Moniciones, Lecturas y Reflexion del Martes 4 de Noviembre del 2025 DE LA XXXI SEMANA DEL T. ORDINARIO, feria - SAN CARLOS BORROMEO, obispo, m. obligatoria


Tips Litúrgicos del Día de Hoy

  • En este día dedicado a San Carlos Borromeo, obispo y reformador, es importante destacar la importancia de la humildad y el servicio en la vida cristiana.
  • La liturgia de hoy nos invita a reflexionar sobre nuestra participación en la comunidad eclesial y nuestra respuesta a la invitación divina.
  • Para esta memoria obligatoria, el color litúrgico es blanco, símbolo de gozo y santidad.
  • Al celebrar la Eucaristía, procuremos imitar el espíritu pastoral de San Carlos Borromeo, siempre atento a las necesidades de su grey.
  • En las oraciones, enfoquémonos en la apertura al Reino de Dios y en la acogida de todos los hermanos, especialmente de los marginados.

Citas Bíblicas del Día

  • Primera Lectura: Rom 12, 5-16a. Existimos en relación con los otros miembros.
  • Salmo: 130. R. Guarda mi alma en la paz, junto a ti, Señor.
  • Evangelio: Lc 14, 15-24. Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren y se llene mi casa.

Santo del Día

  • San Carlos Borromeo nació el 2 de octubre de 1538 en la fortaleza de Arona, propiedad de sus padres, los nobles Gilberto Borromeo y Margarita de Médicis.
  • Sobrino del Papa Pablo IV, con el tiempo se convirtió en un formidable pastor, ejemplar y fervoroso predicador, impulsor de la aplicación de los decretos del Concilio de Trento.
  • Fue el segundo hijo de Gilberto y Margarita y, a pesar de su nacimiento en el seno de una rica, noble y muy influyente familia Borromeo, dedicó su vida al servicio de la Iglesia y de los pobres. Estudió derecho canónico y, a los 22 años, fue nombrado cardenal y arzobispo de Milán, aunque no fue ordenado sacerdote hasta 1563.
  • Durante la peste de Milán en 1576-1578, Carlos Borromeo permaneció en la ciudad para atender a los enfermos y moribundos, demostrando un heroico espíritu pastoral.
  • Murió el 3 de noviembre de 1584 en Milán, a los 46 años, tras una vida dedicada a la reforma de la Iglesia y al cuidado de sus feligreses. Fue canonizado en 1610, y su fiesta se celebra el 4 de noviembre, día siguiente a su muerte, en señal de profundo respeto por su santidad.
  • Hoy recordamos su legado como modelo de obispo pastor, siempre preocupado por la formación del clero, la catequesis del pueblo y la caridad hacia los necesitados.


Monicion de Entrada

Índice del Artículo

Queridos hermanos y hermanas en Cristo:

Hoy, en esta memoria obligatoria de San Carlos Borromeo, obispo y reformador, nos reunimos para celebrar la Eucaristía con el corazón abierto a la acción del Espíritu Santo. San Carlos, modelo de pastor celoso, dedicó su vida a renovar la Iglesia según los decretos del Concilio de Trento, siempre con mirada pastoral hacia los más necesitados. En tiempos de peste en Milán, permaneció al lado de su grey, demostrando que el verdadero liderazgo eclesial se mide por el servicio y la cercanía.

La liturgia de hoy nos invita a reflexionar sobre nuestra participación en el Cuerpo de Cristo y nuestra respuesta generosa a la invitación divina. Como aquel anfitrión de la parábola evangélica, Dios nos llama a su banquete celestial, pero también nos encomienda salir "por los caminos y senderos" para traer a todos, especialmente a los marginados. Que, siguiendo el ejemplo de San Carlos Borromeo, podamos acoger esta invitación con humildad y comprometernos a ser instrumentos de inclusión en el Reino de Dios.

Preparémonos con devoción para celebrar dignamente este misterio de fe y amor.


Monición a la Primera Lectura

Hermanos y hermanas: En esta memoria de San Carlos Borromeo, obispo modelo de pastoralidad y servicio, escuchemos atentamente la Palabra de Dios que nos invita a vivir en comunión con todos los miembros del Cuerpo de Cristo. El apóstol Pablo nos recuerda que somos partes integrantes de un mismo cuerpo, con dones diversos pero complementarios, llamados a vivir en armonía y humildad. San Carlos Borromeo vivió profundamente esta realidad eclesial, trabajando incansablemente por la unidad y el crecimiento espiritual de su grey. Que estas palabras iluminen nuestra participación en la comunidad cristiana y nos impulsen a servir con generosidad.


Primera Lectura Del Dia de Hoy

Lectura de la carta del Apóstol san Pablo a los cristianos de Roma     12, 5-16a

       Hermanos:
    Todos nosotros formamos un solo Cuerpo en Cristo, y en lo que respecta a cada uno, somos miembros los unos de los otros. Conforme a la gracia que Dios nos ha dado, todos tenemos aptitudes diferentes. El que tiene el don de la profecía, que lo ejerza según la medida de la fe. El que tiene el don del ministerio, que sirva. El que tiene el don de enseñar, que enseñe. El que tiene el don de exhortación, que exhorte. El que comparte sus bienes, que dé con sencillez. El que preside la comunidad, que lo haga con solicitud. El que practica misericordia, que lo haga con alegría.
    Amen con sinceridad. Tengan horror al mal y pasión por el bien. Ámense cordialmente con amor fraterno, estimando a los otros como más dignos. Con solicitud incansable y fervor de espíritu, sirvan al Señor. Alégrense en la esperanza, sean pacientes en la tribulación y perseverantes en la oración. Consideren como propias las necesidades de los santos y practiquen generosamente la hospitalidad.
    Bendigan a los que los persiguen, bendigan y no maldigan nunca. Alégrense con los que están alegres, y lloren con los que lloran. Vivan en armonía unos con otros, no quieran sobresalir, pónganse a la altura de los más humildes

— Palabra de Dios.

— Te alabamos, Señor.

(Fuente: https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/ )


Salmo Responsoria

SALMO     Sal 130, 1-3

R. ¡Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor!

Mi corazón no se ha enorgullecido, Señor,
ni mis ojos se han vuelto altaneros.
No he pretendido grandes cosas
ni he tenido aspiraciones desmedidas. 

R. ¡Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor!

Yo aplaco y modero mis deseos:
como un niño tranquilo en brazos de su madre,
así está mi alma dentro de mí.
Espere Israel en el Señor, desde ahora y para siempre. 

R. ¡Guarda mi alma en la paz junto a ti, Señor!


Monición del Evangelio

En el Evangelio de hoy, Jesús nos presenta la parábola de la gran cena, que San Carlos Borromeo supo encarnar en su vida pastoral. Como aquel siervo enviado a invitar a los pobres, lisiados, ciegos y cojos, Carlos Borromeo salió a los caminos de su tiempo para acoger a todos en el banquete del Reino. Esta parábola nos desafía a superar nuestros prejuicios y a abrirnos generosamente a la invitación divina, sin excusas ni exclusiones. Escuchemos con atención las palabras del Señor, que nos llama a participar del banquete celestial.



Evangelio Del dia de Hoy

 Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas     14, 1a. 15-24

     Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos.
    Uno de los invitados le dijo: «¡Feliz el que se siente a la mesa en el Reino de Dios!»
    Jesús le respondió: «Un hombre preparó un gran banquete y convidó a mucha gente. A la hora de cenar, mandó a su sirviente que dijera a los invitados: "Vengan, todo está preparado." Pero todos, sin excepción, empezaron a excusarse. El primero le dijo: "Acabo de comprar un campo y tengo que ir a verlo. Te ruego me disculpes". El segundo dijo: "He comprado cinco yuntas de bueyes y voy a probarlos. Te ruego me disculpes". Y un tercero respondió: "Acabo de casarme y por esa razón no puedo ir".
    A su regreso, el sirviente contó todo esto al dueño de casa, y este, irritado, le dijo: "Recorre en seguida las plazas y las calles de la ciudad, y trae aquí a los pobres, a los lisiados, a los ciegos y a los paralíticos".
    Volvió el sirviente y dijo: "Señor, tus órdenes se han cumplido y aún sobra lugar".
    El señor le respondió: "Ve a los caminos y a lo largo de los cercos, e insiste a la gente para que entre, de manera que se llene mi casa. Porque les aseguro que ninguno de los que antes fueron invitados ha de probar mi cena"».

Palabra del Señor.

— Gloria a ti, Señor Jesús.


Oración de los Fieles

  • Por la Santa Iglesia, para que, siguiendo el ejemplo de San Carlos Borromeo, sea siempre fiel a la misión de anunciar el Evangelio y servir a los más necesitados, elevemos nuestra oración al Señor.
  • Por los obispos y pastores de la Iglesia, para que imiten la dedicación pastoral de San Carlos Borromeo, atentos a las necesidades espirituales y materiales de sus comunidades, elevemos nuestra oración al Señor.
  • Por los que se excusan de participar en el banquete del Reino por ocuparse en sus propios asuntos, para que encuentren la verdadera alegría en el servicio a Cristo presente en los pobres y marginados, elevemos nuestra oración al Señor.
  • Por los enfermos y necesitados, para que encuentren en la comunidad cristiana el apoyo y la solidaridad que necesitan, elevemos nuestra oración al Señor.
  • Por todos nosotros aquí reunidos, para que respondamos con generosidad a la invitación de Cristo a participar de su banquete, elevemos nuestra oración al Señor.

Monición de Presentación de Ofrendas

Con estas ofrendas, Señor, te presentamos el fruto de nuestro trabajo y el don de nosotros mismos, siguiendo el ejemplo de San Carlos Borromeo, quien entregó toda su vida en servicio a tu Iglesia. Que estas humildes donaciones, unidas al sacrificio de Cristo, se conviertan en alimento espiritual para todos nosotros y para el mundo entero. Que nuestra participación en este banquete eucarístico nos impulse a salir a los caminos, como aquel siervo de la parábola, para invitar a todos a compartir la mesa del Reino.


Oración de Comunión Espiritual

Señor Jesús, aunque no puedo recibirte sacramentalmente en este momento, ven a mi corazón como lo hiciste con los invitados de la gran cena. Llena mi alma con tu presencia, sana mis heridas, fortalece mi fe y hazme testigo fiel de tu amor. Que, como San Carlos Borromeo, pueda yo también salir a los caminos para invitar a otros a participar de tu banquete celestial. Te lo pido por tu mismo, que vives y reinas por los siglos de los siglos. Amén.


Reflexión del día de Hoy

La parábola de la gran cena que escuchamos hoy en el Evangelio de Lucas nos presenta una imagen poderosa del Reino de Dios. Jesús describe a un anfitrión que prepara un banquete espléndido y envía a su siervo a invitar a los convidados. Sin embargo, estos se excusan con pretextos mundanos, obligando al anfitrión a mandar a su siervo a los caminos y senderos para traer a "los pobres, los lisiados, los ciegos y los cojos". Esta narrativa no solo critica la indiferencia espiritual, sino que revela la misericordia universal de Dios, que busca llenar su casa con todos, especialmente con aquellos marginados por la sociedad.

San Carlos Borromeo, cuya memoria celebramos hoy, vivió profundamente este espíritu de inclusión y misericordia. Nacido en una familia adinerada, renunció a los honores mundanos para servir como pastor en Milán, donde implementó reformas eclesiales profundas después del Concilio de Trento. Durante la peste de Milán, mientras muchos huían, él permaneció en la ciudad, visitando a los enfermos y organizando ayuda para los necesitados. Su vida fue una encarnación práctica de la parábola que hoy escuchamos: salió a los "caminos y senderos" de su tiempo para asegurar que la casa de Dios se llenara.

La primera lectura de Romanos 12 refuerza este mensaje al recordarnos que "somos muchos, pero formamos un solo cuerpo en Cristo". Pablo nos llama a vivir en armonía, usando nuestros dones para el bien común, sin soberbia ni prejuicios. Esta visión comunitaria del cristianismo contrasta radicalmente con la mentalidad individualista que domina nuestra cultura contemporánea, donde muchos se excusan como los invitados de la parábola para centrarse en sus propios intereses.

El Salmo 130 complementa esta reflexión con su hermosa imagen de la humildad: "Señor, mi corazón no es ambicioso, ni mis ojos altaneros; no me ocupo de grandezas, ni de cosas demasiado elevadas para mí". San Carlos Borromeo, a pesar de su alto cargo eclesiástico y origen noble, cultivó esta humildad que le permitió acercarse a los marginados sin condescendencia. La verdadera grandeza cristiana no reside en los honores recibidos, sino en la disposición a servir, especialmente a aquellos que la sociedad considera insignificantes.

En el contexto actual, donde tantos se sienten excluidos de la comunidad eclesial por diversos motivos, la enseñanza de hoy es particularmente relevante. La Iglesia debe ser, como enseña el Papa Francisco en "Evangelii Gaudium", una "field hospital" que cura heridas antes que juzgar. [[Francisco, Evangelii Gaudium, 24]] San Carlos Borromeo entendió esto intuitivamente cuando, durante la peste, priorizó el cuidado de las personas sobre las normas rituales y protocolos eclesiásticos.

Para el creyente ocupado que se identifica con los invitados que se excusan en la parábola, el mensaje es claro: ningún proyecto humano, por importante que parezca, debe impedirnos responder a la invitación divina. Como señala el teólogo Henri Nouwen en "El retorno del hijo pródigo", "El banquete al que somos invitados no es algo que podemos posponer; es la fuente misma de nuestra vida". [[Nouwen, H. (1994). El retorno del hijo pródigo. Editorial Sal Terrae, p. 87]]

La llamada a "salir por los caminos y senderos" no es solo para los pastores, sino para todos los bautizados. Cada cristiano está llamado a ser un "siervo" que invita a otros al banquete del Reino, especialmente a aquellos que nadie más invita. San Carlos Borromeo, con su vida de servicio incondicional, nos muestra cómo hacerlo: con humildad, compasión y una inquebrantable confianza en la misericordia divina.


Monición de despedida

Hermanos y hermanas, como aquel siervo de la parábola, somos enviados hoy a los caminos de nuestra ciudad para invitar a otros al banquete del Reino. Sigamos el ejemplo de San Carlos Borromeo, quien dedicó su vida a abrir las puertas de la Iglesia a todos, especialmente a los marginados. Que la Eucaristía que hemos celebrado nos impulse a vivir con humildad y generosidad, sin excusas ni exclusiones. El Señor nos envía en misión: "Sal por los caminos y senderos, e insísteles hasta que entren, para que se llene mi casa". Vayamos en paz, llevando esta misión en nuestros corazones.


Referencias

Biblia. (1944). La Santa Biblia: versión oficial en lengua castellana aprobada por la Conferencia Episcopal Española. Editorial Agencia Bíblica Católica.

Francisco. (2013). Evangelii Gaudium: Exhortación Apostólica sobre el anuncio del Evangelio en el mundo actual. Librería Editrice Vaticana. https://www.vatican.va/content/francesco/es/apost_exhortations/documents/papa-francesco_esortazione-ap_20131124_evangelii-gaudium.html

Nouwen, H. (1994). El retorno del hijo pródigo. Editorial Sal Terrae.

San Carlos Borromeo. (2025). Lecturas del día 4 de noviembre. curas.com.ar. https://curas.com.ar/wp/libros-liturgicos/

Vatican News. (2025). San Carlos Borromeo, arzobispo de Milán. https://www.vaticannews.va/es/santo/2025/11/04/san-carlos-borromeo-arzobispo-de-milan.html

Caminos de Oración. (2025). Oración de los fieles. https://caminoyoracion.org


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