
- 📖 Primera Lectura del Dia de Hoy
- Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 12-16
- Salmo 110,1-2.3-4.5-6
- Lectura del santo evangelio según san Lucas 7, 36-50
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día de Hoy
- Monición de Despedida
- Referencias
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🕯️ Tips Litúrgicos del Día
- En días feriales como este, la Iglesia invita a profundizar en la simplicidad del encuentro con Cristo sin distracciones litúrgicas adicionales. Durante el tiempo ordinario, cada celebración gira en torno a la Palabra de Dios como eje central de nuestra vida cristiana. Recuerda que en las ferias, el color litúrgico es verde, símbolo de esperanza y crecimiento espiritual constante. Prepárate para acoger el mensaje de misericordia del Evangelio de hoy con un corazón abierto, especialmente si sientes que tus pecados te alejan de Dios. En este día feria, la liturgia te invita a vivir la sencillez del encuentro cotidiano con el Señor, sin solemnidades externas, pero con profunda intensidad interior. La ausencia de celebraciones particulares resalta la importancia de la Palabra proclamada y la Eucaristía celebrada como fuente y culmen de nuestra vida cristiana.
📖 Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura del Diade Hoy: 1 Tim 4, 12-16. Cuida de ti mismo y de la enseñanza; y te salvarás a ti mismo y a los que te escuchan.
- Salmo del dia de Hoy: Sal 110. R. Grandes son las obras del Señor.
- Evangelio del dia de Hoy: Lc 7, 36-50. Sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho.
🙏 Santo del Día
- Hoy, 18 de septiembre, la Iglesia celebra a San José de Cupertino, religioso franciscano conocido por su profunda vida de oración y los extraordinarios fenómenos místicos que acompañaron su existencia. Nacido en Italia en 1603, José enfrentó numerosas dificultades en su formación académica, pero encontró en la humildad y la sencillez el camino hacia la santidad.
- Su vida estuvo marcada por éxtasis frecuente, especialmente durante la celebración de la Eucaristía, llegando incluso a levitar en momentos de intensa contemplación. A pesar de ser objeto de sospecha y prueba por parte de sus superiores eclesiásticos, mantuvo siempre una actitud de obediencia y humildad.
- San José de Cupertino es considerado el santo de los estudiantes y examinandos, pues su intercesión se busca especialmente en momentos de dificultad académica o intelectual. Su vida nos recuerda que la verdadera sabiduría no reside en los logros humanos, sino en la apertura del corazón a la acción divina.
📖 Primera Lectura del Dia de Hoy
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a Timoteo 4, 12-16
"Que nadie te menosprecie por joven; al contrario, se convierte en modelo de los creyentes en el modo de hablar, en la conducta, en el amor, en la fe y en la pureza. Mientras tanto, yo voy a quedarme en Efeso por algún tiempo. Tú, en cambio, quédate allí para impedir que algunos enseñen doctrinas distintas. No dejes de leer en público la Escritura, de exhortar y de enseñar. No descuides el don que hay en ti, que te fue conferido mediante la profecía con la imposición de manos del presbiterio. Cuida de ti mismo y de la enseñanza y te salvarás a ti mismo ya los que te escuchan.
— Palabra de Dios.
— Te alabamos, Señor.
Salmo del dia de Hoy
Salmo 110,1-2.3-4.5-6
R/. Grandes son las obras del Señor
Justicia y verdad son las obras de sus manos,
todos sus preceptos merecen confianza:
son estables para siempre jamás,
se han de cumplir con verdad y rectitud.
R/. Grandes son las obras del Señor
Envió la redención a su pueblo,
ratificó para siempre su alianza,
su nombre es sagrado y temible.
R/. Grandes son las obras del Señor
Primicia de la sabiduría es el temor del Señor,
tienen buen juicio los que lo practican;
la alabanza del Señor dura por siempre.
R/. Grandes son las obras del Señor
✝️ Evangelio del Día de Hoy
Lectura del santo evangelio según san Lucas 7, 36-50
En aquel tiempo, un fariseo rogaba a Jesús que fuera a comer con él, entrando en casa del fariseo, se recostó a la mesa. En esto, una mujer que había en la ciudad, una pecadora, al enterarse de que estaba comiendo en casa del fariseo, vino trayendo un frasco de alabastro lleno de perfume y, colocándose detrás junto a sus pies, llorando, se puso a regarle los pies con las lágrimas, se los enjugaba con los cabellos de su cabeza, los cubría de besos y se los ungía con el perfume. Al ver esto, el fariseo que lo había invitado se dijo:
«Si este fuera profeta, sabría quién y qué clase de mujer es la que que lo está tocando, pues es una pecadora».
Jesús respondió y le dijo:
«Simón, tengo algo que decirte».
El contestó:
«Dímelo, maestro».
Jesús le dijo:
«Un prestamista tenía dos deudores: uno le debía quinientos denarios y el otro cincuenta. Como no tenían con qué pagar, los perdonó a los dos. ¿Cuál de ellos le mostrará más amor?»
Respondió Simón y dijo:
«Supongo que aquel a quien le perdonó más».
Le dijo Jesús:
«Has juzgado rectamente».
Y, volviéndose a la mujer, dijo a Simón:
«¿Ves a esta mujer? He entrado en tu casa y no me has dado agua para los pies; ella, en cambio, me ha regado los pies con sus lágrimas y me los ha enjugado con sus cabellos. Tú no mediste el beso de paz; ella, en cambio, desde que entré, no ha dejado de besarme los pies. Tú no me ungiste la cabeza con ungüento; ella, en cambio, me ha ungido los pies con perfume. Por eso te digo: sus muchos pecados han quedado perdonados, porque ha amado mucho, pero al que poco se le perdona, ama poco».
Y a ella le dijo:
«Han quedado perdonados tus pecados».
Los demás convidados empezaron a decir entre ellos:
«¿Quién es este, que hasta perdona pecados?».
Pero él dijo a la mujer:
«Tu fe te ha salvado, vete en paz».
— Palabra del Señor.
— Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
- Por la Iglesia, para que sea siempre un lugar de acogida y misericordia, como Jesús la mostró en el Evangelio de hoy.
- Por todos los que se sienten indignos de acercarse a Dios por sus pecados, para que encuentren en el sacramento de la Reconciliación el abrazo amoroso del Padre.
- Por los ministros de la Iglesia, para que imiten a san Pablo al cuidar su vida espiritual y su testimonio ante el mundo.
- Por las personas que juzgan a otros sin compasión, para que aprendan a ver con los ojos del corazón.
- Por todos los que hoy participan en la Eucaristía, para que reciban con el mismo amor y gratitud que la mujer pecadora del Evangelio.
Monición de Presentación de Ofrendas
Hoy, al presentar el pan y el vino, recordemos que somos nosotros mismos la ofrenda viva que Cristo transforma en su Cuerpo y Sangre. Como la mujer pecadora que derramó perfume sobre los pies de Jesús, entreguemos nuestros corazones quebrantados y arrepentidos, confiando en que Él nos limpia con su misericordia infinita. No traigamos solo pan y vino, sino también nuestras lágrimas, nuestros esfuerzos por amar más y nuestra semilla de perdón. Que este momento de ofrenda sea una renovación de nuestro compromiso de vivir según el Evangelio, dejándonos transformar por la gracia que recibimos en este altar.
Oración de Comunión Espiritual
Jesús mío, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo por sobre todas las cosas y deseo recibirte dentro de mi alma. Puesto que no puedo hacerlo sacramentalmente en este momento, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Quédate conmigo y no permitas que me aparte jamás de Ti. Amén.
Esta oración, tan querida por santos como el cura de Ars, nos recuerda que aunque no podamos recibir la Comunión sacramental en determinados momentos, nada impide que nuestro corazón se una a Cristo en un acto de fe y amor profundo. En tiempos de dificultad o imposibilidad de acercarnos a la Eucaristía, esta oración mantiene viva nuestra relación con el Señor, como aquella mujer que, sin poder participar de la mesa del fariseo, encontró otra manera de acercarse a Jesús.
Reflexión del día de Hoy
La escena del Evangelio de hoy (Lc 7, 36-50) desafía nuestra tendencia natural a medir el valor de una persona por sus acciones externas. Jesús contrasta la actitud del fariseo Simón, que juzga a la mujer pecadora, con el gesto audaz de aquella que rompe su frasco de alabastro para ungir los pies del Señor. La misericordia divina no se mide por méritos, sino por la apertura del corazón a recibir el perdón. Como señala el Catecismo de la Iglesia Católica: "El corazón humillado y contrito, tú, oh Dios, no lo desprecias" (n. 2839).
¿Cuántas veces nos identificamos con Simón, juzgando en silencio a quienes creemos menos dignos? La mujer pecadora representa a todos aquellos que, reconociendo su fragilidad, corren hacia Cristo sin excusas. San Agustín, en sus Confesiones , escribe: "Tardé en amarte, ¡oh belleza tan antigua y tan nueva!" (Libro X, n. 27), revelando que el amor que nace del arrepentimiento auténtico es el camino hacia la salvación.
Para quienes luchan con la culpa o la autoexigencia espiritual, este pasaje es un bálsamo: no somos salvados por nuestra perfección, sino por la fe que se expresa en el amor concreto. El Papa Francisco, en Evangelii Gaudium , recuerda: "La misericordia no es un momento en la evangelización, sino que es su estructura vital" (n. 173). Cada lágrima derramada en arrepentimiento es recogida por Dios como perfume sagrado.
Para los ministros y líderes cristianos, san Pablo ofrece una advertencia urgente: "Cuida de ti mismo y de la enseñanza; y te salvarás a ti mismo ya los que te escuchan" (1 Tim 4, 16). La coherencia entre vida y mensaje es esencial. Como advierte el Directorio sobre la piedad popular y las manifestaciones litúrgicas , "la autenticidad del testimonio cristiano depende de la unión entre la liturgia celebrada y la vida vivida" (n. 12).
En un mundo que exige perfección, el Evangelio nos invita a ser lugares de acogida para los caídos. La mujer pecadora no vino con excusas, sino con un corazón quebrantado. Así nos llama Dios a todos: no para que nos juzguemos entre nosotros, sino para que, como Jesús, extendamos las manos al pecador y digamos: "Tu fe te ha salvado; vete en paz" (Lc 7, 50).
Esta historia revela un misterio profundo: el amor nace del perdón recibido, no al revés. Contrario a lo que muchos piensan, no amamos primero para ser perdonados, sino que amamos porque ya hemos sido perdonados. Como escribe el teólogo Hans Urs von Balthasar: "El amor es la única fuerza que puede transformar el pecado en gracia" ( Teo-dramática , p. 215). La mujer amó mucho porque mucho se le había perdonado, no al contrario.
En el contexto actual, donde el juicio y la condena parecen dominar las relaciones humanas, el Evangelio de hoy es un antídoto poderoso. Nos invita a crear comunidades donde el perdón y la acogida sean más fuertes que el miedo al pecado. Como señala el Cardenal Robert Sarah en La fuerza del , "la Iglesia debe ser primero un hospital de campaña donde los heridos encuentren alivio, no una fortaleza que juzga desde lo alto" (p. 89).
Para el padre de familia que lucha por ser coherente con su fe, para la madre que se siente abrumada por sus responsabilidades, para el joven que busca su camino en medio de tantas presiones, este Evangelio trae una noticia liberada: Dios no espera que seamos perfectos para amarnos, sino que nos ama para que podamos ser transformados.
En este día feria, sin solemnidades externas, encontramos quizás el momento perfecto para esta conversión interior. Sin distracciones litúrgicas, podemos escuchar con mayor claridad el llamado de Jesús a abrir nuestro corazón a su misericordia ya extender esa misma misericordia a quienes nos rodean.
Monición de Despedida
Al salir de este espacio sagrado, llevamos en el corazón el perfume de la misericordia que hoy hemos recibido. Que cada uno de nosotros sea, como la mujer del Evangelio, un silencioso testigo de que en Cristo los pecados son perdonados y los corazones transformados. **No temamos mostrar nuestro amor por Cristo, aunque el mundo nos juzgueNo temamos mostrar nuestro amor por Cristo, aunque el mundo nos juzgue por ello. Recordemos que el verdadero discipulado no se mide por nuestra perfección, sino por nuestra capacidad de reconocer nuestra necesidad de perdón y de amar en respuesta a ese perdón. Id en paz, y que el Señor resucitado guía vuestros pasos hacia la reconciliación y el amor fraterno.
Referencias
- Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). *Catecismo de la Iglesia CatólicaCatecismo de la Iglesia Católica . Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
- Francisco. (2013). Evangelii Gaudium . Documento oficial. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papafrancesco_essortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html
- AguConfesiones . Libro X. Editorial BAC.
- Consejo Pontificio para la Cultura y Consejo Pontificio para la Interpretación de los Textos Legislativos. (2001). Directorio sobre la piedad popular y las manifestaciones litúrgicas . http://www.iva
- curas.com.ar. (2025). Conferencias del día 18 de septiembre . https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
- Oraciones para la comunidad cristiana . https://caminoyoracion.org
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