
Anterior Siguiente
Tips Litúrgicos del Día
- Hoy celebramos a Santa María Reina. Reconocemos a la Virgen María como nuestra soberana y madre, una figura de amor y servicio que nos guía hacia su Hijo, Jesucristo.
- Participa con gozo en la liturgia. La realeza de María no es de poder terrenal, sino de gracia y humilde servicio. Reflexiona sobre cómo puedes reinar con Cristo a través del servicio a los demás.
- Reza el santo Rosario, la oración predilecta de la Reina del Cielo. Si el tiempo te lo permite, dedícale un momento a esta oración mariana.
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: "El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz." (Is 9, 1-6)
- Salmo: "Alaben, servidores del Señor... Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor." (Sal 112, 1. 3)
- Evangelio: "Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho." (Lc 1, 26-38)
Santo del Día
Hoy, 22 de agosto, la Iglesia celebra la Memoria obligatoria de Santa María Reina. Esta festividad fue instituida por el Papa Pío XII en 1954 a través de la encíclica Ad Caeli Reginam, y se fijó en esta fecha como la octava de la Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María al cielo. La realeza de María es un título que le corresponde por su maternidad divina, ya que al ser la Madre del Rey del universo, Jesucristo, ella participa de su realeza y gloria. Los Papas y teólogos han resaltado que su reinado no es de dominio, sino de intercesión y servicio amoroso para con la humanidad.
Click En MONICIONES DESCARGABLES EN PDF
🎙️ Moniciones Para la Misa del Dia de Hoy
Monición de Entrada
Hermanos y hermanas, con gran alegría nos reunimos hoy para celebrar la Santa Misa, en la que honramos a la Virgen María en su advocación de Reina. A tan solo una semana de haber celebrado su Asunción, la Iglesia nos invita a contemplar a la Hija de Sión, elevada por el Señor como Reina del universo. Su realeza, reflejada en la humildad de su "Fiat", es un faro de esperanza para todos nosotros. Con corazones llenos de gratitud y devoción, iniciemos esta Eucaristía.
📖 Monición a la Primera Lectura
En la primera lectura de este día, tomada del libro del profeta Isaías, nos adentramos en una profecía de esperanza. Se nos anuncia que una gran luz brillará sobre quienes caminan en la oscuridad, una promesa que se cumplirá en Cristo, Rey del universo. Al escuchar, reconozcamos que la venida de la luz a la humanidad se dio a través de María, la Estrella de la Mañana que precedió al Sol de Justicia.
Liturgia de la Palabra:
📜 Primera Lectura Del Dia de Hoy
Lectura del Profeta Isaías 9, 1-6
El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran luz; sobre los que habitaban en el país de la oscuridad ha brillado una luz. Has multiplicado la alegría, has acrecentado el gozo. Se regocijan en tu presencia, como se goza en la cosecha, como se celebra la victoria, cuando se reparte el botín. Porque el yugo que lo oprimía, la barra que pesaba sobre su hombro, el bastón de su capataz, todo lo has quebrado como en el día de Madián.
Porque toda bota que pisotea con estruendo y todo manto empapado de sangre serán incinerados, pasto del fuego. Porque un niño nos ha nacido, un hijo nos ha sido dado. La soberanía reposa sobre sus hombros y se lo llama: «Consejero maravilloso, Dios fuerte, Padre para siempre, Príncipe de la paz».
Su soberanía será grande, y habrá una paz sin fin para el trono de David y para su reino; él lo establecerá y lo sostendrá por el derecho y la justicia, desde ahora y para siempre. El celo del Señor de los ejércitos hará todo esto.
Palabra de Dios.
R/ Te Alabamos Señor
🎶 Salmo Responsorial
Salmo 112, 1-8
R. Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor.
Alaben, servidores del Señor, alaben el Nombre del Señor. ¡Bendito sea el Nombre del Señor, desde ahora y para siempre!
R. Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor.
Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor. El Señor está sobre todas las naciones, su gloria se eleva sobre el cielo.
R. Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor.
¿Quién es como el Señor, nuestro Dios, que tiene su morada en las alturas, y se inclina para contemplar el cielo y la tierra?
R. Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor.
Él levanta del polvo al desvalido, alza al pobre de su miseria, para hacerlo sentar entre los nobles, entre los nobles de su pueblo.
R. Desde la salida del sol hasta su ocaso, sea alabado el Nombre del Señor.
✝️ Monición al Santo Evangelio –
El Evangelio de hoy nos presenta la Anunciación, el momento en que María, una humilde joven de Nazaret, recibe un mensaje trascendental. En ese encuentro con el ángel, María no solo se convierte en Madre de Dios, sino que también nos muestra el camino de la verdadera realeza: la total entrega y obediencia a la voluntad divina. Abramos nuestros corazones a la Palabra que nos revela el poder transformador de la fe.
✝️ Evangelio Del dia de Hoy
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 1, 26-38
El ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret, a una virgen que estaba comprometida con un hombre perteneciente a la familia de David, llamado José. El nombre de la virgen era María. El ángel entró en su casa y la saludó, diciendo: «¡Alégrate!, llena de gracia, el Señor está contigo».
Al oír estas palabras, ella quedó desconcertada y se preguntaba qué podía significar ese saludo. Pero el ángel le dijo: «No temas, María, porque Dios te ha favorecido. Concebirás y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús; él será grande y será llamado Hijo del Altísimo. El Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre y su reino no tendrá fin».
María dijo al ángel: «¿Cómo puede ser eso, si yo no tengo relación con ningún hombre?». El ángel le respondió: «El Espíritu Santo descenderá sobre ti; el poder del Altísimo te cubrirá con su sombra. Por eso, el niño será Santo y será llamado Hijo de Dios. También tu parienta Isabel concibió un hijo a pesar de su vejez, y la que era considerada estéril, ya se encuentra en su sexto mes, porque no hay nada imposible para Dios». María dijo entonces: «Yo soy la servidora del Señor, que se cumpla en mí lo que has dicho». Y el ángel se alejó.
Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Oración de los Fieles
- Por la Iglesia, para que bajo el amparo de la Reina del universo, siga siendo un faro de evangelización y esperanza para todos los pueblos. Oremos.
- Por los gobernantes de las naciones, para que imiten la realeza de Cristo y de su Madre, sirviendo a sus pueblos con justicia, paz y caridad. Oremos.
- Por los enfermos, los afligidos y los que se sienten solos, para que la intercesión de Santa María Reina les conceda consuelo y fortaleza. Oremos.
- Por la comunidad de caminoyoracion.org, por sus lectores, colaboradores y apostolado, para que la Virgen María los guíe y proteja en su misión de llevar la Palabra de Dios a los corazones. Oremos.
- Por nuestras intenciones personales, para que, por la intercesión de la Santísima Virgen, el Señor nos conceda lo que más necesitamos para nuestra salvación. Oremos.
Monición de Presentación de Ofrendas
En este momento de la Eucaristía, ofrezcamos al Padre el pan y el vino, frutos de la tierra y del trabajo de los hombres, que se convertirán en el Cuerpo y la Sangre de nuestro Señor. Con ellos, presentemos también nuestras vidas, trabajos y preocupaciones, uniéndonos a la ofrenda perfecta de Cristo en el altar.
Oración de Comunión Espiritual
Señor, creo firmemente que estás presente en el Santísimo Sacramento del Altar. Te amo sobre todas las cosas y deseo recibirte en mi alma. Pero como no puedo recibirte ahora sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón. Ya que has venido, te abrazo y me uno por entero a Ti. No permitas, Señor, que jamás me separe de Ti. Amén.
Reflexión del día
El pasaje del Evangelio de la Anunciación que la Iglesia nos presenta en la memoria de Santa María Reina es un claro ejemplo de que la verdadera grandeza se encuentra en la humildad y el servicio a Dios. Para muchas personas que llevan una vida ajetreada y llena de responsabilidades, la idea de "reinar" puede parecer inalcanzable o reservada solo para figuras lejanas. Sin embargo, este Evangelio nos muestra una perspectiva radicalmente distinta.
El Concilio Vaticano II en la Lumen Gentium nos enseña que María fue "elevada por el Señor como Reina del universo, para que se asemeje más plenamente a su Hijo, Señor de los señores (Ap 19, 16) y vencedor del pecado y de la muerte". Su realeza, por lo tanto, no es un título de poder o superioridad, sino un reflejo directo de la realeza de Cristo, que es un reinado de servicio. Esto es un mensaje alentador para quienes se dedican a la labor pastoral o a guiar a otros en su fe. El liderazgo en el Reino de Dios no se mide por la autoridad, sino por la capacidad de obediencia y entrega total a la voluntad divina.
El "Hágase" de María es la respuesta perfecta a la llamada de Dios. Para el cristiano que busca profundizar en su fe, este "sí" incondicional es una lección fundamental. La vida espiritual, a menudo, nos confronta con momentos de incertidumbre, de grandes "¿cómo puede ser esto?" ante los planes de Dios. La respuesta de la Virgen, llena de fe y confianza en que "para Dios no hay nada imposible", nos invita a dejar de lado nuestros miedos y a acoger los designios divinos con plena confianza.
Aquellos que sienten que el Evangelio es difícil de aplicar en su día a día, con la prisa y las preocupaciones de la vida moderna, pueden encontrar en María a una aliada. Ella es la Reina de la misericordia, la que nos mira con amor de Madre y nos lleva de la mano hacia su Hijo. Como san Juan Pablo II nos recordaba, María es un "signo de segura esperanza y de consuelo para el pueblo de Dios que peregrina en la tierra". En su realeza, encontramos la intercesión más poderosa y el amor más tierno.
Monición de despedida
Que la bendición de Dios todopoderoso nos acompañe, y que al salir de esta Eucaristía, llevemos en nuestros corazones la paz y la alegría de sabernos hijos de Dios y de una Reina que nos ama y nos protege. Vayamos a vivir nuestra fe, imitando la humildad y la obediencia de la Virgen María.
Referencias
- Curas.com.ar - Lecturas de la Misa para la Memoria de Santa María Reina.
- Dominicos.org - Artículo sobre Santa María Reina.
- ACI Prensa - Nota sobre la festividad de la Virgen María Reina.
- Vatican.va - Catequesis del Papa Juan Pablo II sobre María Reina del universo.
- Primeroscristianos.com - Resumen de las enseñanzas del Concilio Vaticano II sobre la Virgen María.
Suscribete
Deja una respuesta
Contenido Relacionado