: Hoy se realiza la bendición de las velas antes de la Misa principal para simbolizar la entrada de la "Luz del mundo" en el Templo.
  • Fiesta del Encuentro: En el Oriente cristiano, este día se llama Hypapante (el Encuentro), celebrando el abrazo entre el Mesías y su pueblo.
  • Jornada de la Vida Consagrada: Oramos especialmente por quienes han entregado su vida totalmente a Dios..

Citas Bíblicas del Día

Índice del Artículo

Primera Lectura: Malaquías 3, 1: "Entrará en su santuario el Señor a quien ustedes buscan".

Salmo Responsorial: Salmo 23: "¡El Señor es el Rey de la gloria!".

Evangelio: Lucas 2, 32: "Luz para iluminar a las naciones y gloria de tu pueblo, Israel".


Santo del Día

Hoy celebramos la Presentación del Señor y la Purificación de la Bienaventurada Virgen María, popularmente conocida como Nuestra Señora de la Candelaria. Esta fiesta, que cierra el ciclo de la Navidad 40 días después del nacimiento de Jesús, conmemora el momento en que María y José, cumpliendo la Ley de Moisés, llevaron al Niño al Templo de Jerusalén. Allí se encontraron con el anciano Simeón y la profetisa Ana, quienes reconocieron en ese pequeño al Salvador esperado. Es una festividad cargada de esperanza que nos recuerda que Cristo es la luz que disipa toda oscuridad en nuestras vidas.


Monición de Entrada

Hermanos, hoy nos reunimos para celebrar una de las fiestas más antiguas de la Iglesia. Cuarenta días después de Navidad, acompañamos espiritualmente a la Virgen María y a San José al Templo. Esta celebración es una invitación a reconocer a Jesús como la luz que guía nuestros pasos, especialmente en los momentos de incertidumbre o dificultad familiar. Al encender nuestras velas, renovamos nuestra fe y nuestro compromiso de ser también nosotros luz en medio del mundo.


Monición a la Primera Lectura

El profeta Malaquías nos anuncia un acontecimiento estremecedor: el Señor vendrá a su Templo para purificarnos. Esta lectura nos prepara para entender que Dios no viene a juzgarnos con dureza, sino a limpiar nuestro corazón como se purifica el oro, para que podamos ofrecerle un culto digno y sincero.


Primera Lectura del Dia de Hoy

Lectura de la profecía de Malaquías     3, 1-4

    Así habla el Señor Dios.
    Yo envío a mi mensajero, para que prepare el camino delante de mí. Y en seguida entrará en su Templo el Señor que ustedes buscan; y el Ángel de la alianza que ustedes desean ya viene, dice el Señor de los ejércitos.
    ¿Quién podrá soportar el Día de su venida? ¿Quién permanecerá de pie cuando aparezca? Porque Él es como el fuego del fundidor y como la lejía de los lavanderos. Él se sentará para fundir y purificar: purificará a los hijos de Leví y los depurará como al oro y la plata; y ellos serán para el Señor los que presentan la ofrenda conforme a la justicia.
    La ofrenda de Judá y de Jerusalén será agradable al Señor, como en los tiempos pasados, como en los primeros años.

Palabra de Dios

R/ Te Alabamos Señor


Salmo del dia de Hoy

SALMO     Sal 23, 7-10

¡Puertas, levanten sus dinteles,
levántense, puertas eternas,
para que entre el Rey de la gloria! 

R. El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

¿Y quién es ese Rey de la gloria?
Es el Señor, el fuerte, el poderoso,
el Señor poderoso en los combates. 

R. El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

¡Puertas, levanten sus dinteles,
levántense, puertas eternas,
para que entre el Rey de la gloria! 

R. El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.

¿Y quién es ese Rey de la gloria?
El Rey de la gloria es
el Señor de los ejércitos. 

R. El Rey de la gloria es el Señor de los ejércitos.


Monición a la Segunda Lectura

La carta a los Hebreos nos revela el misterio de la Encarnación con una profundidad asombrosa. Escucharemos cómo Jesús se hizo igual a nosotros en todo, excepto en el pecado, para poder comprendernos en nuestras debilidades y liberarnos del miedo a la muerte.


Segunda Lectura del dia e Hoy

Lectura de la carta a los Hebreos     2, 14-18



Hermanos:
    Ya que los hijos tienen una misma sangre y una misma carne, Jesús también debía participar de esa condición, para reducir a la impotencia, mediante su muerte, a aquel que tenía el dominio de la muerte, es decir, al diablo, y liberar de este modo a todos los que vivían completamente esclavizados por el temor de la muerte.
    Porque Él no vino para socorrer a los ángeles, sino a los descendientes de Abraham. En consecuencia, debió hacerse semejante en todo a sus hermanos, para llegar a ser un Sumo Sacerdote misericordioso y fiel en el servicio de Dios, a fin de expiar los pecados del pueblo.
    Y por haber experimentado personalmente la prueba y el sufrimiento, Él puede ayudar a aquellos que están sometidos a la prueba.

Palabra de Dios.


ALELUIA     Lc 2, 32

Aleluia.
Luz para iluminar a los paganos
y gloria de tu pueblo Israel.
Aleluia.


Monición del Evangelio

El Evangelio de Lucas nos narra el encuentro de la joven familia de Nazaret con los ancianos Simeón y Ana. Es el momento en que la promesa de Dios se hace visible a los ojos humanos. Prestemos atención a las palabras de Simeón, que son a la vez consuelo y advertencia para nuestra propia vida de fe.


Evangelio del dia de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     2, 22-40

    Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación de ellos, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor». También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
    Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:
    «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».
    Su padre y su madre estaban admirados por lo que oían decir de Él. Simeón, después de bendecirlos, dijo a María, la madre: «Este niño será causa de caída y de elevación para muchos en Israel; será signo de contradicción, y a ti misma una espada te atravesará el corazón. Así se manifestarán claramente los pensamientos íntimos de muchos».
    Había también allí una profetisa llamada Ana, hija de Fanuel, de la familia de Aser, mujer ya entrada en años, que, casada en su juventud, había vivido siete años con su marido. Desde entonces había permanecido viuda, y tenía ochenta y cuatro años. No se apartaba del Templo, sirviendo a Dios noche y día con ayunos y oraciones. Se presentó en ese mismo momento y se puso a dar gracias a Dios. Y hablaba acerca del niño a todos los que esperaban la redención de Jerusalén.
    Después de cumplir todo lo que ordenaba la Ley del Señor, volvieron a su ciudad de Nazaret, en Galilea. El niño iba creciendo y se fortalecía, lleno de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con Él.

Palabra del Señor.

R/Gloria a Ti Señor Jesus

O bien más breve:

 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     2, 22-32

    Cuando llegó el día fijado por la Ley de Moisés para la purificación, llevaron al niño a Jerusalén para presentarlo al Señor, como está escrito en la Ley: «Todo varón primogénito será consagrado al Señor». También debían ofrecer en sacrificio un par de tórtolas o de pichones de paloma, como ordena la Ley del Señor.
    Vivía entonces en Jerusalén un hombre llamado Simeón, que era justo y piadoso, y esperaba el consuelo de Israel. El Espíritu Santo estaba en él y le había revelado que no moriría antes de ver al Mesías del Señor. Conducido por el mismo Espíritu, fue al Templo, y cuando los padres de Jesús llevaron al niño para cumplir con él las prescripciones de la Ley, Simeón lo tomó en sus brazos y alabó a Dios, diciendo:
    «Ahora, Señor, puedes dejar que tu servidor muera en paz, como lo has prometido, porque mis ojos han visto la salvación que preparaste delante de todos los pueblos: luz para iluminar a las naciones paganas y gloria de tu pueblo Israel».

Palabra del Señor.

R/Gloria a Ti Señor Jesus


Oración de los Fieles

(Inspirada en las peticiones de caminoyoracion.org)

  • Por la Iglesia: Para que, a ejemplo de la Virgen María, se presente siempre ante el mundo como portadora de la luz de Cristo, acogiendo a todos con misericordia. Roguemos al Señor.
  • Por los consagrados y consagradas: Para que su entrega sea un signo radiante del Reino de Dios en medio de nuestra sociedad. Roguemos al Señor.
  • Por las familias que atraviesan dificultades: Para que el Espíritu Santo les conceda la paciencia de Simeón y la esperanza de Ana, confiando en que Dios nunca abandona a sus hijos. Roguemos al Señor.
  • Por nosotros aquí reunidos: Para que no permitamos que las preocupaciones del mundo apaguen la luz de la fe que recibimos en el bautismo. Roguemos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Junto al pan y al vino, presentamos hoy nuestras propias vidas. Como María y José ofrecieron lo que tenían en el Templo, nosotros ofrecemos nuestros cansancios, alegrías y el deseo de ser fieles al Evangelio. Que el Señor transforme estos dones en alimento de vida eterna.


Oración de Comunión Espiritual

Señor mío Jesús, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.


Reflexión del día: Un Encuentro que Ilumina la Existencia

La fiesta que hoy celebramos nos sitúa en el corazón de un encuentro transformador. El Evangelio de Lucas nos presenta a dos ancianos, Simeón y Ana, que han pasado su vida "esperando". Para quienes hoy sienten que la vida se les escapa entre rutinas o que sus promesas personales tardan en cumplirse, la figura de Simeón es un bálsamo. Él no se desesperó ante la espera, sino que cultivó una mirada capaz de reconocer a Dios en la sencillez de un bebé.

El cumplimiento de la Ley y la Libertad del Espíritu San Juan Pablo II, en su encíclica Redemptoris Mater, señalaba que María avanza en la "peregrinación de la fe" (1987, p. 25). Hoy vemos a una Madre que cumple con la ley ritual, pero que en su interior sabe que está ofreciendo al mismo Autor de la Vida. Para el profesional que busca equilibrio o el padre de familia que se siente abrumado, esta escena es un recordatorio de que lo cotidiano —cumplir con el deber— es el escenario donde Dios se manifiesta. No necesitamos eventos extraordinarios para encontrar la luz; la luz llega en el cumplimiento fiel y amoroso de nuestras responsabilidades.

La Espada y la Gloria: Un Camino para Valientes La profecía de Simeón a María —"una espada te atravesará el corazón"— nos enseña que seguir a Cristo no es un camino libre de dolor, sino un camino con sentido. Como bien explica el teólogo Joseph Ratzinger en La infancia de Jesús, el destino de este Niño es la Cruz, y solo a través de ella se llega a la luz de la Resurrección (2012, p. 88). Si hoy sientes que una "espada" atraviesa tus proyectos o tu salud, mira a María: ella no huyó del templo, ella sostuvo al Salvador.

La Luz de la Candelaria en nuestro Hogar Finalmente, la profetisa Ana nos enseña la importancia de la perseverancia. A sus 84 años, su vida estaba centrada en la oración. Para aquellos que buscan un propósito más allá de lo material, Ana es el ejemplo de que la verdadera liberación viene de Dios. Al regresar a nuestras casas, debemos preguntarnos: ¿Es mi vida una luz para los demás o me he convertido en una lámpara apagada por el egoísmo? Que la Virgen de la Candelaria encienda en nosotros un fuego que no se apague.


Monición de Despedida

Al concluir esta celebración, nos llevamos la luz de Cristo en el corazón. Vayamos a nuestros hogares, trabajos y lugares de estudio siendo testigos de la esperanza. Que el encuentro que hemos tenido con el Señor en la Palabra y la Comunión nos impulse a iluminar los rincones más oscuros de nuestro entorno. ¡Feliz fiesta de la Candelaria!


Referencias

Caminoyoracion.org. (s.f.). Peticiones para la Oración Universal. Enlace

Benedicto XVI (Ratzinger, J.). (2012). La infancia de Jesús. Planeta.

Juan Pablo II. (1987). Carta Encíclica Redemptoris Mater. Libreria Editrice Vaticana. Enlace

Libros Litúrgicos. (s.f.). Textos de la Presentación del Señor. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/

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