
Segunda Semana de Pascua
El Soplo del Espíritu y la Valentía de los Testigos
Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Blanco (Tiempo de Pascua). Se puede usar Rojo si se celebra la memoria de San Martín I.
- Sentido del Día: Continuamos en la Segunda Semana de Pascua, celebrando la victoria de Cristo sobre la muerte.
- Actitud Orante: Pedir la gracia de "nacer de nuevo" a través del agua y del Espíritu.
- Foco Espiritual: Reconocer que la fuerza de la Iglesia no reside en sus recursos humanos, sino en la acción del Espíritu Santo.
Citas Bíblicas del Día
- Segunda Semana de Pascua
- El Soplo del Espíritu y la Valentía de los Testigos
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día
- San Martín I, Papa y Mártir
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura del Día de Hoy
- Lectura de los Hechos de los Apóstoles 4, 23-31
- SALMO Sal 2, 1-3.4-9
- ALELUIA Col 3, 1
- Monición del Evangelio
- EVANGELIO
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 3, 1-8
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día: El Diálogo con la Noche y la Libertad del Viento
- Monición de despedida
- Referencias
Según el calendario litúrgico oficial para el año 2026:
- Primera Lectura: Primera Lectura: Lectura de los Hechos de los Apóstoles 4, 23-31
- Salmo Responsorial: SALMO Sal 2, 1-3.4-9
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 3, 1-8
Santo del Día
San Martín I, Papa y Mártir
Hoy conmemoramos a San Martín I, el último de los pontífices romanos en sufrir el martirio. Elegido en el año 649, su papado estuvo marcado por la defensa heroica de la ortodoxia católica frente a la herejía monotelita (que negaba la voluntad humana de Cristo). Por su fidelidad a la doctrina definida en el Concilio de Letrán, fue arrestado por orden del emperador de Bizancio, sufrió humillaciones públicas y fue desterrado a Crimea, donde murió por las privaciones en el año 655. Su vida nos recuerda que la verdad no se negocia y que el pastor debe estar dispuesto a dar la vida por la integridad de la fe que ha recibido (cf. Benedicto XVI, 2007).
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, nos reunimos en esta asamblea para celebrar la Eucaristía en el gozo del Señor Resucitado. En este lunes de la segunda semana de Pascua, la liturgia nos invita a contemplar el misterio de nuestra regeneración bautismal. Al recordar también a San Martín I, pedimos la fortaleza para ser testigos valientes en un mundo que a menudo rechaza la luz. Abramos el corazón al Espíritu Santo, para que esta celebración nos renueve profundamente desde nuestro interior.
Monición a la Primera Lectura
En el libro de los Hechos de los Apóstoles, escucharemos cómo la comunidad primitiva, ante la persecución, no se repliega en el miedo, sino que acude a la oración comunitaria. Veremos cómo el Espíritu Santo responde con un nuevo "Pentecostés", dándoles la parresía o valentía necesaria para anunciar el Evangelio. Escuchemos con atención cómo la oración transforma la debilidad en fuerza apostólica.
Primera Lectura del Día de Hoy
Cuando terminaron de orar,
todos quedaron llenos del Espíritu Santo
y anunciaban decididamente la palabra de Dios
Lectura de los Hechos de los Apóstoles 4, 23-31
Una vez que Pedro y Juan fueron puestos en libertad, regresaron adonde estaban sus hermanos, y les contaron todo lo que les habían dicho los sumos sacerdotes y los ancianos. Al oírlos, todos levantaron la voz y oraron a Dios unánimemente: «Señor, Tú hiciste el cielo y la tierra, el mar y todo lo que hay en ellos; Tú, por medio del Espíritu Santo, pusiste estas palabras en labios de nuestro padre David, tu servidor:
"¿Por qué se amotinan las naciones y los pueblos hacen vanos proyectos? Los reyes de la tierra se rebelaron y los príncipes se aliaron contra el Señor y contra su Ungido".
Porque realmente se aliaron en esta ciudad Herodes y Poncio Pilato con las naciones paganas y los pueblos de Israel, contra tu santo servidor Jesús, a quien Tú has ungido.
Así ellos cumplieron todo lo que tu poder y tu sabiduría habían determinado de antemano. Ahora, Señor, mira sus amenazas, y permite a tus servidores anunciar tu Palabra con toda libertad: extiende tu mano para que se realicen curaciones, signos y prodigios en el nombre de tu santo servidor Jesús.»
Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios.
Palabra de Dios.
SALMO Sal 2, 1-3.4-9
R. ¡Felices los que se refugian en ti, Señor!
O bien:
Aleluia.
¿Por qué se amotinan las naciones
y los pueblos hacen vanos proyectos?
Los reyes de la tierra se sublevan,
y los príncipes conspiran
contra el Señor y contra su Ungido:
«Rompamos sus ataduras,
librémonos de su yugo.» R.
El que reina en el cielo se sonríe;
el Señor se burla de ellos.
Luego los increpa airadamente
y los aterra con su furor:
«Yo mismo establecí a mi Rey
en Sión, mi santa Montaña.» R.
Voy a proclamar el decreto del Señor:
Él me ha dicho: «Tú eres mi hijo,
Yo te he engendrado hoy.
Pídeme, y te daré las naciones como herencia,
y como propiedad, los confines de la tierra.
Los quebrarás con un cetro de hierro,
los destrozarás como a un vaso de arcilla» R.
ALELUIA Col 3, 1
Aleluia.
Ya que ustedes han resucitado con Cristo,
busquen los bienes del cielo
donde Cristo está sentado a la derecha de Dios.
Aleluia.
Monición del Evangelio
Jesús recibe a Nicodemus, un hombre que busca la verdad pero que aún teme la luz plena. En este diálogo fundamental, el Señor nos revela que para entrar en el Reino es necesario nacer de nuevo por el Espíritu. Preparemos nuestro espíritu para recibir esta palabra que nos desafía a salir de nuestras seguridades y dejarnos conducir por el soplo imprevisible de Dios.
EVANGELIO
El que no nace del agua y del Espíritu
no puede entrar en el Reino de Dios
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan 3, 1-8
Había entre los fariseos un hombre llamado Nicodemo, que era uno de los notables entre los judíos. Fue de noche a ver a Jesús y le dijo: «Maestro, sabemos que Tú has venido de parte de Dios para enseñar, porque nadie puede realizar los signos que Tú haces, si Dios no está con Él.»
Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no renace de lo alto no puede ver el Reino de Dios.»
Nicodemo le preguntó: «¿Cómo un hombre puede nacer cuando ya es viejo? ¿Acaso puede entrar por segunda vez en el vientre de su madre y volver a nacer?»
Jesús le respondió: «Te aseguro que el que no nace del agua y del Espíritu no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. No te extrañes de que te haya dicho: "Ustedes tienen que renacer de lo alto."
El viento sopla donde quiere: tú oyes su voz, pero no sabes de dónde viene ni a dónde va. Lo mismo sucede con todo el que ha nacido del Espíritu.»
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
- Por la Iglesia universal, para que, a ejemplo de San Martín I, mantenga la fidelidad al Evangelio frente a las presiones del mundo. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes, para que el Espíritu de sabiduría los guíe en la búsqueda del bien común y el respeto a la libertad religiosa. Roguemos al Señor.
- Por quienes se sienten cansados o "viejos" espiritualmente, para que experimenten la novedad del nuevo nacimiento en Cristo. Roguemos al Señor.
- Presentamos una petición especial por las intenciones de la comunidad de caminoyoracion.org, para que el Señor escuche sus necesidades y fortalezca su fe. Roguemos al Señor.
- Por nuestra comunidad parroquial, para que seamos dóciles al soplo del Espíritu y anunciemos con alegría la Resurrección. Roguemos al Señor.
Monición de Presentación de Ofrendas
Presentamos hoy el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo humano, que pronto serán transformados por la fuerza del Espíritu Santo. Al ofrecer estos dones, ofrezcamos también nuestra disposición a ser renovados, dejando atrás el hombre viejo para convertirnos en ofrenda viva para la gloria de Dios.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo fervientemente recibirte dentro de mi alma, pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del día: El Diálogo con la Noche y la Libertad del Viento
El encuentro entre Jesús y Nicodemo es una de las escenas más profundas del cuarto Evangelio. Nicodemo representa a esa persona que, teniendo una vida estructurada, conocimientos y cierta posición social, siente un vacío existencial que las normas y la lógica humana no logran llenar. Viene "de noche", quizás por miedo al juicio ajeno o porque la noche es el símbolo de la búsqueda interior y de las dudas que asaltan a quien busca con sinceridad (San Agustín, In Johannis Evangelium).
El Desafío de Nacer de Nuevo
Para muchos de nosotros, que cargamos con el peso de los años, las decepciones laborales o las fatigas familiares, la pregunta de Nicodemo resuena con fuerza: “¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo?”. A menudo nos sentimos atrapados en nuestras propias estructuras mentales o en el pesimismo de pensar que ya no podemos cambiar. Sin embargo, Jesús propone una ruptura con el determinismo: el nuevo nacimiento no es un proceso biológico, sino un evento del Espíritu.
Nacer de lo alto significa reconocer que nuestra vida no depende solo de nuestras fuerzas, sino de una Gracia que nos precede. Como señala el Papa Francisco en su exhortación Evangelii Gaudium, “la novedad de Dios es lo que verdaderamente nos renueva” (EG, 11). El Espíritu es ese viento que sopla donde quiere; no lo podemos domesticar ni encerrar en nuestras planificaciones parroquiales o personales. Ser cristiano es aprender a navegar dejándose impulsar por ese viento, aunque no sepamos exactamente hacia dónde nos lleva.
La Valentía de la Verdad
La Primera Lectura complementa esta visión. La comunidad primitiva, llena del Espíritu, no pide que se eliminen las dificultades, sino que pide parresía (valentía) para seguir anunciando la Verdad. San Martín I encarnó esta libertad del Espíritu. Prefirió la muerte y el destierro antes que traicionar la verdad sobre Cristo. Su testimonio nos interpela a nosotros hoy: ¿Buscamos la comodidad del silencio o la libertad del testimonio?
Para el profesional que busca propósito, para el joven que anhela autenticidad, o para quien sufre la soledad, el mensaje es el mismo: deja que el Espíritu te sorprenda. No intentes entenderlo todo antes de dar el paso. La fe no es un sistema de seguridad, sino una aventura de confianza. Atrévete a ser como el viento: libre, audaz y portador de vida.
Monición de despedida
Habiendo recibido la fuerza de la Palabra y de la Eucaristía, volvemos a nuestras actividades cotidianas. Que el Espíritu Santo que hemos invocado nos acompañe para ser testigos de la alegría pascual en nuestras familias y trabajos. Vayamos en paz para amar y servir al Señor.
Referencias
Vaticano II. (1964). Constitución Dogmática Lumen Gentium. Ciudad del Vaticano.
Agustín de Hipona (s.f.). Comentarios al Evangelio de Juan (In Johannis Evangelium).
Benedicto XVI. (2007). Audiencia General sobre San Martín I. Ciudad del Vaticano. de consulta
Biblia de la Iglesia en América. Leccionario Litúrgico. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Francisco. (2013). Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. de consulta
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