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Vísperas de hoy Viernes 4 de Septiembre de 2026 – Ferial del Tiempo Ordinario

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Índice del Artículo

Te damos la bienvenida a la oración de Vísperas de hoy, Viernes 4 de Septiembre de 2026. Al caer la tarde, consagramos nuestras fatigas, dolores y esperanzas a Dios Padre en comunión con toda la Iglesia.

Invocación Inicial

V. Dios mío, ven en mi auxilio.
R. Señor, date prisa en socorrerme.
Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.

Himno

Señor, al declinar la tarde clara,
te damos gracias por la fiel jornada;
recibe nuestra ofrenda renovada,
que en el silencio a tu amor se ampara.

Enciende en nuestras almas tu consuelo,
perdona nuestras faltas y desvíos,
haz florecer en gracia nuestros bríos,
y acógenos un día allá en tu Cielo. Amén.

Salmodia

Antífona 1: «El Señor es mi auxilio, él me libra de la red de los cazadores».

Salmo 114 (Acción de gracias por la liberación del peligro):
Amo al Señor, porque escucha mi voz suplicante, porque inclina su oído hacia mí el día que lo invoco.
Me envolvían redes de muerte, me alcanzaron los lazos del abismo, caí en tristeza y angustia.
Invoqué el nombre del Señor: «¡Señor, salva mi vida!»
El Señor es benigno y justo, nuestro Dios es compasivo.
El Señor guarda a los sencillos: estando yo sin fuerzas me salvó.
Alma mía, recobra tu calma, que el Señor fue bueno contigo:
arrancó mi alma de la muerte, mis ojos de las lágrimas, mis pies de la caída.
Caminaré en presencia del Señor en el país de la vida.
Gloria al Padre...
Antífona 1: «El Señor es mi auxilio, él me libra de la red de los cazadores».

Antífona 2: «El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra».

Salmo 120 (El guardián de Israel):
Levanto mis ojos a los montes: ¿de dónde me vendrá el auxilio?
El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra.
No permitirá que resbale tu pie, tu guardián no duerme;
no duerme ni reposa el guardián de Israel.
El Señor te guarda a su sombra, está a tu derecha;
de día el sol no te hará daño, ni la luna de noche.
El Señor te guarda de todo mal, él guarda tu alma;
el Señor guarda tus entradas y salidas, ahora y por siempre.
Gloria al Padre...
Antífona 2: «El auxilio me viene del Señor, que hizo el cielo y la tierra».

Antífona 3: «Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios todopoderoso».

Cántico de Apocalipsis 15, 3-4 (Himno de los vencedores):
Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios todopoderoso;
justos y verdaderos tus caminos, ¡oh Rey de las naciones!
¿Quién no te temerá, Señor, y glorificará tu nombre?
Porque tú solo eres santo; todas las naciones vendrán y se postrarán ante ti,
porque tus juicios se hicieron manifiestos.
Gloria al Padre...
Antífona 3: «Grandes y maravillosas son tus obras, Señor, Dios todopoderoso».

Lectura Breve (Romanos 8, 31b-32)

Si Dios está con nosotros, ¿quién estará contra nosotros? El que no se reservó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará con él todo lo demás?
Palabra de Dios. Te alabamos, Señor.

Responsorio Breve:
V. Cristo nos amó y nos libró de nuestros pecados con su sangre.
R. Cristo nos amó y nos libró de nuestros pecados con su sangre.
V. E hizo de nosotros un reino de sacerdotes para su Dios y Padre.
R. Con su sangre.
V. Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo.
R. Cristo nos amó y nos libró de nuestros pecados con su sangre.

Cántico Evangélico (Magníficat)

Antífona: «El Señor se acordó de su misericordia, según lo había prometido a nuestros padres».

Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humillación de su esclava. Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación... Gloria al Padre...

Antífona: «El Señor se acordó de su misericordia, según lo había prometido a nuestros padres».

Preces y Oración Final

Elevemos nuestra oración vespertina a Cristo Salvador:
R. Guarda a tu pueblo, Señor Jesús.
- Que la luz de tu Evangelio brille en medio de la oscuridad del mundo.
- Da descanso a los trabajadores fatigados y alivia el sufrimiento de los enfermos en esta noche.
- Abre las puertas de la gloria celestial a todos nuestros difuntos.
Padre Nuestro...

Oración Colecta:
Dios todopoderoso, de quien procede todo don perfecto, protege a tu pueblo en esta tarde, aparta de nosotros las tinieblas del pecado y haznos descansar seguros en tu amor paternal. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén.

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Agradece la jornada vivida rezando la oración de la tarde en unión con la Iglesia.

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