
Tips Litúrgicos del Día
- Color Litúrgico: Verde ferial del Tiempo Ordinario o Blanco por la memoria de San Francisco Regis.
- Foco de Meditación: El amor radical que no excluye a nadie, llamándonos a amar incluso a nuestros enemigos y orar por nuestros perseguidores.
- Actitud Espiritual: Ofrecer una oración sincera por aquella persona que nos ha criticado o de quien sentimos distanciamiento afectivo.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Lectura del primer libro de los Reyes 21, 17-29 ()
- Salmo Responsorial: Sal 50, 3-4. 5-6a. 11 y 16
- Evangelio del Día: Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 5, 43-48 ()
Santo del Día: San Francisco Regis, apóstol del Vivarais
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día: San Francisco Regis, apóstol del Vivarais
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura
- Salmo Responsorial
- Monición del Evangelio
- Evangelio del día
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Referencias
San Juan Francisco Regis fue un insigne sacerdote jesuita francés del siglo XVII que se distinguió por su ardor apostólico inigualable y su labor misionera rural fecunda en las regiones montañosas y empobrecidas del sur de Francia (Vivarais y Velay). Regis recorrió a pie miles de kilómetros en medio de inviernos rigurosos y peligros extremos para predicar el Evangelio, confesar a miles de campesinos, reconciliar enemistades familiares históricas y organizar obras caritativas de inmensa envergadura, como la provisión de alimentos para los necesitados en Florencia (Francia) y el rescate de mujeres en situación de vulnerabilidad. Se le conoció como el 'Padre de los Pobres' por su bondad paternal inagotable. Falleció a la edad de 43 años en 1640 mientras predicaba una misión en el pueblo alpino de Lalouvesc, consumido enteramente por el celo de la salvación de las almas.
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas en Cristo, nos reunimos en este martes para ofrecer la Eucaristía, celebrando la memoria de San Francisco Regis, sacerdote jesuita de inmenso ardor apostólico. Regis nos enseña a no desanimarnos ante los obstáculos feriales y a llevar el consuelo de la fe a los ambientes más difíciles y alejados de nuestra sociedad. Iniciemos esta liturgia purificando nuestro corazón.
Monición a la Primera Lectura
En la primera lectura, tomada de la segunda carta de San Pablo a los Corintios, contemplamos el hermoso elogio de la generosidad cristiana. Pablo exhorta a los corintios a emular la caridad de las iglesias de Macedonia, recordándoles que la generosidad nace del ejemplo de Cristo, quien siendo rico se hizo pobre por nosotros para enriquecernos con su pobreza. Escuchemos atentos.
Primera Lectura
Lectura del primer libro de los Reyes 21, 17-29 ()
Después que murió Nabot, la palabra del Señor llegó a Elías, el tisbita, en
estos términos: «Baja al encuentro de Ajab, rey de Israel en Samaría. Ahora está
en la viña de Nabot: ha bajado allí para tomar posesión de ella. Tú le dirás:
Así habla el Señor: ¡Has cometido un homicidio, y encima te apropias de lo
ajeno! Por eso, así habla el Señor: En el mismo sitio donde los perros lamieron
la sangre de Nabot, allí también lamerán tu sangre.»
Ajab respondió a Elías: «¡Me has sorprendido, enemigo mío!»
«Sí, repuso Elías, te he sorprendido, porque te has prestado a hacer lo que es
malo a los ojos de Señor. Yo voy a atraer la desgracia sobre ti: barreré hasta
tus últimos restos y extirparé a todos los varones de la familia de Ajab,
esclavos o libres en Israel. Dejaré tu casa como la de Jeroboám, hijo de Nebat,
y como la de Basá, hijo de Ajías, porque has provocado mi indignación y has
hecho pecar a Israel. Y el Señor también ha hablado contra Jezabel, diciendo:
Los perros devorarán la carne de Jezabel en la parcela de Izreel. Al de la
familia de Ajab que muera en la ciudad, se lo comerán los perros, y al que muera
en despoblado, se lo comerán los pájaros del cielo.»
No hubo realmente nadie que se haya prestado como Ajab para hacer lo que es malo
a los ojos del Señor, instigado por su esposa Jezabel. El cometió las peores
abominaciones, yendo detrás de los ídolos, como lo habían hecho los amorreos que
el Señor había desposeído delante de los israelitas.
Cuando Ajab oyó aquellas palabras, rasgó sus vestiduras, se puso un sayal sobre
su carne, y ayunó. Se acostaba con el sayal y andaba taciturno.
Entonces la palabra del Señor llegó a Elías, el tisbita, en estos términos:
«¿Has visto cómo Ajab se ha humillado delante de mí, no atraeré la desgracia
mientras él viva, sino que la haré venir sobre su casa en tiempos de su hijo.»
Salmo Responsorial
Sal 50, 3-4. 5-6a. 11 y 16
(R.: cf. 3a)
R. Ten piedad, Señor, porque hemos pecado.
¡Ten piedad de mí, Señor, por tu bondad,
por tu gran compasión, borra mis faltas!
¡Lávame totalmente de mi culpa
y purifícame de mi pecado! R.
Porque yo reconozco mis faltas
y mi pecado está siempre ante mí.
Contra ti, contra ti solo pequé
e hice lo que es malo a tus ojos. R.
Aparta tu vista de mis pecados
y borra todas mis culpas.
¡Líbrame de la muerte, Dios, salvador mío,
y mi lengua anunciará tu justicia! R.
Monición del Evangelio
El Santo Evangelio según San Marcos (leído hoy en la liturgia) nos presenta la exigencia suprema del sermón de la montaña: amar a nuestros enemigos y orar por los que nos persiguen, para ser verdaderos hijos del Padre celestial que hace salir su sol sobre buenos y malos. Nos ponemos de pie para acoger el Evangelio.
Evangelio del día
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 5, 43-48 ()
Jesús dijo a sus discípulos:
Ustedes han oído que se dijo: Amarás a tu prójimo y odiarás a tu enemigo. Pero
yo les digo: Amen a sus enemigos, rueguen por sus perseguidores; así serán hijos
del Padre que está en el cielo, porque él hace salir el sol sobre malos y buenos
y hace caer la lluvia sobre justos e injustos.
Si ustedes aman solamente a quienes los aman, ¿qué recompensa merecen? ¿No hacen
lo mismo los publicanos? Y si saludan solamente a sus hermanos, ¿qué hacen de
extraordinario? ¿No hacen lo mismo los paganos?
Por lo tanto, sean perfectos como es perfecto el Padre que está en el cielo.
Oración de los Fieles
- Por el Papa Francisco y todos los pastores de la Iglesia, para que el Espíritu Santo les llene del celo misionero de San Francisco Regis para llevar el consuelo de la fe a los ambientes más difíciles.
- Por los misioneros rurales e itinerantes del mundo moderno, para que el Señor bendiga sus fatigas cotidianas, les libre de los peligros físicos y fecunde su anuncio evangélico en los corazones.
- Por las personas que experimentan rencor, amargura o deseos de venganza en sus hogares a causa de heridas familiares profundas, para que experimenten la gracia sanadora del perdón divino.
- Para que la plataforma digital misionera caminoyoracion.org continúe floreciendo como un faro de devoción y formación digital, ayudando a las almas a cultivar el Santo Rosario y la oración online.
- Por todos nosotros aquí reunidos, para que desterremos los juicios rápidos y la murmuración en nuestras familias, esforzándonos por amar a todos sin condiciones en nuestro discurrir diario ferial.
Monición de Presentación de Ofrendas
Presentamos, Señor, estos dones de pan y vino sobre tu altar sagrado en la memoria de San Francisco Regis. Te pedimos que santifiques estas ofrendas y nos concedas la fuerza divina para vivir el amor desinteresado en nuestras jornadas diarias.
Oración de Comunión Espiritual
Creo, Jesús mío, que estás real y verdaderamente presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo ardientemente recibirte dentro de mi alma. Pero no pudiendo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Y como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno del todo a ti. Señor, no permitas que jamás me separe de ti. Amén.
Reflexión del día
La liturgia ferial de este martes de la undécima semana del Tiempo Ordinario nos coloca ante el núcleo ético y revolucionario del amor cristiano: 'Amen a sus enemigos y rueguen por los que los persiguen, para que sean hijos de su Padre celestial, que hace salir su sol sobre buenos y malos'. Esta exigencia de Jesús define el rasgo más original y radical del Evangelio. Amar a quien nos ama, ser amables con quien nos trata bien o saludar al amigo es una conducta natural que no exige conversión interior ni gracia divina; pero amar a quien nos ha ofendido profundamente, desear el bien de quien nos critica sin escrúpulos en el trabajo y orar por la conversión de quien nos agrede requiere un corazón verdaderamente transformado por el Espíritu Santo. El amor cristiano no es un sentimiento afectivo superficial, sino una opción libre y activa de benevolencia que imita la misericordia infinita de Dios.
San Francisco Regis encarnó este amor incondicional en su extenuante labor misionera rural. Recorrió caminos alpinos peligrosos y hostiles en las montañas francesas para buscar a los alejados y marginados de la sociedad. Afrontó calumnias feroces y agresiones físicas de personas que se oponían a su labor moralizadora y caritativa. Sin embargo, Regis nunca respondió con resentimiento ni denuncias amargas; al contrario, su paciencia pastoral era inquebrantable, acogiendo en el confesionario a sus propios detractores con una dulzura y bondad maternal que los llevaba a las lágrimas del arrepentimiento. Francisco Regis nos muestra que el único camino para derretir la frialdad y el odio del mundo es la sobreabundancia de la caridad fraterna.
La primera lectura de San Pablo nos recuerda la regla de oro de la generosidad cristiana, cimentada en la encarnación de Cristo: 'Siendo rico, se hizo pobre por nosotros, para enriquecernos con su pobreza'. La verdadera generosidad no consiste en dar de lo que nos sobra de forma altanera, sino en hacernos pequeños para servir al hermano. En nuestras familias y ocupaciones de trabajo cotidianas, a menudo nos resulta difícil dar el primer paso para sanar una relación rota en el hogar. Pidamos por intercesión de San Francisco Regis la gracia de una fe activa, libre de egoísmo y rencor, y que a través de caminoyoracion.org y el Santo Rosario diario, aprendamos a amar a ejemplo de Cristo resucitado, siendo portadores de su paz y de su perdón en cada una de nuestras tareas ordinarias feriales.
Para profundizar en la meditación del día y fortalecer tu vida de fe, te invitamos a rezar el Santo Rosario, profundizar en el Evangelio de hoy y descubrir nuestra colección de oraciones para toda ocasión.
Monición de despedida
Habiendo participado de esta mesa de comunión celestial, regresemos a nuestras tareas cotidianas con la paz del Señor resucitado. Seamos sembradores activos de reconciliación en nuestros hogares, glorificando a Dios con nuestras vidas.
Referencias
Daubenton, G. (2012). Vie de Saint Jean-François Régis, de la Compagnie de Jésus. París: Saint-Jude.
Schökel, L. A. (2015). Biblia del Peregrino: Nuevo Testamento. Bilbao: Mensajero.
Evangelio del día en la Liturgia Oficial de la Iglesia. Recuperado de la fuente oficial y literal: https://www.curas.com.ar/Leccionarios/Ferial/Semanas/L11semtop.htm
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