
Tips Litúrgicos del Día
- Viste de blanco: Hoy celebramos la victoria de Cristo que asciende al cielo.
- Cirio Pascual: Permanece encendido cerca del ambón o el altar hasta hoy (o Pentecostés, según la costumbre local).
- Actitud de esperanza: No es una despedida, sino el inicio de la presencia de Cristo a través de su Iglesia.
- Misión activa: La Ascensión nos compromete a "mirar al cielo" pero con los pies en la tierra para evangelizar.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura Del día de Hoy: Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 1-11
- SALMO Sal 46, 2-3. 6-9
- Segunda Lectura del dia de Hoy: Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso 1, 17-23
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 28, 16-20
Santo del Día y Solemnidad
- Tips Litúrgicos del Día
- Citas Bíblicas del Día
- Santo del Día y Solemnidad
- Monición de Entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura del día de Hoy
- Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 1-11
- Salmo del día de Hoy
- SALMO Sal 46, 2-3. 6-9
- Monición a la Segunda Lectura
- Segunda Lectura del día de Hoy
- Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso 1, 17-23
- Monición del Evangelio
- ALELUIA Mt 28, 19a. 20b
- Evangelio del día de Hoy
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 28, 16-20
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día: La Ascensión, el inicio de una cercanía definitiva
- Monición de despedida
- Referencias
Hoy la Iglesia se viste de gala para celebrar la Solemnidad de la Ascensión del Señor. Esta es una de las fiestas más importantes del calendario cristiano, pues marca el momento en que Jesús, tras cuarenta días de su Resurrección, asciende al cielo para sentarse a la derecha del Padre. Teológicamente, la Ascensión representa la entronización de la naturaleza humana de Cristo en la gloria divina, garantizando así nuestra propia esperanza de vida eterna. No celebramos una ausencia, sino una nueva forma de presencia a través del Espíritu y la Eucaristía (Catecismo de la Iglesia Católica, 1997, n. 660).
Asimismo, en este día recordamos a San Pascual Baylón, un fraile franciscano cuya vida fue un himno de amor a la Eucaristía. A pesar de ser un hombre sencillo y sin grandes estudios, su sabiduría infusa sobre el misterio del Altar lo convirtió en un referente para la Iglesia. Su figura nos enseña que, aunque Cristo ascendió, se quedó con nosotros de manera sustancial bajo las especies de pan y vino. San Pascual es el patrono de los Congresos Eucarísticos, recordándonos que la meta del cielo se alcanza mediante la comunión en la tierra.
Monición de Entrada
Hermanos, nos reunimos en este domingo para celebrar el triunfo definitivo de nuestro Salvador. La Ascensión del Señor no es el final de una historia, sino el comienzo de la misión de la Iglesia. Para quienes hoy se sienten fatigados por las cargas del mundo o buscan un propósito superior en sus vidas, esta liturgia es un bálsamo de esperanza. Al ver a Jesús elevarse, recordamos que nuestro destino final no es la tierra, sino la eternidad junto a Dios. Iniciemos con gozo esta celebración, sabiendo que Cristo intercede por nosotros desde su trono de gloria.
Monición a la Primera Lectura
San Lucas, en el libro de los Hechos de los Apóstoles, nos narra con detalle la despedida física de Jesús. Sin embargo, el mensaje central no es la partida, sino la promesa del Espíritu Santo. Escucharemos cómo los discípulos son impulsados a dejar de "mirar al cielo" de forma estática para convertirse en testigos activos en el mundo. Prestemos atención a este llamado que hoy resuena con la misma fuerza para cada uno de nosotros.
Primera Lectura del día de Hoy
Lo vieron elevarse
Lectura de los Hechos de los apóstoles 1, 1-11
En mi primer Libro, querido Teófilo, me referí a todo lo que hizo y enseñó Jesús, desde el comienzo, hasta el día en que subió al cielo, después de haber dado, por medio del Espíritu Santo, sus últimas instrucciones a los Apóstoles que había elegido.
Después de su Pasión, Jesús se manifestó a ellos dándoles numerosas pruebas de que vivía, y durante cuarenta días se le apareció y les habló del Reino de Dios.
En una ocasión, mientras estaba comiendo con ellos, les recomendó que no se alejaran de Jerusalén y esperaran la promesa del Padre: «La promesa, les dijo, que Yo les he anunciado. Porque Juan bautizó con agua, pero ustedes serán bautizados en el Espíritu Santo, dentro de pocos días».
Los que estaban reunidos le preguntaron: «Señor, ¿es ahora cuando vas a restaurar el reino de Israel?»
Él les respondió: «No les corresponde a ustedes conocer el tiempo y el momento que el Padre ha establecido con su propia autoridad. Pero recibirán la fuerza del Espíritu Santo que descenderá sobre ustedes, y serán mis testigos en Jerusalén, en toda Judea y Samaría, y hasta los confines de la tierra».
Dicho esto, los Apóstoles lo vieron elevarse, y una nube lo ocultó de la vista de ellos. Como permanecían con la mirada puesta en el cielo mientras Jesús subía, se les aparecieron dos hombres vestidos de blanco, que les dijeron: «Hombres de Galilea, ¿por qué siguen mirando al cielo? Este Jesús que les ha sido quitado y fue elevado al cielo, vendrá de la misma manera que lo han visto partir».
Palabra de Dios.
Salmo del día de Hoy
SALMO Sal 46, 2-3. 6-9
R. El Señor asciende entre aclamaciones.
O bien:
Aleluia.
Aplaudan, todos los pueblos,
aclamen al Señor con gritos de alegría;
porque el Señor, el Altísimo, es temible,
es el soberano de toda la tierra. R.
El Señor asciende entre aclamaciones,
asciende al sonido de trompetas.
Canten, canten a nuestro Dios,
canten, canten a nuestro Rey. R.
El Señor es el Rey de toda la tierra,
cántenle un hermoso himno.
El Señor reina sobre las naciones
el Señor se sienta en su trono sagrado. R.
Monición a la Segunda Lectura
San Pablo, en su carta a los Efesios, nos revela la profundidad de la gloria de Cristo. Él ha sido constituido Cabeza de la Iglesia y todo ha sido sometido bajo sus pies. Para el cristiano que busca seguridad en tiempos de incertidumbre, esta lectura es una confirmación de que Cristo es el Señor absoluto de la historia y que su poder actúa eficazmente en nosotros, su Cuerpo místico.
Segunda Lectura del día de Hoy
Lo hizo sentar a su derecha en el cielo
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los cristianos de Efeso 1, 17-23
Hermanos:
Que el Dios de nuestro Señor Jesucristo, el Padre de la gloria, les conceda un espíritu de sabiduría y de revelación que les permita conocerlo verdaderamente. Que Él ilumine sus corazones, para que ustedes puedan valorar la esperanza a la que han sido llamados, los tesoros de gloria que encierra su herencia entre los santos, y la extraordinaria grandeza del poder con que Él obra en nosotros, los creyentes, por la eficacia de su fuerza.
Este es el mismo poder que Dios manifestó en Cristo, cuando lo resucitó de entre los muertos y lo hizo sentar a su derecha en el cielo, elevándolo por encima de todo Principado, Potestad, Poder y Dominación, y de cualquier otra dignidad que pueda mencionarse tanto en este mundo como en el futuro.
Él puso todas las cosas bajo sus pies y lo constituyó, por encima de todo, Cabeza de la Iglesia, que es su Cuerpo y la Plenitud de aquel que llena completamente todas las cosas.
Palabra de Dios.
Monición del Evangelio
El Evangelio de San Mateo nos presenta el mandato misionero universal. Jesús, antes de ascender, nos deja su mayor consuelo: "Yo estaré con ustedes todos los días". Esta promesa es la roca sobre la que se asienta nuestra fe, especialmente para aquellos que se sienten solos en su camino espiritual o profesional. Preparemos el corazón para recibir esta gran noticia.
ALELUIA Mt 28, 19a. 20b
Aleluia.
Dice el Señor:
Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos.
Yo estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo.
Aleluia.
Evangelio del día de Hoy
Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 28, 16-20
Después de la resurrección del Señor, los once discípulos fueron a Galilea, a la montaña donde Jesús los había citado. Al verlo, se postraron delante de Él; sin embargo, algunos todavía dudaron.
Acercándose, Jesús les dijo: «Yo he recibido todo poder en el cielo y en la tierra. Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que Yo les he mandado. Y Yo estaré siempre con ustedes todos los días hasta el fin del mundo».
Palabra del Señor.
Oración de los Fieles
- Por el Papa Francisco y todos los obispos, para que la luz de Cristo Ascendido guíe sus decisiones en favor de la unidad de la Iglesia. Roguemos al Señor.
- Por los líderes de las naciones, para que trabajen por la paz y reconozcan que toda autoridad proviene del amor y el servicio. Roguemos al Señor.
- Por las familias que sufren por la falta de trabajo o salud, para que encuentren en la promesa de Jesús el sustento y la fortaleza necesarios. Roguemos al Señor.
- Por cada uno de nosotros, para que no nos quedemos paralizados, sino que salgamos al encuentro de nuestros hermanos compartiendo la alegría del Evangelio. Roguemos al Señor.
- Señor, encomendamos a tu misericordia las peticiones de quienes escriben en caminoyoracion.org, para que sientan tu compañía constante en sus necesidades más profundas. Roguemos al Señor.
Monición de Presentación de Ofrendas
Llevamos al altar el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo humano. Al entregarlos, ofrecemos también nuestras vidas, nuestros proyectos y nuestras debilidades. Que el Señor los transforme en su propio Cuerpo y Sangre, para que, alimentados por Él, podamos ser sus pies y sus manos en medio del mundo.
Oración de Comunión Espiritual
Jesús mío, creo que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Ya que no puedo hacerlo ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Como si ya te hubiese recibido, te abrazo y me uno todo a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del día: La Ascensión, el inicio de una cercanía definitiva
La Solemnidad de la Ascensión del Señor a menudo se malinterpreta como una despedida. Sin embargo, la teología católica nos enseña que Cristo no se aleja de nuestra condición humana, sino que la introduce en la intimidad misma de Dios. Para el hombre y la mujer de hoy, que a menudo experimentan el sentimiento de abandono o la crisis de identidad, la Ascensión es el recordatorio de que nuestra humanidad tiene un valor infinito: ha llegado a la presencia del Padre.
El cielo no es un lugar geográfico, sino una relación de amor. Al ascender, Jesús abre una "brecha" en la eternidad para nosotros. Como afirma San Agustín en sus sermones, "nuestra cabeza ya está en el cielo, por eso nosotros, sus miembros, no podemos perder la esperanza" (Sermón 263). Esta verdad debe impactar profundamente en quienes buscan llenar el vacío existencial con cosas materiales; la Ascensión nos revela que solo Dios basta para saciar nuestra sed de infinito.
El mandato misionero que escuchamos en el Evangelio es la respuesta a la pregunta: ¿qué debemos hacer mientras esperamos su regreso? La misión de la Iglesia es hacer presente el Reino de Dios aquí y ahora. Para el profesional que busca ser ético en un entorno competitivo, o para el joven que quiere ser auténtico en las redes sociales, la Ascensión significa que cada acto de bondad es un eco de la gloria celestial. No estamos solos en esta tarea; la promesa de Jesús de estar con nosotros "todos los días" es la garantía de que su gracia nos precede.
Finalmente, debemos recordar que la Ascensión es el preludio de Pentecostés. Sin la partida física de Jesús, no podríamos recibir el don del Espíritu. Esta es la paradoja cristiana: perdemos una presencia visible para ganar una presencia interior y universal. Para aquel que se siente atrapado por la ansiedad del futuro, la Ascensión invita a confiar en el plan de Dios, sabiendo que Cristo intercede por nosotros y que nada puede separarnos de su amor.
Monición de despedida
Hermanos, la celebración ha terminado, pero nuestra misión apenas comienza. Salgamos de este templo con la mirada puesta en las cosas de arriba, pero con las manos dispuestas al servicio de los demás. Que la certeza de que Cristo reina y nos acompaña nos llene de paz y nos impulse a ser sus testigos hasta los confines de la tierra.
Referencias
- Catecismo de la Iglesia Católica. (1997). La Ascensión de nuestro Señor Jesucristo. Ciudad del Vaticano: Libreria Editrice Vaticana. Recuperado de https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
- Curas.com.ar. (2026). Libros Litúrgicos: Ciclo B. Recuperado de https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
- Francisco. (2013). Evangelii Gaudium: La alegría del Evangelio. Ciudad del Vaticano: Tipografía Vaticana. Recuperado de https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html
- San Agustín de Hipona. (s.f.). Sermón 263: De Ascensione Domini. Recuperado de https://www.augustinus.it
- Santa Sede. (2011). Benedicto XVI: Catequesis sobre San Pascual Baylón. Recuperado de https://www.vatican.va
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Buenas tardes...desde que me suscribí al whassap no puedo obtener las moniciones y lecturas de la Santa misa del día que viene. Para mí es muy importante eso ya que mi servicio está en el equipo de liturgia de mi parroquia y era de mucha utilidad sus moniciones.
Hoy sólo puedo encontrar lo de hoy y lo pasado. Habrá alguna posibilidad de arreglar esta situación?
Espero su respuesta
Atte.
Cristina Faúndez Valdebenito★★★★★
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