
Misa Vespertina de la Vigilia
- Misa Vespertina de la Vigilia
- Tips Litúrgicos del Día de Hoy
- Citas Bíblicas del Día
- Nota del Santoral:
- Monicion de entrada
- Monición a la Primera Lectura
- Primera Lectura Del Dia de Hoy
- Lectura del libro de Isaías 62, 1-5
- Salmo Responsorial
- ALMO Sal 88, 4-5. 16-17. 27. 29
- Monicion A la Segunda Lectura Del Dia de Hoy
- Segunda Lectura del Dia de Hoy
- Lectura de los Hechos de los Apóstoles 13, 16-17. 22-25
- ALELUIA
- Monición del Evangelio
- Evangelio Del dia de Hoy
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 1-25
- Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 18-25
- Oración de los Fieles
- Monición de Presentación de Ofrendas
- Oración de Comunión Espiritual
- Reflexión del día
- Monición de despedida
- Momento de Adoración al Niño Jesús (Tras la Bendición Final)
- Monición para el Pueblo
- Oración Breve para este Momento
- Referencias
¡La Luz ha venido al mundo! En este miércoles 24 de diciembre, con el corazón rebosante de esperanza, la Iglesia celebra la Solemnidad de la Natividad del Señor con la Misa Vespertina de la Vigilia. Es el comienzo de la fiesta más grande del año litúrgico: la encarnación del Verbo, Dios hecho hombre por amor a nosotros
Tips Litúrgicos del Día de Hoy
- Hoy es blanco, color de la alegría, la pureza y la victoria.
- Se canta por primera vez en el año el Gloria con toda solemnidad, y al llegar a las palabras “Y por obra del Espíritu Santo…”, todos los fieles se arrodillan en adoración al misterio de la Encarnación, según la norma de la Instrucción General del Misal Romano.
- Es costumbre en muchas comunidades hispanas que, tras la Misa, los fieles pasen a adorar al Niño Jesús en el pesebre, besen su imagen y ofrezcan una colecta solidaria para los más necesitados.
- Este día es especial: abre oficialmente el Tiempo de Navidad y celebra el cumplimiento de la antigua promesa a David.
- Todos los sacerdotes pueden celebrar o concelebrar tres misas, con tal que se celebren a su tiempo: medianoche, aurora y día.— Los que celebran solo una misa, dicen la que corresponda a la hora del día.— El sacerdote que hoy celebra tres misas puede percibir tres estipendios (c. 951, 1).
Citas Bíblicas del Día
- Primera Lectura: Is 62, 1-5. El Señor te prefiere a ti.
- Salmo: Sal 88. R. Cantaré eternamente las misericordias del Señor.
- Segunda Lectura: Hch 13, 16-17. 22-25. Testimonio de Pablo sobre Cristo, hijo de David.
- Evangelio: Mt 1, 1-25. Genealogía de Jesucristo, Hijo de David.
Nota del Santoral:
Hoy la Iglesia universal celebra la Solemnidad de la Natividad del Señor, el misterio central de nuestra fe: el Hijo de Dios se hace hombre. No se conmemora a un santo particular, sino al mismo Cristo, el Santo de los santos, cuyo nacimiento cambió el curso de la historia. Es en este día que se cumple la profecía: “¡He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un hijo!” (Is 7,14). La liturgia de la Vigilia, en particular, enfatiza el linaje davídico de Jesús, recordándonos que Él es el Mesías prometido, el Hijo de David que establece un reino eterno de paz y justicia
Monicion de entrada
¡Bienvenidos a la casa del Señor en esta noche santa! Hermanos y hermanas, nos reunimos con corazones en vela, como los pastores de Belén, para acoger al Verbo hecho carne. La liturgia de esta vigilia no nos invita a una celebración cualquiera, sino a entrar en el corazón mismo de la historia de la salvación: la promesa hecha a David se cumple en un niño envuelto en pañales. Esta noche, el silencio del pesebre habla más fuerte que cualquier palabra del mundo. Preparemos nuestro interior como un humilde establo, para que Cristo, el Emmanuel —Dios con nosotros—, nazca también en nosotros y transforme nuestra existencia.
Monición a la Primera Lectura
Escucharemos ahora la poderosa voz del profeta Isaías, quien, con pasión ardiente, anuncia la restauración de Jerusalén. Dios no se ha olvidado de su pueblo; por el contrario, renueva con él una alianza de amor que se expresa con la metáfora del desposorio: “Como un joven se casa con una virgen, así se casará contigo tu Dios”. Esta no es solo una promesa para Israel, sino una profecía que resuena en cada bautizado: el Señor nos ha elegido, nos ha dado un nombre nuevo y ha sellado con nosotros una alianza eterna. Escuchemos, pues, esta Palabra como una invitación a renovar nuestra confianza en la fidelidad de Dios, que hoy se hace carne en Jesús.
MISA VESPERTINA DE LA VIGILIA
Estas lecturas se utilizan en la Misa que se celebra por la tarde del día 24 de diciembre, antes o después de las primeras vísperas de Navidad.
Primera Lectura Del Dia de Hoy
El Señor pone en ti su deleite
Lectura del libro de Isaías 62, 1-5
Por amor a Sión no me callaré,
por amor a Jerusalén no descansaré,
hasta que irrumpa su justicia como una luz radiante
y su salvación, como una antorcha encendida.
Las naciones contemplarán tu justicia
y todos los reyes verán tu gloria;
y tú serás llamada con un nombre nuevo,
puesto por la boca del Señor.
Serás una espléndida corona en la mano del Señor,
una diadema real en las palmas de tu Dios.
No te dirán más «¡Abandonada!»,
ni dirán más a tu tierra «¡Devastada!»,
sino que te llamarán «Mi deleite»,
y a tu tierra «Desposada.»
Porque el Señor pone en ti su deleite
y tu tierra tendrá un esposo.
Como un joven se casa con una virgen,
así te desposará el que te reconstruye;
y como la esposa es la alegría de su esposo,
así serás tú la alegría de tu Dios.
— Palabra de Dios.
— Te alabamos, Señor.
(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )
Salmo Responsorial
ALMO Sal 88, 4-5. 16-17. 27. 29
R. Cantaré eternamente la misericordia del Señor.
Yo sellé una alianza con mi elegido,
hice este juramento a David, mi servidor:
«Estableceré tu descendencia para siempre,
mantendré tu trono por todas las generaciones.»
R. Cantaré eternamente la misericordia del Señor.
¡Feliz el pueblo que sabe aclamarte!
Ellos caminarán a la luz de tu rostro;
se alegrarán sin cesar en tu Nombre,
serán exaltados a causa de tu justicia.
R. Cantaré eternamente la misericordia del Señor.
El me dirá: «Tú eres mi padre,
mi Dios, mi Roca salvadora.»
Le aseguraré mi amor eternamente,
y mi alianza será estable para él.
R. Cantaré eternamente la misericordia del Señor.
Monicion A la Segunda Lectura Del Dia de Hoy
En la sinagoga de Antioquía, san Pablo proclama con autoridad y claridad el corazón del kerygma: Dios ha cumplido su promesa. No se trata de una idea, sino de un acontecimiento histórico: “De la descendencia de David, conforme a la promesa, Dios ha traído a Israel un Salvador, que es Jesús”. Pablo nos recuerda que la historia de la salvación no es un mito, sino una cadena de hechos reales en los que Dios ha intervenido. Juan el Bautista preparó el camino, no con su propia palabra, sino señalando al que viene: “No soy digno de desatar las correas de sus sandalias”. Escuchemos esta lectura como un llamado a reconocer a Cristo como el centro de la historia y de nuestras vidas.
Segunda Lectura del Dia de Hoy
Testimonio de Pablo sobre Cristo,
Hijo de David
Lectura de los Hechos de los Apóstoles 13, 16-17. 22-25
Al llegar a Antioquía de Pisidia, Pablo se levantó en la sinagoga y, pidiendo silencio con un gesto, dijo:
«Escúchenme, israelitas y todos los que temen a Dios. El Dios de este Pueblo, el Dios de Israel, eligió a nuestros padres y los convirtió en un gran Pueblo, cuando todavía vivían como extranjeros en Egipto. Luego, con el poder de su brazo, los hizo salir de allí.
Y cuando Dios desechó a Saúl, les suscitó como rey a David, de quien dio este testimonio: He encontrado en David, el hijo de Jesé, a un hombre conforme a mi corazón que cumplirá siempre mi voluntad. De la descendencia de David, como lo había prometido, Dios hizo surgir para Israel un Salvador, que es Jesús.
Como preparación a su venida, Juan había predicado un bautismo de penitencia a todo el pueblo de Israel. Y al final de su carrera, Juan decía: "Yo no soy el que ustedes creen, pero sepan que después de mí viene aquel a quien yo no soy digno de desatar las sandalias"».
Palabra de Dios.
R/ Te Alabamos Señor
ALELUIA
Aleluia.
Mañana quedará borrada la iniquidad de la tierra,
y reinará sobre nosotros el Salvador del mundo.
Aleluia.
Monición del Evangelio
El evangelio de Mateo comienza de un modo inesperado: con una larga lista de nombres. Pero cada nombre en esta genealogía es un eslabón en la cadena de la misericordia. Entre los reyes y los patriarcas, Mateo incluye con valentía a mujeres cuyas historias están marcadas por la irregularidad o el escándalo: Tamar, Rahab, Rut. Dios, en su providencia, no borra los pliegues de la historia humana, sino que los teje en su plan de redención. Y en el centro de todo, José, el hombre justo, que en silencio obedece y acoge. Hoy, al escuchar esta Palabra, somos invitados a mirar nuestra propia historia con los ojos de Dios, para descubrir que no hay vida que Él no pueda transformar y llevar a su plenitud en Cristo, el Hijo de David y el Hijo de Dios.
Evangelio Del dia de Hoy
Genealogía de Jesucristo, hijo de David
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 1-25
Genealogía de Jesucristo, hijo de David, hijo de Abraham:
Abraham fue padre de Isaac;
Isaac, padre de Jacob;
Jacob, padre de Judá y de sus hermanos.
Judá fue padre de Fares y de Zará,
y la madre de estos fue Tamar.
Fares fue padre de Esrón;
Esrón padre de Arám;
Arám, padre de Aminadab;
Aminadab, padre de Naasón; Naasón, padre de Salmón.
Salmón fue padre de Booz, y la madre de este fue Rahab.
Booz fue padre de Obed, y la madre de este fue Rut.
Obed fue padre de Jesé;
Jesé, padre del rey David.
David fue padre de Salomón, y la madre de este fue la que había sido mujer de Urías.
Salomón fue padre de Roboám;
Roboám, padre de Abías;
Abías, padre de Asá;
Asá, padre de Josafat;
Josafat, padre de Jorám;
Jorám, padre de Ozías.
Ozías fue padre de Joatám;
Joatám, padre de Acaz;
Acaz, padre de Ezequías;
Ezequías, padre de Manasés.
Manasés fue padre de Amón;
Amón; padre de Josías;
Josías, padre de Jeconías y de sus hermanos,
durante el destierro en Babilonia.
Después del destierro en Babilonia:
Jeconías fue padre de Salatiel;
Salatiel, padre de Zorobabel;
Zorobabel, padre de Abiud;
Abiud, padre de Eliacím;
Eliacím, padre de Azor.
Azor fue padre de Sadoc;
Sadoc, padre de Aquím;
Aquím, padre de Eliud;
Eliud, padre de Eleazar;
Eleazar, padre de Matán;
Matán, padre de Jacob.
Jacob fue padre de José, el esposo de María,
de la cual nació Jesús, que es llamado Cristo.
El total de las generaciones es, por lo tanto: desde Abraham hasta David, catorce generaciones; desde David hasta el destierro en Babilonia, catorce generaciones; desde el destierro en Babilonia hasta Cristo, catorce generaciones.
Este fue el origen de Jesucristo:
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no han vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:
«La Virgen concebirá
y dará a luz un hijo a quien pondrán
el nombre de Emanue»l,
que traducido significa: «Dios con nosotros.»
Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.
Palabra del Señor.
— Gloria a ti, Señor Jesús.
O bien más breve:
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Mateo 1, 18-25
María dará a luz un hijo
a quien pondrás el nombre de Jesús
Este fue el origen de Jesucristo:
María, su madre, estaba comprometida con José y, cuando todavía no habían vivido juntos, concibió un hijo por obra del Espíritu Santo. José, su esposo, que era un hombre justo y no quería denunciarla públicamente, resolvió abandonarla en secreto.
Mientras pensaba en esto, el Angel del Señor se le apareció en sueños y le dijo: «José, hijo de David, no temas recibir a María, tu esposa, porque lo que ha sido engendrado en ella proviene del Espíritu Santo. Ella dará a luz un hijo, a quien pondrás el nombre de Jesús, porque él salvará a su Pueblo de todos sus pecados.»
Todo esto sucedió para que se cumpliera lo que el Señor había anunciado por el Profeta:
«La Virgen concebirá
y dará a luz un hijo a quien pondrán
el nombre de Emanuel»,
que traducido significa: «Dios con nosotros.»
Al despertar, José hizo lo que el Angel del Señor le había ordenado: llevó a María a su casa, y sin que hubieran hecho vida en común, ella dio a luz un hijo, y él le puso el nombre de Jesús.
Palabra del Señor.
— Gloria a ti, Señor Jesús.
En las Misas que se celebran el día de Navidad se utilizan los formularios aquí señalados, con la facultad de elegir los textos más aptos de una de la tres Misas, teniendo en cuenta la utilidad pastoral de cada una de las asambleas de los fieles.
Oración de los Fieles
Hermanos y hermanas, en esta noche en que el Cielo toca la tierra, elevemos nuestra súplica al Padre, fuente de todo don perfecto.
- Por la Santa Iglesia, Esposa de Cristo, para que, al contemplar al Niño en el pesebre, redescubra la sencillez evangélica y sea testigo creíble de la alegría que no se apaga. Roguemos al Señor.
- Por los gobernantes y todos los que ejercen autoridad, para que, inspirados por la justicia y la paz que nacen de Belén, trabajen incansablemente por un mundo donde la dignidad de cada persona sea respetada, especialmente la de los más pequeños y vulnerables. Roguemos al Señor.
- Por las familias, especialmente por aquellas heridas por la soledad, el conflicto o la pobreza, para que en el misterio de la Sagrada Familia encuentren un modelo de amor fiel, de acogida y de esperanza, y se conviertan en verdaderos santuarios domésticos. Roguemos al Señor.
- Por los que sufren en la oscuridad de la duda, la desesperanza o la enfermedad, para que la luz que brota del pesebre ilumine sus caminos y sientan la cercanía tangible del Dios que se ha hecho uno de nosotros. Roguemos al Señor.
- Por la web católica caminoyoracion.org, para que su misión de anunciar la Palabra y acompañar en la oración sea un instrumento eficaz de gracia, ayudando a muchos a pasar de la información a la comunión y del conocimiento a la adoración. Roguemos al Señor.
- Por todos nosotros, reunidos en esta celebración, para que el gesto de besar al Niño Jesús no sea solo un rito, sino el fruto de un corazón convertido, dispuesto a ofrecer su vida en servicio, su tiempo en escucha y sus bienes en solidaridad. Roguemos al Señor.
Escúchanos, Padre misericordioso, en esta noche santa, y derrama sobre tu pueblo los dones de tu paz y de tu ternura. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.
Monición de Presentación de Ofrendas
Hermanos y hermanas, en este momento solemne, presentamos al altar los dones sencillos del pan y del vino, fruto del trabajo humano y de la generosidad de la tierra. Pero más allá de estos elementos materiales, ofrecemos también nuestras vidas: nuestras alegrías y esperanzas, nuestras heridas y silencios, nuestras decisiones y entregas.
José, en su obediencia silenciosa, acogió a María y al misterio que llevaba en su seno. Hoy, como él, somos llamados a presentar con humildad lo que somos y lo que tenemos, sabiendo que Dios no necesita nuestros dones, pero los acepta con amor para transformarlos en el Cuerpo y la Sangre de su Hijo. Que esta ofrenda sea también un acto de confianza: creemos que lo que entregamos a Dios, Él lo redime y lo convierte en salvación.
Oración de Comunión Espiritual
Jesús mío, creo que estás realmente presente en el Santísimo Sacramento del altar. Te amo sobre todas las cosas y anhelo ardientemente recibirte dentro de mi alma.
Puesto que ahora no puedo hacerlo sacramentalmente, ven al menos espiritualmente a mi corazón.
Abraza a tu Iglesia, a tu pueblo y a este mundo herido.
Quédate con nosotros, Señor, y haz que tu Navidad sea la luz que guíe nuestros pasos. Amén.
Reflexión del día
La genealogía de Mateo es un canto a la misericordia. En medio de reyes y patriarcas, aparecen mujeres como Tamar, Rahab y Rut, cuyas historias están marcadas por la complejidad, el pecado o la marginación. Dios no se avergüenza de su historia, sino que la redime y la lleva a su plenitud en Cristo. Esta es una buena noticia para todos los que se sienten inadecuados o excluidos: el Señor no elige a los perfectos, sino a los que están dispuestos a acoger su gracia.
El nacimiento de Jesús no es un cuento, sino el punto de inflexión de la historia humana. Como enseña el Catecismo de la Iglesia Católica, “el Hijo de Dios se hizo hombre para que nosotros fuéramos hechos hijos de Dios” (CIC, 460). Este misterio nos interpela en lo más profundo: ¿estamos dispuestos a dejar que el Niño Jesús nazca en la pobreza de nuestro corazón? ¿O preferimos mantenerlo en un pesebre decorativo, sin que transforme nuestra vida?
La figura de José, el justo, es un modelo de obediencia silenciosa. Él no dice una palabra en todo el evangelio de hoy, pero su acción lo dice todo: “hizo lo que le había mandado el ángel del Señor”. En un mundo ruidoso y lleno de opiniones, la verdadera fe se demuestra en la fidelidad concreta. A ese silencio operante estamos llamados todos los que queremos ser verdaderos cristianos en la era digital.
Finalmente, la costumbre de besar al Niño Jesús en el pesebre es un gesto profundamente teológico. No es solo una tradición, sino una confesión de fe: estamos adorando a Dios hecho hombre, al Emmanuel, “Dios con nosotros”. Ese beso es una profesión de amor, de confianza y de entrega. Que ese gesto interiorice en nosotros el deseo de cuidar al Cristo que sufre en los pobres y en los pequeños.
Monición de despedida
Vayan en paz, hermanos y hermanas, y sean testigos de la Luz que ha nacido hoy. Lleven en su corazón la alegría del pesebre y la ternura de Dios que se ha hecho niño. Anuncien con su vida que el Señor ha venido, y que su Reino ya está entre nosotros. ¡Feliz Navidad!
Momento de Adoración al Niño Jesús (Tras la Bendición Final)
Monición para el Pueblo
Hermanos y hermanas, antes de regresar a sus hogares, se invita a todos a participar en un momento muy querido por nuestra tradición: la adoración personal al Niño Dios en el pesebre.
Este gesto sencillo —acercarse, arrodillarse, besar al Niño— es mucho más que costumbre: es un acto de fe. En ese pequeño cuerpo envuelto en pañales, reconocemos al Hijo eterno del Padre, que por amor se ha hecho uno de nosotros.
Junto con este beso de amor, se invita a dejar una ofrenda en la colecta que se encuentra junto al pesebre, no como obligación, sino como fruto de gratitud y solidaridad, para que la Navidad llegue también a las familias que más lo necesitan.
Pase en silencio, con el corazón en paz, y permita que el Niño Jesús le mire, le bendiga y le llame por su nombre.
Oración Breve para este Momento
Señor Niño de Belén,
tú que naciste en la pobreza para enriquecernos con tu gracia,
recibe este beso como signo de mi amor y esta ofrenda como gesto de mi comunión con mis hermanos.
Haz de mi vida un pesebre dónde puedas habitar cada día,
y que mi alegría navideña sea semilla de consuelo para quien sufre.
Amén.
(Tras este momento, puede entonarse suavemente un villancico tradicional, como “Noche de paz” o “Ya viene el Niño”, mientras los fieles pasan en procesión ante el pesebre.)
Referencias
Catecismo de la Iglesia Católica. (1992). Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/archive/catechism_sp/index_sp.html
Congregación para el Culto Divino y la Disciplina de los Sacramentos. (2002). Instrucción General del Misal Romano. https://www.vatican.va/roman_curia/congregations/ccdds/documents/rc_con_ccdds_doc_20030317_ordinamento-messale_sp.html
Curas.com.ar. (s.f.). Libros litúrgicos. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/
Camino y Oración. (s.f.). Web católica de contenidos, noticias y cursos para el crecimiento en la fe. https://caminoyoracion.org
Sagrada Biblia. (2011). Versión oficial de la Conferencia Episcopal Española. Biblioteca de Autores Cristianos.
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