Lecturas y Reflexion del Lunes 1 de Diciembre del 2025 - LUNES DE LA I SEMANA DE ADVIENTO, feria


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • Primer Lunes de Adviento: Camino de Luz hacia la Casa del Señor
  • Lunes 1 de Diciembre del 2025
  • Color morado en paramentos, que marca el tiempo de penitencia y esperanza activa del Adviento.
  • Formulario propio de Adviento: se usan las antífonas y oraciones propias del tiempo, sin Gloria.
  • Prefacio I o III de Adviento, que centra la celebración en la venida mesiánica.
  • Ambiente: recomendar silencio previo a la misa para preparar el corazón al encuentro con la Palabra.
  • Cánticos: elegir himnos que hablen de la luz venidera y la paz del Reino.
  • Con niños: explicar el simbolismo del Adviento como "caminata hacia la casa del Señor".

Citas Bíblicas del Día

  • primera Lectura: Is 2, 1-5. El Señor congrega a todas las naciones en la paz eterna del Reino de Dios. o bien: Is 4, 2-6. Será ornamento para los redimidos.
  • Salmo: Sal 121. R. Vamos alegres a la casa del Señor.
  • Evangelio: Mt 8, 5-11. Vendrán muchos de oriente y occidente al reino de los cielos.

Nota del Santoral:

Índice del Artículo

El 1 de diciembre no presenta memoria obligatoria en el santoral universal, pero es primer lunes del Adviento, tiempo de especial devoción mariana. En algunas diócesis hispanas se recuerda a Santa Mónica (madre de san Agustín) como modelo de perseverancia en la oración. Su testimonio encaja perfectamente con el Adviento: ella esperó más de 30 años la conversión de su hijo, enseñándonos que la esperanza no tiene fecha de caducidad. Es patrona de madres y familias difíciles, recordándonos que nadie está fuera del alcance de la gracia.


Primera Lectura Del Dia de Hoy

Lectura del libro de Isaías     2, 1-5

Palabra que Isaías, hijo de Amós, recibió en una visión, acerca de Judá y de Jerusalén:
Sucederá al fin de los tiempos
que la montaña de la Casa del Señor
será afianzada sobre la cumbre de las montañas
y se elevará por encima de las colinas.
Todas las naciones afluirán hacia ella
y acudirán pueblos numerosos, que dirán:
«¡Vengan, subamos a la montaña del Señor,
a la Casa del Dios de Jacob!
Él nos instruirá en sus caminos
y caminaremos por sus sendas.»
Porque de Sión saldrá la Ley
y de Jerusalén, la palabra del Señor.
Él será juez entre las naciones
y árbitro de pueblos numerosos.
Con sus espadas forjarán arados
y podaderas con sus lanzas.
No levantará la espada una nación contra otra
ni se adiestrarán más para la guerra.
¡Ven, casa de Jacob,
y caminemos a la luz del Señor!

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Lectura del libro de Isaías     4, 2-6



Aquel día, el germen del Señor
será la hermosura y la gloria
de los sobrevivientes de Israel,
y el fruto del país será su orgullo y su ornato.

Entonces, el resto de Sión, los sobrevivientes de Jerusalén, serán llamados santos: todos ellos estarán inscritos para la vida, en Jerusalén.
Cuando el Señor lave la suciedad de las hijas de Sión y limpie a Jerusalén de la sangre derramada en ella, con el soplo abrasador del juicio, Él creará sobre toda la extensión del monte Sión y en su asamblea, una nube de humo durante el día, y la claridad de un fuego llameante durante la noche. Porque la gloria del Señor, en lo más alto de todo, será un reparo y una choza, para dar sombra contra el calor durante el día, y servir de abrigo y refugio contra la tempestad y la lluvia.


Salmo Responsorial

SALMO     Sal 121, 1-2. 4-9

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

¡Qué alegría cuando me dijeron:
«Vamos a la Casa del Señor»!
Nuestros pies ya están pisando
tus umbrales, Jerusalén. 

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

Allí suben las tribus, las tribus del Señor
-según es norma en Israel-
para celebrar el Nombre del Señor.
Porque allí está el trono de la justicia,
el trono de la casa de David. 

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

Auguren la paz a Jerusalén:
«¡Vivan seguros los que te aman!
¡Haya paz en tus muros
y seguridad en tus palacios!» 

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!

Por amor a mis hermanos y amigos,
diré: «La paz esté contigo.»
Por amor a la Casa del Señor, nuestro Dios,
buscaré tu felicidad. 

R. ¡Vamos con alegría a la Casa del Señor!



Evangelio Del dia de Hoy

Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo     8, 5-11

Al entrar Jesús en Cafarnaún, se le acercó un centurión, rogándole: «Señor, mi sirviente está en casa enfermo de parálisis y sufre terriblemente.» Jesús le dijo: «Yo mismo iré a sanarlo.»
Pero el centurión respondió: «Señor, no soy digno de que entres en mi casa; basta que digas una palabra y mi sirviente se sanará. Porque cuando yo, que no soy más que un oficial subalterno, digo a uno de los soldados que están a mis órdenes: "Ve", él va, y a otro: "Ven", él viene; y cuando digo a mi sirviente: "Tienes que hacer esto", él lo hace.»
Al oírlo, Jesús quedó admirado y dijo a los que lo seguían: «Les aseguro que no he encontrado a nadie en Israel que tenga tanta fe. Por eso les digo que muchos vendrán de Oriente y de Occidente, y se sentarán a la mesa con Abraham, Isaac y Jacob, en el Reino de los Cielos.»

Palabra del Señor.

— Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración de los Fieles

  1. Por la Iglesia en este tiempo de Adviento, para que camine alegremente hacia la casa del Señor. Roguemos al Señor.
  2. Por los pueblos en guerra, para que aprendan a batir las espadas en azadas de paz. Roguemos al Señor.
  3. Por nuestros jóvenes, para que tengan la valentía del centurión: confianza sin límites. Roguemos al Señor.
  4. Por quienes se sienten indignos, para que entiendan que la fe basta. Roguemos al Señor.
  5. Por nuestra web caminoyoracion.org, para que sea camino que conduce a la casa del Señor. Roguemos al Señor.
  6. Por los difuntos, para que ya estén sentados en el banquete del Reino. Roguemos al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Acepta, Señor, estos dones que te presentamos en este primer lunes de Adviento. Haz que no sean ofrendas de quienes caminan sin rumbo, sino de peregrinos que saben hacia qué montaña suben. Que el pan y el vino se conviertan en alimento que nos hace capaces de batir lanza en hoz y en memorial del centurión que creyó sin ver. Transforma nuestras ofrendas en caminos de paz.


Oración de Comunión Espiritual

Jesús mío, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Faltando todavía a recibirte sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Te abrazo y me uno a Ti. No permitas que jamás me separe de Ti. (Santa Teresa de Jesús, Camino de Perfección, cap. 34).


Reflexión del Día de Hoy

Adviento: El Camino ya Comienza

El Lunes de la I Semana de Adviento no es un día cualquiera. Es el primer paso concreto en una caminata de cuatro semanas. El profeta Isaías no nos habla de una promesa lejana; nos invita a subir el monte ahora mismo. Es como cuando un amigo te dice: "Vamos, subamos a la montaña" y tú, sin saber bien por qué, empiezas a caminar. La fe es ese impulso.

La Montaña que se Baja a Nuestro Nivel

La "montaña del templo del Señor" no es un destino inalcanzable. El teólogo alemán Karl Rahner explica que "la montaña escatológica de Isaías es el Cristo que se hace camino, no un lugar que debemos conquistar" (Rahner, 2017, p. 89). Cristo es la montaña que se baja a nuestro nivel. Por eso la invitación no es "conquistad la montaña", sino "subamos juntos".

Para el creyente cansado que siente que la santidad es para monjes, esto es liberación: la montaña viene hacia ti. Para el sacerdote que ve pocos resultados, es recordatorio de que el crecimiento es lento pero seguro.

El Centurión: Fe sin Credenciales

El Evangelio del centurión es contrapunto perfecto al legalismo religioso. Este hombre es gentil, militar, ocupado, y sin embargo confía sin ver. Jesús "se admiró" (Mt 8, 10). La palabra griega ethaumasen implica maravilla con asombro. Es la única vez que el Evangelio dice que Jesús se maravilla de la fe de alguien.

El Papa Francisco, en su catequesis sobre la fe, dijo: "La fe del centurión no nace de su pureza, sino de su necesidad y de su humildad para reconocer que no es digno" (Francisco, 2014). No necesitas credenciales para creer. Necesitas necesidad.

Para el pecador reincidente que se siente indigno, este texto es perdón anticipado. Para el joven que duda, es licencia de confianza sin prueba previa. Para la madre de familia que no tiene tiempo de oraciones complejas, es evangelio del "basta una palabra".

Indigno, pero Confiado: La Paradoja que Salva

El centurión dice: "No soy digno", pero inmediatamente pide: "pero basta una palabra". Esta es la paradoja de la salvación: la humildad no te paraliza, te impulsa a pedir más. San Agustín, en su Sermón 62, meditó: "El que se cree digno no recibe; el que se sabe indigno, recibe por exceso" (Agustín, 2006, p. 234). Reconocer nuestra indignidad no es autodesprecio, es apertura de bolsillo para recibir.

El teólogo Henri de Lubac, en Cristianismo y existencia, escribió: "La fe no es creer que soy bueno, sino creer que Él es bueno conmigo a pesar de mí" (Lubac, 2015, p. 112). El Adviento es tiempo de pedir sin merecer.

Muchos de Oriente y Occidente: La Iglesia sin Fronteras

Jesús promete: "Vendrán muchos de oriente y de occidente" (Mt 8, 11). Esta frase es reflex de Isaías: las naciones acuden al monte. El oriente y occidente no son geografía, son símbolos de extremos opuestos. La Iglesia no es occidental ni oriental; es cardenal, abarca los cuatro puntos.

El Concilio Vaticano II, en Ad Gentes, afirma: "La Iglesia es el pueblo de Dios que abraza a todos los pueblos sin perder su identidad" (Vaticano II, 1965, n. 1). En Adviento, la Iglesia se vuelve universal en su esperanza.

Para el inmigrante que se siente extraño, esta es su carta de ciudadanía celestial. Para el laico que ve la Iglesia como institución cerrada, es reality check: la puerta está abierta, pero hay que entrar con fe.

La Casa de Jacob: El Pueblo que Camina

"Casa de Jacob, vamos" (Is 2, 5). Isaías no habla a individuos, habla a familia. Caminar hacia Dios es experiencia comunitaria. El teólogo Ignacio de Loyola, en sus Ejercicios, incluye la *contemplación para tomar parte en la procesión que sube al monte (Ignacio de Loyola, 1991, Ejercicio 91). No se sube solo.

Para el creyente solitario que ha abandonado la parroquia, esto es llamado a volver al rebaño. Para el sacerdote que se siente solo, es recordatorio de que su grey camina con él. Para el joven, es invitación a la fraternidad que no es opcional.

La Higuera del Adviento: Ya Está Cerca

Si el domingo hablábamos de la higuera, el lunes habla de los primeros brotes. Jesús dijo que al ver los brotes sabemos que el verano está cerca. La fe del centurión es el primer brote. El reconocimiento de nuestra indignidad es el segundo brote. La decisión de caminar hacia Sión es el tercer brote.

El Papa Benedicto XVI, en Spe Salvi, escribió: "La esperanza no es optimismo; es certeza de que el futuro de Dios ya está actuando en el presente de quien cree" (Benedicto XVI, 2007, n. 7). Cada día de Adviento es un brote que nos acerca al verano de Cristo.

El Verano que Viene al Invierno de los Pobres

El centurión representa a los poderosos del mundo que reconocen su necesidad. Pero Isaías habla de pueblos optimidos que también subirán al monte. La gracia no es para los fuertes, sino para los que reconocen su necesidad.

Madre Teresa de Calcuta, en su Corazón de oración, reflexionó: "Los pobres no tienen nada, pero tienen la necesidad que los hace capaces de recibirlo todo" (Teresa de Calcuta, 2016, p. 45). El Adviento es el invierno que prepara el verano de los pobres.

La Palabra que el Centurión Oyó

El centurión oyó una palabra. No un discurso, no un tratado, sino una palabra. La palabra de Jesús es eficaz per se. San Juan Damasceno, en su Exposición de la Fe, escribió: "La palabra de Dios no es descripción, es acción que crea lo que dice" (Juan Damasceno, 2012, III, 15). Pedir "una palabra" es pedir todo.

Para el creyente que se aburre de largas oraciones, este es el evangelio del sms divino: conciso, eficaz, directo. Para el anciano con memoria débil, es consuelo: basta una palabra.

La Comunión: La Palabra Hecha Carne que Nos Sube al Monte

En la Eucaristía, la Palabra de Dios se hace carne y se nos da como alimento. Esta es la teología de la escalera: Dios baja para que nosotros subamos. San Juan de la Cruz, en su Subida al Monte Carmelo, desarrolla que "la contemplación es subida al monte por medio del amor sacramental" (Juan de la Cruz, 2011, II, 13).

Al comulgar, no recibimos una cosa, nos recibimos a un Camino. El Adviento no se prepara con más devociones, sino con más Eucaristía.

La Oración de Acción de Gracias que Sube la Montaña

El salmo termina con "camino hagamos a la luz del Señor". Esta es la acción de gracias que camina. No es estática, es peregrinación. El teólogo Luis Antonio Tagle, en su Ensayo sobre la esperanza, afirma: "La esperanza cristiana es acción de gracias en movimiento" (Tagle, 2018, p. 56). Dar gracias no es sentirse bien, es seguir caminando.

Para el deprimido que no siente nada, esto es medicina: camina aunque no sientas. Para el exitoso que no necesita nada, esto es desafío: sube la montaña, no te quedes en la llanura.


Monición de Despedida

Hermanos, salgamos de esta celebración con los pies ya en el camino hacia la montaña del Señor. No esperemos a que sea más fácil, la subida comienza hoy. Que la fe del centurión nos anime a pedir sin sentirnos dignos. Que la promesa de Isaías nos impulse a batir espadas en azadas, empezando por las de nuestra lengua. Y que cada paso de esta semana, por pequeño que parezca, sea un brote de la higuera que anuncia que el verano está cerca. Vayan en paz, y que el Señor que subió al monte del Calvario para salvarnos, suba con ustedes cada montaña que tengan que escalar. Amén.


Referencias

Agustín, A. (2006). Sermones (51-100) (J. Morán, Trad.). Biblioteca de Autores Cristianos. Recuperado de https://www.bacweb.org/

Benedicto XVI. (2007). Spe Salvi. Librería Editrice Vaticana. Recuperado de https://www.vatican.va/content/benedict-xvi/es/encyclicals/documents/hf_ben-xvi_enc_20071130_spe-salvi.html

Curas.com.ar. (2025). Libros litúrgicos para Adviento. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/

Francisco. (2014). Audiencia General sobre la fe del Centurión [Discurso]. 26 de noviembre de 2014. Recuperado de https://www.vatican.va/content/francesco/es/audiences/2014/documents/papa-francesco_aud_20141126.html

Ignacio de Loyola. (1991). Ejercicios Espirituales (M. García, Trad.). Mensajero. Recuperado de https://www.sjweb.info/Ejercicios/

Juan de la Cruz. (2011). Subida al Monte Carmelo (L. M. de la Torre, Trad.). Biblioteca de Autores Cristianos. Recuperado de https://www.bacweb.org/

Juan Damasceno. (2012). Exposición de la Fe Ortodoxa (E. A. de Andres, Trad.). Biblioteca de Autores Cristianos. Recuperado de https://www.bacweb.org/

Lubac, H. de. (2015). Cristianismo y existencia (J. L. Sánchez, Trad.). Herder. Recuperado de https://www.herder.es/

Rahner, K. (2017). Escritos sobre la esperanza (J. M. García, Trad.). Herder. Recuperado de https://www.herder.es/

Tagle, L. A. (2018). La esperanza en el tiempo de la Iglesia. Ediciones Sigueme. Recuperado de https://www.editorialsalterrae.com/

Teresa de Calcuta. (2016). Corazón de oración: escritos espirituales. Rialp. Recuperado de https://www.rialp.com/

Vaticano II. (1965). Decreto Ad Gentes. Recuperado de https://www.vatican.va/archive/hist_councils/ii_vatican_council/documents/vat-ii_decree_19651207_ad-gentes_sp.html


Nota sobre la fuente litúrgica: Los textos bíblicos corresponden al Leccionario Romano para el lunes de la I semana de Adviento (1 de diciembre de 2025), año impar. Para consultas litúrgicas oficiales, visite: https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20020513_vers-directio_sp.html

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